El Arte de la Guerra de Sun Tzu.

El Arte de la Guerra de Sun Tzu.

Anoche me acosté tarde, y apenas pude dormir; por fin, alrededor de las cinco de la madrugada el sueño me venció, entonces tuve pesadillas. Soñé con esa bandada de gente desagradable, los mierditas de la cotidianeidad, con los picos podridos de morralla, como cuervos. Aún así, me levanté temprano, y me puse a releer El Arte de la Guerra de Sun Tzu, que es un libro “releído y estudiado por líderes militares desde la antigüedad hasta nuestros días”, tal como afirma la presentación. Es el clásico chino, sin duda alguna, más moderno, el más actual.

Antes me dirigí a la cocina a mimar a mi cafetera Nespresso, que ya saben ustedes que ella es como un miembro más de la familia. Después de darle un cariño, la hice sudar café, deleitosa, deseosa. Antes había bebido un zumo de naranjas marroquíes, y el desayuno habitual que acompaña, tostadas con mantequilla, confitura de fresas. La fresa es la única fruta que no me hace añorar la guayaba. Ah, y mi cacharra con leche y cereales. Esto tiene de malo el exilio, uno adquiere gustos. Ya saben, buenos gustos, o sea, caprichos cotidianos.

Volví a la lectura. No hay nada como leer cuando el sol –aquí es escaso- entra por el ventanal e ilumina la página; aunque yo últimamente le estoy haciendo rechazo al sol. De sólo ver el sol me recuerdan los discursos en la plaza, y aunque yo asistí sólo a uno, de sólo presentir el sol me pasa como al perro de Pavlov, empiezo a sacar la lengua y se me aterrilla el alma. Entonces cierro las cortinas de seda salvaje de un golpe, enciendo mi lámpara art-nouveau –aquí siempre hay electricidad-, y envuelta en un edredón regreso a la lectura.

Hoy no tenía que hacer más que esto: leer. Es un lujo en los tiempos que corren, en que hay que trabajar más duro que de costumbre. Yo trabajo todos los días, me ocupo de diversos asuntos, por algunos me pagan, por otros no, pero trabajo. Me fascina trabajar. No sé, es algo que debe tener que ver con la luna, con las estrellas, con mi infancia, con mi signo. Lo cierto es que yo trabajo a diario, sin parar. Hoy me puse a leer, y al cabo de un rato, ya tenía una guerra interior armada contra mí misma. Me sentía culpable de estar leyendo, al momento le metí un manotazo a esa horrenda reminiscencia del castrismo, y después de perfumar la casa con esencias de la antigua perfumería Nicolaï, volví a ensimismarme, que es lo que yo prefiero ahora: Ensimismarme.

El Arte de la Guerra me apaciguó, porque –según este libro- la mejor guerra que uno hace es la que ha ganado de antemano. Y yo voy en ésa. Sin alardes, sin alharacas, sin estropajerías del pensamiento. Directo y al hígado, sin siquiera enfundarme los guantes.

Sólo hay que leer, estudiar las situaciones, observarlas, analizarlas, y crearse una respuesta. Lo demás es brincoteo de salón o de ring. Eso sí, en el momento que hay que decir las cosas, hay que decirlas. Sólo sea por salvar el nombre, la honra, el prestigio.

Fíjense lo que dice El Arte de la Guerra: “25.- El que sabe cuándo hay que combatir y cuándo no, será el vencedor”. Y así de suite… “Tu Mu: No hay que excederse ni en un centímetro, ni en otro”. Y éste que es mi preferido: “Cuando el mundo está en paz, un hombre de bien mantiene su espada al alcance de la mano”.

En fin, es necesario leer y reler El Arte de la Guerra, después, hay que almorzar de manera consistente y sana. Y mientras se hace la siesta –a mí me cae pesada la siesta, me embota, entonces leo- escuchar a Mozart, o a Chopin interpretado por Alain Planès, ¿por qué no a Brahms?

Antes que caiga la tarde me iré a una librería, y empezaré a estudiar las vitrinas, que en estas fechas ya son de una belleza inimaginable, algunas recrean para los niños, y para los adultos, antiguos cuentos de grandes autores ingleses, alemanes y franceses. Se acercan las Navidades y la ilusión aflora, incluso en tiempos de crisis. Los aguafiestas le llaman consumismo, es el lenguaje del castrocomunismo que a mí me resbala olímpicamente.

