Mi encuentro con James Lord.

Estuve sentada en el sofá pulcramente blanco, escoltada por el retrato que le hizo Giacometti, durante una hora. Una hora en silencio. Una hora en el apartamento de James Lord, en la que ninguno de los dos nos atrevimos a emitir sonido alguno. Esto fue hace unos cinco años.

James Lord se desató a hablar a partir del minuto que siguió a esa hora callada. Hablamos entonces durante tres horas de Dora y de Picasso, y del pequeño bird, tan presente en sus vidas. Hablamos de todo aquel amor, perdido en los viajes, hallado en la literatura. Al día siguiente, el hombre de más de ochenta años, partió a la montaña, a esquiar.

He leído el libro de James Lord, Picasso y Dora, más de diez veces, y sigo descubriendo detalles. La fotografía de Dora Maar, su pintura tardía; toda ella, todo lo de ella, sus sueños y angustias renacen en mi, cada noche.

Zoé Valdés.

4 respuestas para “Mi encuentro con James Lord.”

  1. Querida Zoe: Dora Maar fue un ciclon con cuerpo de mujer.Uno de los temperamentos mas grandes del siglo XX.Se entrego a Picasso como ninguna otra.Su famosa frase: » Yo no fui la amante de Picasso,el solo fue mi amo». Lo dice todo!!!.

    Gracias Zoe.

    Luisa Mesa

  2. Breve post, pero de una intensidad y una belleza.
    Lo recorre una sensibilidad que se encuentra muy poco…

  3. Dora siempre me gustó más que Picasso. ¡Qué mujer! Tenía su lente en el corazón. Una apasionada.

  4. Ah , de la templanza! Mantenerse una hora en espera, es un largo tiempo para decantar ideas.