El 7 de diciembre de 1896 cae Antonio Maceo. Por Esteban Fernández.

 

por Esteban Fernández
 

EL 7 DE DICIEMBRE DE 1896 CAE ANTONIO MACEO

Usted puede pasarse 50 años leyendo biografías, estudiando personalidades, enfrascado absolutamente en la historia universal y no encuentra a un solo hombre que se compare en valentía a un compatriota nuestro llamado ANTONIO MACEO Y GRAJALES. 

Las leyendas nacen después de muertos todos los personajes grandes.  Ahí es cuando los pueblos dan rienda suelta a su imaginación. Sin embargo, este cubano se llenó de gloria en vida.

Muy poquitos son los que viven toda una existencia como héroes, nadie les discute su calidad de paladines, mueren como adalides y son recordados eternamente como súper hombres. Y entre esos poquitos NINGUNO (absolutamente ninguno) puede compararse con nuestro Titán de Bronce.

Ni Napoleón, ni Bolívar, ni San Martín, ni el más valiente General norteamericano en toda la historia mundial, pudieron captar tan bien el respeto y la admiración de sus pueblos.

Adorado por su gente, temido por sus enemigos. Y esa frase es muy suave, muy utilizada, porque en la historia hay muchísimos personajes que fueron “temidos”, por lo tanto sería mejor decir que sus adversarios al escuchar las cinco letras de su apellido se ponían a temblar. Llegó Maceo y «A correr, jolines»…

Fuerte como un toro, impresionante, su sola presencia en cualquier paraje era suficiente para que cientos de personas lo siguieran incondicionalmente a la guerra, a la muerte, al peligro, convencidos plenamente de que él estaría al frente.

Y no eran cuentos, ni mentiras, ni alardes, ni fábulas, ni inclusive él tenía que contarle a nadie “su historia, ni sus méritos”, solo tenía que quitarse la camisa, tirarla al piso, y todos podían admirar sus heridas de pies a cabeza.

No había televisión, ni aparatos de radio, ni  órganos de propaganda, ni oficinas de relaciones públicas, ni Internet para hacerse eco de sus hazañas. Su mística y su aureola las obtuvo a base de su valor personal , a través de sus victorias y del filo de su machete.

La empresa no era factible si junto a la gestión no se mencionaba su nombre. Por lo menos había que insinuar que “muy pronto él estaría ahí”. Porque todos sabían que con él la cosa era seria, era a sangre y fuego, era «con todos los hierros».

Y que no había la más ligera posibilidad de rendición, ni de pacto, ni de entendimientos, y lo más grande e increíble aún: que con él NO HABIA CHANCE DE DERROTA. Mil batallas, mil victorias y una gloriosa Protesta en Baraguá.

Toda gestión que un hombre inicia la tiene que comenzar prácticamente solo, desde abajo, reuniendo a cinco amigos cuando más, explicándoles a todos su buena fe y su seguridad plena en el éxito de su empeño. Él no, él solo tenía que decir “Voy para allá, voy por ahí” y junto a él, desde que daba el primer paso, una verdadera multitud de patriotas lo seguía.

¿Usted se imagina lo grande que es decir «Voy a hacer esto, voy a jugarme la vida» y que todo el mundo, antes que usted lo haga, está plenamente convencido de que usted lo va a hacer y están dispuestos a seguirlo en cualquier acción que usted vaya a realizar por muy peligrosa que esta sea? Honestamente yo nada más conozco este caso.

¿Y que todo el que quiera hacer algo parecido, inclusive algo más grande, esté esperando a que usted participe y solamente entonces la gente crea en la seriedad del empeño?

Y ya no hablemos del pueblo, ni de la gente humilde, sino de los Generales y de los bravos de cientos de combates quienes también necesitaban y requerían su presencia junto a ellos.

No hay nadie en la historia que se le acerque en valentía, en victorias, en machetazos y balas recibidas, y que su muerte haya sido recibida con más desolación por los amantes de la libertad y más alivio y tranquilidad por sus adversarios que ANTONIO DE LA CARIDAD MACEO.

Amabilidad del autor.

20 respuestas para “El 7 de diciembre de 1896 cae Antonio Maceo. Por Esteban Fernández.”

