Víctor Hugo le escribió a las mujeres cubanas.

VÍCTOR HUGO A LAS MUJERES CUBANAS:

Este es un texto que conozco desde hace tiempo, lo había traspapelado, pero hacía rato que deseaba ponérselos aquí. En 1870, Víctor Hugo escribe a las mujeres cubanas. La insurrección cubana contra el colonizador español sensibilizó al escritor francés; exiliado entonces en Guernesey, opositor de Napoleón III, quien podía a su vez comprender el exilio de las cubanas, contra quienes los españoles arremetieron de manera horrenda con el objetivo de vengarse de los insurrectos. Muchas de estas mujeres se refugiaron en Nueva York, desde allí le llegó a Víctor Hugo, la carta de una cubana explicándole lo que ocurría en Cuba, y pidiéndole que le dedicara un pensamiento a las cubanas. Víctor Hugo respondió, sabiendo que muchas de ellas eran trabajadoras tabacaleras que escuchaban sus novelas leídas en la fábrica:

«Mujeres de Cuba, comprendo vuestro quejido. ¡Oh! desesperadas ustedes se dirigen a mí. Fugitivas, mártires, viudas, huérfanas, ustedes demandan el socorro a un vencido. Proscritas, ustedes se tornan hacia un proscrito; las que no tienen hogar llaman en su ayuda a quien no tiene patria. Ciertamente, estamos demasiado agobiados; ustedes no tienen más que vuestra voz, y yo no tengo más que la mía; vuestra voz gime, la mía advierte. Estos dos hábitos, en ustedes el sollozo, en mí el consejo, he ahí todo los que nos queda. ¿Qué somos? ¿La flaqueza? No; nosotros somos la fuerza. Porque ustedes son el derecho y yo la consciencia.

La consciencia es la columna vertebral del alma; mientras más la consciencia esté derecha más el alma se mantiene en pie; en mí no tengo más que esa fuerza, y ella me es suficiente. Habéis hecho bien en dirigiros a mí.

Hablaré por Cuba como hablé por Creta.

Ninguna nación tiene el derecho de posar su uña sobre otra, mucho menos España sobre Cuba, como tampoco Inglaterra sobre Gibraltar. Un pueblo no puede poseer a otro pueblo como ningún hombre es dueño de otro hombre. El crimen es más odioso aún sobre una nación que sobre un individuo; he aquí todo. Agrandar el formato del esclavismo, es engrosar la indignidad. Un pueblo tirano de otro pueblo, una raza sustrayendo la vida a otra raza, es la succión monstruosa de la medusa, y esa superposición espantosa es uno de los hechos terribles del siglo diecinueve. Vemos, en esta hora, a Rusia sobre Polonia, Inglaterra sobre Irlanda, Austria sobre Hungría, Turquía sobre Herzegovina y sobre Creta, España sobre Cuba. Por todas partes venas abiertas, y vampiros sobre los cadáveres.

Cadáveres, no. Borro la palabra. Ya lo dije, las naciones sangran, pero no mueren. Cuba tiene toda su vida y Polonia toda su alma.

España es una noble y admirable nación, y la amo; pero no puedo amarla más que a Francia. Y bien, si Francia tuviera todavía a Haití; lo mismo que digo a España: ¡Devuelvan Cuba! Le diría a Francia: ¡Devuelvan Haití!

Y hablándole así probaría a mi patria mi veneración. El respeto se compone de consejos justos. Decir la verdad, es amar.

Mujeres de Cuba, que me dicen tan elocuentemente sus muchas angustias y sus muchos sufrimientos, me pongo de rodillas ante ustedes, y beso vuestros dolorosos pies. No duden, vuestra perseverante patria, será pagada de su pena, tanta sangre no habrá corrido en vano, y la magnífica Cuba se erguirá un día libre y soberana entre sus hermanas augustas, las repúblicas de América. En cuanto a mí, ya que ustedes me piden mi pensamiento, les envío mi convicción.

Siempre tuve por religión la contemplación de la esperanza. Poseer por intuición el porvenir, eso es suficiente para el vencido. Ver hoy lo que el mundo verá mañana, es una alegría. En un instante preciso, como quiera que sea lo sombrío del momento presente, la justicia, la verdad y la libertad surgirán, y harán su espléndida entrada en el horizonte. Doy gracias a Dios de acordarme desde hoy la certeza; la felicidad que le queda al proscripto en las tinieblas, es el de ver un albor de aurora en el fondo de su alma.”

Trad. rápida de ZV.

Ver el original:

Numéro 2 – Février 2009

Femmes de Cuba

Une critique du livre de Araceli Tinajero, qui retrace l’histoire des lectures publiques dans les fabriques de tabac à Cuba au XIXe siècle est traduite dans le numéro de février. Ayant appris que l’on écoutait ses romans dans la fabrique Partagas, Victor Hugo adressa une lettre de remerciement aux ouvriers de La Havane.

