PERO TODAVÍA NO HAN DICHO QUIÉN PAGA ESE DIARIO.

PERO TODAVÍA NO HAN DICHO QUIÉN PAGA ESE DIARIO.

De tal palo tal astilla. La misma reacción que la de su padre, no sólo no escribe por sí mismo, además tiene un equipo -quién sabe compuesto dónde y desde dónde- que le recoge los artículos para que después él venga y se sienta cómodamente a atacarme. Lo mismo hacía su padre desde las páginas de esa revistucha castrista que empezó con un discurso de Raúl Castro.

¿Errar el tiro? No, el que yerra y apunta peor es él. Creo que todo investigador tiene derecho a investigar lo que quiera, siempre que investigue y no copie flagrantemente de los libros de otros. Aparte, todo investigador tiene derecho a publicar su punto de vista en relación a los escritores y el poder, siempre y cuando se incluya a sí mismo, e incluya a aquellos escritores que sí estuvieron hasta el otro día, no sólo junto al poder, sino que además formaron parte de manera directa de ese mismo poder, participando en guerras injerencistas y en otras maniobras del mismo calibre de compromiso y de crimen. Yo no cuestiono tanto al autor del artículo como al medio que lo publica. Un medio que todavía no ha respondido a la pregunta principal: ¿quién lo paga? Pregunta sana por demás.

Yo no hablaría del escritor de marras, enfrentándolo a GCI, si no tuviera el motivo. Y el motivo es el siguiente: Su hijo heredó, del mismo modo que se hereda el poder en los regímenes totalitarios, el poder de una publicación del exilio, que se vanagloria de ser la más seria e importante, sino la única, sin serlo. Varios artículos se han publicado en contra de otros escritores del exilio, y diversas calumnias y difamaciones (penadas por la ley), entre los que me incluyo (me vienen difamando y atacando desde Cubaencuentro), no solamente como interés de estudio de las relaciones de los escritores y el poder, sino además con el objetivo de ningunearlos y deschavarlos, o de ignorarlos.

Es probable que Jesús Díaz haya pedido perdón, como también eso podría formar parte del teatro que le habrán impuesto o que se impuso él mismo, no lo sé, ni me importa. Lo que sí sé, porque lo viví en carne viva, es que no valió de nada el que haya pedido perdón o no, porque siguió siendo el mismo represor, lo llevaba en la sangre; porque desde el momento en que desde que salió publicada La nada cotidiana se dedicó a agredirme por todos los medios, por envidia, como le recordó a él, y más tarde a su hijo, un amigo periodista francés. Lo mismo que hizo en contra de otros en el ICAIC cuando fue Secretario General del PCC lo hizo conmigo, en el exilio, de manera virulenta y envidiosa; para colmo ignoró cada una de las publicaciones de mis libros, mientras publicaba en primera página y a grandes espacios publicidades de sus propios libros, siendo él el director de la publicación.

Sostuve varias discusiones al respecto con este señor, y siempre vi delante de mí a un totalitario, a alguien con quien jamás se podía tener el más mínimo diálogo. Más parecido, por cierto a Fidel Castro, que a Alfredo Guevara, quien le daba a uno la sensación de que con él se podía polemizar, como tan brillantemente demostró, a propósito, Guillermo Cabrera Infante, en Delito por bailar el chachachá.

No, yo no he querido armar ningún duelo, porque para que haya un duelo tienen que existir dos duelistas. Y ahí yo sólo veo a uno, y ya todos pueden imaginar a quién, de gran calidad, que empuñó su mejor espada en Mea Cuba donde ya desde el título anuncia su mea culpa, y por escrito, no mediante el blablablá de una entrevista.

Unir a Guillermo Cabrera Infante y a Jesús Díaz mediante dos fotos resulta de una niñatada absurda, queriendo, desde luego, poner a uno al mismo nivel del otro. Esto me hizo recordar que cuando salió La nada cotidiana, mi agente literario hizo una fiesta en su oficina en Madrid, fue la primera Feria del Libro en el Retiro en la que participé. Mi agente tenía una lista e invitó a Jesús Díaz, yo había invitado personalmente a Guillermo Cabrera Infante. Jesús Díaz llegó primero. Cuando Miriam Gómez y GCI llegaron y vieron a JD allí no se quedaron ni dos segundos, dieron la media vuelta y se fueron, yo les caí detrás hasta la calle. GCI y MG estaban muy bravos, ellos aceptaban mi invitación porque: “Tú no tienes culpa de nada, tú has nacido con ese horror, y no eres culpable…, pero con ese tipo sí que no”. Dijo GCI. Entonces, esa noche me perdí a GCI y a MG, para sonarme de nuevo a JD. Así que lo ahora pretende unir a la cañona mediante dos fotos jamás pudo ser unido por el desprecio tan grande que con razón le tuvo GCI a JD.

Nadie ignora que JD hizo múltiples intentos para llevar a GCI a esa revista, y el autor de Tres Tristes Tigres jamás le contestó, ignorándolo profundamente, tal vez es lo que yo debería hacer hoy, pero juro que ésta será la última vez que les doy la oportunidad de una respuesta.

Yo no salí, desde luego, de la misma maquinaria cultural de JD, porque entre otras cosas, yo no contribuí a armar la maquinaria, mientras que él sí, él no sólo formó parte de los que la armaron, fue pieza clave de un engranaje perfecto. Tampoco he sido yo quien ha puesto a dos escritores en una balanza, ha sido DDC quien, al publicar en varias oportunidades artículos en contra de GCI, valiéndose ya sea de un libro o de un testimonio, no sólo ha difamado al escritor, ha acallado quién fue realmente Jesús Díaz, sin mirarse anteriormente ellos en los espejos que les corresponden a cada uno.

