Viaje navideño al otro extremo de la noche.

VIAJE NAVIDEÑO AL OTRO EXTREMO DE LA NOCHE.

Acabo de darme cuenta de que yo paso la mayor parte del tiempo con la mente metida en los libros. Cuando no estoy leyendo estoy meditando acerca de lo que leí. Y cada vez leo más y más me dejo devorar por las historias. Me levanto pensando en lo que leí antes de acostarme, así empato un día con otro, en lectura permanente.
Sin embargo, no puedo ver ni una sola emisión televisada sobre los libros, antes había animadores que daban verdadero gusto por la lectura, de sólo mirarles a los ojos a través de la pequeña pantalla, era el caso de Bernard Pivot en Francia. Y también existían escritores que sabían contar sus libros, que sabían conversar, y sobre todo responder, dudar, titubear, y hablar de sus infancias, con toda naturalidad y fantasía. En la actualidad, la mayoría de los escritores hablan todos iguales, todos han tenido las mismas infancias traumatizadas, la mayoría de las veces debido a que, en lugar de un bombón de chocolate, su madre les dio uno de vainilla, y ya por ahí se largan una parrafada sobre Freud y los bombones de chocolates y de vainilla, y las madres demoníacas que traumatizan a los hijos con bombones de distintos sabores.
Por supuesto, me refiero a los escritores franceses que pasan en la televisión. Los que no son invitados a la televisión, o rehúsan ser invitados, deben de aburrirse un horror con las disertaciones de sus compatriotas, o quizás estarán como yo, matándose de risa; aunque no compartamos los mismos orígenes traumáticos que hicieron de nosotros escritores que nunca acabaremos de creérnoslo.
Acabo de oír, a dos escritoras que escriben a dúo, contar que ellas actúan los diálogos antes de escribirlos. ¿Es eso escribir? Tal vez, aunque no creo en la espontaneidad de su método de trabajo, y por otro lado, cuando le preguntan a ambas por qué escribieron ese libro ambas responden como si fueran aburridas obreras y fabricaran una historia sin tener nada que contar de sí, sin observarse por dentro, sin la auto-autopsia necesaria que todo artista debe hacerse luego de cada suicidio, digo, de cada libro.
Para colmo, el animador da la palabra a los lectores, la mayoría son adolescentes. A ninguno les ha gustado el libro, entonces las autoras aclaran que ellas tomarán en cuenta lo que le recomiendan los adolescentes, mentira. Un verdadero escritor se defeca olímpicamente en las críticas. El escritor que escribe para los críticos está muerto antes de empezar la primera línea. Las de los lectores, hum, depende… Yo hago bastante caso a la lectora que soy, por ejemplo.
Entre los invitados se encuentra un antiguo Ministro de la Cultura, se ve a la «lengua» (su apellido es Lang, no Langue, pero para el caso, es lo mismo) que se aburre infinitamente, y una periodista de prestigio que no da crédito a lo que le ha tocado presenciar: que los susodichos escritores de ficción para adolescentes sean tan francamente «estúpidos. Para todos la referencia es Harry Potter et j’en passe.
Apago la tele y regreso a la lectura, de un libro con el que jamás nos equivocaremos, al menos con su autor. Se trata de Albert Camus, estoy segura de que si Camus viera ese programa de libros de la tele no lo aguantaría ni un segundo, sobre todo si tuviera que compartir mesa con alguien que confiesa que es escritor porque su carrera diplomática no lo satisfizo. ¡Otro que toma la escritura como bastón, o como terapia!
Me pongo a leer. Avanzo bastante en un libro que casi me sé de memoria. Enciendo de nuevo la tele, todavía las dos autoras siguen con el violín y la cantaleta de Harry Potter. Yo no tengo nada contra Potter, sólo que lo prefiero en el cine. Cambio de canal, caigo sobre un capítulo del Inspector Maigret, me quedo un rato viéndolo… Tal vez sea que ya no pertenezco a esta época, ni a ninguna, que sólo me identifico con las obras de arte que me han aportado “el viaje al otro extremo de la noche”, citando a Louis-Ferdinand Céline.
¡Felices Navidades y que les regalen muchos libros!

Zoé Valdés.

15 respuestas para “Viaje navideño al otro extremo de la noche.”

  1. Que interesante , vaya que lo he disfrutado tantisimo .

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    Lauzan – creo – que cierra 2010 con broche de oro . Noticiero Guama .

  2. Querida Zoe: Hermoso el sentido que le das al Viaje.Pasas a traves de esas imagenes para darnos nuevamente,conocimiento y cultura.

    Gracias Zoe.

    Luisa Mesa

  3. Si, la literatura tiene que ser un oficio primario. Ni siquiera paralelo. Si uno se decide a escribir, tiene que pasar todo lo demas a un plano secundario. La literatura solo puede existir en paralelo con la lectura. Que es otro oficio, por si no es evidente.

