El borracho «inglés». Por Esteban Fernández.

EL BORRACHO «INGLÉS».

Por Esteban Fernández.

En Cuba nadie se consideraba alcohólico, ni inclusive tampoco se catalogaba a sí mismo como borracho, el titulo se lo dábamos los que lo veíamos dando tumbos por las calles.

A diferencia de la persona que no era un borracho y necesitaba cinco tragos para ponerse pesado, el borracho profesional con solo oler la bebida ya se ponía «en tono».  Y desde luego, necesitaba el triple de los tragos que un abstemio para caerse al suelo.

En Cuba, que yo sepa, no había eso de «reuniones de alcohólicos anónimos», yo jamás vi eso,  y la verdad es que si hubiera habido un punto de reunión de los borrachos del pueblo aquello se hubiera convertido en tremendo fiestón donde corriera las cervezas Hatuey, Polar y Cristal.

Lo primero que hubieran hecho los borrachos de mi pueblo en el recinto sagrado de Alcohólicos Anónimos era instalar una vitrola y  la primera canción que hubieran tocado allí sería «El hombre marinero no se debe casar porque al zarpar el barco lo pueden engañar». Esa melodía le encantaba a todos los borrachos en Cuba.

Aparte de eso, anónimos pueden ser aquí dónde hay una población enorme, pero en mi terruño no podían pasar inadvertidos, aquí también pueden ser anónimos porque a la gente le encanta tomar escondida en sus casas.  Usted conoce a una persona respetable, a lo mejor es hasta Presidente de un Banco, y  llega a la casa y  lo primero que hace es dispararse cinco Martinis…

Usted iba a la casa de un borracho en Cuba y ¡no tenía ni una solitaria botella de bebida en el refrigerador!…Allá nada de escondederas, nada de empinar el codo en privado, en Cuba el borracho tomaba «a lo descarado», sin complejos, abiertamente, sin pena, sin ocultar la bebedera, parado en la barra jugando cubilete y diciendo «Repite y pon camarones»…

El borracho consuetudinario en Cuba evitaba tomar los días en que todos tomaban, como los días 25 y 31 de diciembre… Un día le pregunté a uno de ellos: «Oye, mi socio, ¿no vas a festejar hoy?»..Y me contestó: «Chico, en estos días de fiesta salen a la calle todos los comebolas del pueblo a hacerse los graciosos, y para decirte la verdad NO HAY NADA MAS PESADO EN EL MUNDO que un borracho novato».

Una cosa interesantísima de un borracho profesional cubano era que NO NECESITABA TENER UN SOLO CENTAVO EN EL BOLSILLO para emborracharse. La respuesta es muy sencilla: cuando el borracho tenía dinero le pagaba los tragos a todo el mundo, aunque no conociera al que estaba en la cantina.  Desde luego, cuando llegaba allí sin un centavo prieto había un montón de gente que le pagaba los tragos.

Y aquí, ahora, hay tragos que los disfrazan y los ponen preciosos, hasta les ponen una sombrillita. A mí eso me da risa porque me imagino a unos curdas en un bar de Pogolotti cada uno con una Piña Colada delante.  Esos tragos serían un verdadero insulto y una falta de respeto a los borrachines profesionales.

A mí me parece que después de 20 Hatuey y 10 tragos de Bacardí añejos, eso de Piña Colada les debe sonar a los borrachos cubanos como una payasada. Y si se les traba la lengua entonces sería una mala palabra.

Yo no puedo ni imaginarme a un cantinero en Cuba sirviéndole a un borracho uno de esos tragos que a lo mejor les lucen preciosos a los turistas en Hawai pero estoy seguro que a cuatro borrachos serios de La Habana Vieja les deben parecer una ridiculez. Con razón dirían: «Nosotros venimos aquí a tomar no a que nos tomen el  pelo».

Ustedes no me van a creer esto pero un día yo estaba en una parada de la guagua en San José de las Lajas esperando por la Ruta 33 que me llevara para mi pueblo. De pronto paró su carro un curda amigo de mi padre y me dijo: «Estebita ¿vas para Güines?» Me monté e inmediatamente me di cuenta que estaba borracho. Con terror noté que comenzó a manejar del lado equivocado de la Carretera Central. Asustado le dije: «Oye, compadre, vas por la carrilera equivocada, nos vamos a matar». Me miró seriamente y me dijo: «No, chico, no te preocupes, yo me crié en Inglaterra y así manejamos allá, pregúntale a tu padre Esteban para que veas que no te miento»…

(Amabilidad del autor.)

