Kachita. (Tócate).

Partes anteriores.

SEC. 90.- INT. NOCHE. FB. CUADRILÁTERO DE BOXEO EN MIAMI.

 

Kachita se encuentra sentada entre el público, en la primera fila. El boxeador y ella se miran y sonríen acaramelados. También entre los espectadores, pero en los últimos asientos se halla, vigilante, Mattheus. Termina el último ‘round’ y Mattheus hace ademán de ir a buscarla, pero Kachita es más ligera y se escabulle entre la gente.

 

CORTE.

 

SEC. 91.- EXT. NOCHE. FB. OCEAN DRIVE.

 

Mattheus y El Tigre Fabré se encuentran en un bar que da a la acera.

 

EL TIGRE FABRÉ:

 

(sorprendida)

 

-Te adelantaste. ¿Y eso?

 

MATTHEUS:

 

-Asegurándome de que el negocio marche.

 

EL TIGRE FABRÉ:

 

-¿Y conmigo cuándo no ha marchado?

 

MATTHEUS:

 

-No me refiero a tí, lo sabes. ¿Dónde anda metida Kachita?

 

El Tigre Fabré lanza el cabo del cigarrillo contra la acera.

 

EL TIGRE FABRE:

 

-Bien, tú quieres confirmación de lo que ya sabes. No te la voy a dar. Pero te aclaro que ella no fue quien lo trajo. Mandy, el boxeador se asiló en Canadá, si ella le ayudó, yo no lo sé… No quiero jodienda, yo a lo mío, o sea, a los hijoeputas suizos.

 

CORTE.

 

SEC. 92.-EXT. NOCHE. FB. PORTAL EN CASA DE CORAL GABLES.

 

En un sillón del portal duerme Mattheus. Es madrugada y Kachita llega despreocupada, pero al ver a Mattheus en el portal no puede evitar el susto.

 

KACHITA:

 

-Estuve, estuve… contactando a los italianos, a los que montaremos mañana en el avión destino a La Habana.

 

MATTHEUS:

 

-¿Italianos? El Tigre Fabré me habló de unos suizos.

 

KACHITA:

 

-Esos mismos, de por allá arriba, suizos. Es que como nos hablaron además de los italianos, pues…

 

MATTHEUS:

 

-Ven conmigo.

 

Mattheus abre la portezuela del coche y ambos suben. Mattheus conduce durante un tiempo largo, el silencio reina entre ellos. Al llegar a las afueras de Miami detiene el auto.

 

MATTHEUS:

 

-Óyeme bien, fíjate, estoy dispuesto a olvidarlo todo. Pero júrame que vas a ir a México conmigo.

 

KACHITA:

 

(enojada)

 

-¿El qué? Me siento superdivina aquí.

 

MATTHEUS:

 

-Claro, te sientes así, “superdivina”, porque andas como te da la real gana.

 

Ella clava en su rostro una mirada airada.

 

KACHITA:

 

-Desde que te conozco no soy yo, no me siento cómoda conmigo misma, estás juzgándome siempre.

 

Mattheus se repone. Ella silba una melodía. Se sienta en el suelo a juguetear con una fila de hormigas.

 

CORTE.

 

SECUENCIA 93.- EXT. NOCHE, FB. ALREDEDORES DEL DESIGN DISTRICT. MIAMI.

 

A lo lejos se puede contemplar las flamantes galerías del Design District.

 

Kachita se queda fija mirando en la distancia, indiferente.

 

KACHITA:

 

-Qué cansada estoy.

 

Mattheus la deja, anda unos pasos alejándose de ella, observa la luna llena.

 

Los labios de Mattheus se mueven en un rezo mirando fijamente al astro.

 

MATTHEUS:

 

(rezando)

 

-Dios mio me voy a volver loco. Dame fuerzas. Pon tu mano, mi dios, evita que haga lo peor. Voy a virarme, ojalá se haya ido.

 

Mattheus vuelve los ojos hacia atrás, pero Kachita sigue allí, a unos metros.

 

MATTHEUS:

 

-Kachita, ¿de verdad no quieres huir conmigo?

