Kachita. Una versión de la Carmen de Prosper Mérimée. (III). Adaptación Zoé Valdés.

… Partes III.

SECUENCIA 22.- INT. DÍA, LA HABANA. FB. FÁBRICA DE TABACO.

Los cuatro hombres regresan a sus posiciones anteriores. Dos juegan dominó, uno observa.

PINGUERO:

-Esa Kachita (hace ademán como que se chupa los dedos) qué buena está, caballero. Cuando le mete al guaguancó y a la timba acaba conmigo, ¡eso es bailar y lo demás es bobería!

El Pinguero hace pareja con uno de los jugadores. El tercero que observa se inclina en la ventana, y vuelve adentro.

MARCOS:

-Mírala, ahí sale, la muy cabrona.

Los tres corren al balcón. Mattheus ocupa el puesto de vigilancia en el coche. Mattheus levanta los ojos del periódico después de ver a sus colegas descolgados del balcón vacilando a Kachita. Mattheus no consigue quitar los ojos de la joven, embrujado con su presencia. Ella camina con vaivén deseoso, su cuerpo ondula, el vestido de gasa rojo, muy corto, deja al descubierto sus maravillosas entrepiernas, y las piernas firmes marcan decididas el compás. Se le transparenta el blúmer, sostenido apenas de un hilo, y las caderas, y las nalgas redondas y duras. Detrás de ella salien las demás mujeres. Caminan meneándose igual, pero la más sensual es Kachita, avanza al ritmo de:

RITMO:

-“Si me pides el pesca’o te lo doy, te lo doy, te lo doy…” (lo tararea por lo bajo, jodedora).

Kachita voltea su rostro hacia Mattheus. Se da cuenta que él la vacila. Gira sobre sus talones y se dirige hacia él. Mattheus, turbado, finge limpiar el tablier del coche.

KACHITA:

-¿Qué eres, corazón de melón? ¿Limpia-carros? Cuando tenga uno te lo traeré para que me le saques brillo.

Mattheus, desciende del coche. Kachita le tira una flor, un marpacífico con la que juguetea pasándola de la mano a la boca, en un beso. Mattheus se agacha y la recoge.

MATHEUS:

-Gracias, cosa rica.

(En un susurro)

Ella ni siquiera se vuelve. Él queda petrificado, sin saber qué hacer. El físico de la mujer lo ha embrujado. Advierte el tatuaje de una media luna pequeña en el tobillo derecho de ella.

CORTE.

SECUENCIA 23.- INT. DÍA. FB. LA HABANA. FÁBRICA DE TABACO.

Mattheus y El Pinguero conversan mientras beben unas cervezas casi congeladas.

MATTHEUS:

-Pinguero, asere, esa jeba me clavó los ojos como si me metieran un balazo en la Silla Turca.

PINGUERO:

-¡Ño, este láguer está más frío que la pata de un muerto, ya me dio la punzá del guajiro! La jebita es una dura, te lo advierto, después no digas que no te lo advertí, bróder. Ahora, eso sí, si quieres cuento con ella, te digo, va a bailar todas las noches al Periquitón, si te pones pà la maldá vamos esta noche.

CORTE.

SECUENCIA 24.- INT. NOCHE. FB. LA HABANA. PERIQUITÓN.

Kachita llega al Periquitón, local de baile repleto a matarse. La gente apretujada baila como puede. Hay muchos cubanos, y también turistas extranjeros. Se ve que el ambiente es de cuidado. A su paso la gente la saluda, goza de gran popularidad. Va vestida muy provocadora, con el vestido rojo transparente, muy corto, a punta de nalga.

KACHITA:

-¡Cecilia, Concha! ¡Qué guara la andavia! (hace señas a unas amigas)

Las chicas se acercan a darle la bienvenida. Son hermosas. Visten ropas provocativas, medio desnudas.

CECILIA:

-¡Ay, coño, me lastimaste el tatuaje que me acabé de hacer encima de las nalgas!

Kachita sin querer la abrazó y la tocó en esa zona.

KACHITA:

-¿Otro tatuaje? Niña, lo único que te falta es ahí donde tú sabes…

CECILIA:

-¡Qué te crees tú! Ya me lo hice.¡Ay, coño!

CONCHA:

-A que te lastimaron de nuevo, ¿quién te manda a venir si todavía tienes eso en carne viva?

