Del comunismo al fascismo, con vestuario light. Por Charlie Bravo.

DEL COMUNISMO AL FASCISMO, CON VESTUARIO LIGHT.

Por Charlie Bravo.

Uno se pregunta si ya el personal ha dejado de leer la historia.
Sí, creo que sí.
Por una parte, de lo que se ha olvidado. Por otra parte, de lo que se
quiere olvidar. En 1959, un «triunfo populista» pagado por la más rancia
aristocracia cubana y apoyado por el departamento de estado de los
Estados Unidos llega al poder. Fidel Castro, un falangista confeso,
busca el apoyo inicial de la iglesia y los comunistas, para siquitrillar
a sus valedores financieros y religiosos, y chantajear a los comunistas
para imponer un estado totalitario en un país que, a pesar de su juventud
histórica como república y con todos los problemas que pudiera haber
tenido, era mucho más estable que las «democracias» latinoamericanas de
la época. Es decir, el fascista dejó su colección de camisas, pardas,
negras y azules, las cambió por el verdeolivo, y se inventó un carnet
rojo para aliarse con el antiguo aliado de Hitler, el comunismo ruso. De
ese modo se impone el comunismo como ideología de facto en la isla, sin
discusión posible.
Se destruye la industria y la propiedad privada en Cuba como método de
destrucción del capital, se impone el capital «estatal» por encima de
todo, y se socializa la miseria como método de control -junto con el
terrorismo de estado- sobre la población. Abolidas quedan todas las
libertades, y abolida queda también la independencia entre los poderes
judiciales, legislativo y ejecutivos. El ejército pasa a controlarlo
todo, junto a los organismos de inteligencia, espionaje y represión. Hoy
por hoy, los militares son los que dominan los ministerios, los bancos,
las industrias y el turismo en el país que ha sido víctima de la más
prolongada dictadura militar en la historia moderna.
Y el tiempo pasa, los dictadores se ponen viejos, como diría Pablo Milanés.
Llega la sucesión, de un hermano mayor al menor, le pasa el cetro y la
riendas de la dictadura, además del legado de la crisis económica. Le
deja también una serie de incómodos presos políticos, y una buena panda
de colaboradores y sicofantes internacionales que le laman las botas. En
este momento histórico, toma el poder uno de los dos candidatos manchúes
a la presidencia de los Estados Unidos, y la otra candidata se hace de
la secretaría del Departamento de Estado. Y la historia se repite.
La represión raulista ha dejado pálida a la fidelista. Y de pronto, se
les ocurre que hay moneda de cambio. Los Estados Unidos tienen presos a
cinco espías cubanos -en realidad son quince, pero diez colaboran con
las autoridades americanas- acusados de planear actos terroristas además
de servir como espías contra el gobierno americano y la comunidad cubana
en este país. El régimen castrofascista tiene un par de centenares de
presos políticos, pero se las ha agenciado para solo tener que liberar
unos cuantos y contar con la admiración suprema de la comunidad
internacional.
Las Damas de Blanco, son puestas en crisis por las divisiones y
manipulaciones de los elementos de la seguridad del estado que las
siguen, reprimen y que evidentemente penetran su organización. La huelga
de hambre de Guillermo Fariñas, cambia de objetivos, y pide que sean
liberados los presos políticos que están enfermos. La seguridad del
estado «orienta» a las Damas de Blanco que marchen solo en un segmento
de la Quinta Avenida de Miramar, solas, y sin nada de apoyos populares,
como única condición, necesaria y suficiente, para detener los actos de
repudio en contra de estas valerosas mujeres.
En esto entra la por demás muy callada iglesia católica cubana en juego,
y a través del Cardenal Ortega y Alamino se negocia en concordato con el
dictador en jefe, Raúl Castro, el traslado a sus provincias de
residencia y posible liberación de presos políticos -no de todos, claro
está- y no se sabe aún si habrá liberación con permanencia en el
territorio nacional o si tendrán que volar al destierro los prisioneros
y quizás con ellos el huelguista de hambre Guillermo Fariñas y algunas
de las Damas de Blanco.
Preguntémonos algo, en este momento ¿no se puede interpretar esta
colaboración y negociación de la iglesia como un reconocimiento al
