Carlos Eire: My Struggle Against Lies About Cuba in the U.S. Media. By Alberto de la Cruz.

Babalú blog.

5 respuestas para “Carlos Eire: My Struggle Against Lies About Cuba in the U.S. Media. By Alberto de la Cruz.”

  1. Excelente. Eire es profesor en la Universidad de Yale y ha ganado el Premio Pulitzer por uno de sus libros. Hay una traducción de esta pieza al español en el blog Baracutey Cubano.

  2. Guayabas verdes.
    Cuando por primera vez conocí de la existencia de Carlos Eire a partir de la publicación de su novela “Waiting for Snow in Havana” (2003) , que me leí ávidamente y me hizo indagar sobre aquel niño que recordaba su universo perdido a los once años desde que sus padres, al igual que campanilla en la historia de J.M. Barrie, cubrieron con el polvo mágico para que volase fuera de la tenebrosa oscuridad que casi cubría por completo lo que alguna vez fuera “la tierra más hermosa que ojos humanos han visto”.

    Muy apropiado encuentro que se traiga, a Babalu, Baracutey Cubano y al Blog de Zoe, entre otros, un artículo de Carlos Eire, por que contrasta y muy fuertemente la figura de Carlos Eire, un académico con integridad probada, quien incluso, respondiendo ante la pregunta de algunas viejitas cubanas (sus vecinas de la nueva Inglaterra) sobre si los castros pudiesen tener la posibilidad de redención, dado el caso de que se arrepintiesen, aventuraba Eire que hipotéticamente si eso pasase, desde el punto de vista doctrinal católico, pudiera ser probable. Por supuesto, muchas de las viejitas ante un posible encuentro en el cielo con quien resembla más al diablo que los espejos del infierno, espantadas y haciendo espavientos mientras se santiguaban expresaban casi lo mismo que aquel pobre taino que murió en la hoguera.

    El contraste de Eire (con otro académico de origen cubano radicado en la Gallia y esto es una comparación traída por los pelos porque no existe comparación posible ni en lo humano, genuino, creativo o académico entre Erie y el otro), el otro, el de la Gallia, por su incapacidad de crear, trata de hacer carrera, pasta y fama enlodando a figuras como GCI, y a pesar de que le asista el derecho de hacerlo y no deje de ser cierto lo que cuenta, resulta muy mezquina la suma del individuo de forma tan diligente y “voluntariosa?“ a toda la maquinaria de esbirros oficialistas que desde hace cincuenta tacos despotrica contra todo lo que brilla en el exilio.

    El gabacho por preferencia, dado que cuestiona sobre otros, tiene mucho que explicar de sí mismo y más allá de las medias verdades que a puro dolor masculla. Hay que joderse con esos que se traicionan así mismo y a sus padres cuando regresan voluntariamente como integrante de una brigada pro-castrista mal llamada Maceo al lugar de donde salieron pitando y lo perdieron todo, donde sus padres lo perdieron todo, incluso la dignidad, que por lo visto aun el gabacho (para vergüenza propia y ajena) no ha recuperado.

    Medias verdades cuando expresa que GCI se opuso a que se publicase determinado libro, pero no se digna a explicar “el porqué” de la renuencia de GCI a que se publicase ese libro. Ya lo dijo Villaverde al salir del hospital (…) Con amigos como estos quien necesita enemigos.
    Saludos, Santi.

  3. A BIG MAN , SPONSOR DE UNA ETICA Y SABIDURIA QUE YA NO EXISTE EN LA CUBA DESTRUIDA Y ARRUINADA POR LA GENTUZA CASTRISTA.

  4. Carlos Eire hace mucho que lleva la luz prácticamente solo por los pasillos góticos de Yale.
    Gracias por el post.

  5. No se pierdan el detalle de lo que pasó cuando el New York Times le pidió a Eire que les escribiera algo sobre los festejos en Miami a raíz de lo que se pensaba era el fin de Fidel Castro.