He explicado en mil ocasiones, de hecho, la respuesta que cita en ese diario la han tijereteado como han querido, y a su favor, desde luego, que envié mi primer poemario, a la edad de 19 años, a un concurso de poesía que salió anunciado en el periódico Tribuna, donde se anunciaba que el concurso tendría lugar en México, y que el jurado estaría formado por Fayad Jamís, José Emilio Pacheco, Efraín Huerta, Poli Délano, Diana Durán, y no recuerdo quién otro más. Dos años después, por Radio Costa Rica se anunciaba que el premio había sido otorgado a un tal José Valdés, sin mencionar el título del poemario, hasta que alguien me hizo notar que podría haber una equivocación en el nombre. Fue el poeta Alfonso Quijada Uría, por cierto, muy amigo de Raúl Rivero, quien me anunció por escrito que la ganadora había sido yo, y que en toda apariencia había habido una equivocación al divulgar la noticia. Me citaron al Frente Farabundo Martí, en una oficina en el Vedado, en La Habana, para darme el diploma, y allí me enteré de que la Radio Venceremos, y no los guerrilleros salvadoreños, pero una radio vinculada a ellos, junto con México, daban ese premio, tomé mi diploma y me fui. No hice ninguna gestión para que publicaran el poemario porque precisamente no me interesaba ese tipo de relación. Siete años más tarde llevé el poemario a Raúl Ruiz, editor de poesía de la única editorial estatal que existía en Cuba, que luchó para que ese libro se publicara, un libro que fue vetado por algunos poetas que hoy se encuentran en el exilio y a quienes no mencionaré, porque me han pedido disculpas y las he recibido. Carilda Oliver Labra presentó el poemario, porque ella misma presentaba un poemario esa noche, junto a Eliseo Diego, y a otros poetas, conservo la foto, una foto que aparece en el encabezamiento de este blog. Carilda fue una amiga, la conocí a través de mi segundo esposo, ella era su tía política, porque estuvo casada con el poeta Hugo Ania Mercier, tío de mi segundo esposo, fallecido en 1989.

Nunca he negado que trabajé por contrata en la UNESCO, durante cinco años, recortando papeles, ganaba 632 francos al mes; y no entrar por el aro significó enfrentarme cada día a los policías que hacían de diplomáticos, al mismo Alfredo Guevara, o sencillamente hacer lo que yo estimaba conveniente a través de otras personas que me ayudaron a trabajar en silencio, como fue el caso de la escritora argentina Luisa Futoransky, que conocía bien de lo que yo hablaba porque había sido corresponsal en China, el de la fotógrafa venezolana Marcela Rossiter, la ayuda de otros venezolanos, y de una escritora mexicana, así como de escritores franceses y periodistas franceses que luego me ayudaron a salir de Cuba. Con algunos de sus libros colaboré en silencio, libros en contra del castrismo.

Tampoco he escondido jamás mi joven admiración por la figura de Alfredo Guevara cuando lo conocí, a la edad de 19 años. No fui la única que cayó engañada o engatusada en ese jamo. Para una gran cantidad de jóvenes (de diferentes generaciones) Alfredo Guevara representaba el lado menos oscuro del castrismo, se pintaba como un liberal, y jugaba con su lado ambíguo, nos hablaba de escritores que todos queríamos leer, e incluso nos prestaba libros. Lo conocí a través de Manuel Pereira (hoy en el exilio), quien era su verdadero amigo, no yo. Y aunque yo sí le brindé mi amistad, él nunca se interesó en ella, de lo que hoy me alegro enormemente. Esa admiración muy pronto se trastocó en desprecio cuando me di cuenta quién era AG, después de haber trabajado nueve años con él, y desde mucho antes. Los que conocieron mi trabajo de cuatro en el ICAIC, y mis últimos años en esa institución pueden testimoniar de mis numerosos enfrentamientos directos con Alfredo Guevara, en una época en la que todavía algunos periodistas se mataban por ser amigos suyos, entre los que se encuentran Reynaldo Escobar, y lo comprendo, Guevara sabía muy bien seducir a quienes les interesaba.

Mi salida no fue definitiva, para ello me ayudaron dos periodistas franceses, mi traductora Carmen Val Julián (de eso es testigo Marlén Rodríguez la esposa de Jorge Ferrer, que salió conmigo en el mismo avión). Mi salida fue por tres meses, supuestamente para impartir un curso sobre José Martí en la Escuela Normal Superior de París, fue un 22 de enero de 1995, lo que me daba tiempo para revisar la traducción que Carmen Val Julián tenía en una versión casi definitiva, y de esperar las reacciones del castrismo frente a la novela. La novela salió un 5 de abril del mismo año. Pasadas algunas entrevistas mías en la prensa, la embajada castrista envió a mi casa a su antiguo encargado político, antiguo creador de Pensamiento Crítico, y amigo de Jesús Díaz, Aurelio Alonso, acompañado de la periodista francesa procastrista Jeannette Habel, ambos me cuestionaron y me dieron a entender que si seguía dando entrevistas en contra del régimen jamás podría regresar a Cuba, lo que no tardó en verificarse durante la presencia de Fidel Castro en Francia, por pimera vez, cuando el Ministro de Relaciones Exteriores se manifestó en mi contra como enemiga de la revolución frente al señor Raphaël Doueb, íntimo de la señora Mitterrand, y de manera oficial; el ministro era Roberto Robaina.

