Se complica la salud de Fariñas.

La información en Cubanet. ¿De cuántas maneras se le ha dicho a Guillermo Fariñas que su vida es más necesaria que su muerte? La dictadura no cederá -tal como vemos en la noticia-, y él morirá. Patético. Yo no creo en el Patria o Muerte, yo creo en la Libertad y Vida.

Gracias a Cubana.

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12 Replies to “Se complica la salud de Fariñas.”

  1. Seguimos con la vocacion de martilorologio ochocentista, con la muerte de cara al sol, la muerte santificadora, el culto a la muerte en aras de la patria, y sobretodo, valorizando la inutilidad de la muerte por “la” causa. La causa de la libertad requiere vida. Las tiranias requieren muertes, y muchas.
    Cada vez que oigo decir que alguien no ha muerto en vano, no puedo menos que pensar que si, que si mueren en vano, porque se niegan a si mismos el futuro -una de las premisas del suicidio, rapido o lento, es que la persona dejo de creer en el futuro al ser abrumada por el pasado y el presente. Tambien dejan un vacio social en el futuro, privando a la democracia futura de sus ideas -y condenandolas a venerar ideas que pertenecen al pasado y sobretodo, elevando a seres humanos al plano de semideidades heroicas. Por otra parte, la dictadura se beneficia enormemente con la muerte de los disidentes, y matarse a si mismo simplemente le quita la responsabilidad a la tirania por la serie de eventos y factores que desembocan en esa muerte, dada la tendencia historica a lavarse las manos que tienen los castrofascistas, y por supuesto, los gobiernos del mundo que le facilitan agua, se la calientan, le dan jabon y le alcanzan la toalla.
    Las muertes, las heroicidades, y los panteones de proceres son lo que menos se necesitan en una republica basada en principios democraticos. Se necesita que todos esos hombres y mujeres de tanto valor sigan vivos para dar vida a un sistema democratico una vez que la dictadura no sobreviva. Morir solo significa que la dictadura les sobrevivira a ellos, y aunque sea por un solo dia, eso da una victoria a la tirania, y el futuro democratico estara privado de este irrepetible capital social. Ojala tengamos una Cuba futura donde el nombre de martires no sea moneda corriente, pero con las cosas como estan, lo dudo.

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  2. Ay,Charlie Bravo, mucho me temo que estamos ‘predicando en el desierto’. Yo no sé cómo hacerles llegar ese LIBERTAD Y VIDA que se transformaría en DEMOCRACIA Y FUTURO. Temo ser cruel si les digo que están tomando un camino cobarde e inútil, porque no quisiera echar sal en las heridas. Desearía que entendieran que necesitamos la honradez, la dignidad, la regeneración de todo un pueblo y que ellos pueden ser los faros que iluminen con sus ejemplos de vidas y sus ideas a todos los demás hermanos que sienten el llamado de la Libertad pero están atenazados por las cuerdas invisibles del miedo. En fin, hay que seguir insistiéndoles en la inutilidad de esa manifestación, para que en algún momento abran los ojos a otras realidades y posibilidades infinitas que sirven de igual modo para derrotar la tiranía pero sin el coste de unas muertes tan faltas de sentido y que en realidad favorecen al tirano, al quitarse ellos mismos de su camino de despotismo y maldad.

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  3. Señores, con el mayor respeto, no le den más vueltas a la noria de los suicidios asistidos: lo del Consolidado Nacional Pompas Fúnebres Fariñas es de “Socialismo o Muerte. Venceremos”. Tras la atenta visita del humanitario mayor incógnito de la Seguridad del Estado “preocupado por mi estado de salud” (por cierto, ahora sabemos quiénes eran en realidad aquellos dos tenientes coroneles y el coronel que días antes se habían jugado carrera, libertad y/o pescuezo para soplarle al ayunante el bulo de que Raúl Castro quería “dejarme morir”) al cabo de una semana de esmeros profesionales en el hospital provincial, ya se puede inmolar por la Patria cuando lo desee. Pues, dos premisas decisivas han quedado claras ante los ojos del mundo entero: la elevadísima calidad de nuestro sistema sanitario y el humanismo del gobierno incluso con sus adversarios, supuestos o reales. Más claro ni el agua. Pero los ciegos que no quieren ver entre la disidencia porfían en desconocer la evidencia de que el espectáculo del beato Fariñas es una operación diversionista urdida para limpiar las salpicaduras de sangre dejadas por Zapata Tamaño en la imagen pública del régimen.

