De las gacetillerías, calumnias y difamaciones, de Cubaencuentro.

DE LAS GACETILLERÍAS, CALUMNIAS Y DIFAMACIONES, DE CUBAENCUENTRO.

Brevemente (podría escribir todo un libro) volveré sobre algunas calumnias, ofensas y difamaciones vertidas en internet sobre mi persona, ya sea en forma de artículos o de comentarios, siempre que yo critico, con todo mi derecho, ya que vivo en un país libre. Uno de los medios que más se ha prestado a ese tipo de bajeza es Cubaencuentro, considerado por muchos, una revista seria. Desde sus inicios, en vida de su director, Jesús Díaz, estos ataques persistieron, discutí con Díaz en varias oportunidades, así como con la señora Anabelle Rodríguez, sobre este hecho, sin oír más que la misma letanía cretina y mediocre. Hasta que percibí que cualquier reacción amistosa de mi parte no valía para nada, porque Jesús Díaz, así como su equipo, tenían como objetivo atacarme, acabar conmigo. No sé si por envidia, por divergencias políticas, o como tarea orientada y asumida. Lo cierto es que desde que Cubaencuentro existe no han cesado los ataques mentirosos en contra de mi persona. Todos los conservo, incluidos los comentarios adjuntos, en diferentes épocas. Tanta era la fijación que Jesús Díaz albergaba contra mí que hasta se deshizo de uno de sus subdirectores porque éste osó defenderme y discutir con él.

Recién Cubaencuentro ha publicado otro artículo de un desconocido gacetillero en mi contra. Bien, ¿cuál es el motivo? Critiqué el concierto de Pablo Milanés en Miami, y a Pablo Milanés. El autor del artículo, un señor con un nombre compuesto, muy de telenovela mexicana, no puede negar nada de lo que yo he dicho sobre Pablo Milanés, o sea, que al parecer está de acuerdo con lo escrito por mí, pero de todos modos defiende a ultranza a Pablo Milanés, y para hacerlo destapa según él, en una maniobra cizañera y mentirosa, mi pasado.

Una vez más sale este señor con que yo fui miembro del cuerpo diplomático de la Misión de Cuba ante la UNESCO. Y entonces, es cuando debo recordar otra vez que yo fui esposa acompañante de un periodista y escritor, nombrado diplomático a la carrera, con un puesto de segundo secretario, cuando Fidel Castro mandó al carijo dorado parisino a Alfredo Guevara, berreado por la película Cecilia, de Humberto Solás, y contra otras barbaridades que Alfredo Guevara hacía y lo tenían harto, al parecer. Yo había vivido cuatro años con el señor nombrado diplomático a la carrera, en un cuarto de La Habana Vieja, en la calle Mercederes, número 2, llamado El solar de los intelectuales, sin cocina y sin baño. Cursaba el segundo año de Filología en la Universidad y cuando mi pareja me propuso que nos casáramos, le tomé la palabra al instante, no sólo porque estaba enamorada de él, sino además porque, entre vivir en un cuarto, en medio de la mierda, y viajar a París, hay que ser muy imbécil para negarse. A Alfredo Guevara no le gustó para nada la idea de que yo fuera quien acompañara a su “niño lindo”, pero el MINREX exigía a hombres casados, y “el niño lindo” tuvo que casarse.

Yo no era militante de nada, y tenía un pasado bastante oscuro, un padre en la cárcel, y una historia amorosa con un ex preso político. Así y todo, Alfredo Guevara se batió para que yo fuera aceptada, lo que no ocurrió de un día para otro. Viajé entonces, como esposa acompañante, sin puesto alguno, a Francia, y allí estuve cinco años, trabajando de criada de Alfredo Guevara y recortando periódicos en la oficina cultural de la UNESCO. Trabajé además tres meses en la embajada, en lo que ellos consideraron un castigo, por haber quitado un retrato de Fidel Castro y haber colocado una paloma de Picasso, en aquella época yo desconocía del retrato que Picasso le había hecho a Stalin, lo que pone en la balanza a la paloma en el mismo sitio que el horrendo retrato de Castro, pero esto también lo ignoraba el bestia de agregado cultural de la embajada, que confundía en sus discursos a Alicia Alonso con una gimnasta y el talón de Aquiles con el caballo de Atila. Divorciada de ese primer matrimonio viví un último año en París con mi segundo esposo, otro cubano, crítico de cine, y persona muy conocida en Cuba, quien falleció posteriormente en un accidente de avión.

