Del castrismo latinoamericano y demás asuntos sin importancia para Estados Unidos.

DEL CASTRISMO LATINOAMERICANO Y DEMÁS ASUNTOS SIN IMPORTANCIA PARA ESTADOS UNIDOS.

La mayoría de los colombianos –no sólo cartageneros- con los que hablé en Cartagena de Indias, durante el Hay Festival, están a favor de Uribe, lo tratan respetuosamente, afirman que lo ha hecho muy bien, y que donde único no ha dado la talla es en el tema de la medicina y la salud; aún así, esos mismos con los que hablé, están de acuerdo con que el presidente Uribe no vuelva a presentarse a elecciones, con lo que yo también estoy de acuerdo. La democracia debe vivir independiente de las personalidades, por muy positivas que ellas sean.

Sin embargo, lo curioso fue cuando me tocó enfrentarme a un periodista de ultraizquierda: “Uribe no se presentará, pero seguramente ya tiene preparado a uno de los suyos”. O sea, para este señor Uribe es quien prepara a los candidatos, luego insistió: “La izquierda de este país está preparada para tomar las riendas”. Pregunté si esa izquierda era simpatizante de los Castro y de Chávez, silencio. Titubeos. “Sí y no”. Para luego comentar que “se esperan cambios con Raúl Castro”. ¡Qué paciencia tengo que tener en estos casos! Ahora, todavía más curioso, resulta cómo una persona cuando se refiere al presidente Uribe aduce, con desprecio, que ya él debe tener preparado a alguien para sustituirlo, y sin embargo, esa misma persona encuentra muy normal que en  Cuba, después de 51 años de castrismo, haya ocurrido una sucesión dinásticocastrofascista. Sin duda alguna, las enseñanzas del castrismo en América Latina, sus nefastas influencias han permeado las opiniones de intelectuales que se muestran como personas sensibles, elevadas, como demócratas.

Durante los días que estuve en Cartagena de Indias asistí al amago de provocación de Hugo Chávez al presidente Álvaro Uribe cuando ordenó que un helicóptero militar sobrevolara territorio colombiano. El Mico Mandante esperaba que Uribe saltara, porque lo que necesita el Mico es una guerrita, está loco por pelear con Uribe, de ese modo tiene doble pretexto para seguir en el poder, extenderlo al máximo, y frente al pueblo venezolano argumentar que los están atacando, invadiendo, en fin, toda la parafernalia que ya conocemos. Por suerte, el presidente Uribe, hombre brillante, al fin, ni caso le hizo al asunto, y prefirió pensar y opinar abiertamente que se trataba de un error menor.

Entretanto, Chávez cerraba otra cadena televisiva, reprimía y hería a manifestantes, dos estudiantes fueron asesinadas, y más. Y si esto no se detiene, los horrores irán in crescendo. Eso es lo que trae el castrismo, pero nunca nos han creído. Eso y lo que falta. Todavía hay colombianos que me hablan del castrismo admirados –bien pocos, la verdad-, y yo al punto pienso, ni siquiera se ven en el espejo del vecino de al lado. Venezuela pareciera que no pudiera caer más bajo de lo que ha caído en estos últimos años, y sin embargo, con el apadrinamiento de la escuela castrista, más bajo es posible, obsérvenlo en Cuba; pero ellos aún no se han dado cuenta. Y es que el castrismo es como un espejo ahumado, un hechizo, un encantamiento imposible de describir. Un invento mágico de la izquierda, su asidero permanente.

Después de la elección de Barack Obama muchos esperaban que el nuevo presidente se ocupara y se preocupara más por América Latina, pues, bien, le ha hecho el caso del perro; la dispersión del presidente norteamericano es notoria en todos los frentes, pero en el de América Latina brilla de manera incómoda. Ignorar que lo que está ocurriendo en América Latina con esa manada de populistas que fue ganando terreno, y que han ido empobreciendo aún más las vidas y las almas de sus pueblos es contribuir a que se destruyan los sueños de democracia en el área. Por suerte, tenemos a Chile, a Colombia (todavía), y a Brasil, aunque ya sabemos de la pata que cojea Lula, y de su dependencia de Chávez y de su fascinación por Castro.

El castrismo fracasó en Cuba, pero tuvo su caldo de cultivo en América Latina, el castrismo ha hecho estragos, sin embargo, en Colombia, en Venezuela, en Perú, en Bolivia, y en todos los sitios donde ha habido guerras de guerrillas inspiradas todas en la guerrilla castro-guevarista. Las venas abiertas de América Latina no son las descritas por Eduardo Galeano, son las que el castrismo abrió, a tajazo limpio, y por esas heridas sangra y se debilita la democracia. Por suerte, aún quedan hombres y mujeres que aman la libertad por encima de las ideologías y la paz por encima de la violencia.