  4. «Escribir para los criticos», que sagaz la observacion, de donde salen tantos ladrillos que parecen escritos por androides.

  5. Muchos libros, sí, hacen falta muchos libros. Gracias. ¡Hermoso!

  6. Yo siempre estoy en el otro extremo de la noche, Zoè… De un libro a otro me siento como un «caballo de paso»… màs bien una potranca apasionada… :-)… dìas de posesiòn sòlo interrumpida por ese pedazo de vida obligatoria que es la cotidianidad… yo estarìa siempre en medio del tedio y la lectura… no te cuento cada vez que termino a Clarice Lispector… la tristeza Lispector… la ùnica forma «clarice» que tiene la tristeza… hacerse consciente de la propia infelicidad tiene su precio…
    Tambièn me pasa contigo… La Cazadora de Astros me rodeò dìas… desde su espectacular portada a lo Magritte hasta cada una de sus maravillosas incidencias… fue mi «Remedios» en aquellos dìas… y yo me veìa como la niña en aquel globo ocular fantàstico… misterioso… volando por los aires en aquella escena destinada… èramos Tres Gracias cazando la Luna y las palabras…La Varo, Ud. y yo… tambièn soy Luna, razòn de mis extremos oscuros y como Ud., tambièn mar… Ah, La Ficciòn Fidel… ese libro terapèutico donde cavilo y me deleito para liberarme de mi bronquita existencial…
    El libro de papel me ata… un nudo celta me une a su tomo y lomo… hace que lo aguante todo… para al final, seguir sintièndome atada a las palabras… Libre!…

    No sè còmo resarcir mi falta de vocaciòn navideña… pero si esta puede ser un pretexto… pues les deseo a todos los que se reùnen en esta guarida, levedad en sus vidas… y muchos «infinitos instantes»… porque la felicidad, mis amigos, es una palabra, definitivamente, infeliz…
    A Zoè~mi~memoria… la mejor de mis gramàticas… el afecto sincero… èste ha sido el «cuarto propio» que siempre he querido tener… y Ud., me lo ha dado…
    Buen viaje navideño tengan al otro extremo de sus noches…

  7. Como lee… me debato en tratarla de Ud o tù… pero te juro Zoè, mis afectos son netamente «tùes»… aunque le diga «Ud.»…
    Disculpa… 😉

  8. Ese programa de TVF , era guion y direccion de Luis Buñuel ??? [surrealista ]
    Saludos Zoe:
    Feliz Navidad.

  9. El libro de Albert Camus que mas recuerdo es : El Malentendido,lo lei cuando estaba en la escuela nacional de arte y me lo se de memoria porque ayudaba a mi prima que estaba estudiando arte dramatico,un pedacito: patria no se le puede llamar a esa tierra denza de luz ,donde seremos alimentos de los gusanos ciegos,ese es un dialogo entra Marta y Maria.

  10. ERES AFORTUNADA TIENES EL
    MEJOR DON PENSAR ESCRIBI PENSAR LEER
    PENSAR CREAR

  11. Pues acabo de leerme este texto, recién levantado de las consecuencias profanas de la vigilia del Nacimiento y antes de acicalarme e irme para celebrar profanamente y con más comida (esta vez brasileira, feiojada e todo esso) El Hecho, y ha sido un verdadero regalo.

    Yo, que tengo problemas para leer a consecuencias de la depresión (no del crack del 29 sino de un crack severo que tuve hace años), no sabes cuánto envidio sanamente lo que expresas en el primer párrafo.

    Sigue leyendo, sigue disfrutando, sigue escribiendo.
    David

  12. Gracias, Zoé, por tu descripción sincera del despiste de algunos de los pocos críticos literarios que aún quedan, pero sobre todo por tu diáfana y encantadora alusión a tu total entrega al mundo de los libros. Aqui en casa siempre nos regalamos libros para toda ocasión. Espero que la tecnologia no dañe esta maravillosa costumbre. Ayer y hoy he estado leyendo, (en breves antisociales escapadas del atrapador mundo navideño), magníficos artículos de increíble calidad del penúltimo número de Linden Lane Magazine y del número de invierno de Ars Magazine. Mañana comienzo tu libro La Cazadora de Astros, que ahi está ya posesionado en mi sofá, llamándome. Y mi esposo ahora comienza El Sueño del Celta del maestro Vargas Llosa, que le acabo de regalar. Sabes que la descripción que haces de tu placer por la lectura me hace sentir esperanzas de que este mundo fantástico de los libros tiene aún oportunidades para sobrevivir. De nuevo muchas gracias, por escribir y por leer.

  13. Ya nos hemos convertido en mujeres de otro tiempo. Poseer libros, acariciarlos, reunir una biblioteca, vivir entre libros, con ellos. Y Camus, el mas seguro de todos los amantes. Ya vamos con las bocas demasiado rojas y nos aburre la tele. Que suerte!

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