    No, mi querido Charlie, a pesar de haberse curado en salud contra esa eventualidad, el régimen no dejará morir al Coco Fariñas por una razón de lo más sencilla: es el poscastrismo el que necesita a ese histrión, y a todos sus jaleadores patrióticos de la Isla y la Diáspora. ¿Para qué? Pues, para asegurarse una oposición dócil tan pronto la muerte del Magno Paciente –o la del Hermanísimo, quien felizmente aún podría pasarle vareta en la cola hacia la gloria eterna– marque la hora de “salvar la Revolución y el Socialismo”. O lo que no sería del todo lo mismo pero podrían darse con un canto en el pecho dentro del mausoleo: vidas, propiedades, cuentas bancarias y salvoconductos para sus herederos en fuga. Por desgracia, aunque pululen entre nosotros los incautos por enésima vez convencidos de que el Palacio de la Revolución se tambalea ante los embates mediáticos de ayunos, cartas abiertas y marchas de Damas de Blanco, lo cierto es que esa tríada de actividades está bajo control.

    Igual que casi toda la oposición interna y externa, desde la feligresía mística de la Santa de las Muletas, pasando por la mayoría de los veteranos en activo del movimiento de derechos humanos –con el hiperactivo dúo (Espinosa Chepe y Héctor Palacios) de promotores de misivas claudicantes firmadas por reos de la Primavera Negra, la Academia Blogger, la FNCA y ese otro beato del MCL recién electo candidato a Nobel de la Paz a la cabeza– hasta el grueso de nuestros medios de difusión (Cubanet, Diario de Cuba, Encuentro en la Red, El Nuevo Herald, Payo Libre, etc.), la blogósfera exiliar y, notoriamente, Penúltimos Días, convertido en santuario de adoración de la Virgen de Coli.

    Para no hablar ya de los escribidores, historiadores rafaelistas (a lo Rafael Rojas) y reformistas áulicos (autodesignados) del Raulato. Casi todo el mundo en franca, velada o silente sintonía con el parteaguas dibujado en Villa Marista para aislar a cualquier opositor consecuente de la masa lanar de los adscritos a los mantras de corrección política instituidos por la progresía occidental: paz social, reconciliación futurible, concordia nacional y, sobre todo, diálogo a ultranza con el gobierno aparejado a la condena sistemática de cualquier conato de consenso y crítica al interior del movimiento opositor. Quienes no comulguen con ese catecismo zurdo redactado para la disidencia leal al poscastrismo pasan a ser ipso facto convidados de piedra sobre cuyas cabezas los testaferros blogosféricos de la UCI, el MINCULT y sus filiales extranjeras concentran todos sus furores diversionistas.

    De ahí que, por ejemplo, Martha Beatriz y Zoé Valdés salgan sobrando en ese plan alternativo del gobierno para dejarlo “todo atado y bien atado” de cara a cambios inminentes forzados por el calendario biológico de la gerontocracia castrista. Plan que, por lo demás, aparte de la labor de zapa de un sinfín de agentes provocadores, se apoya en un conocimiento de primera mano de la vanidad, el afán de protagonismo, las inconsistencias político-ideológicas, el patrioterismo barato y la supina ignorancia del funcionamiento real de la comunidad internacional característicos de buena parte de un inocuo liderazgo opositor que debe su rotundo fracaso desde antes de enero del 59 justamente al hecho incontrovertible de que su imaginario sociopolítico, su eurocentrismo antiamericano y su mística sacrificial (“¡Zapata vive!”) se solapan más de la cuenta con el ideario martiano que engendró la bestialidad de la dinastía de Birán. Cuba no se ha haitianizado de la mano de sus negros de piel o casta; ha acabado españolizada de la peor manera gracias a los complejos de inferioridad-superioridad de sus clases vivas celtíberas y culteranas. La alta cultura no es la solución del problema; el problema es justamente la alta cultura.