Las escenas de violencia que hemos visto últimamente en las calles venezolanas dan grima. A diario estas escenas ocurren en Cuba, pero ya se acabaron los fotógrafos que las retraten, los corresponsales extranjeros pactan sus estancias con la dictadura, ya que se han casado y han echado tripa en sus cómodas residencias habaneras, así y todo se dicen de izquierdas. La dictadura castrista es la dictadura que más ha engordado a los hijitos drogadictos de papá que han ido a desintoxicarse – o a intoxicarse todavía más- a las clínicas cubanas a cambio de escribir loas al dictador o de hacerse los chivos locos. Todavía repiten eso de que Nelson Mandela es el preso que más años estuvo en la cárcel, ¡qué mentira más grande! Mario Chánes ha sido el preso que más años estuvo en una celda, en una verdadera, no en una casa de protocolo vigilada; desnudo, plantado: 30 años y un día. Y la lista de los presos que estuvieron en prisiones auténticas, férreas, es larga: 28 años, Eusebio Peñalver (negro), entre otros… Todos cubanos. El día que se descubra la verdadera historia de Nelson Mandela la izquierda cagará pelos. Por eso no iré a ver ninguna película hollywoodense cuentacuentos. Sé, de buena fuente, que por Hollywood anduvo un proyecto de película sobre los Plantados cubanos (los presos de los que les acabo de hablar), nunca se hizo. Cuando Hollywood haga esa película, empezaré a ver las otras, me importa poco que estén nominadas al Oscar o a lo que sea.

Los venezolanos deben saber a estas alturas que cada vez más el mundo les dará las espaldas, que dentro de poco los estudiantes serán silenciados y no podrán salir a las calles, que la prensa y la televisión libre se acabarán. Ya nosotros, los cubanos, hemos pasado por todo eso. De otra parte,  Ramiro Valdés llegó a Venezuela con el fin de situar a la cabeza del ejército venezolano a militares castristas. Ya estamos en Cubazuela, sueño castrofascista.

De este modo, los colombianos cuentan con dos espejos para estudiar el horror: Cuba y Venezuela. Y mientras que,en estos momentos, los Estados Unidos les hacen caso, fíjense qué caso le hacen en la actualidad a esos dos países. Para los Estados Unidos, Cuba y Venezuela son dos problemas menores, porque a la larga prefieren tenerlos como aliados, en una especie de discordia de pacotilla, que evite que les llenen las costas de cubanos zafarrancheros, y como quiera que sea, Chávez, con su persecución de judíos y su alianza con el Bizco Iraní, debe caerle muy simpático al huésped de la Casa Blanca.

El fin del drama es el siguiente, tal como explicaba Leszek Kolakowski en su libro Libertad, fortuna, mentira y traición. Ensayos sobre la vida cotidiana, a los tiranos hay que matarlos, porque si no, ellos nos matan a nosotros: “El fin que justifique la violencia debe ser concreto, delimitado y definido con claridad: conseguir la independencia de un país sometido por otra potencia, matar a un déspota, castigar a un criminal”. Lo que sería actuar con sus propias armas.

Zoé Valdés.

Imágenes de las últimas represiones en Venezuela:

Imágenes gracias a Elizabeth Burgos.

12 respuestas para “Del castrismo latinoamericano y demás asuntos sin importancia para Estados Unidos.”

  1. No hay peor ciego que el que no quiere ver. Ni peor sordo que el que no quiere oir.

  2. Salvo excepciones, intermitentes, América latina no tiene solución. Hasta Hegel lo vió, en su tiempo, antes de que su contemporáneo Bolívar dijera: «Lo único que se puede hacer en América latina es emigrar».

  3. Que excelentes y horripilantes fotos, valen por mil libros. Junto con ese esplendido y limpido articulo, debieran reproducirse por decenas de millones y regarlas por todo el mundo. Sobre los colombianos y latinoamericanos en general, si saben mas de los que nos imaginamos, ni siquiera he visto a un indigena desembarcar en Cuba, pero en USA hay mas de 20 millones, y en Europa millones tambien.Y en las encuestas realizadas en la region recientemente Uribe le saca setenta metros de ventaja a chavez y a fidel si la carrera fuera de cien. El fondo de todo es la envidia enmascarada con el cuentecito del imperio; que es el mas socorrido pretexto de esos gansteres asesinos para devorar a sus pueblos desde la sombra de sus cascarones de psicopatas irredentos.