Curiosamente, el gacetillero de Cubaencuentro, no menciona nada de esto, y pone en tela de juicio lo que “yo pasé en Cuba”, puesto que miren, miren, con el dedo acusador me calumnia y difama, miren cómo vivió esta señora durante cinco años. O sea, que para esta persona, yo no debí haber padecido represión en Cuba, puesto que viví cinco años en el extranjero, tampoco sabe nada, o se hace el sueco, y no se informa, de lo que yo tantas veces he contado, hasta en mis novelas, sobre cómo las pasa una persona, enviada al extranjero, bajo el control de la policía castrista, lo que también experimentaron los escritores Juan Arcocha, Guillermo Cabrera Infante, y Raúl Rivero, nombrados diplomáticos por el castrismo, los dos primeros en países capitalistas, salvo Raúl Rivero, que fue nombrado en la URSS, como cuenta el mismo Jesús Díaz en la novela Las palabras perdidas. Sin embargo, no fui yo la que fue nombrada diplomática, sino mi primer esposo, como ya dije antes: Manuel Pereira, quien, por cierto, vive exiliado en México, y que resulta ser uno de los principales colaboradores de Cubaencuentro, amigo de Gabriel García Márquez, de Julio Cortázar, entre otros; quien fuera jefe de redacción de la Revista Cine Cubano, y subdirector de la misma, cargos que yo desempeñaría años más tarde, sustituyendo a Antonio Conte (exiliado en Miami), por cuatro años solamente.

En Cuba trabajé en total cinco años, en un puesto designado para las esposas acompañantes, en la UNESCO, ganando 632 francos al mes (en a época 60 dólares al mes) y cuatro años, por contrata (no fija) en la Revista Cine Cubano, en un puesto que ocupó antes que yo Manuel Pereira, uno de los principales colaboradores de Cubaencuentro, reitero. Lo que seguramente el autor del artículo en contra mía olvida, ya sea por machismo, por tarea asumida, o porque le da la real gana.

Y desde luego, miente en referencia a mi persona, tratando de equiparar esos nueve años trabajados por mí en Cuba (en los que fui una activista política discreta en contra del castrismo), de los treinta que viví dentro de la isla, con toda la vida de Pablo Milanés, entregada a la revolución castrista. No sólo este señor me calumnia, me difama, para colmo borra el resto de mi vida de un plumazo, además me endilga historias ajenas a mi trayectoria humana y literaria. Aprovecho para recordar que yo me exilé a la edad de 35 años, 5 que viví en París como esposa acompañante, suman solo 30 años de mi existencia de haberlos vivido en Cuba.

Este señor también alega que él no sabe que es lo que me pasa, que es probable que ya yo no venda más libros. Bien, desde que salí de Cuba, en 1995, he estado publicando mi obra, a razón de uno o dos libros cada año o cada dos años, he vivido y vivo de mis derechos de autor, y del trabajo que hago aparte: periodismo, conferencias, traducciones, filmes, etc. Y todo esto lo he hecho sola, sin el apoyo de Gabriel García Márquez, ni de nadie de su estilo, he hecho y he publicado mi obra a contracorriente de todas estas personas pro castristas, sin el apoyo de una cierta izquierda, sin el apoyo de Cubaencuentro, más bien todo lo contrario, a pesar de todos los artículos e improperios que durante años Cubaencuentro ha publicado en mi contra y de mi obra. Mis libros todavía se venden en mi idioma, es la razón por la que siguen publicándose, y se traducen a varias lenguas, y se pueden encontrar en librerías de España, Francia, Alemania, Italia, Estados Unidos, Brasil, Rusia, Grecia, Turquía, China, Suecia, Finlandia, Bulgaria, Polonia, Checoslovaquia, entre otros países, y en internet. Mientras que la revista Cubaencuentro dejó de editarse en su formato de papel porque ya no vendía nada, ni en los estanquillos, ni por suscripciones.

No contento con todos los ataques, este señor añade algo muy grave, que él no sabe qué problemas tengo yo con Hacienda. Como sabrán acusar al alguien de tener problemas con Hacienda, con el Fisco, sin tener pruebas, es sumamente dañino, y constituye un delito. Voy a continuar siendo amable y le diré a esta persona que yo no tengo ningún problema con el Bureau des Impôts francés, donde yo pago mis impuestos desde el mismo año 1995. Pagando mis impuestos, propietaria de vivienda, y con todas mis cuentas en regla, es que pude obtener la nacionalidad francesa, luego de haber sido honrada con la española. A mí nadie me ha regalado nada, mi contable y mi agente literario podrían testificarlo.

Ahora, lo que estaría por probar es quién le paga a este gacetillero de la revista Cubaencuentro, de dónde sale el dinero con el que se hace esa revista, eso estaría por investigar. Pero le recuerdo que una parte de ese dinero sale de mis impuestos, del seis por ciento que me descuentan en España, pese a lo que pago yo en Francia. Y de la mitad del dinero de los premios literarios que he recibido en España,  que han sido unos cuantos, y cuyo por ciento correspondiente debitado de cada uno de ellos ha ido a parar a Hacienda.