    Lo son también nuestras inefables élites opositoras que, sin reparar en los visibles síntomas de decadencia del otro lado del Atlántico, siguen midiendo la fortaleza del régimen por el reflejo de las acciones simbólicas de la disidencia en la prensa y la partidocracia del Viejo Continente. Sin ir más lejos, ahora mismo su creencia a pies juntillas en la milagrosa conversión al anticastrismo de personajes veletas de la farándula zapaterista como Ana Belén y Pedro Almodóvar, nuestra inveterada euforia provinciana ha inducido incluso a avezados, contumaces aliados liberales como… a irse penosamente con la de trapo detrás del culebrón publicitario alrededor de esa piltrafa de raposa que es el Coco Fariñas desde que en mala hora lo pariera su hoy todavía comecandela pero sin duda infeliz y avergonzada progenitora. Y es que la Cubanidad de a pie, amigos míos, no sólo estaría mucho mejor sin su histríónico Suicida en Jefe del momento sino que, de no ser por todos y cada uno de sus nocivos mártires y héroes, se habría ahora más de medio siglo bajo la bota ensangrentada de los hermanos Castro. Más lo mucho que nos falta de tragicomedia poscastrista porque, como bien dijera Cabrera Infante, “lo peor del dragón está en la cola”…

    Saludos,

    El Abicú

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  4. Perdón, los “contumaces aliados liberales” son Hermann Tertsch y Federico Jiménez Losantos, entre otros colegas de Libertad Digital, inducidos al error de meter en el mismo saco a Zapata Tamayo y Guillermo Fariñas.

    Saludos,

    El Abicú

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  5. Abicú, no sólo Tertsch y Federico sufren de esa confusión. No conozco aún a ningún periodista independiente dentro de España que haya hecho un análisis lúcido sobre el tema. Por eso insisto tanto en que no es lo mismo un ASESINATO que un SUICIDIO. Pero a la gente se le escapa el ‘matiz’. Los suicidios suelen ser actos con profundas raíces en la ‘culpa’ y el ‘egoísmo’, el asesinato, simplemente es la monstruosidad más feroz que suele practicar un ser supuestamente ‘humano’ contra otro. De ahí mi insistencia en ‘comparar’ (tratando de hacer ‘pedagogía’) el hecho de lo que sucedió con Zapata con el símil de lo que le sucedió al personaje de Jesús, ambos ASESINADOS por EL PODER. Zapata se ‘inmoló’ como último recurso, porque con su acto quiso dar su vida en provecho de otros. Cuando un acto se hace ‘repetitivo’ sin conseguir el propósito de ‘utilidad’ para el que fue originalmente concebido, entonces se convierte en ‘utilitarismo’ que es el principio de la doctrina comunista: ‘El fin justifica los medios’.
    El paralelismo entre ambos personajes es la mejor forma que he encontrado para intentar abrir las ‘entendederas’ de los prójimos, es por eso que estoy diciendo que la ‘prédica’ está hecha en el ‘desierto’, la gente tiene ‘sed’ de ‘líderes’ y ‘hambre’ de ‘protagonistas’, y suelen confundir la ‘gimnasia con la magnesia’.

    El ‘ataque a degüello’ sirve cuando las ‘mentes están preparadas’, pero si no, todo lo que se consigue es justamente lo contrario de lo que se pretende. El ‘victimismo’ es un ‘arma poderosa’ en manos de un hábil ‘manipulador’. Eso lo deben de conocer muy bien los que se dedican a la psicología profesional. Por eso, Abicú, hay que ser ‘cauto como las serpientes y sencillos como las palomas’ y esto no lo digo porque sea una cita evangélica, sino porque es el epítome (en primera acepción) ‘funcional’ de los que conocen cómo ‘derivar’, ‘diversificar’ y ‘enredar’ sobre un mismo tema.