  1. Pero la revolucion,no le dio a este hombre el trato que se merecia y te das cuenta en una cosa muy simple el monumento de Maceo no tenia el mismo cuidado que el de Marti en la
    calle Prado,al menos mientras yo vivia en Cuba segun mi hijo las cosas han cambiado con esos problemas alli la gente se reunia en citas amorosas, a orinar y muchas cosas mas.

  2. Merecido homenaje. Gracias a Estebita por compartirlo.

  3. …Ademas , tenia tanta fuerza en el brazo …como en la mente…Es una familia completa de horoes..me recuerda a la familia Sigler……

  4. El general Antonio. Fue una lástima que cayera en un encuentro intrascendente la tarde de aquél siete de Diciembre, en la que su pequeña tropa fue sorprendida por una columna española. Estaba con las fuerzas de La Habana, pues acababa de cruzar por mar en una barca con su médico Certucha, su ayudante Panchito y pocos más, burlando durante la noche la trocha de Mariel a Majana.

    Maceo no perdonaba los errores de vigilancia. Molesto, se levantó de su hamaca, se vistió y preparó él mismo su cabalo. Organizó la defensa del campamento y al mando de un grupo de hombres dió un rodeo para atacar a los españoles por un flanco. A unos doscientos metros del enemigo los detuvo una cerca de alambre. Maceo dió órden de cortarla y un momento después fue muerto por las balas españolas.

    A partir de ese momento ocurre lo de casi siempre. Consternación, se intenta subir en vano el cadáver sobre un caballo, la fusilería española concentra las descargas en el lugar, y poco después se fueron retirando todos. Y de vuelta al campamento, Panchito Gomez, que había quedado allí por órden del general, decide ir al lugar donde había quedado el cadáver de Maceo. Por el camino se cruza con el coronel Nodarse, que se retiraba herido. Y a una pregunta de Nodarse, el ayudante de Maceo le grita a donde iba: «a morir con el general».

    Ya de noche los cubanos regresaron al campo de batalla y recogieron a los dos cadáveres. Panchito tenía un balazo en el costado y un machetazo en el cuello.

    Los españoles ocuparon el campo de batalla pero debido a que la noche se aproximaba, el jefe de la columna dió órden a unos guerrilleros llegar hasta los caídos y retirarles toda la documentación, y enseguida ordenó retirada sin revisar los papeles.

    Años después, en la Cuba ya libre, 1902 creo, el general Máximo Gómez fue a San Pedro, al lugar donde cayeron Maceo y su ayudante. Fue con los militares que habían estado presentes aquel siete de Diciembre. Quiso que le explicaran en detalle cómo ocurrió todo aquello. Las contradicciones le hicieron desistir de continuar averiguando. Dejó escrito que «morir en un campo de batalla peleando puede ser malo, pero morir en el campo de batalla en soledad debe ser terrible».

    Nuestra república de Cuba nació sin el general Antonio y sin Martí.Con ellos otro gallo hubiera cantado.

  5. Verdad, Verdad y Verdad> Levantate de Nuevo Titan de Bronce, para que la Patria y sus Buenos Hijos encuentren por fin El «Valor para Romper sus «Cadenas»

  6. Podemos contar en la actualidad con un paladín de esta lucha contra el castrismo y ese se llama Jorge Luis García Pérez «Antúnez» , gracias a Dios esa estirpe de los Maceos no es fácil de erradicar. Con golpes, cárcel, presiones, aislamiento, no han podido callarle y su lema es «que ni me callo, ni me voy de Cuba». Saber que que está allá, en el centro de la isla enfrentándose a los demonios, nos hace sentir reconfortados.

  7. Fue un hombre valiente y nadie lo hacia doblarse: Antonio Maceo, nuestro Titan de Bronce, tambien el venia de una madre valiente y patriota, Mariana Grajales, que decia: Los hijos son de la Patria!!
    De ellos de nuestros patriotas es que nos viene ese orgullo de ser CUBANOS!!!

