Revenons à nos moutons. (Volvamos a lo que nos ocupa): Pierre Bonnard en Deauville.

Adoro esta frase en francés: Revenons à nos moutons, que quiere decir: volvamos a lo que nos ocupa, o nos interesa (volvamos a nuestras obejas). En la última exposición a la que asistí, en el museo d’Orsay, de Max Ernest, y de las que les hablé en este blog, compré un librito sobre el pintor Pierre Bonnard que es una joya. Pierre Bonnard es mi pintor preferido, como saben. El librito se titula Chez Bonnard à Deauville, escrito por Ingrid Rydbeck, publicado por L’ECHOPPE. El texto fue publicado en sueco en 1937 (muchos artistas abandonaron París durante la guerra), y esta es la primera que se publica en francés.  En mis múltiples estancias en Deauville he pasado siempre, religiosamente, frente a la casa del pintor. Les traduciré algunos frangmentos:

«Con un poco de suerte podíamos encontrarnos el verano pasado con algunos grandes artistas franceses. Pese al calor de junio, se quedaron sea a causa de la Exposición, donde todas las artes se hallaban reunidas, sea para organizar sus exposiciones personales en el Petit Palais, o en otra parte. Maillol, Matisse y Picasso estaban ahí, así como Vuillard, Derain y muchos otros… Pero faltaba Bonnard.

Tomadas algunas informaciones, entendimos que casi nunca este artista estaba en París. La paz del campo le placía con ventajas. Es cierto que él tenía un atelier en la calle Caulaincourt en Montmartre, pero la mayoría del tiempo sólo servía como depósito y Bonnard lo vivía raramente. Ningún cambio se produjo el verano pasado.

Tuve la ocasión de acompañar a una joven fotógrafa parisina, Mme Rogi André, que iba a hacer una visita a Monsieur Bonnard. Ella estaba encargada de fotografiarlo con vistas a una gran exposición en el Jeu de Paume, donde las fotografías de los artistas debían figurar junto a las obras de los mismos. En la calle Caulaincourt, el encargado nos dijo que Monsieur Bonnard se encontraba en Deauville y que no había dejado ninguna dirección exacta. Con la ayuda de la organización de la exposición en el Jeu de Paume obtuvimos no solamente la dirección de Bonnard, además nos enteramos que él nos pedía que fuéramos y que seríamos muy bienvenidas.

En un sombrío mediodía, lluvioso, nuestro taxi se detuvo frente a una humilde y pequeña casa de campo cerca del puerto a un extremo de Deauville. Delante de nosotros el mar en toda su plenitud. Si nos quedaban algunos escrúpulos en nuestro pensamiento de molestar a un artista, quien con toda evidencia amaba la paz por encima de todo, esos escrúpulos desaparecieron al instante en que un señor mayor, sonriente y amable, descendió de un pequeño auto parado en el patio, y se dirigió a nosotras.

Era el señor Bonnard en carne y hueso. Una fotografía que había visto de él en L’Art vivant me permitió reconocerlo.

-Ojalá no las haya hecho esperar. Vengo de la ciudad, donde debía comprar algunas cosas. Entren, por favor, por aquí…

En su rostro, una de esas sonrisas que con frecuencia iluminan las facciones de los hombres sensibles y profundos.»

 (…Continuará)

Pierre Bonnard à Deauville

2 respuestas para “Revenons à nos moutons. (Volvamos a lo que nos ocupa): Pierre Bonnard en Deauville.”

  1. A propsito de Obejas

    En este saco es donde esta la mayoria de la Juventud Cubana.

    Yo diria que tienen el Sindrome de Estocolmo
    El regimen es el captor, la juventud cubana son los rehenes. Este video lo vi por prmera vez en Penultimos dias.
    En el se menciona:Que los jovenes cubanos en la Habana GOZAN y los jovenes de Miami SUFREN.Es una cancion de la muy conocida Chranga Habanera.

    Juzguen por uds mismos :

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