    A veces me sorprende la ingenuidad de los más avezados críticos. Por eso los periodistas que usted cita junto con el resto de la prensa independiente en España a veces me ‘maravillan’ y sobre todo la ‘confusión semántica’ que impera en los medios de comunicación, que se han acostumbrado de tal modo a los eufemismos y disfemismos que no encuentra el punto medio del lenguaje, que siempre nos remite a la semántica en estado puro que nos mantiene pegados a la cruda (y a veces sanísima) realidad.

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  6. Pomar, olvidé decirle que mi ‘matiz’ en este caso específico, es lo que está ‘arrastrando’ consigo, lo cual es de una perversidad sutil y rebuscada. No es ‘uno’ el que está en esta absurda tesitura, son varios y el más sangrante es el preso ciego.

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  7. Como Santo Tomás, en cuanto a la complicación, verlo para creerlo.

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  8. Charlie Bravo, Pomar, Liborio gracias por sus informes, sus análisis son muy inteligentes, muy esclarecedores. Entonces Zapata fue asesinado mientras estaba en huelga de hambre y Fariñas no lo será… porque es un agente diversionista. Interesante. Una pregunta: ustedes están contra la dictadura de los hermanos Castro?

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  9. Es bastante absurdo ese afán de morir como un mártir, cuando sabe que el gobierno no cederá.

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  10. JUAN:

    ¿Ha oído las declaraciones de Reina Luisa Tamayo? Le sugiero que, si las oyó, vuelva a ‘escucharla’. Ella lo explica con meridiana claridad. Y ya puestos, ¿está usted contra la tiranía de los Castros?

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  11. Don “Juan”, por lo que me atañe, me encanta y honra tu comentario. Diste justo en la cabeza del clavo: contra la dictadura de los hermanos Castro, que felizmente en cualquier momento estiran la pata con la suficiente tiesura para como para desprendérseles de las manos a todos los Juanes que intentan mantenerlos a toda costa aferrados al trono.

    A estas alturas del culebrón de La Chirusa, a Fariñas no lo defiende ya a derechas ni su angustiada progenitora revolucionaria. Equiparar a ese impostor con Zapata Tamayo es un insulto póstumo que sólo puede ocurrírsele a otro fariñoso mongo social o a alguien con interés personal y/u órdenes precisas de donde y quienes quizás sepas mejor que cualquiera de nosotros dos.

    Hecha la aclaración pertinente a tu anónima impertinencia, una pregunta de mi parte, a fin de que haya aquí reciprocidad inquisitorial: ¿quién diantres eres tú, Juan de los Palostes, en la vida real? O sea, ¿cómo te llamas, dónde resides, cuál es tu dirección de correo electrónico, qué has hecho para tumbar a ese régimen que tanto dices odiar?

    Cualquiera dirías que formas parte del coro de voces digitales anónimas y pseudónimas empecinadas en ahogar el diálogo y la crítica e imponer tu utópica unanimidad sacrificial con tal de “salvar la Patria y el Socialismo”. Por algo estarás apostrofando selectivamente a dos opinantes que al menos tienen cada uno su modesto historial anticastrista reconocido y la elemental decencia retórica de empezar siempre por dar sus señas de identidad antes de intervenir en cualquier polémica…

    Flatulencias selectas,

    El Abicú

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  12. Muy bonita fraseología utilizada por uds que la mayoría de los lectores no entienden e perfecto español tanto el Coco Farinas como Saul Sanchez son dos descarados.Farinas lo que tiene que hacer es sacar al pueblo para la calle como hacen los Venezolanos y como hicieron los universitarios cubanos cuando el gobierno de Fulgencio Batista que se batian con la policía de tu a tu está bueno de hueguitas de hambre y saquen al pueblo para la calle contra un pueblo no hay ejército que pueda

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