¿Cómo pudo mi hija, menor de edad, salir de Cuba? Aclararé esto, aunque ha lo he aclarado por escrito en numerosas ocasiones, porque no por gusto se menciona este hecho en ese artículo acusatorio. Yo salí con un permiso de salida por la institución en la que trabajaba por contratación, el ICAIC. En los años ochenta y noventa muchos artistas salieron a través del ICAIC, es algo que nadie ignora, en lo que se llamó el exilio de terciopelo. Fue una vía de escape que no ignoraba el MININT, pero cuando querían deshacerse de un artista le daban la salida, vía invitación por carta de una institución cultural o una galería extranjera en el caso de los pintores. Yo tenía una invitación de la Escuela Normal Superior, para mí y para mi esposo, el cineasta Ricardo Vega, pero mi hija no podía salir de Cuba, y así me lo informaron. Hasta el último día, a las cuatro de la tarde, el Ministro del Interior, Abelardo Colomé Ibarra, mantuvo secuestrado el pasaporte de mi hija, finalmente, el pasaporte fue liberado ante la promesa personal que le hice a Alfredo Guevara que regresaría terminado el período de tres meses, pero que yo no podía dejar a un bebé de un año y medio sola con mi madre, y me apoyé en que otras personas del ICAIC habían salido con sus hijos, cosa que empezaba a ocurrir ya de manera más corriente en otros organismos. ¡Y tanto! Que el mismísimo Jesús Díaz había salido para esa fecha desde hacía rato, en una beca hacia Alemania, si no me equivoco, con sus hijos, su hija y su hijo, éste último, según me aseguran, en edad militar. Así que no entiendo cómo este señor se cuestiona algo de lo que él mismo se benefició y por lo que estoy segura que no pasó tantos malos ratos como los que pasé yo, puesto que en el momento en el que tuve que hacer esa humillante promesa ya mi relación con AG era extremadamente mala y del conocimiento de todo el mundo. En el aeropuerto, al día siguiente, pese a que el pasaporte de la niña tenía el cuño del Ministerio del Interior que era el único que en aquel momento podía autorizar el viaje de menores, el oficial del aeropuerto se negaba a dejarla salir porque, según él, el aviso no estaba reflejado en su computadora, o sea, no lo habían autorizado a él directamente desde el Consejo de Estado. Tal como ocurrió lo conté, lo he contado mil veces, mi hija salió de esa manera, insisto en esto porque no voy a permitir jamás que quieran mentir sobre mi vida, y mucho menos sobre la vida de mi hija. Ahí sí que no. El mismo Guillermo Cabrera Infante salió mucho antes con sus dos hijas menores.

Mi novela La nada cotidiana la terminé el 5 de agosto del 94. Tres días más tarde la mandé hacia el exterior por tres vías: A través de un cineasta francés, y a través de dos periodistas franceses de una revista del corazón, y a través de un joven del barrio que se fue en balsa, ese joven entregó el manuscrito a un amigo en Miami. Fue el manuscrito que leyó la periodista Norma Niurka, ella lo escribió en una de sus columnas. Mi editor y Carmen Val Julian hicieron un trabajo insuperable, cuando llegué en enero los tres pudimos trabajar juntos, sin descanso. La novela salió el cinco de abril de 1995. Pero ya yo había enviado con anterioridad cinco versiones del manuscrito. El manuscrito definitivo fue el que salió a través de los periodistas y del balsero. Testigo de esto hay varias personas, una de ellas no sé si todavía está en La Habana, era profesora de Filología, y creo que fue una amiga, y una de las primeras en leer la novela. A todos ellos les agradezco.

Por otro lado, en el mismo tono que hicieron otros escritores cubanos, como es el caso de mi maestro y amigo Guillermo Cabrera Infante en Mea Cuba, me mantuve callada durante mucho tiempo ante los ataques en mi contra en Cubaencuentro, estuve enferma con ello, pero me callé, ataques que se propagaron hacia otros lugares y hacia personas a los que fui observando en silencio. Una de esas personas fue Pedro Juan Gutiérrez, aunque yo fui una de las primeras que leyó sus manuscritos, me los dio a leer mi agente literario que fue posteriormente a mí quien lo representaba de diversas maneras, le di la mejor opinión de esos manuscritos porque pensé al igual que GCI, que que un periodista de Bohemia escribiera de ese modo sobre la realidad castrista valía la pena para que se supiera en el mundo lo que sucedía en Cuba, pero PJG se mantuvo siempre en esa raya a favor y sin embarrarse, y atacándome indirectamente. El resultado de que le pasaran el casette en contra mía fue cuando PJG empezó a dar entrevistas y a negar hasta lo que él mismo escribía, y por supuesto a negar puntos de vista míos y de otros escritores del exilio, la única que reparó abiertamente en ello fui yo, estoy en mi derecho de hacerlo. Un día escribiré sobre el Premio de las Américas Insulares, y lo que vi allí, lo que también vio Mayra Montero, pero seguramente no querrá expresarlo, l entiendo, y no soy quien para citar pasajes que ella y yo vivimos juntas y por separado. Por cierto, Jesús Díaz, en Le Monde, en una entrevista, quiso enfrentar a Mayra Montero contra mí, lo mismo quiso hacer otro personaje que andaba por París, sino conocer mi relación con la escritora.

Yo no sé si Pedro Juan Gutiérrez, Wendy Guerra y Leonardo Padura saben que algunas de sus palabras y manifestaciones sólo sirven al castrismo, es probable que no lo sepan, y hasta les convenga no saberlo. Allá ellos, no es mi problema, es el de ellos. Pero cuando un periodista intenta usar sus palabras, las de ellos en una solapada defensa del castrismo, en contra de las mías, como para desmentir mis propósitos, por algo será, sobre todo si ese periodista no se aclara en sus ideas relacionadas con su defensa a ultranza de lo indefendible. Leonardo Padura me ha atacado directamente antes de que yo opinara nada sobre él y sobre su obra, nada más publicar su primera novela en España.