KACHITA:

-¿Y qué, cómo anda el guarandol?

CECILIA:

-Pasmaísimo. N’á de n’á. Más viejos que otra cosa.

CONCHA:

-Los viejos son los que tienen moña. Los jóvenes están pasma’os. Y yo quiero dinero, mi ambia. Dinerín, dinerón.

De pronto Kachita reacciona de un brinco, buscando a todos lados, enfurecida.

CECILIA:

-¿Qué te pasó, tú?

KACHITA:

-Que me han metido un dedo donde tú sabes hasta la cocorotina. (Se toca el cráneo).

CONCHA:

-Ese fue uno que te cazó. A mí me pasó el otro día, me apretaron una teta, y había tanta gente que sólo veía la garra, no veía la extensión al cuerpo, a quien correspondía. Desde luego que con esa mini, y con un hilo dental, en cualquier momento te preñan y tú en Babia.

KACHITA:

-Vamos a bailar, que cuando me metieron el de’o me enchufaron con el faro del Morro.

Se escucha la canción:

CANCIÓN:

-“Cachita está arrebatá, ahora baila el cha cha chá…”

Levanta los brazos y va abriéndose paso hacia el centro, las demás la siguen. Alborotan a su paso. Kachita baila como un demonio, las caderas como una batidora, entregándose a cualquiera que pasa. Mattheus la observa desde lejos, con una perga de mojito. Kachita lo descubre, y baila para él.

PINGUERO:

-Te sacaste la lotería, mi hermano, la jeba se puso entera p’a tí. Eeeh, afloja con el mojito, no te lo bebas tan rápido que te tumba.

MATTHEUS:

-En cuanto termine de bailar, ataco.

PINGUERO:

-¡Ataca, chicho!

La música termina y Kachita se escabulle entre la multitud. Mattheus corre detrás de la turba que impide que la alcance. Desaparece. El hombre busca hasta en los lavabos de mujeres.

MATTHEUS:

-Se perdió, Pinguero, ¿dónde se pudo haber metido, la muy salá?

PINGUERO:

-Esa es el tipo de mujer que no viene cuando la llamas, y acude cuando no la esperas. Normal, asere, ¿quién no quiere pasarse por la piedra a esa chiquita? Ella lo sabe, y se da tremenda lija.

CORTE.

SECUENCIA 25.- INT. MADRUGADA Y AMANECER. FB. LA HABANA. FÁBRICA DE TABACOS. CUARTO DE  MATTHEUS.

Penumbra. Mattheus en su cama no puede dormir, se vira de un lado a otro. Mientras los demás juegan al dominó. Mattheus toma de la mesita de noche la flor de marpacífico que Kachita le tiró aquella tarde, la toma y la guarda en su billetera. Amanece.  El sol se cuela por una ventana e ilumina el rostro de Mattheus.

CORTE.

SECUENCIA 26.- INT. DÍA. FB. LA HABANA. FÁBRICA DE TABACOS.

Golpean a la puerta con fuerza. Marcos abre. El ordenanza de la fábrica entra asustado, jadeante.

ORDENANZA DE LA FÁBRICA:

-¡Alaba’o, vengan corriendo, han acribilla’o a una mujer en la sala grande!

CORTE.

SECUENCIA 27.- INT. EXT. DÍA. FB. LA HÁBANA. FÁBRICA DE TABACOS. SALA CENTRAL.

Alrededor de unas doscientas mujeres gritan aspaventosas, mesándose los cabellos, gesticulando, gimiendo.

MUJER 1:

-¡Ay, yo se lo dije a Yumisleysis, que no regara más que le había echado burundanga a Kachita!

MATTHEUS:

-Cálmese, señora, cuénteme, qué fue lo que pasó.

Todas quieren explicar al unísono lo sucedido.

MUJER 2:

-¡Hace tiempo que hay pique entre Yumisleysis y ella. Kachita le templó al novio. Y la Yumisleysis bembeteando que si le había hecho brujería a la otra, ¿quién la manda?!

MUJER 3:

(encarándose a la Mujer 2)

-¡Se lo merece, se pasaba la vida insultando a Kachita, que si es hija del Oyá, que si su madre era una mulata pendenciera de mierda, que si le pasaba información a los abakuás! ¡Bien muerta está!

