Adiós Cuba. 12 de agosto de 1962. Por Esteban Fernández.

por Esteban Fernández

ADIOS CUBA 12 DE AGOSTO DE 1962 ©

Yo creía que era un hombre. Ahora sé que sólo era un niño de 16 años, 1962. Solamente estaba demostrando sorpresa por el curso que estaban tomando los acontecimientos en mi país. De ahí, inmediatamente, salté a la crítica acérrima contra lo que denunciaba públicamente como “el inicio de una dictadura”. Críticas en la guagua, en el parque, en cualquier esquina. Y las autoridades y el populacho me trataron como un criminal y comienza el acoso total y absoluto, 24 horas al día, contra un muchachito inocente.

Perseguido. Botado del Instituto. Preso por boberías. Golpeado por un grupo de fidelistas en el medio de la calle. Además de fidelistas eran unos facinerosos.

Y de pronto el jefe del G2 en mi pueblo, el Teniente Guevara, se tropieza con mi padre y señalándole a la cara con un dedo le dice: “Saca a tu hijo de aquí, sácalo o te juro que yo mismo lo fusilo en el medio del parque de Güines”

¿Qué crimen yo había cometido para merecer esa amenaza de tan horrenda muerte? Ninguno. Lo que pasaba era que Cuba de pronto, de sopetón, se había convertido en un infierno. Estar en desacuerdo era un delito y la represión era brutal.

Un amiguito de toda mi corta vida, quien también estaba sufriendo el acoso de la recién estrenada tiranía, solo tenía 15 años, Milton Sorí, salía de Cuba. Y al despedirse me dijo: “Estebita, no te preocupes por un solo instante que lo primerito que yo hago al estar en los Estados Unidos es sacarte de aquí”. Y cumplió con su promesa.

El día anterior a mi salida, el 11 de agosto del 62 por la noche, mi padre sentado en el portal de la casa, me llamó y casi en un susurro me dijo: “Hijo, tú sabes cuanto tú y yo nos queremos, no creo que podamos despedirnos, mañana yo no voy a salir de mi cuarto, no quiero abrazos, ni llanto, ni despedidas, tú sabes muy bien que si tratamos de despedirnos tú no te vas para ningún lugar, y no te preocupes que tú regresas muy pronto, los americanos no van a permitir una cabeza de playa enemiga a 90 millas de sus costas”.

Traté de discutirle con un simple: “¡Pero, viejo, si mañana 12 de agosto es tu cumpleaños, yo tengo que verte y felicitarte!” Con lágrimas en sus ojos me respondió: “Olvídate de eso, felicítame ahora, y la fiesta grande la hacemos el año que viene”.

12 de agosto del 62. La mañana amaneció nublada y fea. En la puerta de mi casa ya estaba el negro “Cumbancha” al timón de un carro. Era el fiel chofer de mi tío Enrique.

Solo llevaba dos camisas y dos pantalones. Los pantalones eran de lana (¿lana para el verano de Miami?) y eran un regalo de María Cobas. Pertenecieron a su difunto esposo mi primo Jaime Quintero. Mi padre me decía: “Cuida mucho ese pantalón gris, es histórico, era parte de un traje con el cual Jaime tomó posesión de la Alcaldía de Güines”.

No creo que dije una sola palabra esa mañana. Automáticamente me monté en el carro junto a mi madre y mi tía Angélica Gómez. El viaje hacia La Habana fue en total silencio. Solo miraba por la ventanilla con la vista nublada, llena de lágrimas.

Era como si quisiera llevarme en mi cerebro grabado para siempre todo lo que veía. Y esos paisajes los he logrado retener en mi mente por  48 años.

Al llegar al aeropuerto, sin darme tiempo a nada, me metieron en un cuartito de cristal que ya yo había oído decir que le llamaban “la pecera”. En la distancia veía a mi madre que a cada segundo se llevaba un pequeño pañuelito (hoy diera todo lo que tengo por ese pañuelito) a la cara para secarse las lágrimas. Y levantaba la mano en forma de despedida.

Brotaron las primeras dos palabras de ese día, casi le grité de lejos a mi madre: “¡Regreso pronto!”… Y son dos palabras que he repetido más de un millón de veces en 48 años.

