A través del cristal de la ventana de un café a orillas del Sena.

Otra foto de Daniel Mordzinski. Esta data del invierno de 1995. Yo estaba recién llegada. El fotógrafo me pidió que me virara hacia la ventana, y que observara el exterior, de manera que para su lente yo quedaba de perfil. Antes detestaba mi perfil, poco a poco me ido reconciliando con mi ñata, herencia del chino que late con mayor intensidad a medida que el tiempo pasa, dentro de mí.

A través del cristal de la ventana de aquel café a orillas del Sena volví a contemplar el mundo con pavor. Los autos pasaban velozmente, y las mujeres se dirigían a pasos seguros y sonoros a algún  sitio donde seguramente eran esperadas. Los hombres lucían elegantes, enfundados en abrigos oscuros, en la mano llevaban una pesada maleta de abogados. En Cuba, a esas maletas de cuero negro se les llamaba maletas de abogados, que yo recuerde.

Otra vez debía de enfrentarme al mundo, y aquello volvió a parecerme imposible. Todo era demasiado vasto, me sentí tragada y escupida por los espacios. Al poco tiempo, fui entendiendo que el mundo, las ciudades, los pueblos, poseen la medida exacta del ser humano, sólo es cuestión de encajar en la estatura, de cogerle tachones a los ángulos, como haría una modista, cuando a veces algo nos queda demasiado grande.

El café dentro era sombrío, pero poseía ese hermoso cuadro detrás. La desnudez de la mujer iluminaba el ambiente, aclarado por la luz azul que entraba desde lo más profundo de la temporada. El invierno aquí es siempre azul.

Yo había cumplido 35 años, y ya me sentía antigua. No me sacaba las cejas.

17 respuestas para “A través del cristal de la ventana de un café a orillas del Sena.”

  1. Me «cuadra» el encuadre y las dos mujeres, sin mirarse, con los ojos puestos en direcciones opuestas. A veces pienso que la fotografia es el arte del instante, y si…. creo que si…. Bella foto.

  2. Que bonito Zoe, todos cuando salimos nos sentimos tan desarraigados que parece que nos han sacado el alma del cuerpo.
    Cuando yo llegue a Miami y habia Cubanos que me decian que llevaban 20 años aca, siempre me decia solabaya en menos de cinco yo estoy en Cuba Libre, iluso yo, ya llevo 21 y las esperanzas cada vez mas perdidas. Como dijo alguien por alli ya no quiero ni que me entierren en mi pueblo ese mal agradecido pueblo que me saco de el como un objeto.
    Aqui donde he vivido como una persona libre, he estudiado y me he sentido util a la sociedad es donde quiero descansar. Gracias Zoe.

  3. Muy bueno!
    Un mundo para el género humano. No un hombre nuevo deshumanizado, en un mundo degenerado.

  4. Ricardo..Eso es lo que sucede cuando uno lleva mucho tiempo fuera del que -algun dia fue- su pais,,,,yo llevo 40 anos en USA y no me imagino vivir en otro lugar que no sea este ..pero siento nostalgia por mi pueblo y , aunque no pienso volver a vivir en Cuba si hay un cambio,pues mi vida esta hecha aqui, si quisiera que mi pueblo viviera con mejores condiciones de vida y disfrute de la libertad que yo disfruto….eso nos pasa a muchos y es una triste secuela de la dictadura de esos llamados dinosauros fosilificados comedores de mieles de poder….ojala y Dios los elimine, digo ,,los ilumine….

  5. Si que los elimine Rosacruses pedirle a Dios que se lleve a ese par de viejos asecinos e hijo’eputas no es pecado.

  6. Los comentarios se han puesto solos debajo de los posts, es por eso que el comentario de Iliana Curra cayó en el post de Juan Abreu. Gracias a todos.

  7. Gracias a los dioses que el chino esta cada vez mas presente en ti porque con la que esta cayendo ya hubieras perdido el higado. Por eso cada vez te digo mas……mi chinita.

  8. Bella imagen. Bello texto.
    La analogia del recién llegado y el pueblo nuevo como un traje,hermosa.

  9. Es un bello texto, amén de la foto en sí.
    Y cuán cierto de que es sólo «cuestión de encajar en la estatura».

  10. BELLO TEXTO
    BELLA IMAGEN
    NO TE HAS FIJADO
    BIEN EN EL FRENTE
    DE LA NARIZ DE
    MARLENE DIETRICH

  11. El miércoles pasado ojeaba el nuevo libro de Daniel Mordzinski. Conocía el retrato pero no la reseña. Qué bien escribes, te dije. Tu belleza eres toda tú, incluida tu escritura.

  12. Bella photo Zoe ,y bello escrito ,si me permito mis impresiones te las dejo
    Cuando yo puse mis pies a Paris senti la necesidad ,de ir urgente a donde una iglesia para refugiarme de lo desconocido y cargar las pilas de mis Alas ,esa que habia perdido ,Paris me acojio , me llevo despacio , aprendi a caminar en mundo desconocido !!

  13. Querida Zoe: Tu perfil y la seriedad de la foto,me muestran una concentracion mental,que solo puede lograrse con milenios de cultura.Estas presente pero como en un suegno.Solo nos trae a la realidad al mirar la foto,el cuadro del fondo.
    Ademas lo escrito por ti sale del alma.Que bien lo haces,que linda eres!!!!!!.

    Gracias Zoe.

    Luisa Mesa

  14. ¡Qué conjunto¡ Una bella foto, tus profundas palabras y ese invierno azul de Paris que hasta ahora yo pensaba que sólo era producto de mi imaginación.

  15. Hola querida: El comentario #3 es mio. Por estar corriendo olvide’ firmarlo.
    Tu foto se ve como una baraja magica.

    <3
    cepp

  16. Bellesa con un gran admiracion veo!,

  17. Carta a la escritora.

    Estuve de paso por Sevilla. Entre a un tablao, allí un gitano de pelo gris y ojos felinos cantaba “Mamy Blue”. Cerca del cantaor, una mujer se arrancó a bailar. Sus caderas se movían acompasadas, la barbilla altiva, los ojos entrecerrados, no mostraban el sufridor gesto flamenco.
    La mujer bailaba y todos los ojos la seguían. La mujer bailaba y se regalaba en su baile.
    Pregunté qué quien era.
    -Es cubana- me respondieron.-Se salvó en tablita, un inglés casi la mata. Por aquella época conoció a una mujer que inexplicablemente sabía del Pe al Pa de su vida. Solo recuerda de ella sus escrutadores ojos rasgados. Cada vez que viaja tiene el pálpito de que coincidirán en alguna terminal aérea.
    Después de la respuesta, busqué a la mujer entre la gente. El aroma de mirra y canela aún flotaba en el aire. Ella ya no estaba. Me dijeron que regularmente se le ve por allí.
    Por si te interesa, el sitio está cerca del Puente de Triana, en la margen derecha ¿o izquierda?.. en fin allí donde habitan los duendes.

    Posdata:
    Me encontré en la biblioteca municipal de San Vicente del Raspeig, “Danzar con la Vida”. Me la bebí en lo que menos canta un gallo.
    Me gusta la foto a pesar de que te sintieras antigua, yo diría que a lo sumo estabas cansada, eso indica un cambio de piel.

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