CUENTECITO POST NAVIDEÑO.

No quise hacerles este cuento ayer, para no fastidiarles la Navidad, hoy como la cosa pasará mejor, con la resaca, ahí tienen:

CUENTO DE FIN DE AÑO PARA MASOQUISTAS.

Es el día antes de Nochebuena, me faltan algunos regalos, corro a un centro comercial. Tomo las escaleras mecánicas, en el primer piso me llama la atención una mesa larga, repleta de velas perfumadas, carísimas. En el centro, una vela esculpida revela la figura de Napoleón Bonaparte, la mecha de la vela queda justo en el centro del sombrero del Emperador. Tengo una amiga que es fanática de Napoleón, sería un buen regalo, recapacito, aunque no sé si le gustará quemar al Sire, y además, mecharlo por el cerebro.

La joven vendedora se me acerca. No es tan joven, observada a corta distancia me doy cuenta de que no lo es, pero eso tienen las francesas, cuerpos de quince y caras de ochenta. Leo los nombres de las velas: La Marquise, Molière, Racine… Comprendo que cada bujía representa el olor de una de esas figuras históricas… La vendedora es al mismo tiempo la creadora de las velas. Comienza explicándome que se inicia en el negocio. Un negocio raro, el de quemar a este tipo de personajes tan atrayentes… Bien, cada cual con su locura, me digo.

Entonces, absolutamente en el colmo de la embriaguez, en el nec plus ultra de su realización artística, con el mismo grado de anonadación que habrá mostrado Colón ante Aquella Isla maldita, me susurra al oído cual revelación de los ángeles:

-No me lo va a creer, he inventado la mejor vela con el más exquisito perfume del mundo, será todo un exitazo.

Como me estoy leyendo los últimos diarios de Sándor Márai, el escritor húngaro, donde cuenta la agonía de su esposa, el fallecimiento de la misma y de su hermano menor, de su fatiga  a sus ochenta y tantos años, de las piernas que no le respondían, del dolor ante la imposibilidad de no recordar cómo era su casa antes de la guerra, del fascismo y del comunismo; pues ya podrán imaginar la cara que tengo desde hace tres días, apenas duermo y si me ponen delante una lasca de jamón de bellota, vomito; pero la vendedora, e inventora, de velas perfumadas con la personalidad de figuras históricas sigue retándome a que adivine. Suelto un nombre, al azar: “Cervantes”.

-No, madame, qué va. Ernesto, la vela se llama Ernesto… ¿Aún no ha adivinado?

Espero que mi cara no se haya deformado tanto en estos días que haya adivinado que soy cubana, pero doy un paso atrás instintivamente, y rechazo la idea que fatalmente invade mi mente. No, no puede ser tan malsana.

-¿Ernesto? El de Oscar Wilde… -Prosigo.

-Gélido, frío, congelado… -Ahora se atreve a jugar a esa bobería.

Y añade que me regalará un dato:

-Es el olor de Cuba, tabaco, ron, café, caña.

Me pongo a pensar. Ningún taíno de los que recuerde se llamaba Ernesto, tampoco ningún… ah, claro, ¡Ernesto Lecuona! Exclamo en el colmo del paroxismo.

Pone cara de “allí fumé”.

-¡Ernesto Ché Guevara! Madame, Ernesto Ché Guevara, claro está…

La quijada se me cae y rebota contra el piso de mármol. Desde el principio descarté la idea de que estuviese refiriéndose al Ché porque aquí todos le llaman Ché al Ché. Pero la sutileza de ponerle a una vela Ernesto, por el Ché, y que para colmo sea el olor que represente a Cuba fue la última gota que colmó la copa:

-¿Qué olores me dijo que tenía la susodicha vela? –Ella los enumera, yo la interrumpo- Te faltó uno, ma petite pétasse, el de la sangre. Ah, y óyelo bien. Ernesto Ché Guevara era argentino, no cubano, y para colmo fue el argentino que más cubanos ha asesinado en este mundo, pero además, no se bañaba nunca, apestaba a rayo encendí’o, según se comenta. O sea que ese será el olor, o la peste, de Argentina, o de Bolivia, pero el de Cuba seguro que no es -He aprendido a mantenerme en el tono sofisticado a la hora de responder este tipo de cosas, aún cuando haya intercalado un insultico de nada, prefiero aparentar calma.

Di la espalda y me largué, bajé la escalera automática deseosa de volver a los diarios de Sándor Márai. Si alguien desea saber si este cuento es pura ficción, o realidad, siento decirles que se trata de lo segundo. Y para comprobarlo, nada más  tiene que darse una vuelta por el primer piso de Galéries La Fayette. ¡Cosas de masoquistas franceses, pobres solteronas mal templadas!