Cortesía del autor.


17 respuestas para “Adiós Cuba. 12 de agosto de 1962. Por Esteban Fernández.”

  1. Creo a Esteban Fernández. No sé lo que hace ni me importa, comprendo que esa generación todavía mantuviera una rebeldía patriótica. Si en el año 62 él tenía 16, yo tenía 12. También fui / fuimos objeto de la misma persecución que incluso se anticipaba a cualquier hecho. Pero lo que sucedió después fue justamente lo contario: a fuerza de saturación patriótica estatal, se levantó en nosotros un escudo anti-patria. No conozco a nadie de mi generación que estuviera interesado en cambiar el curso de la historia de Cuba –no la de cada uno–, simplemente porque Cuba había dejado de interesarnos y se convirtió en un monstruo para nosotros. Pero, en fin, somos el resultado de algo muy feo, y así hay que seguir viviendo.

    Le recomiendo no volver jamás, si quiere seguir amando esa imagen de Cuba que queda en su memoria, porque ése es otro país, con otra población, y la comunicación no existe.

  2. Coñó!, muy desgarrador tu relato. 48 años no son nada. Y cómo continua la cosa, qué fué de tus viejos, tíos y primos!

    Gracias a tí y a Zoé. Saludos.

  3. Queirida Zoe: Sr. Esteban Fernandez que relato tan lindo y desgarrador.Y tan jovencito!!!.
    De esos recuerdos a imagenes guardadas en su memoria,y del amor por sus padres,que sacrificio.Dios lo Bendiga,no deje NUNCA de ser como es!!!!. Gracias por existir!!!.

    Gracias Zoe

    Luisa Mesa

  4. Por lo menos pudiste escapar, hay muchos en Cuba que tuvieron que empujarse esos 48 anos alla, otros quedaron en el estrecho de la Florida en el fondo del mar.

  5. Esteban Fernandez me has hecho llorar, recordando mi propia historia, yo no tenia 16, tenia 21, pero odiaba ese regimen y no podia vivir mas alla, me hubieran puesto presa, porque la boca que me gastaba y me gasto…… pero dejar mi casita de San Cristobal 315 en el Cerro, humilde, pero llena de todo el amor del mundo, porque alli se quedaban las personas que mas queria,mi tia a quien queria como una madre, se tuvo que quedar, porque estaba con un brote artritico muy fuerte y no pudo ir al aeropueto, eso fue tremendo para mi, se como te sentiste, en la famosa pecera yo tambien, recuerdo que llevaba un relojito que no era nada del otro mundo, pero el valor que tenia para mi es que me lo habia regalado mi padre, y se le antojo a un come——, que me lo quitara para chequearlo o no se que rayo queria y se me cayo, al suelo y nunca mas volvio a funcionar, recuerdo las manos de mis padres, hermanas y amigos mas cercanos diciendo adios yo no queria mirar para atras, pero cuando mire me eche a llorar y asi vine todo el viaje, hasta que llegue aqui y vi a mis hermanos varones….cuanta tristeza acumulada durante casi 49 años, no es justo, no lo es….Gracias Esteban, yo te comprendo tanto…..

  6. Justamente como comenta David Lago Glez., nadie estuvo interesado en cambiar nada , le cogieron odio a la patria y dejaron que el monstruo se les montara arriba, en fin la historia la sabemos todos, lo que todos no sabemos es, que todo el mundo no es igual, la recomendacion que le hace a Esteban de no volver a Cuba es muy certera , por eso los que pensamos igual o parecido que Esteban , mas nunca hemos vuelto, numero uno porque «intransigentemente» (y a mucha honra) nos hemos negado a sacar pasaporte y permiso para entrar al pais donde nacimos y numero dos porque queremos seguir recordando a Cuba con la imagen que quedo en nuestras memorias.

  7. Sr. Esteban Fernández, acabo de leer con mucha atención su artículo de hoy y los suyos de días anteriores. Creo comprender su frustración al no poder realizar sus objetivos y ver pasar los años envejeciendo ante el panorama cubano que nos luce interminable. Emocionante su despedida a sus padres con aquél «regreso pronto» hace 48 años.

