Cara de comebolas bien administrada. Por Esteban Fernández.

 

 

 

por Esteban Fernández

CARA DE COMEBOLAS BIEN ADMINISTRADA ©

La mejor demostración de inteligencia de un ser humano es lograr que todos lo consideren bruto. Eso me lo enseñó mi padre desde que yo era un muchachito. Me dijo: «Aquí nunca trates de parecer brillante, ni pícaro, ni pasarte de vivo. Si consigues tener una cara de ingenuo bien administrada tú verás lo bien que te va a ir en la vida”…

Eso vino a colación cuando yo tenía ocho o nueve años y las amas de casas de mi barrio comenzaron a pedirme que les hiciera mandados. Me decían “Esteban de Jesús, por favor ve a la bodega de Márquez y tráeme esto, ve a la quincalla de Adea y tráeme esto otro» Hasta que la madre de un amiguito mío me pidió que le trajera una caja de Kotex, eso me produjo tremenda pena y fui a consultar con mi papá el problema que tenía.

El viejo riéndose me dijo: “Estebita lo que pasa es que tú eres muy eficiente y te has convertido en un mandadero profesional. Tienes que hacerte el torpe y cuando te pidan una cosa les traes otra y quédate con el cambio” A la semana de seguir ese sabio consejo todas las vecinas  se abstuvieron de pedirme que les hiciera ninguna diligencia.

Algunos maridos con experiencia son expertos en ese difícil arte de hacerse los chivos locos. Llegan al extremo de intentar lucir retardados mentales. El esposo joven y novato comete inicialmente muchos fallos. La recién casada dulcemente le dice: “Mi amor, ¿puedes fregar los platos hoy?” Ahí mismo el marido, sin corcovear, se esmera en que los platos queden resplandecientes. ¡Tremendo error que posiblemente le cueste muchos años de fregadera de platos! En lo personal yo jamás en mi vida  he fregado un plato sin que venga una mujer atrás a regañarme y a decirme: “Déjame eso a mí que a la legua se ve que fregando platos tu no te ganas ni para el chicle”…

En los empleos pasa lo mismo: mientras más rápido y eficaz usted realiza su labor ¡más trabajo le cae encima!. Cuando yo comencé como Manager de una casa de cambio de cheques tenía tres empleados ayudándome. Pasaron 14 años y trabajaba tan duro que el dueño me dejó solito al frente del negocio. Pasé más trabajo que un forro de catre por lucir extremadamente competente.

¿A ustedes nunca les han dicho?: “Oye, te voy a presentar a Evaristo, pero ten cuidado con él que es hacha y machete, se le escapó a Tamakún por debajo del turbante, es una fiera, si te pones a comer bola te tumba”… Es decir, que la fama de vivaracho que arrastra Evaristo lo perjudica hasta antes de conocerlo… Al mentecato siempre lo recibimos con lástima, con confianza y descuido, y siempre es el que nos pasa con una aplanadora por encima…

Recuerdo que en la primera casa en que yo viví  me las quise dar de jardinero y el césped me quedaba bastante bien y por lo tanto me tuve que disparar como cinco años cortando hierba. Mientras tanto mi amigo Varona el primer día que se dispuso a realizar esa labor se llevó un dedo del pie con la podadora y eso fue remedio santo para él.

Aquí en este país pasa lo mismo con el Inglés. La mejor forma de comenzar una conversación con un norteamericano es haciéndonos los tontos diciéndole: “I’m sorry I don’t know English very well”… Y ahí mismo el americano se desvive en ayudarnos y en comprendernos.

A los únicos que yo no he logrado convencer de que soy simplemente un inocente escritor es a los aparatos de inteligencia de Cuba. Debido a una serie de actividades previas ellos me tienen archivado como un terrorista peligroso y testarudamente insisten en creer que esto de emborronar cuartillas es simplemente un tape.

Díganme la verdad: si yo trato de hacerles creer que yo soy un tremendo intelectual con dos títulos universitarios- uno de Harvard y otro de Yale- ustedes piensan que mis columnas periodísticas no están a la altura de mis conocimientos e intelecto. Pero si están claros en que yo soy un humilde guajirito de Güines, con cara de «yo no fui», entonces me aplauden y piensan: “El pobre bastante hace”…

 

(Gentileza del autor).

8 respuestas para “Cara de comebolas bien administrada. Por Esteban Fernández.”

  1. Como siempre buenisimo! y es la pura verdad, cuando te esmeras porque simplemente esa es tu naturaleza, se aprovechan de uno y lo que pasa es que las costumbres se hace leyes!! Saludos!!

  2. Es cierto…una buena cara de comemierda..es una carrera….si se sabe administrar bien…

  3. Muy ocurrente Estebita, como siempre. Mucha razón. Hacía tiempo que no escuchaba lo de «comebola». “Hazte la chiva con tonteras”, me decía mi abuela. Y era una orden.

  4. Muy bueno y tan cierto ,,por eso yo soy y muero pinarena ,djenme boba et inocente ,,
    asi la vida mejor se resuelve !!

  5. Me aterra pensar que si Fidel hubiese tenido cara de bobo…..

  6. Saludos guinero, de otra guinera. Muy bueno el escrito y muy cierto. De ahora en adelante, a pasar por tonta.

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