Al Cauto. Carlos Manuel de Céspedes.

Al Cauto.

Naces, ¡oh, Cauto!, en empinadas lomas;

bello, desciendes por el valle ufano;

saltas y bulles, juguetón, lozano,

peinando lirios y regando aromas.

Luego, el arranque fervoroso domas,

y, hondo, lento, callado, por el llano

te vas a sumergir en el océano;

tu nombre pierdes y sus aguas tomas.

Así es el hombre. Entre caricias nace;

risueño, el mundo al goce le convida;

todo es amor, y movimiento y vida.

Mas al tiempo sus ímpetus deshace,

y, grave, serio, silencioso, umbrío,

baja y se esconde en el sepulcro frío.

(Es un soneto, espero que al salvarlo conserve la forma del soneto, porque no sé qué pasa que no lo consigo).

5 respuestas para “Al Cauto. Carlos Manuel de Céspedes.”

  1. Bellísimo tu soento,enhorabuena

    lázaro

  2. Bellísimo tu soneto, enhorabuena

    lázaro

  3. De niña viajaba muy a menudo a Santiago de Cuba y alguna vez por avión, sobrevolar el Cauto que serpenteaba como una boa verdemarrón es un recuerdo imborrable.

  4. Y todavía el soneto y el Cauto se mantienen.

  5. Un soneto al Cauto… Nada más lógico, ya que el son proviene de Manzanillo…

    ¡Ah, don Carlos Manuel… ese pionero empresarial de la cubanidad! Inolvidable como soltó a sus negros, que eran alquilados, les pidió que lo siguieran a fajarse con el ejército español, y prohibió que les entregasen armas de fuego.

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