Yo le sugeriría a Cubaencuentro que rectifique por escrito el artículo de este señor, y ponga un link a mi respuesta, publicada ahora aquí en mi blog. De otro modo, mis representantes legales, serán los que responderán y les aseguro que no tendrán la amabilidad que he tenido yo escribiendo esta larga aclaración, al señor de nombre compuesto en el peor estilo de las películas mexicanas.

En cuanto a los comentarios, las injurias, y demás mierditas: todos los he copiado, desde el 2008 hasta la fecha. En un tribunal eso podría significar mucho beneficio para mí, y muy poco para Cubaencuentro. Así como que: a cada uno de los comentaristas, a los que puedo distinguir, sea por su nombre, a los que se atreven a firmar por las claras, podrían ser identificados, y también citados. A algunos de ellos los tuve que aguantar durante años, cayéndome detrás, perreándome, para que yo les hiciera caso, durante mis viajes a Miami, finalmente cedí, y hasta comí la gran mierda de publicar a uno de ellos, envidioso, y sediento de protagonismo. Que en ese mismo mal se ensuelva su mediocridad. En cuanto al resto del artículo, envidia, pura envidia. Y a mí sí que hay mucho que envidiarme. Y desde hace mucho tiempo, años, que lo vengo soportando en silencio.

Zoé Valdés.

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23 Replies to “De las gacetillerías, calumnias y difamaciones, de Cubaencuentro.”

  1. Cada dos o tres meses algún anónimo o uno de los profesionales de la envidia y el odio publican escritos con la misma matraquilla: llenos de falsedades e insultos sobre tu persona y trayectoria.
    Admiro profundamente tu dignidad, querida Zoé y constancia al responderles, con datos verificables, etc., Pero basta ya. Espero que en este último caso, al menos, esa gaceta se retracte y publique integro este escrito, de otra manera, me daria mucho gusto seguir la demanda judicial que les presentarás, a través de los medios internacionales. Porque a tí, la prensa seria, te brinda siempre todo el respeto que tu obra y persona merecen.
    De más está decirte que cuentas con mi apoyo total.
    Gracias.

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  2. Es bueno aclararle a los mequetrefes muchas cosas, aunque te aconsejo que solo se callaran el dia que los demandes por difamacion.

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  3. La lidia procede de la negra envidia, tener brillo cuesta mucho ante un infame avechucho!!!
    Respeto y confío en que sabes muy bien lo que estás haciendo pero te sugiero con todo el respeto que te mereces porque te has ganado con tu incansable y brillante trabajo que sea éste el ultimo chance que le des a esos gacetilleros y chanchulleros, si no responden inmediatamente a tu propuesta pues ponlos en manos de tus abogados (pruebas te sobran), tendrán que cerrar la gacetila del hueco que les abrirás y de quedar medios vivos se medirán en adelante con quien meterse. Como Frida te digo que si mi apoyo sirve de algo, solo dilo, lo tienes todo. Basta ya de aguantar y aguantar que no estamos en Cuba, por suerte!!!

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  4. Querida Zoe :
    Con la VERDAD !!!. Asi se hace. Que se dejen de comer mierda y ofender. Demandalos.
    Paralos y PUNTO !!!!!. Arrastrados ambivalentes que nunca han reconocido en que agua nadar. Manipuladores y cobardes. Tienes mi apoyo. Para lo que necesites.

    Carlos

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  5. Mientras haya latinoamericanos que han vivido en Cuba, que la conocen bien y que compren tus libros, Zoe, de a dos o tres como lo hago yo en Miami, Barcelona o Buenos Aires, el castrismo la tendra mas dificil. Lo mismo de otros escritores o intelectuales cubanos en el exilio, como la doctora Hilda Molina, autora del libro “Mi verdad” que el castrismo hizo y hace lo posible porque no se divulge, por supuesto que sin exito.

    Sigue escribiendo, Zoe Valdes, sigue publicando libros y blogs que te seguiremos comprando y leyendo. ¿Quien puede compararte, una vez que te ha leido, con esa carroña de Cubaencuentro?

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  6. Zoé: este Sr que escribe eso, no puede librarse del castrismo, basta con ver como se viste, a lo “Nueva Trova”.
    En Espana le ha ido mal, trato de trabajar como espeleologo (que es su titulo) y termino en Sevilla comiéndose un cable, hasta que lo llamaron de “Encuentro” quienes piensan como él: socialistas a lo cubano que se dicen traicionados.
    “La Jiribilla” de la UNEAC hace un tiempo publico el curriculum que este Sr habia puesto en internet, desesperado, cuando no tenia trabajo, y daba lastima como se abria de piernas para lo que fuera.
    El colmo es que siendo Redactor de “Encuentro” este Sr se fue a Cuba, escribio una cronica diaria sobre su viaje con su mujer y su hijo por la isla y después lo publico como libro en una oscura editorial de Sevilla.
    La gente, en esa época, cuando entraba a la pagina de cubaencuentro creia que estaba dormida, pero no: el redactor de la supuesta revista cultural de los exilados…reportaba desde La Habana su viaje turistico!!! Se cansaron y nadie dio mas dinero para estos estafadores.
    Por eso él te ataca y habla de dinero, porque nunca ha podido que sus novelas (ladrillos inmetibles a lo peor Cortazar) nunca las ha publicado una gran editorial.
    Lastima que no encuentre el link de “La Jiribilla” con un articulo donde se reian de sus arrastradera para encontrar trabajo.