régimen militar de la Habana?
Si es así, entonces cabe otra pregunta ¿Cómo se han llamado,
históricamente, los regímenes militaristas que han contado con la
bendición y complicidad de la iglesia?
Según recuerdo, han sido solamente los regímens fascistas los que han
«gozado» de tal alianza, como el último ejemplo tenemos al
fasciostalinismo ruso de nuevo cuño, apoyado por la Iglesia Ortodoxa
Rusa, que casualmente tiene una catedral en la Habana para una exigua
feligresía. Esa es la verdadera embajada del nacionalsocialismo ruso en
Cuba, donde se mueven los chicos de Putin con toda libertad.
Oficialmente, el régimen de la Habana ha lanzado a un lado la vestidura
comunista, mostrando ya la que vestían debajo del uniforme verdeolivo,
la indumentaria fascista. Esto demuestra una de las más antiguas teorías
sobre el totalitarismo, que define a los regímenes comunistas como
hermanos gemelos de las dictaduras fascistas, con solo una ligera
variación de su liturgia política: el fascismo «permite» una suerte de
propiedad privada que de todos modos esta sujeta al control estatal.
Exactamente eso esta sucediendo hoy en día en Cuba, el régimen pseudo
liberaliza algunas profesiones y prácticas de oficio, el populismo y el
nacionalismo se exacerban y la iglesia pasa a tener un papel «activo» en
negociaciones con el régimen, con la anuencia de ese mismo régimen. Raúl
Castro ha escogido como interlocutor nacional al Cardenal Ortega y con
esta negociación se busca eliminar la posibilidad de que las Damas de
Blanco sean una fuerza activa y reconocida internacionalmente. Claro,
con la división de las Damas de Blanco se elimina la posibildidad de que
reciban el premio Nobel por la Paz, lo cual sería mas importante y más
reconocido que el premio Sakharov que ya ostentan. El régimen estaría
dispuesto a negociar un premio Nobel de la Paz para el Cardenal Ortega,
y hasta permitirían, para complacer al Departamento de Estado americano,
que un representante de la oposición permitida lo compartiera con él.
Naturalmente, nunca permitirían que Oscar Elías Biscet, el verdadero
merecedor de un premio Nobel por la Paz si los hay, lo recibiera.
Tampoco permitirán que el Dr. Biscet salga de la prisión y se quede en
Cuba, y lo que es más, a estas alturas no se conoce si estará entre los
prisioneros trasladados ni tampoco si estará entre los que eventualmente
serán liberados.
Lamento estar en desacuerdo con los que estiman que la dictadura está en
las últimas, la dictaura ha simplemente evolucionado hacia un modelo más
eficiente en terminos de represión interna. Por algo se han mantenido
por medio siglo en el poder. Para ello cuentan con el apoyo
internacional, para transformar ese apoyo moral en capital financiero
tienen que hacer algunos cambios y ninguno de ellos traerá libertades a
la población cubana, todo lo contrario. Traerá ilusiones de libertad, y
nada más. Y mientras sea una ilusión, la isla completa puede ser un
poblado Potemkin que eso es lo que se pide desde Washington al régimen,
solo un cambio cosmético para confundir a la población cubana, lograr
que el país siga controlado por un grupo de personajes de carácter
bastante turbio, y sobretodo, que no se dispare la economía cubana ni
que vaya a causar ningún problema a la ya maltrecha economía de algunos
estados americanos. La solución que han diseñado para imponérsela a los
cubanos de la isla es el paso a una dictablanda, con un gran compromiso
con el nuevo orden internacional que ya ha mencionado en su discurso en
West Point el Sheik Obama.
Por tanto, del paso de ganso de las tropas especiales comunistas
pasaremos al paso de ganso de las tropas especiales fascistas. Todo como
antes, todo bajo control, pero con una buena noticia para el dictador y
su prole: ¡se producirá dinero! Y el pueblo de Cuba, bien gracias,
seguirá como antes, pero con una agravante: ni un solo cubano más sería
considerado como disidente, preso de conciencia u opositor legítimo. Se
le habrá en ese entonces vendido muy bien al mundo la idea de que hay un
régimen democrático en Cuba y por tanto se designará a la oposición como
terroristas vulgares y corrientes, con el consabido rechazo
internacional. Muy mal estamos.

