Un instante de felicidad. Arcadi Espada.

Vamos a engrosar la envidia de algunos. Hace unas semanas, durante mi viaje a Barcelona para ir a ver Juan Abreu, nos encontramos con nuestro amigo Arcadi Espada, quien no sólo es el mejor periodista de España, es uno de los mejores escritores; pues durante esa visita, decía, Arcadi tuvo la amabilidad de regalarme su libro Un instante de felicidad. Anoche, de madrugada, mientras leía el libro de Françoise Gilot, Mi vida con Picasso, Un instante de felicidad me observaba y me reclamaba, decidí interrumpir la lectura y comenzar a leer a Arcadi.

Un instante de felicidad es uno de esos libros incómodos para los editores, y de los que los lectores pedimos a gritos. Felicidad es, en toda apariencia, una mujer; entonces, a través de esa mujer, llamada Felicidad, Arcadi nos invita a recorrer desde una gorgée de buen vino francés, hasta una croqueta líquida de Adrià Ferrán, pero sobre todo Arcadi reflexiona sobre esos silencios enigmáticos, las señales cotidianas, el trayecto hacia la soledad, peregrinación obligada de todo escritor que se respete. De una mordida a un «chocolate salado», a alguien que «sale de la casa», a un gesto esquivo de «razón y milagro», así llegamos al «corazón de invierno» de una «biografía», la biografía que todos desearíamos protagonizar, la de Felicidad, la de una supuesta felicidad.

Recomiendo muchísimo Un instante de felicidad, de Arcadi Espada, publicado por Lumen, Colección Pocas Palabras, en el 2001, tiene un prólogo de Iván Tubau, e ilustraciones de Perico Pastor.

Fragmentos:

«Un libro de buena fe

El libro cabe en una mano, tiene la tapa dura y el placer largo. Así acaba: ‘Las vidas más hermosas son aquellas que se adecuan al modelo común y humano, con orden, pero sin milagro ni extravagancia’. Montaigne -su esencia- en una lengua española. Al fin. Hubo otros intentos, desgraciados. No hay literatura más conversacional que ésta. Nada que ver con el aforismo apuntillado. El libro se escribió para reparar la muerte del amigo La Boétie, el conversador. Toda la gran literatura es esta reparación. Lo demás es pura imaginación mostrenca. Que la conversación prosiga depende de hombres como Ródenas y su castellano convivencial, que oculta, con tanta elegancia, unos cargados intestinos filológicos. Otros, lo primero que ponen son los intestinos. Felicidad va leyendo a un hombre del Quinientos: ‘Todo es un hervidero de comentaristas; de autores, sin embargo, hay gran escasez’. Va anotando en su agenda. Coger el teléfono y llamar a Montaigne. Queda con Montaigne. Ver qué dice Montaigne de esto. Preguntar a Montaigne. Pedirle hoy mismo un artículo a Montaigne.»

«Chan Chan

Felicidad nunca viaja a lugares de pobres. Siempre prefiere la envidia a la compasión: para sí y para los otros. Hay pocos planes peores que los de un señorito con remordimientos, de los que ahora viajan a La Habana con la maleta cargada de condones, pasta de dientes y medias de seda, y se creen ellos solos una oenegé en tránsito. La antigua tournée des grands ducs que llevaba a los burgueses (generación del 50, un suponer) a los barrios bajos de las ciudades empieza hoy en la agencia de viajes. Y es que ya no hay distancias. Hoy se va a Cuba a ver cómo cae la costra: la costra del último barbudo o la costra del color que tuvo La Habana vieja. Se acude, en los casos más meritorios, para verle los andamios a un sueño, a un sueño que tuvimos. Todo un mercado necrofílico se abre allí en torno al tabaco y al hambre, el ron y la juventud, la ideología y la necesidad. Hay un gran ambiente: las dictaduras contribuyen al envilecimiento de quien las soporta, pero son un paraíso para el turista: nunca se emborrachó mejor Ava Gadner que en el Ritz de Franco. El único viaje cubano: De Alto Cedro voy para Marcané / llego a Cueto voy para Mayarí. Con Chan Chan  y Juanica, que saben de esto.»

Arcadi Espada.

3 respuestas para “Un instante de felicidad. Arcadi Espada.”

  1. Gracias. Qué estilo, y visión. Sí, es el único viaje cubano, ya la propia Juanica le dió publicidad.

  2. Me voy a comprarlo. Pero ya.
    Gracias

  3. Muy clara la visión y muy directo el lenguage de Arcadi Espada. Gracias por el post, Zoé.