Pronto empezará a nevar. Y ya lo creo, dejé de ser aquella muchacha soleada para convertirme en una mujer de la nieve, de las estaciones. No podría vivir nunca más en una ciudad que no me regale cada año el cambio de las estaciones, y la transformación de la naturaleza, segundo a segundo, observada desde mi ventana, en el vuelo de los pájaros, en el agotamiento o firmeza de los árboles, en el esplendor o grisura del cielo.

No hay nada como poder elegir, entre la ventana de tu casa o la ventanilla del tren. No hay nada como saber que puedes bajar a la esquina, a comprar manzanas frescas para el árbol de navidad –aquí no faltan las frutas ni las verduras-, y que te estará esperando el correo del mundo entero en un buzón que nadie podrá registrar, en los bajos de la casa que no te quitará nadie, y que afuera podrás respirar sin miedo a que un vecino te delate porque te has estrenado un par de zapatos y un abrigo.

Zoé Valdés.

41 respuestas para “El Arte de la Guerra de Sun Tzu.”

  1. ( Sólo hay que leer, estudiar las situaciones, observarlas, analizarlas, y crearse una respuesta ).

  2. Querida Zoe: BRAVO!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!! y BRAVO mil veces mas!!!!.

    Todo eso que has logrado y muchos de nosotros tambien se llama Equilibrio Emocional. Y se disfruta tanto,mas cuando se ha trabajado duro,muy duro. DISFRUTALO!!!.

    Gracias Zoe.

    Luisa Mesa

  3. Delicioso el recorrido por El Arte de la Guerra….la mejor guerra que uno hace es la que ha ganado de antemano….Hermosa la vista al Sena, además.

  4. bueno el libro lo lei ahce algunos anos,pero ves hay otra cosa que nos acerca: la fresa aqui en este exilio es la unica fruto que me gusta como la guayaba.

  5. Has hecho del arte de la guerra todo un arte del buen vivir. Me encanta que te guste el paso de las estaciones, el frío del invierno a veces es extrañamente reconfortante.

  6. Gracias por compartir una parte de uno de tus dias. Inspira mucho tu disciplina, se admira la ternura hacia tus cosas.
    Casi todos los escritores y pensadores famosos tienen como tú una copia de El Arte de La Guerra a mano.
    (yo tampoco podría ya vivir sin el cambio de estaciones)
    Feliz busqueda en la libreria…

  7. Nada como los clasicos.

  8. ZOE: ¡ qué ganas de ese otoño ! ¡ acá en plena primavera no má!
    Quizá estás en ciclo ZEN como en la peli «Primavera, verano, otoño, invierno y nuevamente primavera». Muy en buena.

    Te saluda,

    Oscar Ardiles

  9. Hermoso artículo y muy acertado.

  10. Un placer poder imaginar parte de uno de tus días. Gracias por compartirlo. Para mí, haber leído Y si la guerra continúa —de Hermmann Hesse— es el motivo por el cual la lectura de El Arte de la Guerra se me antojó indispensable, y hoy, más que nunca, vigente. Tengo ambos.
    A la fresa por aquí la llaman frutilla, pero —¡la verdad!— a mí no me recuerda para nada a la guayaba, mi fruta preferida. ¿Será que las fresas sureñas son distintas a las de Europa? Me queda la duda.
    Sobre las estaciones. Pues las estaciones como que compiten con la Mamboleta, a ver cuál de las dos me vuelve más loca. Pasan a una velocidad impresionante. Cuando se supone que empezará a florecer, pues apenas puedo disfrutar de la vista de un sauce llorón, mi sucedáneo del flamboyán de Cuba (que no tienen nada que ver salvo por la belleza particular de cada uno), pues al minuto se está quedando sin hojas. Los argentinos insisten que sí, que por acá están bien marcadas las estaciones, pero, digan lo que digan, a mí se me sigue armando un lío de aquellos. Y como entre el verano y el invierno prefiero el segundo, mi destino será la Antártida; única manera de quitarme de encima todo el prende y apaga que arma no sé quién con la temperatura.
    Gracias, muy lindo este artículo.

  11. Me gustó mucho el relato. Pero en lo de beber zumo de naranjas marroquíes…. prefiero que sean valencianas. No las conozco, pero como soy de occidente me quedo con cualquier cosa de por acá.

    Saludos con respeto y afecto.

  12. Zoe:

    Gracias por compartir.