17 respuestas para “Del comunismo al fascismo, con vestuario light. Por Charlie Bravo.”

  1. Este discurso fue pronunciado en la Cámara de Representantes de la República de Cuba en mayo del año 1955 por el Dr. Rafael L. Díaz-Balart, en ese momento el líder de la mayoría y presidente del comité parlamentario de la mayoría en la Cámara, contra la ley que amnistió a Fidel Castro y demás asaltantes al cuartel Moncada, cuando habían cumplido solamente dos años de cárcel y después de haber sido condenados por un tribunal civil. Castro había recibido una condena de 15 años.

    La Amnistía (1955)
    Por Rafael Díaz-Balart

    Señor Presidente y Señores Representantes:

    He pedido la palabra para explicar mi voto, porque deseo hacer constar ante mis compañeros legisladores, ante el pueblo de Cuba y ante la historia, mi opinión y mi actitud en relación con la amnistía que esta Cámara acaba de aprobar y contra la cual me he manifestado tan reiterada y enérgicamente.

    No me han convencido en lo más mínimo los argumentos de la casi totalidad de esta Cámara a favor de esa amnistía.

    Que quede bien claro que soy partidario decidido de toda medida a favor de la paz y la fraternidad entre todos los cubanos, de cualquier partido político o de ningún partido, partidarios o adversarios del gobierno. Y en ese espíritu sería igualmente partidario de esta amnistía o de cualquier otra amnistía. Pero una amnistía debe ser un instrumento de pacificación y de fraternidad, debe formar parte de un proceso de desarme moral de las pasiones y de los odios, debe ser una pieza en el engranaje de unas reglas de juego bien definidas, aceptadas directa o indirectamente por los distintos protagonistas del proceso que se esté viviendo en una nación.

    Y esta amnistía que acabamos de votar desgraciadamente es todo lo contrario. Fidel Castro y su grupo han declarado reiterada y airadamente, desde la cómoda cárcel en que se encuentran, que solamente saldrán de esa cárcel para continuar preparando nuevos hechos violentos, para continuar utilizando todos los medios en la búsqueda del poder total a que aspiran. Se han negado a participar en todo proceso de pacificación y amenazan por igual a los miembros del gobierno que a los de oposición que deseen caminos de paz, que trabajen a favor de soluciones electorales y democráticas, que pongan en manos del pueblo cubano la solución del actual drama que vive nuestra patria.

    Ellos no quieren paz. No quieren solución nacional de tipo alguno, no quieren democracia ni elecciones ni confraternidad. Fidel Castro y su grupo solamente quieren una cosa: el poder, pero el poder total, que les permita destruir definitivamente todo vestigio de Constitución y de ley en Cuba, para instaurar la más cruel, la más bárbara tiranía, una tiranía que enseñaría al pueblo el verdadero significado de lo que es tiranía, un régimen totalitario, inescrupuloso, ladrón y asesino que sería muy difícil de derrocar por lo menos en veinte años. Porque Fidel Castro no es más que un psicópata fascista, que solamente podría pactar desde el poder con las fuerzas del Comunismo Internacional, porque ya el fascismo fue derrotado en la Segunda Guerra Mundial, y solamente el comunismo le daría a Fidel el ropaje pseudo-ideológico para asesinar, robar, violar impunemente todos los derechos y para destruir en forma definitiva todo el acervo espiritual, histórico, moral y jurídico de nuestra República.

    Desgraciadamente hay quienes, desde nuestro propio gobierno tampoco desean soluciones democráticas y electorales, porque saben que no pueden ser electos ni concejales en el más pequeño de nuestros municipios.

