En la Casa Museo de James Joyce en Dublín.

James Joyce vivió en tres casas diferentes, pero esta es la que ha sido nombrada Casa Museo James Joyce. En Praga me pasó lo mismo, buscaba la casa de Kafka y resulta que había al menos dos. En esta casa de Joyce me sentí particularmente emocionada. Me acompañaba la poeta Marina Oroza. Este post lo dedico a Ernesto G.

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13 respuestas para “En la Casa Museo de James Joyce en Dublín.”

  1. Se te agradece muchísimo.

  2. Cópialo, pégalo, distribúyelo, que todos se enteren
    ¡NO violencia, NO cooperación con el Régimen, CAMBIO AHORA!

    El día 20 salgamos a la calle TODOS, nos sentamos en las aceras, en los parques en las calles, solo nos sentamos…

    digámosle al gobierno:

    no quiero seguir cooperando contigo,

    no quiero seguir siendo explotado, vilipendiado, excluido, perseguido…

    no quiero seguir siendo un cero a la izquierda,

    quiero ser parte activa de esta revolución, no un simple objeto de tu manipulación,

    quiero gobernar mi país y mi destino,

    quiero ser dueño de mi fabrica, de mi escuela, de mi casa, de la tierra que cultivo, de mi vida…

    quiero que se acabe la corrupción, el gobierno por decreto y la imposición,

    quiero vivir en un país libre, que nadie me prohíba ir o venir a dónde me de la gana,

    quiero que se respeten mis derechos, todos mis derechos y no solo los que a ti te convienen,

    quiero que mi trabajo sea productivo y ganar lo que me tengo que ganar para vivir decentemente, para no tener que mendigar o prostituirme para dar de comer y vestir a mis hijos,

    ¿Por qué tengo que seguir viviendo en la mentira?
    ¿Por qué tengo que gritar consignas en las que no creo, odiar a quien ni siquiera conozco, imitar lo que no soy, aceptar la humillación de ser discriminado en mi propia tierra, permitir que me impongan qué pensar, qué decir, cómo actuar, corromperme para sobrevivir, mentir para ser aceptado…?

    ¿Acaso no tengo derecho a vivir mi propia vida y cometer mis propios errores?

  3. Gracias, Zoe, por dedicarme el post. Muy buenos los videos. Y muy buena la compañía. Saludos.

  4. The lady walks alone.
    The street flows like a river.
    Her hands shake.
    Her thoughts direct traffic.
    Her eyes flicker.
    A green light here,
    a red light there.
    No yellow lights.
    The lady that walks alone
    has no time for yellow lights.
    The night is dense.
    She explores her dreams.
    She travels beyond her time.
    Back and forth.
    Back and forth.
    The lady walks alone.
    She fills up an empty barrel
    with her thoughts and desires.
    The lady who walks alone
    through the streets of Dublin.

  5. Gracias por la informacion yo tampoco sabia…

  6. Gracias a todos. Gracias, Ernesto G., doblemente, porque me gusta mucho tu poesía.

  7. Hola, Zoe, hay alguna dirección de correo electrónico a donde pueda escribirte?
    saludos desde Miami
    Hector.

  8. James Joyce no ha vivido en 3 casas diferentes, al menos ha vivido en 23 direcciones diferentes y aunque su literatura sea fantástica un poco de rigor no le vendría mal.

  9. Buenos días a todos. Ya salió el experto en casas de James Joyce, que se hace llamar I. Gibson y que me pide, oigan esto, rigurosidad en mi obra. Como si él la hubiera leído toda. La envidia tiene caminos insuperables, uno de ellos, ahora, son las numeros de casas en los que vivió Joyce, que me imagino que debe ser tan importante, para los autistas, por ejemplo, mucho más que mostrar la Casa Museo de Joyce en este humilde blog. Yo estuve en Dublín, investigué, pregunté, no lo hice sola, lo hice con la persona que ven en la foto, otra escritora. Nos informaron los del instituto Cervantes, los de la National Gallery, los taxistas, y la gente de a pie. Además, busqué en internet, pero no, eso no basta. Antes de ir a la casa de Joyce, aún si solamente se quedará usted tres días en Dublín, le recomiendo (para que no lo considere poco riguroso un tal I. Gibson, un fulano, pejiguera de su obra) que se estudie toda la biografía de Joyce, la obra no cuenta, haberlo leído no vale, además indague en todos los ensayos que se han publicado sobre las 23 casas, y toda la bibliografía alrededor de sus direcciones. Tampoco vale que le haya gustado a usted la obra de Joyce que es lo que sin duda alguna le hizo conducir sus pasos a la casa de Joyce, en lugar de irse al bar más cercano a comer mierda un rato, lo que es también válido.
    I. Gibson, qué pena me da su caso; pero en este blog sólo recibimos poetas y locos, también autistas, pero sin el grado de malacrianza y envidia que lo carcome a usted, un simple lector de Wikipedia. Gracias.

  10. Además, en Dublín, consulté los diferentes planos de la ciudad que entregan en los hoteles y bibliotecas, así como en los museos, donde con flechitas se encuentran indicadas las tres casas que los dublinenses consideran de James Joyce. O sea, me imagino que de su propiedad, o algo por el estilo. porque I. Gibson, señoras y señores, encontró más, su hallazgo, fundamental para la historia de la literatura, y para la lectura de la obra joyciana, es que hubo 23 direcciones adjudicadas todas a James Joyce. Verdaderamente, chapeau!

  11. Colgué el cuerdo, llamado loco a la rebeldía «irracional» en los comentarios de tu lindo artículo, sin siquiera pedirte permiso, peor aún, sin haberlo leído (visto, oído, disfrutado)…

    ¡qué vergüenza!

    tu no preguntaste, solo lo dejaste ahí con mucha fe y pocas nueces…

    yo le di la vuelta a la web, y «casualmente» regreso al punto de partida (culpa al sistema que envía los comentarios ajenos a todo el que cae en tu red), solo para descubrir que hablabas de J.J.

    Las casas… todas son lindas, sobre todo si creciste en un viejo caserón desvencijado y sombrío del Vedado… es probable que yo me hubiese quedado en el bar, leyendo cerca del fuego, flotando entre las páginas del caos, como un poseído… después de todo también desciendo de los Celtas… no hay magia que nos sea negada.

    Por cierto, muchas gracias por… todo.

    No prometo comprar tus próximos libros, pero de seguro los leeré… como siempre he hecho desde aquella vez en que te (nos) preguntaste qué era el amor…

    ¡Carajo Zoé!, ¿por qué tenías que hacer esas preguntas?… me he pasado la vida buscando las respuestas…

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