Sueño con aviones. Charlie Bravo.

Sueño con aviones (first class, s’il vous plait!).

Por Charlie Bravo.

París.

La revolución.

El internet.

New York.

El Lamento. Si, el Lamento, mayúsculo.

Esos “intelectuales” comunistas siempre tienen las mismas pasiones. Las grandes capitales de la libertad atraen a los que se convierten –por detestable virtud de su firma- en fusiladores reales y virtuales. Nada para encandilar a un comunista detestable como la luz de una gran ciudad. Sea París, New York, Madrid, o Roma.

 Silvio. Ah, suspira él (obrero de la censura, el policía de la cultura) por las calles de París mientras sueña con las de New York. Piensa que está en su derecho, representante de un régimen de terror como es, a visitar el mundo y escupir en sus aceras. Qué payaso tan triste, de voz rajada, y cursi poesía musicalizada. Hay que respetar el tierno corazoncito del chivatiente y su feligresía, la superstición de la izquierda en su encarnación de cantautor mediocre y mediático, envejecido como una caricatura del sistema que promulga él como paradisíaco.

Pudiera caricaturizarlo comenzando cada párrafo con uno de sus versos de cursilería infinita, pero no, Silvio, el rock’n roll siempre fue un poco macarra para tu gusto oficialista. Además, que el buen gusto me impone límites. Fuiste siempre un cheo que imitaba y aspiraba a escapar de su desgarbada calvicie, con caritas y con poses ¿Te importan a tí los presos políticos, te importan los muertos en el mar? Mientras, Silvio sueña con aviones, París-New York, first class.

El resto de los cubanos sueñan con aviones Havana-Anywhere. Cualquier clase de asiento, escondite, o tren de aterrizaje es bueno para largarse a donde puedan tener una mejor vida, aunque no escuchen a Silvio Rodríguez. Y debiera preocuparse el buscador de unicornios y reparador de sueños, autor de mil frases hechas o plagiadas de poetas luminosos condenados por su “gente” a la oscuridad, por los sueños de muchos que no pueden regresar a Cuba por decreto gubernamental.

 Qué le importa. Tiene que arrastrar su popularidad fabricada por la izquierdo-prensa latinoamericana. Debería radicarse en cualquiera de esos sitios donde tiene tantos admiradores, realmente, sería para muchos un alivio, dejar de escuchar a este do-gooder desde su pedestal dorado. Y así podría dejar a los cubanos tranquilos, de una buena vez y por todas. Que lo amen ¿cómo se le ocurre? cuando ha sido el chivatiente oficial, bendecido con un (des)honorario carnet de la seguridad del estado. Qué cara.

Naturalmente, la pose de la nostalgia por New York en París es muy fashionable. O era, años ha. Este calviruchi démodé es un desastre. Como ser humano, y claro está, también como artista. Es un policía de la censura, ya que a sus estudios Adbala (prefiero llamarlos Adbullah, ya se imaginan por qué) no son bienvenidos los músicos que no beben de su aguita edulcorada. Tiene su propia fatwa en contra de los que no comulgan con su ideología, y sí, ha ligado el arte a la adulación de un régimen, con la revolución todo, fuera de la revolución nada, parecería decir en cada suspiro nostálgico.

Que regrese a la Habana el envilecido. Que no envilezca el aire de París o el de Manhattan. Que se calle, por pudor, que su amado gobierno del cual ha sido diputado no deja ni salir ni entrar al antojo. Que siga con su Lamento, con su cantata, y con que arrastre sus miserias humanas a la vista de todos. Hipócrita. *gracias a Porno Para Ricardo por la canción «el policía de la cultura», que tan bien se ajusta a un personaje como éste, a la cual me he referido por todo el texto.

8 respuestas para “Sueño con aviones. Charlie Bravo.”

  1. Un título y un artículo espectaculares.

  2. Cuando el artista se vende al dinero o al poder, la musa se espanta, y no regresa.Para muestra, DOS botones: SR y GGM.

  3. SS en Cuba.
    Para Sara y Silvio

    Cual yunta aparentemente discordante,
    día a día,
    ustedes profundizan el surco,
    oh, de la melancolía,
    deseando que, ojalá,
    no se haga cierta la canción,
    porque una vez perdido para siempre el unicornio olivo,
    la era entonces parirá de verdad un corazón,
    tibio y gozoso,
    donde no habrá lugar para el olvido,
    en cada cuadra ya no habrá un comité,
    y les vendrá de castigo,
    ser enterrados junto a su faraón,
    en el imaginario colectivo,
    a pesar del perdón.

  4. Solamente quiero anyadir una cosa a su cronica sabrosa, y es lo mal que queda Pete Seeger en todo esto, no se supone que es el gran defensor de los derechos humanos? y quiere tener presente en su homenaje a un Silvio Rodriguez que aplaudio la ejecucion de tres jovenes negros por el mero hecho de querer largarse de la isla?
    Esto va mas alla de la hipocresia, es la maldad sanctificada.

  5. CS,
    Pete Seeger es tambien un admirador de la Revolucion cubana y de su Coma-andante. Es un pajarao del mismo plumaje que Silvio y cojea de la misma pata y ya sabemos cual es. El mero hecho de que haya trabajado en una campaña para limpiar el rio Hudson en New York, no lo excusa para tener esa posicion de defender el regimen totalitario de Cuba. Canata mucha Guantanmera pero paracer estar ciego con las violaciones a los derechos humanos basicos por el regimen de Cuba. Nunca lo he oido levantar su voz para condenar los abusos de esos derechos en Cuba. Nunca.

  6. Asi es, Sharpshooter, es por eso que me cae tan mal Pete Seeger y todos los que disimulan un apoyo a los derechos humanos, odio la disimulacion, saludos.

  7. Qu se quede sin pacotilla por un rato.

  8. Cito a Silvio textualmente, de su carta al compatriota que le pide que escriba una cancion para la concordia nacional:

    «No le garantizo que voy a escribir una canción sobre el tema, porque yo no soy el único que manda en eso: también necesito a las musas».

    De que lo abandonaron lo abandonaron.

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