Por otra parte, sin que venga al caso, el autor de ese artículo miserable en el peor estilo rapiñero castrista, el de su padre, menciona que yo acuso a Yoani Sánchez y a Guillermo Fariñas de esto y de lo otro. Yo fui de las primeras en apoyar a Yoani Sánchez, primero que él y su Diario juntos, ella y su marido lo saben, lo saben Raúl Rivero y otros, yo fui de las que estuvo en la entrega del Premio Ortega y Gasset; por cierto, allí había gente de la Embajada Castrista invitada, sentados, eso sí, en el gallinero, lo que me extrañó. Luego fui desencantándome de su posición política y de sus propósitos y cada día me desencanto más con pruebas reales las que contesto o no, en tono polémico, porque así se hace en este país, donde cada día vemos en la televisión programas polémicos entre políticos, así como en las columnas de los diarios, y me he desentando de ella porque cada vez que habla lo hace para alargar la vida del raulismo, y no soy la única que se ha dado cuenta de ello. No me voy a extender en el tema porque no viene al caso, y ya bastante he explicado acerca de eso. En cuanto a Guillermo Fariñas, pese a que nunca lo he apoyado, de lo que tengo todo el derecho, cuando empezaron a atacarlo en los comentarios de Periodista digital durante una de sus primeras e interminables huelgas de hambre, lo defendí a capa y a espada, tanto que hasta quitaron los comentarios en su contra. Pero donde ya no pude defenderlo más fue cuando todavía el cuerpo de Orlando Zapata Tamayo estaba caliente y él decretó una huelga de hambre para enfocar la atención hacia su persona, una huelga de hambre asistida por el gobierno, e increíblemente fuera de lugar y de todo. Pero claro, eso no tiene nada que ver con Guillermo Cabrera Infante, ni con el tema que veníamos tratando, aunque el modo de dispersarse del articulista, del tema a tratar, no es en vano, ni banal, ni forma parte de su mediocre estilo de escritura, constituye otro ataque más, en el más bajo estilo de los tísicos de alma, de los borrachos egotistas, y de aquellos que no llegaron a bailarines de ninguna historia y se tuvieron que conformar con apoyarse en la barra que en algún momento de sus vidas les tendí para que sostuvieran su maltrecho ego y se empinaran. Solo se habrían quedado sino, y solos están, y olvidados.

Yo trabajé por contrata solamente nueve años para el castrismo, todo el que trabajó en Cuba hasta el año 95 trabajaba para el castrismo, en la UNESCO y en la Revista Cine Cubano, jamás fui militante de la Juventud Comunista ni del PCC, y me di de baja del CDR y de la FMC en cuanto pude, fue una de las razones por las que Jesús Díaz decidió, como miembro del jurado, que yo no podía ganar el Premio Casa de las Américas con mi primera novela Sangre Azul, escrita a los 23 años. Me exilé a la misma edad que lo hizo Guillermo Cabrera Infante, a los 35 años, pero debido a mi juventud mucho más tarde. Creo que es la edad en la que uno ya tiene claro que no podrá jamás cambiar las cosas desde adentro. Escogí tal vez equivocadamente para algunos el exilio, no para mí, nunca me arrepentiré de haberle dado una mejor vida a mi hija, y de haberlas pasado duras, y de haber conseguido al menos un reconocimiento por mis escritos que provienen de personas muy respetables e ilustres.

Ahora, la pregunta que hice, ¿quién paga ese Diario de Cuba todavía no la han respondido?

Zoé Valdés.

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47 Replies to “PERO TODAVÍA NO HAN DICHO QUIÉN PAGA ESE DIARIO.”

  1. Qué remal escribe ese tipo, de tal palo tal astilla, y qué mediocre, como pone a su padre junto a GCI, como para igualarlos, con dos foticos. Qué clase de feo mandaba el padre. Murió más joven que GCI y parecía más viejo, la maldad que destilaba.
    Además, de lo que dice ahí, tú nunca has negado nada de eso. Está haciendo lo mismo que hizo su padre contigo en Encuentro, repitiendo lo mismo, qué cretino. Ni les respondas.

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  2. Buen gusto el de Trinidad Jiménez, el tio esta buenisimo..

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  3. Reinaldo Arenas, Guillermo Cabrera Infante y Zoé Valdés; grandiosos los tres.
    Admirados, famosos, premiados. Respetables y respetados por los justos.

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  4. No, muy al contrario, respóndele pero amplía la respuesta para incluirlo a él y a los otros editores de esa página.

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  5. El que fue amante de la Trini fue el directorcito del diario.

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  6. Cubanecuentro empezó con un artículo atacando a Conducta impropia y defendiendo a Fresa y chocolate.

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  7. Fue una conversación en la que hablamos en veinte minutos de todo, en esas promociones en las que se presentan los libros premiados, a toda velocidad, y con poco espacio para el diario, como se puede ver, lo que digo aquí en este artículo en mi blog, con todo el espacio que dispongo, es lo que he dicho siempre, porque es la verdad, y con mi vida no miento, no lo necesito; si luego se tuvo que recortar no es mi culpa.

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  8. el twitter de camilo o el blog o es el dia de inocentes o viernes 13 o hace mucho frio y Zoe siente melancolia por su Habana….
    ><<>>

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  9. Sí, olvidé añadir la anécdota que aparece en ese diario, mientras el aduanero, vestido de militar, se negaba a ponerle el cuño de salida al pasaporte de mi hija, del otro lado de la Aduana, un trío empezó a cantar la Macarena. Luna empezó a bailar solita, y los franceses que esperaban en la cola empezaron a reírse, ella pasó sola la aduana y se colocó junto al trío, el soldado esbozó una media sonrisa, y soltó un: “escapa, anda”, Eso fue lo último que oí de un cubano en Cuba. Es sólo una anécdota banal, pero que sirvió para que Luna sola se liberara.

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  10. La energia central del comunismo, la difunta URSS y sus satelites, fue destruida por el Senor, o por una fuerza positiva Universal, porque convertir a los hombres y mujeres en abominaciones de si mismos es el peor de todos los pecados…Muchos de los intelectuales y escritores citados por la autora de este articulo padecen la misma condena de las cadenas de norcoreanos dando sollozos pujones a la fuerza. He tenido numerosas experiencias de personas de todos los estratos sociales, escritores e intelecutales que sirvieron al 666, aterrorizadas por el Terrorista en Jefe, que me confesaron que todo su sistema habia sido una porqueria. Con algunos traguitos de mas, fuera de la carcel castrocubana que es la isla, me atrevo a jurar que Alfredo me confesaria lo mismo. No soy mal parecido.