Nota aparte: Ayer cientos de miles de cubanos se acostaron sin poder sentarse a la mesa, a cenar junto a sus familiares: presos políticos unos, exiliados otros, asesinados, fusilados… Cincuenta años en esta tragedia lleva ya el pueblo cubano. Entre los culpables, Ernesto Ché Guevara. Pero los más grandes culpables vivos son Fidel y Raúl Castro, a ellos habrá que juzgarlos. Debemos pedir libertad para los presos políticos cubanos.

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17 Replies to “CUENTECITO POST NAVIDEÑO.”

  1. Hay tanta gente idiotizada con ese sicópata, porque otra cosa no era!!!! Un talibán de mierda que odiaba ver la felicidad en los otros, y que para colmo de males era espantoso en todo.

    Esa foto de Korda fue la culpable. Hay que reconocer que el arte tiene impacto sobre las mentes. El Che no es el Che que nosotros conocemos, sino esa foto para los miles de imbéciles que no ven mas allá de su pobre miopía.

    En Fort Worth, Texas, hay un tipejo que tiene un bar/salón, a donde van los progres de la ciudad, que se llama Embargo, y tiene la foto del Che como emblema y diseño. Se anuncia en los periódicos así, con esa desfachatez. El tipo es un estúpido –de los que llaman chicanos–, que confesó a alguien no saber nada de la historia de Cuba, y menos la del Che, pero que le gustó la idea para el diseño de su club, en el mismo downtown de Fort Worth. Y sé por otros que está siempre a tope porque los imbéciles como el dueño lo consideran un lugar chic, como se decía antes.
    Ya me peleé con un músico peruano amigo, que le encantaba ir a tocar allí y que me discutió que no tenía importancia si había o no fotos del Che y si se llamaba Embargo. Como no era su pellejo, sino el de los cubanos…
    En fin, que entiendo tu repugnancia.

    Consuelo de tontos quizás, el que al Maximo Lider y Comandante en Jefe no le hagan velitas con su figura. Le faltó la foto de Korda.

    Anyway, muchas bendiciones y Feliz Navidad para ti, Ricardo y Luna.

    Belkis

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  2. Por eso llevamos 50 anos con el mismo par de dictadores. Por todas esas francesas sin neuronas con cuerpos de 15 y caras de 80, por todos los idiotas chicanos con bares que se llaman Embargo, por periodistas peruanas en NY que tienen en su buro la foto del Che, por idiotas como el puertorriqueno Gerson Borrero que llama en la radio y tv de Ny a los exiliados cubanos gusanos…. Deberiamos hacer la vela de la hipocresia, con olor a sangre como bien le dijiste a tal cretina, donde aparezcan todos los imbeciles como estos, y quemarlas en hogueras a ver si con el olor de la sangre se les prende el boton de la sensibilidad y solidaridad.

    Excelente anecdota. Gracias por no mencionarla ayer… Un abrazo, y Merry Christmas.

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  3. Bravo por ti, es muy doloroso estas cosas, pero ella es una simple capitalista sacandole lascas al idiota. En Argentina a mi me paso algo parecido en una plaza llena de orfebres y muchos con la imagen de “Ernesto”, cuando rechace una oferta me preguntaron si yo era cubana de Cuba o de Miami. De Cuba, de Cuba somos todos y el no era cubano. “Si pero es nuestra cultura”. – Sera la tuya , no la nuestra, fue mi respuesta , pero nada calmada. Ese dia fue terrible para mi, me lo desgraciaron, pero no son mas que viles comerciantes en busca de dinero. Pero aprendi algo, el tal Ernesto esta “in” entre imbeciles, mercantilistas, y principalmente gente desinformada y muy muy envidiosa.

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  4. Zoe, admiro y leo tu prosa desde Café Nostalgia, luego de tres incursiones en la Isla en las que percibí el inefable mundo cubano. Soy argentina, periodista y narradora. Tu relato me dejó una duda: ¿A qué olía verdaderamente la vela?

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  5. Gracias, después de todo, ¿es importante el olor? Pero le voy a decir, los olores de todas las velas estaban mezclados, y no pude determinar uno preciso, soy muy olfativa. Si habrá leído Café Nostalgia, como afirma, se habrá dado cuenta.