    Pero no quiero cansar más a mis compañeros representantes. La opinión pública del país ha sido movilizada a favor de esta amnistía. Y los principales jerarcas de nuestro gobierno no han tenido la claridad y la firmeza necesarias para ver y decidir lo más conveniente al Presidente, al Gobierno y, sobre todo, a Cuba. Creo que están haciéndole un flaco servicio al Presidente Batista, sus Ministros y consejeros que no han sabido mantenerse firmes frente a las presiones de la prensa, la radio y la televisión.

    Creo que esta amnistía tan imprudentemente aprobada, traerá días, muchos días de luto, de dolor, de sangre y de miseria al pueblo cubano, aunque ese propio pueblo no lo vea así en estos momentos.

    Pido a Dios que la mayoría de ese pueblo y la mayoría de mis compañeros Representantes aquí presentes, sean los que tengan la razón.

    Pido a Dios que sea yo el que esté equivocado.

    Por Cuba.

  2. Sr. Ernesto Montaner
    Miami,
    Florida

    12 de agosto de 1969

    Querido Ernesto:

    Cuando recibas esta carta ya te habrás enterado por la radio de la noticia de mi muerte. Ya me habré suicidado —¡al fin!— sin que nadie pudiera impedírmelo, como me lo impidieron tú y Agustín Alles el 21 de enero de 1965.

    Sé que después de muerto llevarán sobre mi tumba montañas de inculpaciones. Que querrán presentarme como «el único culpable» de la desgracia de Cuba. Y no niego mis errores ni mi culpabilidad; lo que sí niego es que fuera «el único culpable». Culpables fuimos todos, en mayor o menor grado de responsabilidad.

    Culpables fuimos todos. Los periodistas que llenaban mi mesa de artículos demoledores, arremetiendo contra todos los gobernantes. Buscadores de aplausos que, por satisfacer el morbo infecundo y brutal de la multitud, por sentirse halagados por la aprobación de la plebe. vestían el odioso uniforme que no se quitaban nunca. No importa quien fuera el presidente. Ni las cosas buenas que estuviese realizando a favor de Cuba. Había que atacarlos, y había que destruirlos. El mismo pueblo que los elegía, pedía a gritos sus cabezas en la plaza pública. El pueblo también fue culpable. El pueblo que quería a Guiteras. El pueblo que quería a Chibás. El pueblo que aplaudía a Pardo Llada. El pueblo que compraba Bohemia, porque Bohemia era vocero de ese pueblo. El pueblo que acompañó a Fidel desde Oriente hasta el campamento de Columbia.

    Fidel no es más que el resultado del estallido de la demagogia y de la insensatez. Todos contribuimos a crearlo. Y todos, por resentidos, por demagogos, por estúpidos o por malvados, somos culpables de que llegara al poder. Los periodistas que conociendo la hoja de Fidel, su participación en el Bogotazo Comunista, el asesinato de Manolo Castro y su conducta gansteril en la Universidad de la Habana, pedíamos una amnistía para él y sus cómplices en el asalto al Cuartel Moncada, cuando se encontraba en prisión.

    Fue culpable el Congreso que aprobó la Ley de Amnistía. Los comentaristas de radio y televisión que la colmaron de elogios. Y la chusma que la aplaudió delirantemente en las graderías del Congreso de la República.

    Bohemia no era más que un eco de la calle. Aquella calle contaminada por el odio que aplaudió a Bohemia cuando inventó «los veinte mil muertos». Invención diabólica del dipsómano Enriquito de la Osa, que sabía que Bohemia era un eco de la calle, pero que también la calle se hacía eco de lo que publicaba Bohemia.

    Fueron culpables los millonarios que llenaron de dinero a Fidel para que derribara al régimen. Los miles de traidores que se vendieron al barbudo criminal. Y los que se ocuparon más del contrabando y del robo que de las acciones de la Sierra Maestra. Fueron culpables los curas de sotanas rojas que mandaban a los jóvenes para la Sierra a servir a Castro y sus guerrilleros. Y el clero, oficialmente, que respaldaba a la revolución comunista con aquellas pastorales encendidas, conminando al Gobierno a entregar el poder.

    Fue culpable Estados Unidos de América, que incautó las armas destinadas a las fuerzas armadas de Cuba en su lucha contra los guerrilleros.