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  11. Entre los pecados capitales en el Arte: la envidia y la mediocridad.Pienso como Frida Masdeu “Reinaldo Arenas, Guillermo Cabrera Infante y Zoé Valdés”.Tres Artistas Magistrales.Saludos a todos.

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  12. hABLANDO DE CUBAENCUENTRO, HAY UN ENTE LLAMADO HUMBERTO HERRERA CARLES, QUE DIZ QUE ES ECONOMISTA Y VIVE EN MEXICO. LO QUE SI ES ES TREMENDO CASTRITAS. NUNCA HE VISTO SU NOMBRE EN TU BLOG, Y ES EXTRANO, PERO TAL VEZ SUS ORDENES SON DE INFLILTRAR SOLO UNA PUBLICACION. ES UN TIPO QUE DA ASCO, DE VERAS, Y DE CONTRA IGNORANTE. EN UNA DE ESAS ESCRIBIO QUE LOS PRESIDENTES AMERICANOS NINGUNO HABIA SERVIDO EN EL EJERCITO, QUE SON COBARDES QUE MANDAN A MATAR. NI SIQUIERA WASHINGTON, O EINSENHOWER SE SALVARON EN SU SUPREMA IGNORANCIA, CUANDO HASTA EL TONTO JIMMY CARTER SIRVIO EN VIETNAM O COREA, EN LAS GUERRAS.

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  13. Leí todo lo que explicas, Zoé, y lo leí acaso sin necesitarlo. Después de haber leído parte de tu obra, francamente no tengo ningún cuestionamiento sobre tu persona. No obstante, sé que esta aclaración es, por demás, más que necesaria para aquellos que continúan queriendo opacar muchas luces desde profundas penumbras. Gracias por compartirla.

    Esto me puso la piel de gallina: … “escapa, anda”, Eso fue lo último que oí de un cubano en Cuba. Es sólo una anécdota banal, pero que sirvió para que Luna sola se liberara”.

    Para mí es una anécdota cargada de simbología. Su instinto natural le indicó a Luna dónde quedaba la libertad, y se lanzó a por ella, así nomás, ligerita de equipaje. ¡Impresionante! Me estremeció. Gracias.

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  14. Las tinieblas de la envidia, se ciernen sobre la belleza. Siempre.

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  15. Ya está Zoe, excelente respuesta para los inanes. Tó ibán echo……… Saludos.

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  16. oye mira, bis bis bis bis, dice el diario de Cuba que tu mira, bis bis bis, que les digo? jajajaja

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  17. zoe, has cumplido con el deber que emana de la real honradez intelectual y civica de los protagonistas de contribuir al esclarecimiento de los hechos, aunque sea por la oportunidad que brinda una provocacion. nosotros, pero ante todo los que vendran buscando respuestas de estos tiempos, te lo agradecemos.
    el tema esta planteado: “PERO TODAVÍA NO HAN DICHO QUIÉN PAGA ESE DIARIO”
    [que sugiero extender a otros tantos].

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  18. “A diferencia de Cabrera Infante y de Jesús Díaz, Zoé Valdés ha optado por reescribir su pasado, justificándose siempre a sí misma y lanzando acusaciones a diestra y siniestra. En su reescrita historia personal, no deja de presentarse como víctima de un poder del cual, en realidad, formó parte. Un velo de ingenuidad la protege, el azar la hace sortear barreras infranqueables para los cubanos comunes.”

    ….pues hay mucho de verdad en todo esto. A mi el articulo me parecio genial, bien escrito y mejor documentado. Ala hora de rebatir no se le echa mano a situaciones o personas que no desean ser involucradas. Esto le ha valido a la señora Valdes el desprecio de una gran parte del medio intelectual cubano, dentro y fuera de la Isla. Los ataques y burlas personales son residuos de la educacion que hemos venido recibiendo desde 1959, por desgracia.
    Diario de Cuba es una publicacion seria, no una plataforma de ataque. Dudo que esto sea publicado, lo cual seria una lastima porque no me mueven bajas pasiones ni ansias de poder mediatico. Soy una simple lectora y estudiosa de la cultura cubana, desde mi epoca de estudios de Fililogia en la universidad.
    por lo demas, saludos a los de siempre, que son los mismo y que son los unicos. Me maravilla su apoyo ciego e incondicional. Mis respetos

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  19. Zoe sencillamente contundente en tu posicion entiendo que tienes que defenderte de la chusma castrista yo no hubiera desperdiciado teclas(tinta) con estos personajes que sirven solo para apuntalar la dictadura aun cuando viven como viven, y la pregunta esta aun en piè quien los paga? yo la respuesta la tengo y todos sabemos y todos vemos a quienes publican y la orientacion de las publicaciones basta saber quien es el editorialista en jefe RR,que nunca se supo como y porque fue el pirmero a salir de prision con una tal condena y fue el que menos cumpliò(??) pero tu ahi tranqui que un dia sabremos todas las kkitas que hay debajo de la alfonbra , arrieros somos pero no por ese trillo sino por la guardaraya con palmas reales

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  20. ME HE FIJADO QUE ULTIMAMENTE ESA GENTE DE DIARIO DE CUBA SE HAN OCUPADO MUCHO DE CABRERA INFANTE, NO PARA HABLAR DE ÉL, SINO PARA HACERLE PROPAGANDA A ESE LIBRITO EXTRAÑO LLENO DE OPINIONES CONTRADICTORIAS Y CON MALA TINTA. CREO QUE HAN BATIDO EL RECORD DE EL LIBRO QUE MÁS CRITICAS A RECIBIDO EN UN MISMO PERIÓDICO.