MUJER 1:

(encarándose a la Mujer 3)

-¡Tú lo que eres peor que ésta (señala a Kachita). ¿Sabes cómo hizo, José? (se dirige a Mattheus) Pues fingió que estaba pintándose los labios, yo noté raro que era como la cuarta vez que se pintaba la bemba. De pronto, con la misma chaveta, le partió p¹arriba, como una fiera, y atacó a Yumisleysis como si fuera un macho. ¡Esta lo que es una degenerá! Mire, mire cómo dejó a la pobre muchacha.

Las mujeres que rodean el cadáver se apartan. En la cara de la victima hay una cruz de sangre. En el centro del corro, Mattheus busca a la autora del crímen. Así como unas protegen al cadáver, otras cierran filas alrededor de la criminal. Mattheus las obliga a dejarlo pasar, enfrenta a Kachita. Ella aprieta los dientes en actitud desafiante, bufa muda, ojos inyectados en sangre. Mattheus la coge por el brazo arrebatándola a las mujeres que la sujetan.

MATTHEUS:

-Vamos, ven conmigo.

Ella lo mira como si fuesen amigos de toda la vida. Recoge un suéter que tenía en el suelo y se cubre los hombros. El Pinguero se queda allí esperando la llegada de los policías, mientras Mattheus, saca a Kachita del griterío, seguidos por Marcos. Salen los tres de la fábrica, Mattheus la lleva sujeta por las muñecas, al principio En el exterior, Kachita se mantiene callada. Se advierte un placer en el rostro de Mattheus, al tenerla apresada en sus manos, aunque no le puso las esposas. Ella se gira y le clava los ojos.

CORTE:

SECUENCIA 28.- EXT. DIA. FB. CALLE HABANERA.

Mattheus hala de la mano a Kachita. Marcos les sigue.

KACHITA:

-¿Adónde me llevas, tú, cariño santo? ¿Adónde carajo me llevas? Tú no eres de por aquí, ¿de dónde vienes?

MATTHEUS:

-‘Forguet’, olvídalo, eso no importa ahora. ¡Arrea!

KACHITA:

-Si no me dices a dónde me llevas te armo una jodienda aquí mismo, que no te va a salvar ni el médico chino.

MATTHEUS:

-A la cárcel.

Kachita finge temor.

KACHITA:

-Ay, mi vidita, ten piedad, que mira que yo quiero vivir mucho. Por favor, hazte el bobo y déjame escapar. Si ni siquiera me has esposado. ¿No ves que tú no tienes ningunas ganas que me pase nada malo? Y si vuelvo p’al tanque me van a hacer de todo allí.

MATTHEUS:

-No te puse las esposas porque me gusta halarte así, cogida de mi mano.

KACHITA:

-Ay, por lo que más tú quieras, déjame ir. Si me dejas ir te buscaré todas las mujeres que tú quieras.

Se detienen. Mattheus la mira con desprecio. Ella le reta con la mirada.

KACHITA:

-Si me sueltas me acostaré contigo, toda tuya, completica, te lo juro por mi madrecita purísima. Mira, me llamo Kachita, con K.

MATHEUS:

-Coño, me cago en diez, te dije que te callaras, vamos a la Primera Unidad, allí es donde vas a quedarte. (Mattheus grita con intención de que Marcos le oiga) ¿No te das cuenta de que acabas de matar a una persona? ¡Vas a terminar tus malditos días en la cárcel, bandolera! Dime, ¿no será por gusto que andas en tráfico de mariguana? Me lo ha contado el Pinguero.

KACHITA:

-Ese es un chivatón de la Seguridad. Yo trabajo más alto, mi cielo. Si me metes en la cárcel, chino, te buscarás un problema porque a mí me apoya el más grande. Además de que para mí esto es un asunto muy sentimental. Mi madre estuvo trece años en la cárcel. Ella y la querida de mi padre lo cosieron a puñalá limpia, cuando él llegó, borracho, en el zaguán de la escalera. Mi madre sufrió mucho, y si se entera que me prendieron me hace picadillo, ella nunca quiso la cárcel para mí. Suéltame, te lo suplico.

MATTHEUS:

-Schsss, calla, calla. (Observa en derredor cuidando de que Marcos no la oiga) Pero, ¿qué tonterías dices?

La mira a los ojos y aprieta sus muñecas con fuerza unos instantes como despidiéndose de ella.

MATTHEUS:

-Dále, bicha, inténtalo.