    Y fue culpable el State Department, que respaldó la conjura internacional dirigida por los comunistas para adueñarse de Cuba.

    Fueron culpables el Gobierno y su oposición, cuando el diálogo cívico, por no ceder y llegar a un acuerdo decoroso, pacífico y patriótico. Los infiltrados por Fidel en aquella gestión para sabotearla y hacerla fracasar como lo hicieron.

    Fueron culpables los políticos abstencionistas, que cerraron las puertas a todos los cambios electoralistas. Y los periódicos que como Bohemia, le hicieron el juego a los abstencionistas, negándose a publicar nada relacionado con aquellas elecciones.

    Todos fuimos culpables. Todos. Por acción u omisión. Viejos y jóvenes. Ricos y pobres. Blancos y negros. Honrados y ladrones. Virtuosos y pecadores. Claro, que nos faltaba por aprender la lección increíble y amarga: que los más «virtuosos» y los más «honrados» eran los pobres.

    Muero asqueado. Solo. Proscrito. Desterrado. Y traicionado y abandonado por amigos a quienes brindé generosamente mi apoyo moral y económico en días muy difíciles. Como Rómulo Betancourt, Figueres, Muñoz Marín. Los titanes de esa «Izquierda Democrática» que tan poco tiene de «democrática» y tanto de «izquierda». Todos deshumanizados y fríos me abandonaron en la caída. Cuando se convencieron de que yo era anticomunista, me demostraron que ellos eran antiquevedistas. Son los presuntos fundadores del Tercer Mundo. El mundo de Mao Tse Tung.

    Ojalá mi muerte sea fecunda. Y obligue a la meditación. Para que los que pueden aprendan la lección. Y los periódicos y los periodistas no vuelvan a decir jamás lo que las turbas incultas y desenfrenadas quieran que ellos digan. Para que la prensa no sea más un eco de la calle, sino un faro de orientación para esa propia calle. Para que los millonarios no den más sus dineros a quienes después los despojan de todo. Para que los anunciantes no llenen de poderío con sus anuncios a publicaciones tendenciosas, sembradoras de odio y de infamia, capaces de destruir hasta la integridad física y moral de una nación, o de un destierro. Y para que el pueblo recapacite y repudie esos voceros de odio, cuyas frutas hemos visto que no podían ser más amargas.

    Fuimos un pueblo cegado por el odio. Y todos éramos víctimas de esa ceguera. Nuestros pecados pesaron más que nuestras virtudes. Nos olvidamos de Nuñez de Arce cuando dijo:

    Cuando un pueblo olvida sus virtudes, lleva en sus propios vicios su tirano.

    Adiós. Éste es mi último adiós. Y dile a todos mis compatriotas que yo perdono con los brazos en cruz sobre mi pecho, para que me perdonen todo el mal que he hecho.

    Miguel Ángel Quevedo

  3. Muy mal hemos estado siempre. Es absolutamente obvio y harto comprobado que no podemos contar con apoyo serio ni ayuda con dientes del muy emputecido mundo «democrático.» O sea, o los propios cubanos logran salir del hueco, o es mejor olvidar el tema y dedicarse o otro. Desgraciadamente, salvo las excepciones que siempre hay pero que no pueden imponerse, los cubanos han resultado ser bastante decepcionantes, por decirlo de forma elegante y piadosa. Todo ha sido, y es, una suerte de relajo, pero la vida real no es un carnaval.

  4. Querida Zoe:
    De nuevo Charlie da en clavo!!!!!!!!!. Magnifico el articulo.

    Gracias Charlie.

    Gracias Zoe.

