Tres momentos.

Era la época en que leía a Robert Musil y a Marcel Schwob: Tres Mujeres, Vidas imaginarias, Un hombre sin atributos. No tenía dinero, pero tenía dos amigas venezolanas que me regalaban ropa y me invitaban a los museos. En aquella época no era demasiado mujer, más bien era bastante muchacho; casi un mosquetero. Vivía la bohemia parisina, y sólo me faltaba una espada para retar a los caballeros en duelo. Cada tarde alternaba el Museo del Louvre con el Museo Rodin. En esta foto aparezco con Les Bourgeois de Calais, escultura encargada por la ciudad de Calais a Auguste Rodin en 1885, entre esos locos yo era una más. Así me sentía, o me presentía. Iba a los clubes nocturnos disfrazada de varón y ligaba a los varones, también a las muchachas de mi edad. Todo terminaba en una gran broma. Entonces me enamoré de Camille Claudel.

Museo Rodin

MuseoRodin

Años 80-París

Marcelayyo

Segunda foto en los jardines del Museo Rodin, años 80. Tercera y cuarta fotos con la pintora Consuelo Castañeda. Quinta foto con Marcela Rossiter, la fotógrafa que hizo las fotos.

 

En la siguiente foto aparezco con las Columnas de Buren, del artista Daniel Buren, en el Palais Royal, (hoy las columnas se hayan en restauración). En esa época me estaba creciendo el pelo, después de una pelada al rape que me di, pues el mismo día en que pasó la nube de Chernobyl por París (el día de mi cumpleaños) y que los medios de comunicación anunciaron que nadie debía salir de la casa, yo salí. Era la época en que quería morirme. Me salieron unos nódulos en las tiroides y se me hicieron huecos en el cráneo. Estaba escribiendo mi primera novela: Sangre Azul: Es la historia de una muchacha que vive en La Habana, en medio de la fiebre pictórica de los ochenta, padece una enfermedad en la que la sangre se le tiñe de azul, como la sangre de las Límulas, anda desnuda o semidesnuda, y quiere matarse porque se siente demasiado irreal.

Columnas de Buren

Foto de José Antonio González.

 

Años 90. New York. Mi hermano me llevó al MoMa. Yo llegaba de La Habana completamente empastillada, fumaba Populares con filtro rellenos con un coctel de trifluoperacina, valium y meprobamato. Las manos me temblaban, y la anemia me comía. Leía Les Pensées de Pascal, veía sólo cine indio clásico, ya saben , El Mundo de Apu, Aparajito, todo Satyajit Ray y Mrinal Sen. Creo que por aquella época era la única cubana que quería asilarse en la embajada india. Vivía en un estado de lentitud absolutamente abominable. Vomitaba el agua que bebía y sentía que mis ojos me hablaban y conversaban entre ellos con voces pitorronas. New York me devolvió mi ritmo. Una vez más mi familia me salvaba. Otra vez me vestí con un traje de varón y me fui con mi hermano al Oncle Charles a ligar pajaritos musculosos. El ojo escuchaba. «Ceci n’est pas une pipe». René Magritte.

Magritte

ZCharlie

UncleCharles

20 respuestas para “Tres momentos.”

  1. Ah! Esas poses de la primera juventud! LOL! Menos mal que pasastes por New York (que lo compone todo o lo desarregla para toda la vida).

  2. Muy linda y sensible siempre.

  3. me gustan los post en los que comenta fotos antiguas y momentos vividos, creo que son mis favoritos.

    besos

  4. Vita Sackville-West a la cubana, me encanta! Me parti de la risa cuando lei eso de que fuiste la unica cubana que queria pedir asilo en la embajada de la India. Hay que reunir estas cronicas oniricas en un libro.

  5. Tengo siempre la curiosidad de saber que existe debajo de esas nubes. Ya que estabas ahí, espero no perdieras la oportunidad de asomarte a ese balcón «Magritteano»…

  6. tremendo swing que te mandabas! sin dudas tubiste quince!

  7. Sólo quien llega a ciertos excesos puede hacer grandes obras…me encantan estos comentarios Zoé, soy un poco voyerista, soy amante ferviente de las biografías.

  8. Querida Zoé:

    Por equivocación te envié este comentario a otra sección de tu blog. Me refería a esta entrada tuya.

    Rolando

    Rolando Morelli ENLACE PERMANENTE
    Querida Zoé:

    ¡Qué entrada tan hermosa! Por momentos me parecía ser tú, no tanto por la anécdota más o menos personal o por los sitios que recorrieras, sino por un estado de alma que reconocí enseguida. Es una página que no debía perderse o quedar colgada en el espacio cibernético como serán tantas de las que escribamos. Toma ese material, ese estado de ánimo (o de ánima) y trabájalo en un artículo o en un libro bello y útil. Te lo agradeceremos todos tus lectores y quién sabe logre ser como una tabla de salvación para quienes se inicien o se hallen inmersos en el naufragio del exilio, de los exilios del ser.

    Gracias también por acordarte de mí junto a David, a pesar de la enormidad y sombra de su personalidad. Saludos a Ricardo y a toda tu familia,

    Tu amigo,

    Rolando

  9. ASI TE IMAGINE
    CON RAZON ESCRIBES TAN MARAVILLOSAMENTE BIEN
    DECUBRISTE TODOS LOS SENTIDOS

  10. Tuviste 15 y tienes 50, eh! que cada edad tiene su cosa…

  11. Me acuerdo yo de esa época, y de esas fotos, de cada una.
    Hoy como ayer.

  12. ERES UNA CUBANA SORPRENDENTE,O MEJOR MARAVILLOSA DIGNA REPRESENTANTE DE TU BELLA PATRIA EN LA QUE VIVI UNA PARTE DE MI VIDA ALGO ACCIDENTADA PERO CON BELLOS Y FUERTES RECUERDOS NO HE LEIDO NADA TUYO LO CONFIESO,PERO YA TE ADMIRO

  13. Oyeeeeeee!!!! Que linda la Consue!!!! Si, postea fotos viejas….

  14. He volado con esas fotos. Me he abierto un correo, he creado un blog, solo para poder decirte cuánto me has hecho soñar en este rato. Yo tenía que haber estado por ahí en esa época y conseguirte. Estás hermosa, estás cantable, estás mía.
    He decidido no leerte nunca. Ojalá fueras otra.
    Sé feliz.

  15. y el Ruso nunca te ayudo en cuba?

  16. No, El Ruso, el día en que me tuvieron que hacer los análisis para los nódulos, no pudo acompañarme porque estaba enfrascado en un mamotreto monumental.

  17. En Cuba, El Ruso y yo nos ayudamos mutuamente, como pareja que éramos, aunque pensándolo bien, creo que fui yo quien más lo ayudó a él.

  18. quisiera comunicarme con Marcela Rossiter, mi nombre es Ibeth Rossiter de Tumbes-Perú, se que tengo familia en el extranjero quisiera comunicarme con cualquier persona que lleve mi apellido.
    Gracia
    Ibeth