Desmemoria y ‘sirvengüencería’. Por India Manana.

DESMEMORIA Y ‘SIRVENGÜENCERÍA’.

Los serviles “sirvengüenzas” de toda la vida se reunieron ayer para presentar un libro publicado en Cuba sobre Guillermo Cabrera Infante, quien ha sido prohibido aquí mismo durante todos los años de su exilio que empezó en los años sesenta. Yo estuve ayer allí. La salita estaba llena de los mismos escritores que durante años no han hecho más que escupir palabrejas y oprobios en contra del escritor que ayer quisieron celebrar, sin conseguirlo. ¿Cómo se puede celebrar la obra, a través de testimonios infames de personas que lo odiaron, envidian, recelan, de los despreciadores profesionales que sirven y servirán siempre a las dictaduras, desvirtuando la vida y la obra de un autor, cuando esa misma obra no se ha publicado y los lectores no han podido leerla más que de manera clandestina, de forma antinatural, a la espera de un ejemplar pasado de mano en mano, traído del extranjero, si es que conseguía pasar la aduana, y que el policía de turno no lo decomisaba y lo tiraba en la basura?

Ayer no se habló de nada de eso, inclusive la primera mujer de Cabrera Infante, la que selló la actividad, en esa salita de la UNEAC (de donde lo expulsaron), habló de él como si todavía ella tuviera que ver algo con la vida de este hombre que le crió sus hijas, junto a la verdadera viuda, la señora Miriam Gómez, quien ha batallado en los últimos años para conseguir la publicación de La Ninfa Inconstante y de Cuerpos Divinos, una obra, esta última, donde esta señora que habló ayer en nombre de un pasado bastante remoto sale muy mal parada, como mismo sale mal parada a través de la pluma del autor exiliado en Londres esa “revolución” que tanto mencionó Reynaldo González, donde él propio Cabrera Infante, sin necesidad de que nadie lo desvirtúe, cuenta su amor y su ruptura, muy temprana, con esa misma revolución de la que los Castro se apoderaron.

Ayer fui testigo de uno de esos actos más onerosos, más vergonzosos, que ha podido verse en la Cuba castrista, por el alto nivel de manipulación que allí se produjo, y al que nos tienen acostumbrados, pero jamás creí que con Guillermo Cabrera Infante se irían a atrever. Ya lo hicieron con Reinaldo Arenas, a quien por cierto, también mencionaron, como si no hubiera pasado nada.

Imaginen a los escritores de la oficialidad castrista movilizados, que siempre repudió a estos escritores, tildándolos en su época de enfermos de odio, ahora, después de muertos, los mencionan admirados, como si les perteneciera por decreto de apropiación y robo castrista, y citan la extrema politización de su obra, como una especie de faltita pequeña con la que deben cohabitar muy a pesar de ellos. Ni siquiera conocen la obra literaria de GCI, quien siempre evitó que su obra fuese permeada por el panfleto político, pero que nunca, nunca dejó de expresarse en contra del régimen a través de sus entrevistas, trabajo periodístico, conferencias, y demás, y de aquel valiente libro: Mea Cuba. Otra vez quieren borrar de un plumazo, no ya al autor, como lo hicieron con anterioridad esos mismos que allí estaban, sino la vida y la verdad histórica de un escritor.

Tengo dos ejemplares del libro en mis manos, ¿merece la pena enviar este libro a mis amigos fuera de Cuba? No, ya ellos poseen la obra de Guillermo Cabrera Infante, que es lo que verdaderamente importa, gracias a ellos he podido leerlo y estudiarlo a fondo. Gracias a esos exiliados, y gracias a la lucidez de Guillermo Cabrera Infante he podido sobrevivir en esta isla, donde todos esos policías que allí se encontraban, disfrazados de escritores, quisieron un día, también a mí aplastarme.

Espero ahora la próxima publicación de la Obra Completa de Guillermo Cabrera Infante, en la que encontraremos su majestuosa escritura, a la que pueden acercarse todos aquellos que son libres y cultos.