    Luisa Mesa

  5. Y Yo siempre crei que fue Diaz-Balart, como politico de influencia con Bastista y suegro de Castro el que hizo posible la amnistia que causo la desgracia que estamos sufriendo por tanto tiempo. Yo tenia 5 o 6 años cuando el Moncada, suceso a unas pocas cuadras de mi casa en Calle Segunda, Reparto Sueño, Santiago de Cuba, y hoy tengo 61 años y cada vez menos esperanza de ver a Cuba libre del comunismo. Al menos aprendi algo historico, Diaz-Balart sabia muy bien lo que era ese desgraciado, pero nadie le hizo caso

  6. Sr. Bravo: No hay nada mas que anadir. Solo Dios puede salvar a Cuba. Tenemos que continuar con el Rezo del Santo Rosario, el arma vencedora. Recuerdan la Batalla de Lepanto como se gano? Asi sera esta.

  7. Sr Bravo..Lo veo a usted pesimista y tiene por que estarlo….las maniobras del regimen siempre son para jod…er al pueblo..y..mantenerse en el poder..pero..por primera vez veo un signo de debilidad..tienen que negociar con la iglesia por no hacerlo con los disidentes y se han visto obligado a hacerlo..tambien por primer vez la opinion publica internacional y de muchos intelectuales, que antes los apoyaban, han flaqueado…el estado de oipinion internacional -el unico estado de opinion que les interesa-esta en contra de ellos y han quedado irremediablemente marcados..la crisis economica mundial los afecta mas a ellos ,,pues no tiene una estructura economica que le permitan sostenerse y su unico sosten -Chavez- tiene tambien sus grandes problemas y crisis…Ademas , por primera vez han reconocido a un grupo opositor como tal y por su nombre .: Las Damas de Blanco….la revolucion tecnologica no les favorece tampoco y no la pueden controlar….de ahi su rechazo a las aperturas…ademas el cambio de presos a sus lugares de origenes,,,a los hospitales,etc..son signos no de apertura ,,mas bien de de debilidad..
    creo que la intransigencia y la inteligencia conque Guillermo Coco Farinas ha manejado su huelga..ademas de las Damas de Blanco han sido puntos claves,,soy mas optimista..aunque entiendo tu posicion ..todo pasa..el regimen tambien..Saludos y muy bueno tu analisis,,Bye

  8. Gracias a todos.
    Una cosa, no he encontrado jamas evidencia de que el famoso discurso haya sido pronunciado, y en este mismo blog dos comentaristas se «batieron» defendiendo su existencia y su inexistencia. Ambos presentaron buenos puntos. Si los Diaz Balart presentan copia de las minutas del Senado de la Republica en esa epoca, aceptare el discurso como cierto…. El caso es que nadie habria oido hablar del famoso discurso antes de los noventa, y me imagino que la prensa de la epoca en Cuba, tan opuesta a Batista, lo hubiera reproducido ad infinitum.
    No soy pesimista. Soy meramente realista. No creo que la dictadura este en los finales, ni que haya sido obligada por nada ni por nadie a claudicar o negociar. Ya de esto se ha visto bastante en el pasado, cada vez que les conviene utilizan a los presos politicos y sus familias como instrumentos de cambio o chantaje. Estamos en presencia de un grupo de criminales que ha ocupado un pais y tomado a sus habitantes de rehenes. No hay apertura, ni hay debilidad. Vivir para ver.
    Gracias de nuevo a todos.

  9. Sra Bravo:

    Desgraciadamente tengo que darle la razon, nos quedamos sin Cuba, estas ultimas movidas pudieran ser signos de retroceso o debiliad de la dictadura, pero inmovilizan a las damas de Blanco lo unico que ultimaente les ha dado un real dolor de cabeza, sueltan a esos pobres moribundos 26 creo, por ciero el numero de suerte del zatrapa y ya. El mundo entero esta esperando un leve aflojamiento dicho por Mr Obama en sus ultimas declaraciones y adios lola el embargo a comerciar descarademente con los dicadores ,mas dolares para armas y perros amestrados contra el pueblo y los exiliados nos quedamos con la boca abierta. Sin patria pero sin amo.