    Despues de un fin de semana de espanto,con tanta porqueria castrista ladrando por Miami,es una bendicion leerte,yo he hecho lo mismo,de otra manera y con otros libros,pero igual,disfrute de las bondades mi exilio,no es para consolarme o a lo mejor lo fue,pero mientras ellos regresan a su carcel,indignos,mientras tanto,yo desayuno,leo y cuido de mi familia,sin tener que callar,sin vender nada,sin arrepentirme.

    Esto es otra cosa que le reprocho a la dictadura,me ha quitado para siempre el placer de vivir en mi pais.

    Saludos,

    Sandra pino

  13. Muy bonito tu articulo. Cuando escribes asi eres realmente alguien diferente. Por un articulo como este es que siempre visito tu blog. En el realidad eres una luchadora y detras de opiniones ideologicas (a favor o en contra), siempre encuentras una gran persona, alguien que te puede mostrar algo que uno no sabe.
    Un buen articulo en el 491 cumpleanos de La Habana.

  14. Menos mal que estas en Paris y no en Miami. Aqui el sol si aterrilla y te haria recordar bastante a la Plaza.

  15. Otro comentario: Un dia escribistes que no ibas a dedicarle mas tiempo a cosas desagradables (o algo asi) que te incomodara y mas bien te ibas a dedicar a «postear» mas topicos de arte (al final eras una escritora). Creo que puedes mostrar experiencias mucho mejores por medio de tus Posts. Esta es un ejemplo. Realmente es un buen articulo y como escritora tienes bastante para mostrar. Sigue por esta linea que realmente la haces bien.
    Saludos…

  16. Menos mal que todo no es desagradable y no es necesario que te diga que te acompane toda suerte de este mundo de papel,se que vas de mas a mas porque eres una guerrera.

  17. ZOE
    PRECIOSA NARRACION
    YA NO TENGO ESPACIO
    PARA MI ADMIRACION

  18. Lo mismo ,,me gusto mucho tu cotidiano ,de hoy , y aparte Paris no lo cambio por nada del mundo ,los dias grises frios ,con o sin nieve ,,con sol y colores y lluvia ,,sus olores y sus ruido ,, es algo divino y de ensuenos ,,mismo si la Bretagna me regala igual esos bellos paisages costeros ,con bellas baladas en barco ,y esa bella historia que la caracteriza , y demas ,,,,,,
    Nada como un tono en Paris !!!
    Mi abuela dice, que la peores de las guerra es la interior de uno mismo y el dia que esa esta ganada ,, dormiremos tranquilos ,, todavia ella no puede dormir en Paz ,,un dia sera y su guerra sera ganada !!
    Saludos brisy
    buscare el libro y lo leere ,, aqui tengo algo parecido ,,ya vere !!

  19. Gracias por compartir con esa sinceridad tus experiencias y tus sentimientos. En el mundo estamos para ser felices y disfrutar de las cosas lindas cotidianas y también y sobre todo para hacer felices a los demás. Esto y no dedicar toda la vida a joder a los demás como ha hecho el coma-andante. Y que sepan los cubanos que llevan poco tiempo en el exilio que, aunque los primeros años son duros e incluso muy duros, si uno se empeña en prepararse y en trabajar con seriedad y con rigor, al final se triunfa, se adapta uno al país donde le han acogido y con los años puede uno disfrutar de todo lo bueno que hay en los países libres: de la libertad y de las cosas maravillosas que el Creador y el hombre han hecho en la tierra. Ánimo a todos los cubanos que lo estén pasando mal, sobre todo al acercarse las fechas de Navidad, y enhorabuena a Zoe por lo que nos acaba de comunicar de su vida personal.

