Sucedió en La Habana.

Gracias a Pepitogrillo, cuyo blog es María y Juana.

«Sucedio en La Habana» es un documental filmado clandestinamente en La Habana que muestra la vida de las jineteras (prostitutas cubanas) y todos los mecanismos sociales y políticos que se mueven en torno a ellas. El realizador no tuvo que esforzarse ni acudir a barrios suburbanos, ni tuvo que mezclarse con peligrosas capas sociales. Desde el mismo centro de La Habana pudo encontrar todas las imágenes que necesitaba para este conmovedor documental.» (Tomado de youtube).

3ra parte, 4ta parte, 5ta parte.

4 respuestas para “Sucedió en La Habana.”

  1. No se a quien pueda conmover esta historia, la protagonista segun ella una «pepilla» es una puta, las hay y habra siempre, por sus propias declaraciones cuando la comadre, que segun ella a pesar de su «problema» es muy buena gente le dice que su amiga esta enamorada de ella, aunque le choca al principio, no la rechaza, por el interes de lo que le proveia, en fin, mientras no tenga que doblar el lomo, esta se acuesta con el perro mas sarnoso del solar.

  2. Es terrible la realidad que cada día se nos revela de la cruenta realidad cubana. Aveces prefiero pensar que es todo ficción, que no es tan así, para no caer en catársis. Pero no puedo, sé que es verdad, porque además he vivido de cerca esa triste y agobiante realidad.

  3. Lo conmovedor es que el Estado las aplaste como cucarachas.

    Detrás de esta cacería no hay un interés moral, lo único que quiere Castro es que no se diga que su paraíso es un gran putiferio. Y nosotros, arrogantes y superiores a las cucarachas, las miramos y las despreciamos, que si no las escachamos es por no mancharnos el zapato. Espero que cuando nos toque a nosotros arreglar este problema en Cuba, seamos capaces de ESCUCHAR a las putas. Porque si es difícil que en España la gente se ponga de acuerdo con este asunto (ni PP, ni PSOE), en Cuba la cosa será harto más difícil, es lamentable pero aún queda mucho puritanista hipócrita suelto.

    Con la prostitución no se puede acabar. Ya se ve que ni la cárcel puede impedirlo. Luego el arreglo no pasa por la prohibición, sino por la regulación. Sólo así tendrá el Estado el control legal del asunto, y la autoridad moral para intervenir en esta actividad. Para que sea la Institución del Estado, y no otras Instituciones Organizadas (mafias) las que amparen a sus ciudadanos.

    Lo mismo pienso de la mariguana.

  4. Totalmente de acuerdo con Pepitogrillo y Luis E. Ruiz. Aquí en Francia se trata con tremenda deferencia a las prostitutas, al fin y al cabo es el oficio más antiguo del mundo, e incluso tienen sindicato y pagan impuestos. Y esa mujer con sus dos hijos,e da una pena enorme.