La suelta a propósito. Ella da una vuelta y lo empuja con todas sus fuerzas encima de Marcos, recién llegado. José se deja caer sobre Marcos con toda intención, impidiendo así su rápida reacción. Ella desaparece por la primera esquina de la calle, Marcos y Mattheus se levantan del suelo, Marcos empieza a correr, Mattheus le llama fingiendo que se ha hecho daño en una pierna.

CORTE.

SECUENCIA 29.- INT. DÍA. FB. LA HABANA. OFICINA DEL TENIENTE CORONEL QUESADA.

Marcos y Mattheus intentan explicar al Teniente Coronel Quesada los sucesos en relación al asesinato y a la huida de Kachita.

MATTHEUS:

-Me tumbó de un empujón, se me viró el tobillo, cuando nos pusimos a correr ya era demasiado tarde.

TENIENTE CORONEL QUESADA:

-Esta cabrona se está convirtiendo en un problema serio. La queríamos utilizar, en los próximos planes, pero veo que… Es raro que una mujer tan menuda haya podido escapar tan fácil…

MARCOS:

-Yo no estaba presente, me dejaron retrasado, caminaban rápido y hablaban por lo bajo entre ellos. Estoy de acuerdo con usted, mi comandante, de que esa fuga huele a gato encerrado, o a rabo encerrado… (rió irónico)

TENIENTE CORONEL QUESADA:

-No vamos ni siquiera a investigar nada. Usted irá derechito un año o dos p’al tanque, hasta que yo me acuerde, cuida’o no sean tres, que aquí se pagan caro los entretenimientos como los suyos, para que lo vaya sabiendo. No se me vaya a equivocar. Ahora espere afuera… (espera a que Mattheus desaparezca y comenta con Marcos) Habrá que entrenarlo, y fuerte, si no no servirá para lo que lo queremos.

CORTE.

SECUENCIA 30.- INT. DÍA, FB. LA HABANA. CÁRCEL DE BONIATO.

Mattheus ha pasado unos meses en la cárcel, recibe carta de El Gimnasta. Se pone a leer.

TEXTO DE LA CARTA DEL GIMNASTA:

-“Espero que no haya sido demasiado duro y que puedas salir en poco tiempo. Quesada es muy socio mío, y aunque al hablarle de ti se mostró reticente, pues, ya ves, me complacerá. Tal vez hasta te den algo de nuevo en Los Dragones. Cuidado al salir, esa chiquita tiene ají guagua’o, y a Quesada no le gustó que la dejaras ir… Es una sinvergonzona, anda en tremendos líos, y la tienen fichá para jefa de pandilla…”

Mattheus se recuesta en la cama, el brazo sobre la frente, la carta en la mano. Sueña con Kachita. Sugerencia de canción: Quisiera, cariño mío, canto de ida y vuelta de Juanito Valderrama. Flash back a las piernas de ella bailando, luego las piernas corriendo en la fuga. El carcelero interrumpe sus ensoñaciones.

CARCELERO:

-Espabílate, traigo esto p’a tí de parte de una prima tuya.

El carcelero le extiende un paquete envuelto en un paño colorado.

MATTHEUS:

-No tengo familiares aquí, no sé de quién es…

Es una camisa doblada, dentro encuentra doscientos dólares en billetes de a veinte envueltos en papel de aluminio, un pasaporte y un billete de avión. Levanta los ojos y el carcelero ya no está.

CORTE.

SECUENCIA 31.- INT. DÍA. FB. LA HABANA. CÁRCEL DE BONIATO.

Oficina reducida, hace mucho calor. El Jefe de la prisión se abanica con una penca de guano.

JEFE DE PRISIÓN:

-Fíjate, has tenido la suerte que otros no han tenido, me ordenaron que te soltara. Tienes muy buena palanca con los jefes.

MATTHEUS:

-¿Quiénes?

JEFE DE PRISIÓN:

-Eso ni lo sé, ni quiero saberlo, y tú mejor que tampoco lo sepas, por lo menos mientras estés en la isla. Los abakuás somos tumbas. Toma tus pertenencias, y se me olvidó que te olvidé, como dice la canción.

MATTHEUS:

-¿A cambio de qué?

El oficial levanta los brazos en señal de incógnita.

JEFE DE PRISIÓN:

-Va, y hasta te ascienden, que aquí uno nunca sabe si cae p’abajo o si cae p’arriba… ¡Ah, aguanta, despacio, dame lo que te llevas en el calzoncillo!