  8. General Antonio Maceo Grajales imperecedero.
    Junto a sus hermanos y su madre, ejemplos de entereza y valentía.

  9. Excelente articulo y muy buenos comentarios

  10. Su hombradia, que tan acuciosamente investigo Jose Luciano Franco en los tres tomos de su biografia, corrobora lo expresado por Fernandez; nuestros heroes como Biscet, que por cierto se le parece, Antunez, Zapato Tamayo,y miles que purgaron largas condenas o fueron fusilados siguieron el relevo de este Titan de la Libertad. Que lastima esa asamblea de la Mejorana donde el Lugar tte gral, grados ganados a puro huevo, llamara al Apostol, «Doctor Marti», y que desgracia que el Generalisimo Maximo Gomez arrancara tres hojas del diario de campana de Marti, seguramente evitando mas divisiones. Tal parece que una maldicion nos persigue, para jamas ponernos todos de acuerdo. Expresa nuestro admirado Fernandez que es la primera vez que aprecia, «que todo el mundo estaba plenamente convencido y dispuesto a seguir al Mayor Gral Maceo». En las Cronicas del gral Miro Argenter, un espanol, creo que canario, y jefe de su escolta, nos dice la rabia de Maceo al no poder tomar infinidad de pueblos como Candelaria, San Cristobal,Consolacion del Sur, La Palma, en P.del Rio, por la ferrea defensa de miles de voluntarios, cubanos al servico de la metropoli y que ordeno ahorcar de haber tomado esas poblaciones ,especificamente a los negros que integraban los notorios batallones de chapingorris al servicio de la Metropoli. Para una poblacion tan exigua cien mil voluntarios le traquetea, y eran criollos muchos de ellos, y lo de los miles de negros no tiene nombre. Recordemos que en 1871 tuvo un capitan espanol que defender a los 8 estudiantes de medicina, mientras una enardecida turba de voluntarios, los mismos de siempre, vociferaban paredon. ?A que se les parece semejante proceder?

  11. Disculpen, puse mal el apellido de nuestro gran patriota Zapata Tamayo.

  12. Y despues cayo el caudillo, cuando nadie lo esperaba, desplomose del caballo dando gloria a Punta Brava, destrozado su amplio torax por el plomo opositor, se vio el pueblo consternado, como que no se cumplia, por el gran Titan de Bronze que en el campo sucumbia, por brindar a Cuba esclava, honra, enseña paz y honor.

    Aparte de Marti, lo mas grande que dio Cuba, dichosos aquellos que pelearon con semejante hombre.

  13. Hay muy poco que agregar a esas hermosas palabras para referirse ha nuestro TITAN DE BRONZE

  14. Sr Esteban mis saludos y mis felicitaciones a usted por tan afilado articulo sobre nuestro Titan de Bronce, claro y limpio y con mucha base informativa. Lo admiro por esa tenacidad que tiene al presentar los hechos tales y cuales son y por siempre encontrar los matices que humanizan sus aprecionciones personales. Cierta vez y siendo muy joven, me di a la tarea de desmistifcar de acuerdo a mi criterio la historia y a los proceres patrios, quise considerarlos tal y cual eran segun los imaginaba como cubanos que eran con defectos y con virtudes, hice algunas investigaciones para despues escribir una ficcion donde El titan, El apostol, Maximo Gomez y Calixto Garcia, acudian el 20 de Mayo de 1902 por haber sobrevivido a la guerra, al izamiento por primera vez de nuestra bandera nacional y la proclamacion de la Republica de Cuba…En mi fantasia declare como primer presidente de la Republica a nuestro Jose Marti y como jefe del ejercito al titan de Bronce Antonio Maceo. A maximo Gomez lo institui como el jefe del Ejercito Occidental y a Calixto Garcia del Oriental……..Que como funciono aquello. ? Solo te dire que hube de romperlo porque llego un momento en que por obligacion tenia que meter discrepancias que se fueron agudizando y que no tendrian un fin aceptable…Lo considere una profanacion y por ello lo desapareci…Carlos Perez

  15. Un hombre muy valiente, sin duda, pero también un caudillo, con todos los vicios que corresponden. Por eso su destino fue una enorme suerte. Murió como merecía, en combate y a manos del enemigo que combatió por tres décadas. Una muerte honrosa, séase hurón o iroqués.

    De lo contrario la muerte de Maceo hubiera sido asquerosa:

    – ametrallado en una carga al machete por los marines americanos,

    – asesinado por la espalda por un criollo blanco o

    – de forma natural en su cama palaciega habanera, obeso y despótico como un mayimbe haitiano.

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