 Femmes de Cuba, j’entends votre plainte. Ô désespérées, vous vous adressez à moi. Fugitives, martyres, veuves, orphelines, vous demandez secours à un vaincu. Proscrites, vous vous tournez vers un proscrit ; celles qui n’ont plus de foyer appellent à leur aide celui qui n’a plus de patrie. Certes, nous sommes bien accablés ; vous n’avez plus que votre voix, et je n’ai plus que la mienne ; votre voix gémit, la mienne avertit. Ces deux souffles, chez vous le sanglot, chez moi le conseil, voilà tout ce qui nous reste. Qui sommes-nous ? La faiblesse. Non, nous sommes la force. Car vous êtes le droit, et je suis la conscience.
–  La conscience est la colonne vertébrale de l’âme ; tant que la conscience est droite, l’âme se tient debout ; je n’ai en moi que cette force-là ; mais elle suffit. Et vous faites bien de vous adresser à moi.
–  Je parlerai pour Cuba comme j’ai parlé pour la Crète.
–  Aucune nation n’a le droit de poser son ongle sur l’autre, pas plus l’Espagne sur Cuba que l’Angleterre sur Gibraltar. Un peuple ne possède pas plus un autre peuple qu’un homme ne possède un autre homme. Le crime est plus odieux encore sur une nation que sur un individu ; voilà tout. Agrandir le format de l’esclavage, c’est en accroître l’indignité. Un peuple tyran d’un autre peuple, une race soutirant la vie à une autre race, c’est la succion monstrueuse de la pieuvre, et cette superposition épouvantable est un des faits terribles du dix-neuvième siècle. On voit à cette heure la Russie sur la Pologne, l’Angleterre sur l’Irlande, l’Autriche sur la Hongrie, la Turquie sur l’Herzégovine et sur la Crète, l’Espagne sur Cuba. Partout des veines ouvertes, et des vampires sur des cadavres.
–  Cadavres, non. J’efface le mot. Je l’ai dit déjà, les nations saignent, mais ne meurent pas. Cuba a toute sa vie et la Pologne a toute son âme.
–  L’Espagne est une noble et admirable nation, et je l’aime ; mais je ne puis l’aimer plus que la France. Eh bien, si la France avait encore Haïti, de même que je dis à l’Espagne : Rendez Cuba ! je dirais à la France : Rends Haïti !
–  Et en lui parlant ainsi, je prouverais à ma patrie ma vénération. Le respect se compose de conseils justes. Dire la vérité, c’est aimer.
–  Femmes de Cuba, qui me dites si éloquemment tant d’angoisses et tant de souffrances, je me mets à genoux devant vous, et je baise vos pieds douloureux. N’en doutez pas, votre persévérante patrie sera payée de sa peine, tant de sang n’aura pas coulé en vain, et la magnifique Cuba se dressera un jour libre et souveraine parmi ses soeurs augustes, les républiques d’Amérique. Quant à moi, puisque vous me demandez ma pensée, je vous envoie ma conviction. À cette heure où l’Europe est couverte de crimes, dans cette obscurité où l’on entrevoit sur des sommets on ne sait quels fantômes qui sont des forfaits portant des couronnes, sous l’amas horrible des événements décourageants, je dresse la tête et j’attends. J’ai toujours eu pour religion la contemplation de l’espérance. Posséder par intuition l’avenir, cela suffit au vaincu. Regarder aujourd’hui ce que le monde verra demain, c’est une joie. À un instant marqué, quelle que soit la noirceur du moment présent, la justice, la vérité et la liberté surgiront, et feront leur entrée splendide sur l’horizon.
–  Je remercie Dieu de m’en accorder dès à présent la certitude ; le bonheur qui reste au proscrit dans les ténèbres, c’est de voir un lever d’aurore au fond de son âme.

Victor Hugo – 1870
Lecture : Clémentine Jouffroy

Victor HUGO.

Escuchar la carta leída por Clémentine Jouffroy en Books.

13 respuestas para “Víctor Hugo le escribió a las mujeres cubanas.”

  1. Quien ofrece el corazón porque no tiene otra cosa para ofrecer, ofrece todo lo que tiene. Bellísima carta.

  2. Hola Zoe. Gracias!!!! por esta curiosidad literaria. Besos

  3. Maravilloso texto. Me dan ganas de ponerme a leer a Victor Hugo.

  4. Muy a proposito y muy actual, se aplica tanto a nuestras cubanas de la isla! Las Damas en Blanco! Gracias por publicarlo.

  5. !Grande Hugo!

    «Los Miserables» es una joya inolvidable de la literatura universal y francesa. Por mucho, uno de mis libros favoritos.
    Buenísima carta, gracias por subirla al blog.
    Les dejó mi blog, por si les interesará entrar.
    Saludos a ti y a tus asiduos lectores.
    Toño.

    http://www.penellagr.wordpress.com

  6. LA LIBERTAD ES EN LA FILOSOFIA
    LA RAZON EN EL ARTE LA INSPIRACION
    EN LA POLITICA EL DERECHO.
    VICTOR HUGO.
    GRACIAS ZOE.

  7. Este es definitivamente un dato muy interesante y que personalmente desconocía. Al margen, pienso que la angustia del pueblo cubano tiene casi embargada toda su vida como nación. Un gusto pasar por este blog, un cordial saludo, Roger

  8. ¡Impresionante! Verdaderamente increíble la sensibilidad de Víctor Hugo. Gracias, Zoé, por dar a conocer el texto y por la traducción.

  9. Impresionante! Muy a proposito y muy actual, se aplica tanto a nuestras cubanas de la isla! Las Damas en Blanco! Gracias por publicarlo

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