  4. Aqui esta la prueba de. NADIE ESCUCHABA. Ahi lo tienen y lo tendran.

  5. Me acuerdo de una encuesta colombiana que revela que un 65% de los colombianos aprueban de Fidel Castro, yo no puedo disimular una admiracion para ese pueblo, no puedo, y Uribe siempre ha referido a FC como su amigo, soy bastante negativo, lo soy.
    Con todo lo que me molesta Obama, si yo fuera Presidente de los EE.UU no prestaria mucha atencion a Letrina America, seria como escribir una novela con quipus.

  6. El comunismo tiene la extraña habilidad de ser como el mosquito, me explico.

    Los mosquitos, cuando pican, emiten una sustancia anestésica que impide percibir el picotazo, hasta que éste ha sido consumado. Después sale la enorme roncha, el picor, la molestia y hasta la infección, pero mientras pican, los mosquitos pasan desapercibidos.

    Esa es la táctica que emplea el comunismo a todos los niveles. Ellos ‘adormecen’ a la gente con una ‘puesta en escena’ que ‘aparenta’ una ‘inocuidad’ que nada tiene que ver con la realidad.

    Así ha ido obrando en toda Latinoamérica y por eso ha ido ganando terreno. Cuando hablas con gentes de diferentes países la mayoría está en un estado ‘letárgico’ que le impide ver la realidad en toda su crudeza. Cuando los sucesos reales se imponen a la fantasía utópica de la ‘hermandad redistributiva’ y la gente pierde su poder adquisitivo y su libertad, casi siempre es demasiado tarde para recuperar la sensatez y desalojarlos del poder ‘por las buenas’, ya que ellos desnaturalizan las constituciones para poder hacer y deshacer a su antojo y dejar al ciudadano inerme, sin ninguna capacidad de defensa por medios legales e incruentos. Sólo queda entonces un levantamiento civil, una desobediencia civil, una guerra fraticida que siembre de más dolor y sangre al ya desangrado y dolorido pueblo. Desde un principio, siempre, ha sido así, pero la gente se obnubila con la ‘retórica utópico-idealista’ de enorme efectismo grandilocuente, que se afinca en las ‘bellas palabras envenenadas’ y que llevan indefectiblemente a la parálisis del pensamiento y a la capacidad discriminatoria y objetiva de la razón.

    Y es que ‘nadie escarmienta en cabeza’, por eso suelen perder la suya propia cuando los guillotinan con la esclavitud y la tiranía totalitaria.

  7. Como bien dice Isis, América Latina no tiene solución.

  8. Quise decir ‘Incapacidad discriminatoria y objetiva de la razón’.

  9. La izquierda latinoamericana es tan patética como la del resto del mundo, pero resulta mucho más peligrosa para el destino de sus propios pueblos. En la América Latina su arraigo adquiere formas muy virulentas, lidereadas por caudillos de naturaleza tan grotesca y despótica como los ejemplos que ya conocemos. El izquierdismo allí llega muy lejos demasiado pronto y su impacto es mucho más rápido y generalizado del que éste tiene en los países del primer mundo, ya que se encuentra constantemente retroalimentado por la ignorancia y la pobreza de esos países y por el falso complejo de culpa de la izquierda de los países occidentales ante esos problemas y su deseo de limpiar públicamente su conciencia, apoyándolos incondicionalmente. Ese tipo de izquierdismo visceral, no es de naturaleza intelectual y casi siempre se encuentra muy estrechamente vinculado a la violencia. De ahí es que sale el culto a figuras tan repugnantes e inescrupulosas como Castro o Chávez.

  10. Me suscribo a la opinión expresada en vuestro articulo, ya Venezuela esta probando lo que es una dictadura de izquierda al estilo castrocomunista, y para cuando despierten los venezolanos, ya habrá pasado muchísimos años, entonces, verán que es una economía y un gobierno en banca rota, también lo que es la doble moral, ver aplastados los derechos humanos y habrán retrocedido en el tiempo. Lamentables son esas fotos, como lamentable todo lo que ocurre en ese país tan mal dirigido políticamente. Un gusto leerle un cordial saludo, Roger

  11. magistral el articulo y los comentario …la frase …la democracia debe vivir independiente de las personalidades.por muy positiva que ellas sean…me la voy a escribir en el cuerpo ..no al continuismo.ni de uribe.chavez ni juan delos palostre…

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