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  7. Todo pasa por la cuestión de la envidia y el dinero, Zoé; nada más y nada menos. Tócalos entonces por donde más les duele. A este tipo de gente se las silencia poniéndoles un bozal legal. Y remedio santo.

    En Buenos Aires hay que estar al pie de las librerías para poder conseguir un libro de Zoé Valdés. Se agotan de un día para otro. ¡Sí que se venden!

    Toda mi solidaridad contigo, Zoé.

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  8. LA ENVIDIA FULMINA SU VENENO
    CONTRA LOS MAS ENCUMBRADOS
    HERNAN NUÑEZ
    HAZLO AÑICOS

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  9. Asi se hace cono! no hay que temer a esta gentuza que se dedica a calumniar. Por eso estan en la mierda con su Cubaencuentro y no van a ningun lado. Cagaa de pajaro !

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  10. Zoé este es el comentario que le envié a “Encuentro” con respecto a “Vivir en Candonga” de
    Luis Manuel García Méndez, pero ellos, como era de esperar, no lo publicaron:

    Vamos a ver si esto cae dentro de la categoría de “Difamatorios, irrespetuosos, insultantes u obscenos”: qué nivel más bajo el del autor, que ignorando todo lo que se ha dicho desde Quintiliano, tiene que recurrir a un bastante burdo argumento ad hominem para defender a Milanés y no se da cuenta que al hacerlo los nivela bien abajo: aunque fuera cierto lo que dice de Zoé con ello no salva a Milanés, los dos serían dos perros, uno que aúlla, nada sorprendente, y la otra que escribe, un verdadero fenómeno. Esta es la razón por la cual jamás acepté publicar nada en “Encuentro”: esta es la crítica como la practicaba Jesús Días y la concepción de la polémica como la entendían los marxistas, ¿puedo decir como la entendían la Buchaca?

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  11. Bravo por Pepa la gusana. Lo del link ha estado buenisimo……. / Por favor, no te expliques mas delante de estos zapingos. Tu vida es tuya y te asiste el derecho de vivirla como te de tu real gana. Ponlo en manos de tus abogados. Esta gente solo se contiene cuando ven amenazado su bolsillo. Y del bate, mejor ni hablemos, mira que te lo dije.

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  12. Creo que Ud. hace muy bien contestar y aclarar lo que estime conveniente. Pero ese es el precio de la popularidad, de ser conocida, leída y respetada. Los envidiosos, arribistas y oportunistas abundan de siempre en nuestro mundo. Les viene perfecto lo de ¿ladran pues…?

    Mis humildes respetos para Ud. Doña Zoé.

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  13. Estuve leyendo el link que puso Pepa la Gusana sobre ese personaje. Tal vez para desacretidar ¨lo empujen¨fuerzas mayores, pero a todas luces se nota que lo hay es mucha envidia. Métele una demanda. No estoy seguro si fué Antonio Gala quien dijo ¨el deporte nacional no es el football, es la envidia¨. Desgraciadamente heredamos mucho de eso.

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  14. hace muchos años leia Cubaencuentro, pero una vez lei un articulo poco antes de morir jesus diaz que me dejo un poco perpleja , luego vine a saber que esta revista viene en parte financiada por los Castros y me dio aun mas fastidio porque iniciaron la publicidad a los musicos y artistas cubanos de la isla y poco espacio a los del exilio,iniciaron con la censura a los cometarios y ahi si se acabò. Zoe has hecho bien en publicar este articulo aclaratorio de tu trayectoria, pero yo no esperaria tanto a mandarle una cartica del abogado porque las cosas se enfrian y luego entra el cabildeo entre abogados si lo vas hacer hazlo no esperes disculpas porque eso seria una admision de culpa, mandandoles la cartica apreden a tener la lengua a freno porque ahora todo se vuelve libertad de expresion y todo un blablabla

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  15. Zoe, debias “copy & paste” esta explicacion sobre tu paso por la UNASCO para no perder tiempo con los envidiosos y comprometidos con la cultura censurada del fidelismo.

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  16. Zoe , tú ni caso a lo de “cubaentuerto”. Lo mejor está por llegar. Saludos.

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