El régimen cubano descalifica, tergiversa y manipula a su antojo. Por Tania Quintero.

El régimen cubano descalifica, tergiversa y manipula a su antojo

Para el régimen de Fidel y Raúl Castro, en Cuba no hay disidentes, activistas de derechos humanos, periodistas independientes, ni presos por cuestiones políticas. Los cubanos que han tenido el valor de disentir públicamente, son tildados de ‘contrarrevolucionarios’, ‘mercenarios’ y  ‘asalariados’ de Estados Unidos y Europa. Tampoco hay exiliados políticos, si no ciudadanos que han emigrado por razones matrimoniales, familiares y económicas.

Aquel día de mayo de 1960, cuando Fidel Castro mandó a destruir las maquinarias del Diario de la Marina y clausuró los medios -dejó solo los dos periódicos que le eran incondicionales en ese momento, Revolución y Hoy- en Cuba se acabó la libertad de expresión. Y el resto de las libertades.

Comenzó entonces la era del ‘todo o nada’, también implantada por el ‘comandante’: «Con la revolución todo, contra la revolución nada». Así ha sido hasta hoy. Quien no comulga con la ideología de los Castro, su partido y su policía política, que se atenga a las consecuencias.

Del opositor Orlando Zapata Tamayo, fallecido tras 86 días en huelga de hambre el 23 de febrero de 2010, dijeron que era un delincuente. El 8 mayo de 2011, en Santa Clara, después de una brutal paliza dada por la policía, murió Juan Wilfredo Soto García. Como no pudieron arrojar muchas dudas sobre su trayectoria disidente, alegaron que una ‘pancreatitis’ y otros problemas de salud padecidos por Soto García habían sido las causas de su muerte. También, como suele ser habitual en sistemas totalitarios como el cubano, manipularon a su familia.

Las descalificaciones y tergiversaciones se acaban de repetir con Wilman Villar Mendoza, de 31 años de edad, fallecido el 19 de enero en Santiago de Cuba, después de más de un mes en huelga de hambre, con una neumonía y en inhumanas condiciones carcelarias. Villar Mendoza era miembro de la Unión Patriótica de Cuba, organización fundada en agosto de 2011 por el ex prisionero de conciencia José Daniel Ferrer García.

Llama la atención la premura con que el régimen y sus voceros, a través de Twitter, sus blogs y webs, son los primeros en ‘reportar’ -leáse desinformar- cuando en las filas de la disidencia ocurren situaciones represivas que pueden conducir a la hospitalización y fallecimiento de una persona, como Cubadebate y Granma han hecho con Villar Mendoza. 

Un supuesto incidente de violencia doméstica no es excusa para maltratar física y moralmente a un ser humano ni a sus familiares, sean o no revolucionarios. Se agarran de lo más mínimo para denigrar, como si los que hicieron la revolución hubieran sido y fueran intachables y perfectos. Cuando se tiene el techo de vidrio, hay que tener cuidado con las piedras que se tiran. Lo que pasa es que ellos saben tapar bien todas sus desavenencias personales, donde no han faltado pistolas y tiros por problemas de faldas y tarros.

Hace unos años, los medios oficiales daban la callada por respuesta. Excepcionalmente, el periódico Granma le dedicaba espacio a la oposición. Una de esas excepciones fue la que hicieron con los cuatro integrantes del Grupo de Trabajo de la Disidencia Interna (Martha Beatriz Roque Cabello, Félix Bonne Carcassés, René Gómez Manzano y Vladimiro Roca Antúnez), enjuiciados y condenados el 1 de marzo de 1999, a quienes trataron de humillar y desprestigiar a toda página. Detrás estaba la mano de la Seguridad del Estado, igual que ha estado en los casos de Zapata Tamayo, Soto García y Villar Mendoza.

Pero ahora tratan de poner el parche antes de que salga el grano. De justificarse por su represión y sus excesos y llevar la batuta de la manipulación. Sobre todo en internet, de cara al exterior. Porque en la isla muy poca gente tiene acceso a la red y debido a las penurias y carestías, la población dedica la mayor parte de su tiempo a la supervivencia diaria. La cúpula gobernante enseguida se mueve y comienza a enviar correos electrónicos con orientaciones a sus embajadas y asociaciones de amistad en los cinco continentes, para que los izquierdosos y nostálgicos del Che y el socialismo tropical salgan a defender lo indefendible.

Últimamente todo le molesta al régimen cubano. Sean artículos sobre la influencia que las redes sociales pudieran tener en un hipotético levantamiento popular en Cuba o declaraciones de personalidades y gobiernos respaldando a la disidencia y denunciando muertes injustas y evitables como las de Orlando Zapata Tamayo, Juan Wilfredo Soto García y Wilman Villar Mendoza. O cuestionándose el extraño fallecimiento de la líder de las Damas de Blanco, Laura Pollán Toledo. 

Ya lo dice el refrán: No hay mal que dure cien años ni cuerpo que lo resista.

Tania Quintero

4 respuestas para “El régimen cubano descalifica, tergiversa y manipula a su antojo. Por Tania Quintero.”

  1. LLueve sobre mojado o mejor habia una tormenta de 10 pies de nieve y encima cayo otra de 25 pies. Inmolizada la ciudad, el pais, nio hay prensa ni supermarket abierto ni transporte. Eso es Cuba y sus mandriles governantes.

  2. Esta es una de las veces donde me gustaria dejar el mismo comentario en dos posts, este tuyo, y en el de Tania Quintero.
    La vida de un delincuente comun, debe ser tan valiosa -en democracia, claro- como la del mas recto de los ciudadanos. En el castrismo, muchos de los cuales son designados por la tirania como delincuentes comunes son solamente personas que han tratado de alimentar a sus familias sin tener prebendas de la dictadura o acceso a dolares (o teniendo precisamente acceso a dolares) Cuba es el pais, que sin haber dicho que las vacas son sagradas, por matar a una vaca se es mas delincuente que por matar a un ser humano. La condena puede ser mayor. Cuba es el pais tambien, donde desde hace cincuenta años, una SOLA familia impuso el racionamiento al resto del pais, donde los padres tienen que irse a la cama pensando en que pondran en la mesa de sus hijos al dia siguiente: por tanto, el mercado negro en Cuba lejos de ser una actividad de contrabando y delito comun, es sin mas una manifestacion de oposicion a la socializacion de la miseria impuesta por el regimen como mecanismo de control.
    Dicho esto, y suscribiendo lo que han dicho Tania y Zoe, agrego algo, mas vale ser un delincuente comun, de esos de cuchillo a la luz de la luna en el potrero, o de correr con una jaba de pollos por las azoteas con la chivatienteria del barrio detras, o de los que le roban a los Castro, que ser un opositor diseñado por el raulato. Esos «delincuentes» son mas opositores al regimen que los que se preocupan por su estado limpido ante la (in)justicia de una tirania…. que por cierto, no anuncia a quien mata y a quien no. Lo hace y en lugar de accidente parece dengue o huelga de hambre.

  3. Tania, mis respetos, gracias a Zoé, y gracias a usted, tal como lo dice es.