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  21. La revista Encuentro con Anabel Rodríguez, hija de Carlos Rafael Rodríguez, y con Jesús Díaz fue un paquetito muy bien preparadito para removerle el piso al exilio. Y ahora Diario de Cuba le sigue los pasos. Ni el padre ni el hijo valen un céntimo, pero el hijo todavía menos. Tanto la revista Encuentro como Diario de Cuba no han parado de descalificar, así que de revista seria nada, señora, y aquí usted no es la única que es filóloga. Este blog es muy serio, y muchísimo más anticastrista que esos dos diarios de basura juntos.

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  22. No se trata de una competencia a ver quien es mas anticastrista, estimado Manuel. Tampoco hago alardes de mi profesion o estudios. No coja el rabano por las hojas.

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  23. Mi nombre es Manuel González Roselló. Ah, claro, no se trata de una competencia de ver quién es más anticastrista. Claro, porque el anticastrismo para esos diarios como para usted no cuenta. Entiendo perfectamente, desde el primer día lo entendí todo.

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  24. Pingback: Penúltimos Días
  25. Gracias por el link, Tricornio… con bastón echando un bote a la mar?…

    Ajá… Sra. Norma Fuentes… por esas casualidades, sabe Ud. quién paga ese Diario tan serio?… Gracias anticipadas…

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  26. No, no ha entendido nada de nada manuel Gonzalez Rosello…y por lo demas, usted a mi no me conoce asi es que le sugiero que se ahorre cualquier tipo de comentario sobre mi persona. Hablamos de politica y la politica se basa en la discusion y la contraposicion de opiniones. No trate de extrapolar el totalitarismo castrista a mi persona o a este blog, por favor.

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  27. Saludos a todos (con nombres verdaderos o falsos). En mi opinion, aquellos intelectuales que desde Cuba o desde un semi-exilio han decidido continuar atados por el cordon umblical al gobierno de Cuba, no les conviene que se sepa toda la horrible verdad de la dictadura porque ellos son beneficiados o mantenidos por ella. Se sabe que para los escritores y artistas el exilio es sumamente duro porque estar en contra de los Castros, desafortunadamente, nunca ha sido una causa popular. Todos esos intelectuales que de una manera u otra se benefician de la tirania que ha destruido a una nacion, son sumamente cobardes y, por supuesto, tienen el techo de cristal; es por eso que odian y constantemente fustigan a las personas que como Zoé Valdes han decidido vivir en la verdad. Gracias.

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  28. Servando González: El extraño encuentro de Jesús Díaz con la muerte – miércoles, enero 11, 2012 Baracutey Cubano: http://baracuteycubano.blogspot.com/2012/01/servando-gonzalez-el-extrano-encuentro.html

    Segmento del texto – Jesús Díaz estuvo involucrado con las visitas a Cuba de las brigadas Venceremos y Antonio Maceo casi desde el principio en que aquéllas comenzaron. Las brigadas Antonio Maceo y Venceremos fueron operaciones de penetración ideológica concebidas y ejecutadas por la inteligencia castrista para clavar una punta de lanza en el flanco del exilio cubano y en el de los propios Estados Unidos. El hecho de que Jesús Díaz haya sido encargado de “atender” a esos grupos de jóvenes despistados –futura cantera de revolucionarios radicales y propagadores de la ideología castrista– indica que sus nexos con la inteligencia castrista eran bien fuertes. Para haber podido realizar estas funciones Jesús Díaz tiene por fuerza que haber sido un colaborador, un agente, o posiblemente un oficial encubierto de la inteligencia castrista. Cualquier cosa que haya sido, es evidente que gozaba de la total confianza de la inteligencia castrista. (Servando González en Baracutey Cubano).

    Segmento del texto- Independientemente de sus reconocidos méritos como escritor, la trayectoria política de Jesús Díaz muestra todas las características de un oportunismo de la peor especie. (Fue el propio Lenin quien dijo que bajo la piel de todo extremista se ocultaba un oportunista). Si algo tienen bien desarrollado los oportunistas es el olfato. Al parecer Díaz se olió que a Fidel Castro le quedaba poco, y decidió volverse un exiliado anticastrista de verdad, traicionar a sus compañeros de la inteligencia castrista, apropiarse de Encuentro y usarla para sus fines personales. A mediados del 2000 Encuentro da un viraje radical y comienza a politizarse aún más, pero ahora sí en contra del castrismo. Es interesante ver que las críticas verdaderamente virulentas de los órganos de desinformación castristas hacia Jesús Díaz comienzan precisamente por esa fecha. Es tan sólo a partir de esa época que la recién aparecida La Jiribilla comienza un ataque sistemático contra Jesús Díaz, cuyo plato fuerte consiste en la publicación de toda la bazofia pro-Castrista que Díaz publicó durante sus largos años de militancia combativa. Le sugiero a mis lectores que no visiten el sitio de La Jiribilla y lean lo que Díaz escribió, so pena de tener que salir corriendo al baño a vomitar. (Servando González en Baracutey Cubano).

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  29. Cacafuácata manicera de gaitidumbre y ñangarismo, en eso se convirtió la intelectualidad con el castrismo.

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  30. Déjalos que hablen toda la cáscara que siempre han hablado, han vivido y viven de ella, se tratan de arrimar a los árboles que dan buena sombra y frescura aunque sea para herirles el tronco para ser tenidos en cuenta, pues de lo contrario nadie habla de ellos…Quién entraría a leer sus ñangaradas si no mencionaran al Maestro, a Arenas o a Zoé entre otros (muy pocos)?, solo la ñangarada. Tratan de opacar todo lo que lleva brillo tirando mierda que es lo que a ellos les sobra, pero sabemos que solo la verdad nos hará libres, y es la autora de este blog y de tantas obras un artífice de la verdad con su lucha incansable y ad honorem (nadie le paga), sus largas noches de insomnio, su humanismo sin fronteras, su incansable trabajo, su VIDA ENTERA que dan pruebas irrefutables de ello. Zoé, ya les dedicaste demasiado tiempo, ellos saben bien lo que acá dices y que la mierda que allá dicen es eso, pura mierda, un sano consejo: Como catarsis está bien, pero no los dejes hacer raiting a tu costa que ya han tenido su “minuto de fama”, dales una patada que lo que quieren es eso, colgarse, y cuando a una se le posa un bicho u otra alimaña hay que sacudírsela con una buena pateada y a otra cosa mariposa. Genial el artículo, que se den por dichosos. QUIEN LOS PAGA POR FIN? TENDRÁ ALGO QUE VER CON CHACUMBELIA?, Vaya, es un ingenuidad de mi parte?

