Lo Mac grande. Por Charlie Bravo.

He recibido un par de e-mails, muy significativos, de amigas con las cuales tuve la suerte de compartir una condicion de paria en los años setenta y ochenta.

Uno de los e-mails se refería a un comentario que hice en el post de Zoé acerca de la (horriblemente) temprana muerte de Steve Jobs, y me recordaba que la firmante del e-mail aun atesora dos o tres libros que le dejé,  los dos Shelter (1 y 2) y otro llamado Dome Book. Los libros fueron escritos a mano y publicados casi como comics por Lloyd Kahn, del Whole Earth Catalog, comenzando allá por 1971 y terminando por 1975. La autora del e-mail me hace un guiño desde una tremendísima distancia y aun me agradece los libros. Construímos un par de casas en el campo. Tiempos pasados. Las casas, muy rústicas, de madera rolliza y gomas de camión y tractor recicladas, rellenas de fango, en medio de los helechos arborescentes del Escambray. A los diseños incorporamos señales de carretera agujereadas por balazos. En retrospectiva, lamento que ninguno de nosotros tengamos fotografías -y ahí respondo a una parte de su pregunta, y a la otra parte, no, nunca más he hecho algo igual. A ella agradezco que me haya enviado el material del Rural Studio, desarrollado en la Auburn University por el eminente educador Sam Mockbee. Fue revivir el pasado.

Se refería ella a este comentario:
Es el típico caso de una inteligencia genial encontrando -pese a las adversidades normales de la vida humana- un ambiente donde progresar y cultivarse, y además, un ambiente donde la sociedad, en lugar de sospechar de la genialidad, la estimula y la arropa.
Steve Jobs fue un genio, de nuevo tipo, si pensamos en eso. Su papel de usuario excepcional de computadoras, lo llevó a inventar lo que no existía para hacerlas mucho mejores y para convertirlas en algo que nos permitiera trabajar con un objeto de diseño delante. Sus inventos -numerosísimos, como se ven en las patentes a su nombre- llevaban casi siempre una palabra que los define en la belleza: “ornamental”. Su increíble visión, sus dibujos y descripciones -más o menos crípticas a veces- llevaban a su equipo a producir una tremenda cantidad de prototipos que el aprobaba o rechazaba, pero siempre modificaba. A él se le debe también, haber creído en muchos, como George Lucas cuyos estudios Pixar no atraía la atención de nadie, salvo de un genio. Con Jobs, aquello de meter la pata para aprender de los errores llegó lejos también, de cada producto o idea que no le satisfacia, nacían otros productos, afloraban otras ideas.
Tomó el famoso Stay Hungry. Stay Foolish del Whole Earth Catalog y lo convirtió en un mantra de desarrollo de diseño y atrevimiento tecnológico.
Sus carteles, aquellos de Think Different, fueron geniales. Genios como Lennon y Einstein hablando por Apple, instrumento con el cual no coincidieron en tiempo. Le faltó, eso sí, un cartel con Guillermo Cabrera Infante, que sí es contemporáneo de sus inventos.
Su carta de renuncia a su cargo fue un ejemplo de sensibilidad, cordura y modestia. Todo en uno.
Aquí les dejo algunos de sus “dichos” mas recordados:

Enjoy, and stay hungry, stay foolish.
Think different.
Good bye Steve.

El otro e-mail viene de una chica –lo sigues siendo– que me inició en la tipografía dibujada a mano. Siempre le gustó mi letra, incluso mi caótica letra cursiva. Lo cual me dió más de una excusa para dejarle innumerables notas. Me alegra -noticia de e-mail, con esta fría tipografía mecanizada- que aun conserva unas cuantas, referentes a otras cuantas ideas que compartí en aquella época para construir un horno de cerámica que luego evolucionó en un horno panedero cuando no pudimos lograr las elevadísimas temperaturas necesarias para la cerámica. Fue ella quien me inició también con las Mac, allá por 1986 cuando me sentó delante de la que creo que fue la primera Mac que entró a Cuba, una de esas que se usaban para diseñar tipografía y componer libros, con el antiguo logotipo de la manzanita multicolor. Era la mítica Macintosh Plus, recién llegada. Sí. Algo muy lejano de las distintas Macs que he usado a lo largo de mi vida. Si trabajara para Apple, seguro propondría que por aquello de la nostalgia se reeditará esta maravillosa máquina, que abrió para mi un mundo nuevo y desconocido, que me convertía en descubridor de aquella máquina exótica. Creo que en aquel entonces se usaba Aldus PageMaker para componer páginas y FreeHand para dibujar tipografía.

Después de aquella época he hecho muchas cosas y ha llovido mucho.
Hoy no me imagino trabajando con una máquina que no sea una Mac.
Gracias a Steve Jobs, por las herramientas y la inspiración.

(Les pongo una imagen de una de esas viejas Mac, para que vean como pasa el tiempo!)

Charlie Bravo.

(Amabilidad del autor).