Mattheus no responde.

JEFE DE PRISIÓN:

-El pasaporte y el pasaje, fue una confusión de una persona, que se pasó de atrevida al enviarte algunas chucherías de más.

CORTE.

SECUENCIA 32.- EXT, NOCHE. FB. LA HABANA. ENTRADA DE LA RESIDENCIA DE UN EMBAJADOR EUROPEO.

Barrio residencial, elegantes casonas rodeadas de arboledas. Mattheus sigue las instrucciones del Pinguero.

PINGUERO:

-Este es el traje. Y los documentos. No tendrás licencia de arma, durante tres meses. Después veremos.

MATTHEUS:

-Monina, Quesada me dio el peor trabajo que tenía, ¡portero de una embajada¡ Te digo a ti, que vaya… Y para colmo sin pistola.

PINGUERO:

-Tú decides, asere. Este tipo, el embajador, es problemático, demasiadas fiestas con niñas ricototas, orgías que tú conoces, las que le organizamos nosotros para filmarlo y envolverlo, no le pierdas ni pie ni pisada.

Extiende el uniforme de portero.

MATTHEUS:

(remilgoso)

-Y ahora soy policía oficial, vaya p’al carajo…

CORTE.

SECUENCIA 33.- EXT. NOCHE. LA HABANA. RESIDENCIA DEL EMBAJADOR EUROPEO.

Llega un automóvil y Mattheus, debe abrir la portezuela. Reconoce la pierna de Kachita con el tatuaje de una pequeña media luna en el tobillo. Kachita bellísima, con un traje muy ceñido de lentejuelas azules, zapatos azules de lentejuelas también. Va acompañada de sus amigas Cecilia y Concha. Le sigue otro coche cargado de instrumentos musicales, y de él descienden músicos, el grupo forma tremenda algarabía. Kachita tropieza sus pupilas con las de Mattheus. Él se nota perturbado.

KACHITA:

-Si eres tú el guardia de esta mansión, me apuesto todo lo que llevo a que estamos seguros, ¿no es verdad, chini?

Ella ríe y sigue de largo hacia el interior de la casona. Mattheus acoteja su uniforme, visiblemente acomplejado de ir vestido de policía de puerta.

CORTE.

13 respuestas para “Kachita. Una versión de la Carmen de Prosper Mérimée. (III). Adaptación Zoé Valdés.”

  1. Querida Zoe: Cada dia se pone mejor,y solo vamos por la secuencia 33.Esta Kachita es la pata del diablo.
    No entiendo algunas palabras como: andavia,guarandol.

    Gracias Zoe.

    Luisa Mesa

  2. Muy interesante este noir, Zoe.
    En estas escenas estas pintando un cuadro que muchos de los escritores actuales -del genero noir- prefiere ignorar, o no se atreve a tocar, la conexion entre el bajo mundo habanero y el crimen organizado por el «gobierno», que esperar si esta dirigido por quien fuera aprendiz de gangster frustrado.
    La pelicula, seria maravillosa en blanco y negro, con pocos toques de color, como un comic o un pulp fiction, por ejemplo sobre los vestidos de la Kachita, la sangre, el fuego de un disparo. Puede ser todo en blanco y negro y el cielo cambia de color, para establecer el mood. Me lo imagino a la vez que lo leo. Y espero mas entregas, y que no se detenga en Kachita, que tus guiones vayan saliendo, poco a poco…. o rapidamente, como quieras!

  3. No sé porque me vino a la mente «Santa Camila de la Habana Vieja» de los años ’60 con Julito Martinez y Verónica Lynn.

  4. Bien realista esta película. Qué giros. Será todo un éxito; ya lo es.
    Gracias, Zoé. Quedo a la espera.

  5. Buenisimo! ahora lo termine de leer, pues queria hacerlo en paz y tranquilidad, sin interrupciones, esperando el capitulo de mañana, saludos y gracias!

  6. Censura y mas censura. Quien eres tu realmente.? Te lei en: La Nueva Nacion «tu». De la Disidencia Vendepatria, nunca pense leer de alguien una cosa como esa, es un absurdo total, un delirio de persecucion, o una entrega a una causa de forma absoluta, no hay medias tintas y es:»Contra todas las Banderas»….Carlos

  7. Estoy con Isis.

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