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  31. Leido y releido. Magistral y contundente.

    Los nacidos bajo esa monstruosidad, llamada revolucion,que hemos tenido la oportunidad y el valor de escapar te entendemos perfectamente y lo mas importante que es lo que mas le duele, si llega la libertad de ellos no se acordar ni su familia.

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  32. La historia de Luna y el aduanero me recordo lago parecido que me conto un amigo cuando el salio de la Union Sovietica como judio ( ni sabia que era ser judio pero aprovecho para exilarse) Salieron por Checoslovaquia en tren. El resto de la familia ya estaba en territorio libre y la nina pequena correteando se paso al otro lado ( esto fue mucho antes de la caida del bloque sovietico.) Ellos no se atrevian a pasar al otro lado a coger la nina pues los podian apresar, algo asi como los pasaportes con cuno de no regreso. Dice el que se pusieron a canturear, gestos tranquilos con los dedos para atraer la atencion de la nina, y los fronterizos mirando sin hacer un gesto de nada, dice el que parecio un siglo, el sudaba, pero despues de unos diez minutos en eso la nina fue donde el. dice que la cogio en brazos, la abrazo para no soltarla. Imaginan el terror? Eso es el comunismo.

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  33. Bravo!, Zoe. Contundente y transparente. Te admiramos. Tu verdad, es nuestra tambien. Se impondra a la ignominia y al lacayismo de estas sabandijas.

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  34. Querida Zoé , soy una de tus lectoras. No te disculpes más de un pasado que casi todos los cubanos tenemos al menos los que nacimos despúes del 59 y vivimos un tiempo en la isla. Una vez hace años te escribí pidiendote que por favor no dejaras la literatura, es tu segunda criatura ( despúes de tu hija). Deja todo esto, no importa lo que hablen. Desmiente las habladurías a golpe de buena literatura. Porque tienes que ser más critica , más anticastrista que nadie? que has ganado con ello?. Los ideales se llevan también en el corazón y desde la dsicreción se pueden hacer cosas, como sé que has hecho. Pablo Díaz Espí tiene derecho a responder, salió con 17 o 18 años de Cuba ¿que pasado castrista puede tener? Su articulo responde al ataque que tu hiciste contra él. Ellos no habían dicho nada en contra de ti , el articulo de Machover es el que esta jodido perdoname la expresión y no lo mencionas a él. Yoanis y Fariñas hacen lo que pueden y es mucho, están dentro y tu misma sabes lo que eso significa, lo sufriste. Ni Wendy, ni Juan Gutiérrez, ni Padura han escrito un libro como Te dí la vida entera….entonces querida Zoe porque te malgastas en estos bretes?. Siempre he creido que has sido mal aconsejada pero ya tenemos edad de rectificar. Olvida estas polémicas y regalanos un libro maravilloso, escrito desde el alma de esos que tu sabes escribir. Si no publicas este comentario lo entenderé pero queria decirtelo y además decirte que no tiene la más mínima de las mala fe, con decir leí tu comentario Elvira sabré que lo has entendido. Un abrazo

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  35. El titulo no esta bien, debia llamarse “Meó Zoé” porque te le measte en la cara a todos estos jilipollas. !Así se habla!

