DIARIOS 1984-1989. SÁNDOR MÁRAI.

sandorm
La editorial Salamandra acaba de sacar los Diarios de 1984-1989, del escritor húngaro Sándor Márai. Les pongo un fragmento, y dedico este post a Elisabeth Martínez, que como yo, ama a Sándor Márai:

«23 de mayo
En el zoo político húngaro de las últimas décadas ha habido una jaula particularmente asquerosa, la del Partido Nacional Agrario. En la avenida Rácóczi había un establecimiento cuyo letrero anunciaba: «Casa de Indumentaria Nacional». Al preguntarle al propietario, el señor Gero, para qué servía un abrigo «nacional», él me contestó: «Los campesinos vienen a Budapest a comprarse un abrigo, llegan a la estación del Este, suben por la avenida Rácóczi, y si ven escrito «nacional» es un letrero es más fácil embaucarlos». Gyula Illyés, Péter Veres y los pseudocampesinos que se juntaron con ellos en 1945 pensaban que si se ponían los zaragüelles largos tricolores y se alineaban con los comunistas, no tendrían más que esperar a que éstos hicieran el trabajo sucio -expropiar las tierras, los bancos, los bienes de judíos y nobles- y entonces ellos saldrían frotándose las manos, tras apropiarse del trabajo bien hecho. El resto del pueblo ya recibiría lo suyo cuando se hiciera la distribución. Los escritores aficionados a la literatura popular publicarían sus obras a expensas del Estado, y todo se volvería muy nacional y muy campesino. Aunque los comunistas se daban cuenta, durante un tiempo se aprovecharon de los campesinos nacionalizados, pero al final los metieron a todos en el mismo saco.. Imre Kovács, el carnero jefe, escapó a tiempo; sin embargo, los demás aguantaron sin rechistar que los «normalizaran». Me gustaría ver otra vez mi país natal, mi hermosa y amada Hungría, aunque probablemente ya sea demasiado tarde para mí, pero si un día esos campesinos vuelven a tener voz, será una tragedia para el pueblo húngaro. Los comunistas no hicieron más que ejecutar los planes de los derechistas de zamarra y zaragüelles. Como dijo István Bethlen en un discurso parlamentario, dirigiéndose a los fascistas: «Señores, ustedes creen que van hacia la derecha, pero en realidad están andando en círculo; de hecho llevan tanto tiempo caminando hacia la derecha que no tardarán en llegar a la extrema izquierda». El comunismo es una tragedia, pero el enemigo real son siempre los hipócritas mezquinos, disfrazados de «nacionalistas»: la derecha.»

El defecto, en realidad, está en la mezquindad humana, en su propensión al horror.

4 respuestas para “DIARIOS 1984-1989. SÁNDOR MÁRAI.”

  1. Hola.

    Me interesa sobremanera la literatura sub-comunista y post-comunista. Márai, Keresz, otros, otros, rusos y soviéticos represaliados y hechos desaparecer antes de que fueran miembros numerarios de aquella UNEAC que Búlgakov supo describir con tanta ironía. (Al menos yo) Siento que tenemos mucho que ver con todos ellos. Considero que los «archivos literarios del KGB» (Shentalovski) es una obra descomunal que a todos los cubanos que escribimos nos sentaría muy bien leer como cura de humildad. He tenido muy poca suerte con la proposición, creo que sólamente Morelli e Isel y alguien más, otro me dijo que no quería sufrir, y un editor y poeta me contestó airadamente que él estaba muy seguro de sus convicciones políticas y que seguramente era un libro muy mal escrito (??????????????); por supuesto, a ese editor ni muerto le pago para que me publique nada.

    Saludos.