    Pero la vida es así. Está compuesta por millones de seres que siendo jóvenes luchan por unos objetivos que poquísimas veces alcanzan al llegar a la vejez. Usted y nosotros somos uno de tantos de esos millones. Y aún sin llegar a cumplir nuestros objetivos, al menos, hemos llegado a la vejez con vida, algo que no pueden decir muchos de los que empezaron al mismo tiempo.

    Hoy accidentalmente, he leído una referencia a la reconquista de la península Ibérica contra los musulmanes. Hicieron falta alrededor de 700 años. ¡Unas 28 generaciones fueron necesarias para expulsar a los musulmanes de la tierra que después se llamó España y Portugal!.

  8. Bueno Estaban ya con 64 anos de edad es triste ver que nada ha cambiado en Cuba a pesar del esfuerzo de muchos cubanos y la tragedia de todo un pueblo que se ha dividido entre el exilio y la isla, pero esa division es mas que territorial , es un cambio de conducta opuesta en ambos sentidos con intereses disimiles , Cuba se ha convertido en un pueblo dividido en todo los sentidos , gracias a un grupusculo de bandoleros que han tratado a nuestro pais como una finca particular cada uno de nosotros hemos hecho lo que hemos podido basados en nuestras experiencias y condiciones particu;ares , de ahi que la revolucion nunca ha evolucionado, mas bien involucionado, ls estrategia a seguir nadie lo sabe, creo que desde el exilio seremos simples expectadores y que los cambios vendran desde dentro de la isla con nuestro apoyo, en este mundo global, donde todo se interrelaciona mas con las nuevas tecnologias y nuestro soporte financiero, me impacto tu historia, que es la de mucho de nosotros, no me atrevo a decir la mia, no me quiero acordar, la he borrado, o sustituido.

  9. Saludos Esteban 27 años despues pase por lo mismo, casualmente un amigo me juro ante Dios que me sacaba de Cuba, ocho meses despues yo no me despedia de mis padres, se quedaron en el cuarto y salia al areopuerto de Camaguey. Pudistes ver a tus padres? El tremendo amigo vive? un dia lo contaras.

    Pues hoy que ya lo he dicho todo, esto tampoco me lo voy a callar hoy es dia de exorsismo y espero no te moleste que utilice to post Esteban para decirlo.
    Mi actual pareja de 25 años fue la que me saco de Cuba ante tantas vejaciones que habiamos sufrido tantas galletas y escupitasos en Camaguey, El motivo ya todos los saben no voy a hablar mas de eso.
    Y que me sigan pidiendo transicion pacifica, a esos viejos que todavia eran medios comunistas, pero que los queria mas que a mi misma vida por lo que me apoyaron no los pude enterrar, si no hubira sido por quein me ayudo a salir de Cuba y mis hermanos me hubiera vuelo loco.
    Gracias Esteban!

  10. Interesante anecdotas como este nos vemos reflejado, los que de una forma u otra por nuestra creencia en la familia, la libertad y la democracia, en esa entonces a temprana edad ya eramos los hombres maduros que nuestra patria necesitaba.
    Que fue de su mama y su papa o en general de la familia. Pudieron reunirse, un tiempo despues?

  11. Estevan, realmente son testimonios muy tristes y conmovedores, Yo tenia 11 años, tambien me creia un hombre y realmente lo era, en muchas cosa mas que el hombre que hoy soy. Pero me apena recordar mi caso y el de otros, conocer el el suyo. Fue muy triste todo aquello, eramos una generacion formada con otra educacion, quizas mas civica, mas concepto de familia, hasta mas patriota, tambien transcurrian otros tiempos que de un dia para otro comenzaron a ser grises hasta hoy. Imaginemos ahora a que se exponen niños de de 11,14, 16 años…

  12. Parece que nuestra generacion fue distinta en muchas cosas pero mucho mas en sentimientos y honor de amigos,a mi tambien me prometieron :te vamos a sacar y esa promeza se cumplio tu relato es triste pues te lleva por un camino recorrido por muchos.

  13. Me gusta mucho este pots, desgarrador.

  14. Lacera en lo hondo este testimonio.

  15. Tia tata cuenta cuentos…Que clase de ego!!

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