  20. Gracias por desayunar con nosotros…casi me dio el olor a tostadas, ese que siempre tiene mejor aroma en la casa ajena. Me gusta el cereal Honey Bunches of Oats with Honey y mi jugo de naranjas, me quede con las ganas de conocer tu cereal preferido, pero se que esas cuestiones son privadas! Sobre el llamado consumismo, los comunistas lo denominan asi cuando no es practicado por ellos. Pero es conocido que ellos no renunciaron a los adelantos capitalistas, y estan convencidos que la URSS no desaparecio por la competencia armamentista, sino por el Fax, la Fotocopiadora, el Celular, el CD, la computadora personal, entre otras cosas.
    Yo tambien disfruto el correo «virgen» (sin violar por la seguridad del estado), los vecinos practicantes del respeto mutuo, el discurso civilizado de 20 minutos desde la sombra de mi hogar, las frutas y vegetales.
    Recuerdo como «el cruel embargo» impedia que las guayabas salieran de Las Villas, las pinas se quedaban en Ciego de Avila, los mangos, mameyes y platanos tambien eran secuestrados en sus regiones de origen…y pensar que hay gente se cree el cuento. Que pensaran de la propaganda en la internet para asistir a los festejos de Navidad, en la plaza de la catedral de La Habana por mas de 100 euros por persona y hay de todo!
    Parece que el embargo es selectivo y solo afecta a los cubanos sin «moneda libremente convertible»…que no es lo mismo a «tener moneda para andar libremente en un convertible».

  21. Lo que comentas sobre la posibilidad de elegir libros me recuerda la desoladora pobreza librera de La Habana. Casi ninguna librería, lo que me hacía terminar siempre en la Plaza de Armas, de martes a sábado de 10 a 17. Allí había, están, por supuesto, los consabidos libros sobre el Che, luego «La historia me absolverá», «Fidel y la religión» de Frey Betto, etc., como en los hoteles de Varadero y en el aeropuerto internacional. Pero también hay libros de viejo, obras de Borges y Cortázar y también de Heredia y de José Martí. En esa Plaza de Armas conseguí en 2007 el volumen «Todo Mafalda» de Quino, sobrante de algunos ejemplares del stand argentino de la Feria del Libro del 2007, cuando la Argentina fue país invitado. Mi librero de la Plaza me consiguió, entre otros muchos libros, el Volumen XV de las obras completas de José Martí, ese en el que se publica el esclarecedor artículo del Apóstol sobre la Esclavitud del Futuro, tremenda crítica al socialismo que hace Martí. Cuando le pregunté si no temía comerciar con algunos libros presuntamente «prohibidos», con policías dando vueltas, me dijo, «no te preocupes que esos son analfabetos». No lo voy a olvidar nunca. Todavía tengo varios libros adquiridos en la Plaza de Armas que no he podido leer, como «Maneras de contar» de Lino Novás Calvo y «Paradiso» de Lezama Lima.

    Te entiendo, Zoé, leer es un verdadero placer.

  22. HAY DOS IGNACIOS AQUI. Está bien, pero aclaro que el Ignacio que escribe a las 16:14 de hoy, martes 16, no soy yo. Soy el que escribe sobre la feria de libros usados de la Plaza de Armas de La Habana. Por eso me voy a entronizar como «Ignacio I», pues fui el primero en utilizar ese seudónimo aquí.

  23. Zoe , me fascina como haces llorar de rabia a tus detractores, sobretodo los de cubadebate , y otros por ahi , la vista del Sena , la cafetera nespresso ,la ausencia de apagones, te falto un buen Bordeaux , con un queso de esos que te paran los pelos de punta , ah y un foie gras , combinado con un riesling . Que se jodannnnn .

  24. Cuando se lee «El Arte de la Guerra,» se siente como horribles muertos se levantan de sus tumbas y hablan la lógica horrible de sus experiencias. Los antiguos maestros del juego en que lo que se juega es la vida.

  25. Mis muertos, o sea, muertos de muerte natural todos, no son horribles. Y justamente El Arte de la Guerra habla de que la guerra mejor hecha es la que no tiene muertos. Seguro que usted no lo ha leído, a juzgar por su comentario.

  26. Zoe leyendo este articulo volví a sentir la sensación que me dejaba en el paladar aquellas guayabas pintonas recién cogidas del árbol a las que le solía adicionar un poco de sal, no sigo se me hace de nuevo la boca agua.
    Me gusto mucho este articulo.

  27. Yo me he estudiado ese libro desde que decidí practicar artes marciales con el único propósito de mantenerme en forma. No me gusta aplicarlo a la vida, soy un tipo que disfruta verdaderamente de la paz y la tranquilidad, por eso, entre otras muchas cosas me largué de Cuba y lo hice como tú, en avión y con Permiso de Salida, con la diferencia que me lo dieron sin «perrearlo» y salí por Rancho Boyeros caminando tranquilo y sin temores para el avión porque nunca trabajé en Revistas del Gobierno ni viajé con la dieta castrista a ninguna parte, ni adentro ni fuera de Cuba. Era un oscuro empleadillo de un lugar que me acercó mucho a ese mundo tuyo del ICAIC y me permitió conocer las intrigas de la corte del celuloide y la TV cubana desde lejos.