 

KACHITA:

 

-Oye, viejo, tú siempre echas a perder la noche. Yo te sigo hasta donde me convenga, te acompañaré en los negocios, Mira, hay luna llena, estamos en pleno plenilunio. Por eso ando medio loca. Pero tengo compromisos con la gente de allá de la isla. Soy la jefa, no puedo abandonar así como así…

 

MATTHEUS:

 

-¡Kachita, coño, Kachita!

 

KACHITA:

 

-¡Me estás pidiendo lo imposible. No vale la pena. Todo terminó entre nosotros. Ahora la que manda soy yo.

 

MATTHEUS:

 

-¿Es el boxeador, no?

 

KACHITA:

 

-Yo sabía que esa era la bola que venía.

 

Mattheus se echa a sus pies, le toma las manos desesperado, llora en sus manos.

 

MATTHEUS:

 

-¿Cómo es posible que me digas eso así? ¡Kachita, chica, coño! ¡Quiéreme, coño!

 

KACHITA:

 

-¿Quererte? (ríe irónica) Ni muerta.

 

Mattheus se enfurece ante la indiferencia de Kachita. Extrae el cuchillo de El Tuerto de su cintura.

 

MATTHEUS:

 

-¿Vienes conmigo, o qué?

 

KACHITA:

 

(agobiada, entristecida, ojos lagrimosos)

 

-¡No, no, y no, déjame quieta, no quiero nada contigo!  ¡Estoy harta, ni cuando mataste al Tuerto, pude llorar, coño, no tuve ni tiempo de llorar la muerte de mi hermano! Estoy volviéndome un trozo de roca. Todo pasó tan rápido. ¡Dios mío! ¿Dónde está la libertad que yo esperaba? Tanto lío, tanta gente muerta. Para nada. Déjame. Estoy muy cansada. A veces me parece que no soy yo la que ha provocado todo esto. Me he convertido en un matojo seco, sin emociones, sin ganas de nada. Cualquier conversación me aburre, oír una música, un bolero, no sé, antes disfrutaba tanto de la música, ahora me altera, la intranquilidad me come por dentro. No creo en la gente que conozco, en nadie, me sacan de quicio con sus pequeñas miserias, con sus mierditas de dinero, y más dinero. Tanta ilusión que me daba el lujo, el confort, me veía riquísima, millonaria, en un palacete, viviendo la dulce vida rodeada de criados, nadando en la piscina de la abundancia, amada por el hombre de mis sueños. Me hubiese gustado tener muchos niños, uno detrás de otro. Qué bobería, me creí siempre excepcional, y resulta que soy una cualquiera, una cualquiera de vidita mierdera. Esto ha sido una pesadilla. ¡Déjame, anda, tengo mucho sueño! ¡Toma, tu sortija!

 

Se quita del dedo, arrancándosela con los dientes, una sortija que Mattheus le había regalado, y la arroja a la maleza.

 

Mattheus se avalancha sobre ella. La hiere dos veces con el cuchillo. A la segunda puñalada cae sin un gemido.

 

CORTE.

(Continuará…)

10 respuestas para “Kachita. (Tócate).”

  1. Ahora sí, hasta oigo la música de Bizet.

  2. No esperaba esa reaccion tan fuerte de Mattheus! Que se prepare cuando Kachita recobre el conocimiento! Esperaremos a mañana! Dicen que hoy no va a llover en Miami, el cielo esta azulito! nos espera un lindo dia con el favor de Dios! Saludos!!!

  3. Me encanta esta adaptacion, mangui. Si me toca la lotto el primer cheque es para querer a esta Kachita y llevarla al cine.

  4. Querida Zoe: Ahhhh que triste. Es que ella es candela,ahora con el boxeador y el pobre de Mattheus enamorado de ella como un bobo. Como sera manana?.

    Gracias Zoe.

    Luisa Mesa

  5. Vaya, que no me lo esperaba así. Si no me falla el olfato otra vez, Kachita huele a jardín.
    Gracias.

  6. Si, estoy con Isis. Ahí está la música de Bizet.

  7. LAS PASIONES SON UN
    PELIGRO A VER QUE SIGUE

Deja un comentario