    Referente a la carta de Quevedo dirctor de Bohemia, escuche infinidades de veces decir a Agustin Tamargo que la carta no existio, el fue el amigo cercano de Quevedo incluso el primero en entrar a la habitacion donde estaba el cadaver, Agustin al que tanto yo admiraba y muchos cubanos tambien se referia a la carta con dolor pues era amigo de Lourdes Montaner , su companera de trabajo en Radio Mambi y no le gustaba mencionar el tema. A lo mejor era lo que pensaba Quevedo y muy siertas esas palabras todos fueron culpables por creer en el asecino de Fidel Castro, por supuesto yo leyendo las noticias de la epoca si veo mucha culpabilidad en la prensa como en este momento ha pasado en USA apoyando al no menos desconocido SR. Obama,.

  10. Ricardo, es señor, en primer lugar. Las señoras se ofenderian si usted confundiera a un tipo como yo con seres tan extraordinarios como ellas.
    A lo que me referia no era a la carta del antiguo director de Bohemia, que si existe y es por cierto testimonio de los manejos de la prensa antibatistiana de la epoca para aupar a Castro, receta copiada por la prensa americana para aupar a Obama -como usted oportunamente apunta. Me refiero al discurso de Diaz Balart, que no fue siquiera publicado por la antibatistiana Bohemia, ni por la prensa cubana de la epoca. La unica manera que tengo para confiar en la autenticidad del discurso es que la familia Diaz Balart haga publicas las minutas del Senado cubano de aquella epoca.

  11. Charlie yo se que es señor fue un error involuntario.
    Lo de Diaz Balart lo creo 100 % por supuesto. La otra parte del comentario la carta de Quevedo no era para ud. yo no se si fue ud. quien la posteo solo me refiero algo que escuche mucho en mi, casi siempre , quierido Miami. Pero porsupuesto que respeto a Quevedo a Diaz Balart y a esa generacion de cubanos que si se equivocaron pero lo reconocieron y el el 1961 los fusilaron y los condenaron a 30 años de carcel. Mas me duele mi generacion que huimos desarraigados de la patria y cuando oiamos hablar de Marti saliamos uyendo como la peste y Ahora llegamos a Miami con el unico objetivo de volver al año y un dia a mostrar las pacotillas que hemos comprado en Miami casi siempre con targetas de credito que despues no pagan.
    En fin lo de Cuba desgaraciadamente lo veo como Ud.

  12. Ricardo, en cuanto a mi respecta, ver para creer. Cuando los Diaz Balart muestren evidencia de que el discurso fue efectivamente pronunciado en una fecha dada de 1955 (no vagamente en el mes de mayo) y muestren las minutas del senado cubano, donde se regocian todas las intervenciones de la epoca, creere en la veracidad de la existencia de ese discurso. He buscado referencias en la prensa de aquella epoca y no he encontrado absolutamente nada, y en aquellos momentos no existian «discursos secretos» como los que vinieron despues del castrismo. Me llama la atencion que otros antiguos representantes y senadores no se hayan referido nunca a su apoyo o rechazo a ese discurso.

  13. Otro concordato más en la historia de la Iglesia Católica,
    Y sí, va y el Nobel es para el cardenal.

  14. Y que dudas de la prensa de la epoca? no haz visto aqui como le callan los errores y estupideces a Obama. Cuando la prensa dice a ser complice hace mas daño que las dictaduras. NO ves como? no hablan nada de la desaparicion del check and balance de la que los americanos han vivido tan orgullosos toda la vida. El presidente socialistoide, el congreso con la Nancy Pelosi peor, la corte suprema recibiendo jueces de izquierda. Oiste criticar a los grandes peiodicos la forma vulgar en que Obama se reunio con congresistas para literlamente comprarles sus votos para pasar su Reforma de Salud.
    Eso mismo pudiera haber pasado en Cuba como dice Quevedo en su carta ,en caso de qu e sea cierta. Cuando la prensa dice lo que el populacho quiere escuchar estamos muy jodidos Por supuesto porque eso es lo que da dinero en ese momento.

  15. Ricardo..La politica siempre es asi: Sucia,,con Obama, Bush o con quien sea,,,,it’s all about money!!

  16. Rosacruses no estamos hablando cerca de politica sino acerca de la famosa prensa «objetiva’ de los Estados Unidos, que nosotros los cubanos la hemos padecido por 51 años.

  17. Ricardo..La prensa tambien es una extension de la politica……Bye

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