13 Replies to “Lo Mac grande. Por Charlie Bravo.”

  1. En mim antigua casa en Cuba (todavía vive allí mi madre) tengo una de las primeras Macs (más antigua que la de la foto creo) que me regalaron porque estaba rota para ver si podía arreglarla. Nunca me atreví a abrirla porque no tenía herramientas para zafar los tornillos sumergidos en casi medio metro de agujero, y después hasta se me olvidó que aquello existía… Me imagino que si algún día regreso intente arreglarla aunque solo sea por el gusto de verla funcionando otra vez.

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  2. El fuego, la rueda, y la Computadora Personal, 3 creaciones necesarias.
    Gracias Charlie por tu escrito sobre Steve Jobs.
    Nos llevan a otro que hacia del mundo un lugar mejor. En cualquier momento comienzo a creer en el paraiso.

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  3. Lindo título y merecido reconocimiento. Cortico, pero profundo.
    Gracias a Charlie Bravo por compartírnoslo.
    Y sí, ha llovido mucho. Y en cada gotica de lluvia estaba (y estará) Jobs.
    Gracias, Zoé.

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  4. Es que has dejado muy buenos recuerdos, Charlie.
    Muy hermoso y sentido tu reconocimiento a Mr. Jobs, a su obra y a tus amigos.
    En 1984 en el condo de mi amigo Tony Fernandez, en Miami, fué la primera vez que ví ese Mac, recuerdo el entusiamo nuestro. No se me olvida que Tony guardaba recetas de cocina en ella…..
    Gracias por el post.

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  5. Gracias a Zoé y claro a Charlie Bravo, que sabe conquistar nuestro interés siempre que deja sus post o comentarios.

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  6. Lo ùnico que no podrìa, en todo caso, perdonarle a Steve, es que no me haya permitido disfrutar de su caòtica letra cursiva… 😉

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  7. Muchas gracias a todos, por los comentarios y por la correspondencia, y a Zoe especialmente por ayudarme a poner lo que comenzo como un e-mail en forma de articulo, ponerle el maravilloso titulo (ya ves, Ibis, ya ves) -Zoe y yo somos dados a los juegos de palabras- y por traerlo a todos.
    Sardo, puedes comprar un kit de reparacion en muchos websites de “vintage mac” ojala pueda alguien hacertela llegar si aun existe. Hay kits para darle la antigua funcionalidad “retro” y a la vez puedes hacerla funcionar como una de las actuales.
    Si, H. Fuentes, el fuego, la rueda, la computadora personal….. Lo mas curioso son las culturas que no conocian la rueda, como los aztecas a pesar de tener un calendario redondo y comer tortillas. Los egipcios pre-helenicos y pre-romanos, pues ellos tampoco. La rueda garantizo transporte, comercio, y conquista, y los que la desconocian cayeron victimas de su desconocimiento.
    Frida y July, placer el mio, por darle placer a ustedes.
    Moramai -la letra cursiva caotica era la mia! no se acerca de la de Steve, quizas tambien! O si se refiere a la mia, pues tendria que hacerle scannings a algunas de mis viejas notas para usted.
    Yoyi, JosEvelio, gracias a ustedes.
    Y todos.

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  8. Sr.Bravo, los aztecas seguro llevaron su calendario rodando hasta el lugar planeado (pensaba en eso cada vez que leia sobre su falta de ruedas!), pero segun los historiadores, no la inventaron porque al no tener animales de trabajo….no la necesitaban.
    Aunque voy a averiguar sobre la relacion rueda-caballo, creo que si Steve Jobs hubiera sido azteca, habria inventado la “ruedita” y una carretilla para repartir tortillas.

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  9. Sr. Fuentes, no me extrañaría que lo hubieran llevado a lomo…. Sin ocurrirseles rodarlo!
    La carretilla y otros inventos “rodantes” surgen antes que la domesticacion del caballo. El caballo se desarrolla como especie en America del Norte y cruza el istmo que existia donde esta hoy el estrecho de Behring hacia Eurasia hace mas de 8000 años, pero al hundirse el antiguo istmo y aislarse los continentes por alguna razon se extingue la especia y no arriba de nuevo hasta el siglo 16. El hombre y el caballo puede que hayan coexistido en la region, pero no hay prueba de ello. La rueda se necesito siempre, el problema es que los historiadores modernos no quieren reconocer que habia culturas atrasadas basadas en la esclavitud y el sacrificio humano, con mucho incesto y poco desarrollo de la mecanica, por estar sumidos en la mas oscura supersticion. No es politicamente correcto, parece!

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  10. Espero el scannings… dime còmo escribes y te dirè quièn eres… 😉 Gracias por responder… Leve domingo de procesiòn…

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  11. Pues entonces gracias a ti y a Zoé, Charlie. Gracias.
    Hoy se me puso la piel de gallina cuando leí la frase que un amigo rescató, tengo entendido que de un twitter, y me la envió por correo:

    “Tres manzanas cambiaron el mundo: la de Eva, la de Newton y la de Steve Jobs.”

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