Carta de las Damas de Blanco.

Ciudad Habana, 8 de junio de 2009                                                                                                                                                                  

Sra. Zoe Valdés

Prestigiosa escritora

París, Francia.

Estimada Zoe:

Es un gran placer poder dedicarte unas líneas, por ser de las cubanas fieles, de las que aman a Cuba y desean  para nuestra Patria la libertad y la democracia.

Cuando Poncito me prestaba tus libros, los leía y te respetaba como escritora: pero el decursar de los años hizo que mi vida cambiara y me convirtiera en una luchadora por el respeto  a los derechos humanos, la libertad de los presos políticos y la democracia en nuestro país. Es aquí donde vuelvo  a encontrar a Zoé: pero a una Zoé que a pesar del bienestar y vivir en un país que disfruta de las libertades civiles y democracia, no olvida a su pueblo, a su sufrida tierra y esto ha hecho que no solo te respete, sino que te admire y más que a una valiosa escritora al ser humano, que vibra, siente y padece por todos nosotros y ha puesto su inteligencia y pluma al servicio de la lucha por la libertad de Cuba.

Gracias por todo lo que haces en nombre de Las Damas de Blanco, de los presos políticos y  de tu pueblo.

Con todo cariño, respeto y admiración.

Laura Pollán Toledo

La Damas de Blanco.

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Esta carta se hubiera quedado en la intimidad de mi escritorio -como en tantas otras ocasiones- si no fuera por la cantidad de calumnias que un grupo de resentidos y envidiosos ha levantado sobre mí, quien quita que todavía algunos de ellos trabaje para el aparato. Y aunque no necesito demostrar nada, sí al menos debo poner al tanto a los lectores de este blog a los que respeto y aprecio. 

                                                                                                   

8 respuestas para “Carta de las Damas de Blanco.”

  1. Yo he comprobado que al final la mentira siempre se descubre, que el que mal hace mal termina.
    Supongo la emoción al recibir esta carta, supera la de cualquier presidente.

  2. Chevalier, personalmente te agradezco que hayas publicado esta carta (mas alla de los «corillos», como apuntas en tu nota final). Es importante saber que las Damas de Blanco estan al tanto de las voces que se alzan en solidaridad con ellas y sus familiares en prision, no por un dia de bulla, sino con constancia y seguimiento.

    Tambien, doblemente te agradezco, pues gracias a ti una Dama de Blanco me contacto, y ya estan conociendo los posts dominicales que le dedicamos a las Damas de Blanco desde hace casi dos anos, ininterrumpidamente, en El Imparcial Digital.

    Merci Madame.

  3. Cuba te agradece ! Tu tarea supera todas las maldades
    Estamos y estaremos contigo

    abrazos

    Rafael

  4. …»una Zoé que a pesar del bienestar y vivir en un país que disfruta de las libertades civiles y democracia, no olvida a su pueblo, a su sufrida tierra y esto ha hecho que no solo te respete, sino que te admire y más que a una valiosa escritora al ser humano, que vibra, siente y padece por todos nosotros y ha puesto su inteligencia y pluma al servicio de la lucha por la libertad de Cuba».
    Nunca mejor expresado, esa es la cosa principal que molesta de ti.
    Cuando hay un asesinato, la policia siempre busca al beneficiado con el crimen; cuando hay una calumnia igual.
    ¿A quien le puede molestar lo que tu haces o escribes, sino a los testaferros ocultos de la tirania castrista?
    Gracias miles.

  5. BRAAAAAAAAAVOOOOOOOOOOOOOOO!!!!!!!!!!!!

  6. PARAFRASEANDOTE.
    NO DEJES QUE TU COSMO
    TE LO CONVIERTAN EN CAOS.

  7. Una hermosa y bien merecida carta. Solamente los dictadores y oportunistas te pueden calumniar. Los demócratas, te admiramos. No te digo, lo de que te hizo Dios y rompió el molde, porque por el bien, no digo de Cuba, sino de la humanidad, necesitamos muchas personas como tú. Honestamente, hubiese preferido que esa lucha no me llevara a la admiración, porque eso sería la señal de que todas las personas que nos hacemos llamar demócratas, no nos quedaríamos impasibles ante la injusticia,y eso a su vez, nos llevaría a generar una educación hacia nuestros hijos diferente. Aprenderían que vivir cómodos no nos da derecho a mirar hacia otro lado. Que nuestras conciencias no deben sentirse limpias mientras que en la tierra hayan hombres, mujeres y niños subyugados por algún tirano. De esa forma, conseguiríamos que en la evolución del hombre, genéticamente seriamos tan justos, que la injusticia llegaría a extinguirse. Pero por desgracia, en este mundo que me ha tocado vivir,lo que está en extinción son los luchadores de causas justas como tú, por eso te reitero tu bien merecida admiración. Cuando Cuba sea libre, y a lo largo de su historia, no puede ni debe olvidar, que no solamente dió una gran escritora, sino una gran luchadora por su libertad.

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