Hojee las páginas del panfleto político-sensacionalista -esto sí que lo es-, y claro, no se habla excesivamente mal, pero se dejan caer los venenazos de los envidiosos de toda la vida, y el chapoteo de los despechados, que no respetan al escritor ni muerto.

India Manana de La Habana Vieja.

(Amabilidad de la autora).

10 respuestas para “Desmemoria y ‘sirvengüencería’. Por India Manana.”

  1. «Al final del ensayo, sus autores señalan que “hoy, la persona que se construyó a sí mismo como el INFANTE TERRIBLE de Cuba nos llega fragmentada. Su historia, al igual que la Historia, solo será aquella que podamos ir armando mediante la búsqueda”.»
    Este es un fragmento de EFE, bueno, a Cabrera Infan no hay que rebuscarlo tanto, su inmensa renuncia y denuncia está en su obra. Fue el único que teniendo todo para quedarse de manera oportunista: extracción humilde, hijo de comunistas, diplomático, teniéndolo todo para aprovecharse, dijo que no, un NO como una catedral, y no se prestó para ninguno de sus jugueteos.

  2. India Manana , me ha gustado mucho tu comentario, pero me deja sabor a poco. Me pregunto por que si estuviste ayer en esa salita llena de periodistas de la calaña que tu señalas, no fuiste capaz de hacer alguna pregunta como por ejemplo, si ahora dejará de estar prohibido o si hay algun plan de publicación de su obra en Cuba. La pregunta hubiera caido como anillo al eddo, hubieras «encuerado » a varios de ellos y al final no te hubieran podido hacer nada porque se trata de la presentación de un trabajo sobre GCI:

  3. India Manana no puede responder rápidamente porque no tiene conexión internet en su casa. Además, de que no pudo hacer preguntas porque se trata de una persona conocida en el medio cultural, y de contra no le dieron la palabra al público.
    Sin embargo, creo que este comentario suyo, y su pregunta, mejor se la envía a Yoani Sánchez, que tanta inspiración ha encontrado en Guillermo Cabrera Infante, y que ayer ni siquiera se portó por allí. ¿No es ella periodista?

  4. Nada, todo muy sencillo, y como siempre: la mierda apesta porque no puede hacer otra cosa, pues esa es su naturaleza. Esta gentuza, mediocre y despreciable, basurita inflada por una miserable dictadura, dan casi tanta pena como asco.

  5. El Herald ha caido aún más bajo, si eso es posible, con el titular: «Cuba recupera la obra de Guillermo Cabrera Infante».
    La obra del maestro vive en el alma de los cubanos que piensan con libertad, vivan fuera o dentro de la isla. En Cuba no se recupera nada, se ofende la memoria, se enturbian los hechos, se benefician unos pocos.
    Es horrible lo que tiene que ver Miriam Gómez en estos dias. Terrible.
    Gracias a India Manana, a Zoé Valdés.

  6. Desgraciadamente Cabrera Infante,tuvo un par de añitos «oscuros» (como tantos) y tambien le aguanto la «pata a la vaca» cuando Fidelio estoqueo a la cubana res republicana.
    No obstante le debo respeto inmenso por su gloriosa letra.
    Para los comunistas fue siempre Cabrera «INFAME»,una amenaza.
    Alejo carpetier (inmenso escritor y cobarde), lezama y Virgilio (el de cardenas)mis cuatro «mosqueteros» de la literatura cubana.
    Con todo el respeto:la fotografia de la escritora en bikini,supera con creces cualquier obra literaria,pictorica o cinematografica.
    alabao!!!!!!!!!!!!
    y no solo admiro «la carne»,sino el espiritu y la prosa.

  7. Gracias a todos. Sí, el par de añitos oscuros lo tuvo todo el país, y sobre todo los que enloquecieron con Castro, la gran mayoría. Pero la obra de GCI, durante más de cuarenta años fue de una gran diginidad y decencia política, lo que le valió el ataque de toda la izquierda castrista del mundo entero, aparte de los ataques castristas desde el interior, creo que debemos valorar muchísimo más eso, que todo lo demás. Gracias nuevamente.

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