7 respuestas para “El borracho «inglés». Por Esteban Fernández.”

  1. jajaja, qué drama la comedia del cubano, yo creo que el consumo de alcohol en España es superior al de Cuba, lo que pasa es que allá lo que se meten es chispa de tren, y eso acaba con la vida. En lugar de tener un ron de calidad, la gente se mete puro veneno, por esa ley medio seca que es el comunismo.

    El mismo problema lo tenemos con las drogas, la gente se mete mierda super adulterada y en poco se convierte en un guiñapo de lo que fue. Por eso, si fumas, plántate tu mierda, que será más sana y encima no le darás tu dinero a las mafias.

    Saludos saludables.

  2. Habia una cancion que decia: » Dame un tragito ahora cantinerito»..me dijeron que era nada menos que de Juan Almeida..pero..las curdas de Raul Castro eran harto conocidas dicen que tomaba un vodka llamado Stalishnaiya..sera porque le recordaba a Stalin??….y el curda Panfilo??..Los ninos y los borrachos dicen siempre la verdad…..

  3. jaja ay Estebita y tu hablas de la piña colada que es ridicula esta le hace la competencia a los ridiculos margaritas que van de moda y que muchos cubanos/as creen muy chic, y otra cosa ridicula que se esta verificando en el ambiente son los cubanos que hacen cursos de sommelier pero quien diablos les habra hecho creer a los cubanos que saben de vino, que si el souvignon, que si el tempranillo que si la manzanilla no fastidien que en Cuba se conocia solo la sidra el gaitero y el vino tinto de mala muerte a mi que me den un buen Matusalem straight o un Arechavala y esa si es mi Cuba Chaguito y sin anonimato

  4. De acuerdo a una ex-novia mia habia un trago que se llamaba Terry malla dorada y supuestamente popular en tiempos atras en Cuba. La verdad es que el Ron a mi me cae mal(me da por fajarme con la gente) y le he cogido el gusto al Scotch aflojado con agua de soda. Tambien he aprendido un poco de vinos. Nadie(excepto un loco(que yo no soy)) puede escapar a las Influencias. Y como dijo una muchacha por alla arriba, «ya no es 1959».

  5. Esteban, esto debía llamarse ‘El borracho cubano’ y no el inglés. Los americanos no tienen gracia ni para emborracharse. Lo que tu dices es cierto; se encierran como ermitaños a darse un buen jala’o, pero el borracho cubano se emborrachaba vacilando, piropeando a las mujeres, y como bien dices, jugando cubilete en cualquier barra. Me has hecho desgañitarme de la risa, sobre todo cuando dices que los traguitos adornados con unas sombrillitas serian un insulto a los borrachines profesionales cubanos, pero lo mejor fue lo de la ‘piña colada’. Estoy de acuerdo con los comentarios de Chris, y quisiera añadir que uno de los vinos tintos que se tomaba en la Cuba normal, era el famoso Viña 25 de Pedro Domecq. Excelente escrito. Gracias, L10

  6. esteban otro recuerdo inolvidable, la ruta 33 guines-habana, pasando por san jose, a eso de las 10 pm, entonces 3 o 4 amigos la cogiamos y hasta el vedado no parabamos, alli nos esperaba la noche magica de la habana, lo mismo un club, que un cabaret, un excelente cantante, un fabuloso show, las bellas mulatas y por suerte existia el consumo minimo.

    quien le dice a un miamense que no dormiamos, que muchas veces saliamos del pico blanco y entrabamos al pico turquino en el hotel hilton, que a las 12 de la noche se corria el techo y nos quedabamos en un piso 25 debajo de las estrellas y de la luna disfrutando entre otras cosas, del piano de pedrito tu coterraneo, excelente el como tantos otros musicos que dio el mayabeque.

    pero lo mejor es que al otro dia entre las 7 am y las 8 am, nos tomabamos un alkaseltzer o dos aspirinas para matar la rezaca de la bebida y nos incorporabamos a nuestro trabajo con mas brios que los que estuvieron durmiendo toda la noche, asi tambien era el cubano.

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