De la mentira religiosa.

DE LA MENTIRA RELIGIOSA.

La mayoría de las religiones desaprueba la mentira, en la religión católica es pecado mentir, por sólo citar una. Decía, “la mayoría de las religiones”, porque el islam, por el contrario, no castiga la mentira. No sólo la aprueba, además hace de ella su escuela. Mentir es uno de los aprendizajes máximos del islam. A los pequeños les enseñan a mentir claramente en las escuelas, pero primero lo aprendieron de sus padres, en los hogares. Asentir con la cabeza y negar con el corazón es muy común en la mentalidad islamista.

Una persona puede estar jurándole a otra que la quiere mucho, que la considera su mejor amiga, o su hermana, y por dentro está sintiendo hacia esa persona el odio, o la envidia, más grandes que se alcance a imaginar. Yo lo he vivido personalmente, la persona en cuestión era una antigua católica convertida al islamismo por interés económico, porque de sentimental no podemos ni siquiera hablar; para ella los sentimientos no cuentan, lo que cuenta es el dinero.

Lógicamente, a aquellos que les fascine vivir en la mentira, ésta religión y este tipo de comportamiento les viene como anillo al dedo, y si de paso se tocan con el “baro”, bienvenido sea el islamismo que decapita homosexuales y lapida mujeres, entre otras monstruosidades.

Esta introducción me sirve para comentarles que, ayer, leí en un periódico español (es una pena que hayan sacado el artículo tan pronto), que una mujer islamista se preguntaba por qué razón a las occidentales les molestaba que las musulmanas usaran el burka en Europa, si a nosotras, en sus países, ellos nos permiten andar en minifalda en plena calle. He aquí una gran mentira islamista. Seguramente el periódico tuvo que descolgar el artículo porque las protestas debieron ser numerosas.

No sólo en ningún país islamista –salvo en Marruecos, quizá-, se puede vestir libremente, a la manera occidental, además cualquiera que no se vista como ellos será castigado por la policía religiosa, golpeada con el latiguillo adosado a la mano del policía, como me hicieron a mí en uno de mis viajes, a la entrada de una mezquita, y sólo porque se me veía un filo de carne entre el borde la blusa y del pantalón. Por lo demás, los brazos y las piernas cubiertos, con túnicas y medias gruesas, nada de escote: así, en el más estricto recato, de tal modo que nadie pueda adivinar de que debajo de los trapajos lo que hay es una mujer, un ser humano, es como debe vestirse una occidental que viaje a cualquier país islamista, musulmán. Salvo en Marruecos, dije antes, y en El Líbano, éste último por su diversidad cultural y religiosa. Pero incluso en Jerusalén, en la Esplanada de las Mezquitas, me llamaron la atención con el correspondiente latiguillo, con el que me sonaron un buen latigazo en el estómago.

Además, después de la ley del burka en Francia, seguidamente, deberemos resolver el tema de las mezquitas que proliferan en Europa –tal como apuntaba Alfredo Pong-, aunque como ellos llegan aquí con su apabullante cantidad de dinero, y pagan, eso es más difícil de controlar y evitar. Pero, ¿acaso se construyen iglesias católicas en Arabia Saudíta, por ejemplo? No, ¡sacrilegio para los islamistas!

Aunque, lo primero que debemos defender es la libertad de expresión, nuestra vida, nuestras conquistas. Y los primeros que deben ser respetuosos con eso son los comerciantes.

Dos comerciantes, al menos que yo me haya enterado por la prensa, fueron timados por supuestas princesas saudíes, que compraban en sus tiendas por cientos de miles de euros, y no pagaban, alegando que sus secretarias o sus ayudantes, volverían con el dinero. Esto ocurrió en París y en Londres. Es sabido que, las musulmanas no pueden poseer chequeras ni cartas de crédito, en su mayoría. Jamás volvió a nadie a pagar la cuenta, que se elevó, en varias ocasiones, a 150 mil euros cada vez, más o menos. Uno de los comerciantes se colocó en huelga frente al lujoso Hotel Georges V, donde se albergaba una de las saudíes; pero la mujer jamás pagó alegando que todo lo que había comprando en la boutique era de muy mala calidad, y no valía el precio que el hombre le había propuesto. No devolvió, desde luego, ninguna prenda, todas eran, por cierto, prendas íntimas de vestir, de gran lujo. Otra compra, por 140 mil euros, de jeans, blusas, joyas, chaquetas (aquí el video y la información), también fue calificada por la mujer de “basura”.

Las personas robadas por esta princesa y otras no desean arriesgar llevar los casos a los tribunales porque se verían envueltos en escándalos diplomáticos. Esto me recuerda otro robo célebre en París, en casa de una conocida artista cubana. Al mismo tiempo, estas princesas siguen viviendo en esos hoteles de lujo, sin que nadie se atreva a desalojarlas.