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  6. Zoe, tu cuento no tan cuento, pues fue un hecho real, me recordo algo parecido que me paso en Queretaro,y que cuento en mi novela “Una vida, un tren”, de cuyo pedacito te doy una primicia:

    En junio, Enrique presentó una ponencia en un foro de análisis sobre patrimonio cultural, acerca de la importancia de conservar los elementos ya arcaicos de la técnica como telares, instrumentos de labranza, automóviles, locomotoras, etc, que han adquirido el carácter de valiosos objetos museables, respondiendo al significado cultural involuntario que les es intrínseco, y al final de su exposición, un delegado de Tuxpan se le acercó para hacerle una inusitada proposición:

    – Ingeniero, ya que veo que a usted le interesa tanto la conservación de los trenes y los barcos antiguos, fíjese que en Tuxpan tenemos una réplica del yate “Granma” que se encuentra en muy mal estado, y a lo mejor usted nos puede ayudar en su restauración.
    -Pues fíjese que usted se lo ha planteado a la persona equivocada, porque yo, mucho mejor que restaurar la réplica, hubiera preferido una y mil veces que el original se hubiera hundido con todos sus tripulantes, y nunca hubiera podido arribar a Cuba.

    Ante la respuesta también tan inusitada del cubano, el tuxpeño hizo mutis por el foro, y ahí terminó la cosa.

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  7. Reitero mi afirmacion Che: Un medico son clientes, asesino, que trato de sublimizar su psicopatia convirtiendose en el criminal que fue en Cuba, con mascara de emancipador. Fidel: Un abogado frustrado y sin clientes, otro psicopata.
    Anecdotas como esta nos dan la medida de como se manipula la informacion y se crean esos falsos iconos a partir de los discursos, entiendase el discurso del poder. La “”velera”” debe ser una con un poco o mucho dinero pero analfabeta, de esas (os) que tanto abundan en toda Europa,America, Africa y Las Molucas (jajjaa).
    Felicidades por todo, y a veces es bueno que estos “personaje” se tropiecen con alguien que les “cante” las 40 y los ubique en tiempo y espacio.
    Gracias miles.

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  8. LES DECEO MUCHA FELICIDAD Y PROSPERO AÑO NUEVO,O POR LO MENOS QUE LA CRISIS NO LOS DAÑE Y QUE ESTA PASE PRONTO PARA QUE PROSPEREN Y PUEDAN LOGRAR SUS OBJETIVOS Y PROYECTOS.ESTOS SON MIS DECEOS PARA TODOS LOS AMIGOS DEL BLOG DE ZOE.

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  9. ¡Hola Zoé! Felicidades con retraso y gracias por compartir la historia de las velas. Qué bien le respondiste a la petite pétasse.
    Lo del bar Embargo está de película también…creo que todos los cubanos tenemos alguna anécdota con respecto al Che, unas cómicas y otras (las más) desagradables. La mía es que cuando le pregunté a un teenager de San Diego si sabía quién era el hombre de la foto me contestó que “creía” que era un personaje de Star Trek. En fin, el mar y los peces de colores…
    ¡Que 2009 te traiga muchas cosas lindas y éxitos!
    Abrazos desde Taos…

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  10. Voy a pasar por La Fayette a dar un mitincito de repudio, con la foto de mi abuelo fusilado en la Cabana.

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  11. El relato debería ser ficción, pero desgraciadamente es realidad. Pero también piensa que es un triste y paradójico destino cruel, impío, irónico a más no poder, terminar siendo el aroma de una extrañeza mental francesa, chic et magnifique. ¡Cómo estarán esos huesos o esas cenizas, o lo que sea, retorciéndose y golpeándose contra sí mismas!!!! Él, que se creía y aspiraba a ser un men’s man, termina siendo una mariconería fría de salón. Así le cobra el destino que prohibiera al maricón de Virgilio Piñera estar donde él estuviera. El castigo a veces llega después de la muerte para escarnio del recuerdo. ¡Quién sabe cuál será el nombre del perfume de Channel para la próxima temporada!!!!!!????

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  12. A mi no me habrías fastidiado, tengo claro que la estupidez está a la orden del día, hasta en Navidad.
    Ay, Zoé, he pasado un buen rato pensando que la animación eran mis propias chiribitas!!

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  13. Zoé, tu cuentecito Navideño me ha dado mucha risa, no por la anecdota en si, mas bien por tu increible manera de contarlo, pues el hecho en si es patético. Ya sabemos que esas cosas, desgraciadamente, nos esperan al doblar cualquier esquina ya sea en Francia o en Burkina Faso. Pero ese insidente no puede empañar ningun espiritu festivo, nos quedamos con el olor a chocolate que espero te llegue muy prontito.

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  14. Vaya cuentecito! fuiste de una diplomacia impecable, yo la hubiera mandado a cagar “ipso facto” despues de haberle dicho las atrocidades que este criminal cometio. Manda huevos la vieja mal cogida!

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  15. tienes razón zoe, ¿qué importancia tiene el olor?, preguntar por el olor es no entender nada. Preguntar por el olor es tan preocupante como comprar esa vela.

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