HUMBERTO SOLÁS, EL VISCONTI CUBANO.

Actualización: Leer en Penúltimos días mi artículo Viscontiano Solás.

Murió Humberto Solás, dentro de un rato escribiré sobre él. Ahora sólo quiero recordar sus cualidades, para mí era el Visconti cubano, al menos la película Senso, con guión de Tenesse Williams, lo marcó profundamente, él mismo lo confesaba. Que descanse en paz.

8 respuestas para “HUMBERTO SOLÁS, EL VISCONTI CUBANO.”

  1. Sí, sé a qué te refieres, querida Eli, Humberto y yo tuvimos largas conversaciones sobre el asunto en París. Una pena que al final la política le haya ganado al talento. Muy desacertado, por cierto, su punto de vista de los últimos años. Pero, mejor recordemos las cosas buenas.

  2. Humberto fue sólo un artista y con eso le bastó para vivir. Pensaba como quería, como le parecía, pero nunca hizo política. Le pregunto a Zoé Valdés ¿ en tu caso, la política no le ganó al talento? Creo sinceramente que no eres la misma de Vagón para fumadores, Aquella Zoé ha desaparecido, entre los panfletos políticos y eso sí es una lástima. Vuelve a visitar El Ogro Filántropico de O. Paz por favor, a ver si te recobramos para la buena literatura.

  3. Creo que te equivocas Temetrepo…Humberto hizo política, Titón hizo política… todos hacemos política.
    Lo primero que te enseña la «revolución» es que el arte es un arma del pueblo revolucionario.
    Porque tenerle miedo a la política, o es que solo es válida desde la izquierda?
    Lo importante es creer en lo que estás defendiendo… Humberto a pesar de ser muy querido por mí, en privado reconocía que aquello era un horror… (eso es lo terrible)… y lo defendía después sin convicción alguna.

  4. Temetrepo, te hace falta lectura, de la buena, no de la que te da el consejo de estado. Te pasé el comentario para que la gente vea cómo se expresan los que no leen y opinan sin leer. Léete mi obra poética, dáte una vueltecita por mis novelas, pero claro, ese no es tu objetivo. Tu objetivo es otro, sin saber ná de ná, opinar para ganarte puntos. No sé con quién a estas alturas.

  5. Ah, gracias Zoe, por pasarme el comentario. Pensaba que tu blog es un blog libre, sin censura. Me he leído tu literatura. La buena,la que hiciste en otra época en La Habana,también algunas cosas de las que has escrito ya en París. Elogio Café Nostalgia, por ejemplo. Reconozco incluo tu filiación política actual que brota en tu literatura, tan en las antípodas de Fidel y de todo sistema totalitario. Lo que no me gusta -tengo que decírtelo- es tu activismo político.
    No quiero ganarme puntos con nadie.¿Con quien querrías ganarlos tú? No lo necesitas. Podrías vivir muy decentemente de tu literatura y desde ella, desde el arte expresar tus ideas, clara y rotundamente. ¿o no es asi? Aprecio tu talento, lo digo sinceramente y también son sinceras mis críticas.

    No soy político ni vivo de la política, me da asco. A la derecha y a la izquierda. Me sorprene que en La Habana, lugar en el que paradógicamente ibas a comer a casa de Raúl Castro con tus amigos Alfredo Guevara y PePe Horta y te reunías con García Marquez y Fidel Castro en las fiestas de Festival de Cine, aún rodeándote de tanta basura, hacías buena poesía y buenas novelas. ¿Será que siendo así calladita ( nunca le diste uno de tus mítines a Alfredo ni a Fidel -tan cerca que los tuviste- tampoco a Pastor Vega ni a tu marido de entonces José Antonio – Kruchev- González que era rojo por dentro y por fuera, te salía mejor tu obra?
    Tienes la libertad de censurame y no pasar mi comentario. Eres dueña de tu blog, como Fidel es dueño de la prensa en Cuba. Emúlalo si quieres y censúrame, pero piensa que muchos que te apreciamos y te leemos, preferimos a la artista que a la política.
    Por último, deseo decirte que el tono airado de tu respuesta anterior, me recuerda también el tono airado con que responden aquellos a quiens tanto criticas. ¿No es mejor dialogar, discutir con criterios desinteresados e inteligentes, en lugar de responder con lenguaje feo y agresivo?
    Saludos.

  6. Estimado Armando Lio. Me demoro en responder,pues no siempre tengo acceso a este medio. Estoy de acuerdo contigo. Todo arte es político. El arte siempre deja ver la ideología política de su autor. Si escribes o haces teatro o cine, siempre estarás desnudando tu ideología. Creo que H.S lo hizo y fue honesto. Como creo que es honesta Zoe Valdés con su literatura.
    Distinto es, poner la literartura y el arte en función de la política. Cuando esto se hace, el arte se mediatiza y se convierte en panfleto. Por eso le decía a Zoe que revisara nuevamente a Octavio Paz en su Ogro Filantrópico. Un autor que ideológicamente estaba en las antípodas con del pensamiento comunista, pero también de todo tipo de dictaduras y dictadores. Ya en lo años cuarenta alertaba Paz sobre el comunismo ruso en América Latina y Fidel no pensaba aparecer aún en el panorama político cubano. (Andaba detrás de Eddy Chibás,politico reformista, burgués, anti yanqui y anticorrupción,Y NADA COMUNISTA), también ya en esos años analizaba en sus ensayos l figuras de los caudillos mexicanos y los caracterízaba muy bien como dictadores.
    Zoe sabe bien que esto es asi. Ella ha leído a Paz y lo admiró mucho en otro tiempo, no se ahora.La gente cambia.
    Lamento la agresiva y vacía respuesta de Zoe. Tal vez me respondió con urgencia. Se que ella tiene mejores herramientas.
    Saludos.

  7. Me gusta esta evocación de Solás, al que conocí una vez, en La Habana, en casa de una amiga común. En aquella época me parecía, y me sigue pareciendo, un simple oportunista al que le daba igual que Cuba se cayera en pedazos siempre que él pudiera seguir con sus viajecitos y haciendo sus peliculitas (eran los terribles 90s). Aquí lo rescatas en toda su complejidad, que desgraciadamente no es mucha. Yo ahora enseño en una universidad americana y a veces he vuelto a ver sus películas a ver si las puedo usar en cursos, y nunca he podido hacerlo: los estudiantes me matarían si antes no se suicidan ellos de aburrimiento e incredulidad. Sus películas me parecen bodrios infumables, rimbombantes y ridículas hasta donde dice collín. El Visconti cubano, pero un Visconti sin Visconti, con todos los amaneramientos posibles y sin nada de la visión viscontiana de cómo un mundo perdido y sus valores pueden hacerse relevantes aquí y ahora. Y que conste que el Visconti original tampoco es santo de mi devoción. Para mí Humberto fue simplemente el depositario de los delirios de grandeza del ICAIC, delirios delirantes hasta la caricatura. Disculpa la tirada pero es que hace poco vi la gesticulante Lucía, y todavía no se me ha pasado la indigestión. Un saludo.