La mentira islamista sigue su curso, y ahora perjudica la economía, no sólo de los comerciantes, de las personas que trabajamos y deseamos comprar en esas mismas tiendas. Lo que sí es cierto es que, ninguno de esos comerciantes nos hubiera hecho un crédito semejante a mí, ni a usted. ¿Por qué? Primero, no somos princesas árabes, segundo, no usamos la mentira como carta de crédito.

Zoé Valdés.

Paris Match llama a una de las princesas, La Princesa de las Mil y Una Deudas. En Chaumet debe 600 mil euros: «Mercredi, l’avocate de Chaumet, le joaillier de la place Vendôme, a également débarqué à la réception du George V accompagnée d’un huissier pour réclamer à la princesse 600 000 euros. En vain. Visiblement énervée, elle menace désormais de revenir avec un serrurier pour forcer la porte de la mauvaise payeuse.»

8 respuestas para “De la mentira religiosa.”

  1. La simulacion, y la mentira, han sido desde el momento de la invención del Islam códigos de su «moral». Los conversos, al menos aqui en Estados Unidos, la practican, tanto y como practican la autovictimizacion. Conozco casos, muy de cerca….

  2. De aquí (de este artículo tuyo) pa’llá no hay más pueblo.
    Éste es el «intríngulis» más profundo de la enfermedad sostenida y peligrosa de tal espectro, digo esperpento: la mentira.
    Cuando dicen «rojo», significa «azul».
    Cuando dicen «eres mi amigo», significa «eres mi enemigo».
    Cuando dicen «no me molestas», significa «me c…en el c…de tu madre».
    Y has precisado esplendentemente cómo la mentira se extiende a lo económico, y a las relaciones que se tejen entre ellos y los que se les acercan: la «simpatía» es la del «baro», y la del mismo componente que los estructura: la hipocresía, la falsedad.

  3. El primer principio para que todas las religiones puedan convivir debe ser la simetria en todo aspecto. En el caso de los musulmanes hay una evidente asimetria con respecto a otras culturas. El segundo principio es que cualquier religión no viole la ley vigente en cada comunidad y finalmente que todo procedimiento religioso debe respetar el sentido comun y los derchos de todas las personas a la dignidad e intregridad humana.

    Ahora bien, en terminos de sociedad los paises musulmanes dejan mucho que desear y su fanatismo cada día se torma más peligroso para el resto del mundo. Siempre es bueno recordar que la unica democracia que funciona y respeta los derechos de sus ciudadanos en el medio oriente es Israel.

  4. ¡Vaya realeza! En efecto, la mentalidad islamista se basa en la mentira y la falta total de respeto por los demás. Es por eso que pueden timar a todo el que les pase por delante sin ninguna clase de escrúpulos.

  5. Querida Zoe:
    Hipocritas es lo son!!!!. Y si es verdad que nunca en el mundo arabe se le ha permitido a una mujer occidental vestir como quiere. Desde usar los trapos en la cabeza asi como no mostrar nada «raro» de materia humana.(como te paso con el latiguillo,es un abuso y una falta de respeto hacerle eso a una visitante…..a proposito te dolio?).

    Es tanto el ODIO que sienten por el mundo que son capaces de no solo de mentir,sino hasta de hacer las mas degradantes cosas por tal de sobrevivir e imponer una religion que solo progreso con la ayuda del DIOS PETROLEO» y ese no esta para nada en El Coran.

    Se hicieron ricos,importantes y comenzaron a darse a conocer solo por el PETROLEO. Antes o eran paises de beduinos y camellos,cansados y tristes. O de postales de
    algun albun de viajes.

    Que respeten al Occidente,sino lo unico que puedo avisorar para el futuro, es unos de los «quatrains «,donde Nostredamus declara que una guerra grande,quizas la ultima sera creada por esos lares(mundo arabe).

    Yo en lo personal no puedo con ellos. Pero de corazon solo quiero paz para todo el mundo. Une merde, qu’un monde nous a touché vivre!!!!!!!!

    Gracias Zoe.

    Te queremos

    Luisa Mesa

    Nota: Si puedes dinos si el latiguillo dolio o pico en la piel.

  6. Gracias a todos. Luisa Mesa, el latiguillo picó, pero yo no me quedé callada, téngalo por seguro.

  7. Tengo una amiga que fue a Argelia y se bajo del carro para ver el panorama y ..se puso a fumar en la calle….al poco tiempo tenia una manifestacion en su contra que amenazaba con lanzarle piedras…esa es su «tolerancia»…tuvo que venir la policia y explicarle la situacion….esa religion si es el opio del pueblo….

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