SOR EMMANUELLE AL DESNUDO.

Sor Emmanuelle era una anciana muy picarona, eso se ve en sus memorias que acaban de salir publicadas. La anciana monja luchó mucho por los pobres, al igual que Santa Teresa de Calcuta; esta anciana era de una sinceridad tremenda. Hace pocos días murió, y todo el que sabe bien de ella no podrá olvidar sus confesiones públicas, siempre que aparecía en la televisión los récords de teleaudiencia se disparaban. Una mujer que no escondió nunca que siempre buscó el placer, y hasta sus veintes años, el placer de todo tipo, Lean en El Mundo, la siguiente crónica sobre sus memorias recién editadas, Confessions d’une réligieuse, en Flammarion.

«Nadie conocía la existencia de ese manuscrito ni el proyecto de «desnudarse» en él de su autora, defensora de los pobres hasta darles la píldora anticonceptiva contra el dictamen papal si lo veía necesario, y partidaria «al cien por cien», del matrimonio de los religiosos.

Página a página, la ‘hermanita de los traperos’, como se le conocía por su dedicación durante más de 20 años a los niños de las barriadas más pobres de El Cairo, parece esforzarse en demostrar que no era ninguna santa sino todo lo contrario, la propietaria de un envoltorio absolutamente humano contra cuyas exigencias nunca cesó de luchar.

Una persona como las demás, que a los 23, años, ya novicia, era «un poco ‘bling’ ‘bling’ y olé olé»; con aspiraciones elevadas pero atravesada de deseos y ambiciones, múltiples dudas y defectos y una «sed de placer» que ni siquiera logró apagar por completo con la edad, según cuenta a sus lectores.»

2 respuestas para “SOR EMMANUELLE AL DESNUDO.”

  1. Qué attachante, Soeur Emmannuelle…Así debieran ser todas las monjas. Sed de placer…para todos.

  2. Este… si el desnudo es gráfico, esperó demasiado. No, que una monja francesa del siglo XX es algo serio.

    Todavía recuerdo cuando mi abuela me contó la historia de Juana de Arco, que no era exactamente una monja, pero casi. Yo tenía 7 años nada más, pero me dio cierto morbo. Llegué a la conclusión de que el duque de Borgoña era maricón. Yo no se la hubiera entregado a los ingleses, me la hubiera quedado. La fe enardece. Y mucho.

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