    El núcleo de la filosofía de Sun Tzu sobre la guerra descansa en estos dos principios:

    Todo el Arte de la Guerra se basa en el engaño.
    El supremo Arte de la Guerra es someter al enemigo sin luchar.

    Tienes gustos similares a gente famosa, este ha sido el libro de cabecera de Napoleón, Maquiavelo, Mao Tse Tung y Fidel Castro entre otros.

    Te estoy escribiendo desde Markham, Ontario.

  28. Desde Barcelona siento esas mismas sensaciones que magistralmente refieres, el tiempo de la esperanza en alumbrados de Navidad, y las estaciones que te van indicando todos los colores del tiempo. Gracias por esos amaneceres

  29. Pues, ¡¡ Qué bien te sienta dormir mal !!

    Muy interesante el post, y muy interesante el libro. Gracias

  30. Con toda la sabiduria que se le adjudica a ese famoso chino,que he leido sigue siendo un clasico en Academias Militares de medio mundo, muy admirado, entre otros, por el General de Brigada Isaias Baduel, ex jefe del Estado Mayor de la Fuerza Armada Bolivariana chavista y desde hace dos anos en una mazmorra, si Chacumbele I escribe uno, habria que ver quien desplaza a quien. Entre los principios de Chacum I, no pdrian faltar. Convence a tu enemigo de que ya es tu amigo y luego metele una punalada trapera. Si un amigo te hace sombra, eliminalo de forma que el pueblo crea que fue un accidente o un acto herorico y temerario del finado. Lanza cientos de palomas blanquisismas, simbolos de la paz, al aire, y procura tener un arsenal atomico. Convierte las fortalezas, bastiones y cuarteles del enemigo en escuelas, y centuplica las unidades militares bien pertrechadas , en lugares apartados. No es bueno que el mundo observe a los policias, y soldados uniformados agrediendo y mutilando a tus oponentes, vistelos de civiles. Si una gran potencia es tu aliada,(URSS) y ella es enemiga de otra,(China) no vaciles en apoyar a tu aliado, pero si las cosas cambian, hazte amiga de la otra y aun mejor, de ambas a la vez. Y la regla de oro, cierra los ojos aunque una cincuentena de ancianos se mueran de hambre y frio, y el pueblo ladre por un pan, esas circunstancias son eternas, hijo mio, pero tus generales, tus lacayos jefes que todo te lo informan, y un grupusculo de los mas fieles consejeros y ministros debe vivir como reyes. No olvideis mis ensenanzas,a todos los que quieran el poder totalitario comunista o fascista, da igual.

  31. Todas las guerras del Futuro(y en el presente) seran libradas mayormente a traves de Internet.

  32. Basta apenas un articulo como este para justificarme a mi mismo el entrar cada dia a este blog.
    No necesito mas razones. Gracias Zoe.

  33. Que dia mas rico!. Por favor, concedetelo mas a menudo y cuentanos, que nos deleitas y descansas .

  34. Este articulo demuetra la belleza de lo cotidiano que a veces pasamos por alto….es un regalo….

    Gracias.

  35. Hace media hora que me levante, pero es realmente ahora, despues de leer este comentario tuyo, que comienza mi dia. Te entiendo perfectamente, se de lo que hablas, y le doy gracias a Dios porque al igual que tu, he logrado apreciar y disfrutar este mundo nuevo que seleccionamos para vivir, hace solo unos dias conversabamos en casa sobre este hecho curioso que es sentirse feliz en un pais donde uno no nacio. Gracias por describir tan maravillosamente esas ideas y sentimientos sobre nuestra vida, nuestra paz y nuestra guerra.

  36. La guerra contra los castristas la vamos a ganar con el cerebro…con la inteligencia…con el ejemplo personal…esos son los tiros que los matan…debemos darle donde mas les duele y ser persistentes …..tenemos que aprovechar todos los adelantos tecnologicos que tenemos acceso para combatirlos…los CDs..Memory Flash, cuentas wireless dirigidas a Cuba…Cell phones inteligentes….ellos no pueden controlarlo todo…en un pen drive yo llevo mas informacion que decenas de libros….el futuro nos pertenece a nosotros..al pueblo de Cuba..ellos son lacras de un pasado oscuro y tenebroso condenado por la historia….

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