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  36. Querida Elvira Campos, y a todos, gracias por comentar. Agradezco mucho sus consejos y el respeto de lectora con que me los da, que agradezco todavía más. Yo no ataqué a Pablo Díaz Espí directa ni personalmente, yo le pedí cuentas a ese periódico que ignora el trabajo de los artistas y escritores que a ellos no les gustan porque no piensan como ellos y que él dirige, y que además ha publicado en menos de dos meses varios trabajos en contra de Guillermo Cabrera Infante, con sus respectivos comentarios. Yo no me he dirigido a Jacobo Machover porque lo que pienso de su libro, y de lo que fue la amistad que le brindó GCI, y la traición con la que él le respondió ((ver El Heraldo de la Malas Noticias), sólo nos concierne personalmente, y se lo he dicho individualmente a él en su cara en múltiples ocasiones. JM está en su derecho de escribir lo que quiera sobre algo, siempre y cuando no viole los derechos de la historia personal de una persona que no puede responder porque está muerto, por demás, ha tratado un tema que nadie ignoraba, y que ha salido en los libros de GCI y que saldrá en su Obra Completa próximamente, lo que no puede él ignorar es Mea Cuba, y lo ha ignorado, ni violar los derechos de autor como hizo, sacando unos artículos que no son de su propiedad. Tampoco he dicho nada de los articulistas anteriores que han atacado la obra de GCI para glorificar un libro mediocre, mentiroso y difamador que se ha publicado en Cuba, por la UNEAC, institución de la que GCI fue expulsado deshonrosamente, no los he mencionado ni lo haré. Pero es curioso que DDC no publique más que ataques en contra de uno de los escritores más grandes de Cuba, en tan poco tiempo, e ignore el número de la revista Ars Atelier City (la podrá ver a la derecha en el blogroll de este blog) dedicado a su persona, donde hay firmas de grandes escritores de la literatura mundial, y que fue una revista hecha junto a su esposa, Miriam Gómez, que fue la que nos dio todos esos documentos y fotos. ¿Cómo puede DDC ignorar esa revista y sin embargo darle la importancia que además no se le ha dado a ninguna obra de GCI, a un libro fabricado por el régimen castrista con la ayuda de su ex mujer, de la que se divorció hace más de cincuenta años (este año se cumplieron los 50 años de matrimonio con Miriam Gómez) e ignorar esa revista y toda la obra póstuma con la gran cantidad cantidad de críticas positivas que tuvieron La Ninfa Inconstante y Cuerpos divinos, por solo poner un ejemplo. Pero, claro, ignoran esa revista como han ignorado todos los libros que yo he publicado últimamente, porque esa revista la hago yo con mi hermano, solamente, sin ninguna ayuda, de nuestro bolsillo; y en un momento en que en todos los lugares se investigan los dineros que se dan y que se invierten, como han sido investigados algunos ministros españoles, y dado que he pagado y pago impuestos en España, estoy en todo el derecho de preguntar quién paga esa publicación, y del mismo modo que El País muestra sus cuentas, y que cualquier publicación muestra sus cuentas, no veo por qué DDC no pueda hacerlo.
    Pablo Díaz Espí sigue la política de su pabre en Cubaencuentro, la de ignorar a los escritores y artistas que le son incómodos a sus ideas políticas.
    Siento decirle que DDC no sólo ignora mi obra, sino que aprovecha cualquier oportunidad para denigrarla a través de comentarios. Y sólo publica las noticias en contra mía, sin publicar mis respuestas; tengo miles de ejemplos con los que podría demostrárselo, pero no lo haré porque no vale la pena. Uno solo, del juicio con Ileana de la Guardia y con Jorge Masetti solo publicaron lo que sacó AFP en primera instancia y nunca mi respuesta ni la de mi abogado en AFP.
    Si he mencionado a esos tres escritores es porque en primer lugar fue Leonardo Padura quien me atacó primero, en cuanto publicó su primer libro en España, y que le preguntaron por mí, dijo que yo era una funcionaria del régimen que había salido mediante avión de Cuba. Bueno, funcionarios del régimen hemos sido todos los que hemos trabajado en Cuba bajo el castrismo. Sobre todo él, que ostentaba un cargo más importante que el mío y durante mayor tiempo en la UNEAC, y también ha salido de Cuba por avión, y entra y sale cuando le da la gana. Y no me extenderé porque no vale tampoco mi tiempo. Igualmente Pedro Juan Gutiérrez (mencionado por Pablo Díaz Espí en su artículo, es la razón por la que lo menciono) ha tratado siempre de negar una realidad a través de palabras que yo he dicho, lo pude comprobar en La Guadeloupe y en Martinique donde estuvimos en una mesa juntos, y después de decir que él no hablaba de política, añadió que en Cuba no había presos políticos negros (claro, no contaba con la posterior huelga y muerte de Orlando Zapata Tamayo, con lo que se quedó más callado que el silencio). En cuanto a Wendy Guerra, no vale la pena, es cierto, esa es otro inventico del sistema, no solo castrista, sino de la izquierda de caviar y cava, y ahí habría tela por donde cortar; pero no hay más que ver la manera tan insulza que tiene de defender lo indefendible, y de además, atreverse a decir en entrevista en El País, cuando le preguntan por mis novelas, que ella prefiere mi poesía. Me he reído de lo lindo, porque debería recordarle cuando se la pasaba perreándome por email que le mandara mis novelas con su marido, y así lo hice. Así le mandé Querido primer novio, que tiene en la portada el cuadro de Flavio Garciandía con el rostro de Zayda del Río, en aquel hermoso cuadro hiperrealista que está en el museo de Bellas Artes, titulado Todo lo que usted necesita es amor, y años más tarde, la Quendi Guerra no sólo me plagia, además plagia esa portada, con una foto suya,hecha por Juansí. No creo que eso lo planee ella sola, como tampoco creo que haya planeado sola la visita de los jóvenes escritores latinoamericanos a Cuba en un pasado reciente, y ahora en la Feria del Libro habanero que vendrá; pero eso es problema de ellos, y ellos sabrán lo que hacen. Pero cuando tocan mi obra, y me tocan a mí, no tengo por qué quedarme callada, porque con la Wendy Guerra bastante tiempo que perdí cuando venía calladamente a Francia a fingir que me admiraba. En cuanto a Yoani y Fariñas, bueno, yo tengo todo el derecho del mundo a opinar, y lo siento, ha pasado mucho tiempo ya, y no quiero ver más oportunistas aprovechándose del futuro de Cuba, que es mi país, y me duele. Y como ellos tengo todo el derecho a opinar.
    Hace poco publiqué una novela: El todo cotidiano, que creo disfrutará mucho, y tengo en preparación otra.
    Muchas gracias.

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  37. Caballero… ¿de verdad Jesús Díaz es un gran escritor? Yo me leí Las iniciales de la tierra, me leí Los años duros, y ahí paré, porque francamente, más sería masoquista.

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  38. Feo chanchullo de barrio. Triste. Fauna instruida y culta halandose las grenas. Los tragico es que se genera el ambiente ideal en que no hay en quien creer. Unos se acusan a otros de oportunistas y sacar lascas del desastre. Con mi derecho a opinar Zoe, creo que de alguna manera todos somos algo oportunistas o lo hemos sido. Lo que si es definitivo es que estas bronquitas las disfrutan muchisimo en el DOR. No seria mejor dedicarse al objetivo comun y pensar en lo que nos une a los que queremos que la locura finalmente termine y me refiero a la de los peluos con barbas de antano? El foco debe estar en lo que hacemos mas en el por que lo hacemos. Descubrir personas es tan confuso y escurrdizo como la verdad. Nos sorprendemos hasta de nosotros muchas veces. Somos demasiado leves. Por eso no pedir imposible es lo inteligente. Por favor el enemigo es verde y barbu. Primero este y despues ya veremos.
    Perdonen mi redaccion pero yo soy uno de a pie,

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