La Balsa de La Musa. Armando Valdés-Zamora.

El escritor Armando Valdés-Zamora recién acaba de abrir su blog La Balsa de La Musa.

Una respuesta para “La Balsa de La Musa. Armando Valdés-Zamora.”

  1. Es importante y esperanzador que se derriben muros en el mundo,pero este fue la version simbolica y decisiva de la caida del imperio comunista,que,literalmente nos salia hasta en la sopa.Yo me encontraba en La Habana y recuerdo el asombro del gobierno,se notaba en los discursos de aquel hombre de barba, de cuyo nombre ni me quiero acordar.Las noticias venian envueltas en papel de celofan,pero llevaban en sus portadores esa mueca, que solo dejan los grandes acontecimientos malrecibidos en la isla.
    Aquello fue el primer amanecer del mundo,despues que el universo se habia inhundado de roja manera,nublando el ancho y luminoso espectro.Todos nos habiamos adaptado a dos fuerzas hegemonicas y como suelen hacer los niños,tambien nos habituamos al malo y al bueno.la Corea buena y la mala,etc..Alemania abrio su cauce y el mundo entero conocio al monstruo.Casi no disfrute de aquello,y en cada celebracion,siento que me ha llegado tarde.En el 89 abri los ojos,pues,aun estaba poseido por las mañas del demonio en su version Castrofobica,aquellos efectos narcoticos dejaron de existir y mis ojos enturbiados estuvieron a salvo en mi silencio.Aprendi a cuestionar los momentos que le siguieron, hoy reconozco aquel letargo y aunque parezca sorprendente conozco a pocos que reconozcan esa etapa credula y maldita de nuestra existencia.Hoy soy inmune a esas maniobras desinformativas,la felicidad me consuela,en la libertad que hago mia en la palabra,en el leve roce de una hoja o en aquel camino duro que un dia deje atras.
    He leido a Zoe en todos sus formatos y este ultimo comentario a Yoani,tan preciso como enriquecedor para los olvidadizos temperamental y directo para los desconocidos,pero en cualquier caso profundo.Un dia desperte ganando la partida y doy las gracias a gente como Zoe, que me iluminaron el trayecto, a veces incomodo hacia la verdad.gracias por tu elocuencia,te admiramos en casa,mi mujer y yo,eres capaz de poseer la dulzura de la prosa mientras que discurre por el verbo paladeado de la calle,aunque sea en esos arrebatos tan profundos, como necesarios.