A la tercera no fue la vencida. Por Luis Guardia.

A la tercera no fue la vencida.

Por Luis Guardia

 

En su tercer discurso sobre el Estado de la Unión, el presidente Barack Obama, prometió una vez más, por tercer año consecutivo, reconstruir la economía, “Podemos conformarnos con un país donde a un decreciente número de personas les va bien, mientras un creciente número de personas se las arreglan como pueden” dijo el presidente a los más de 300 millones de estadounidenses que ven la avalancha de una nueva desaceleración económica.

Hace 3 años, el presidente trasmitía su voluntad de luchar contra el desempleo y su optimismo sobre el futuro “brillante” que le esperaba a la nación, aseguraba que seguiría “peleando” por las grandes transformaciones prometidas durante su campaña por la Casa Blanca, aunque las relegó a la estabilización de la situación económica y, en cierta manera, las condicionó a la búsqueda de soluciones bipartidistas.

Obama acudía esa noche al Congreso para reprogramarse y reconciliarse con los ciudadanos, tras la derrota sufrida en Massachusetts por su partido, cuando los ciudadanos de ese estado votaron por Scott Brown para ocupar el escaño senatorial del fallecido Edward Kennedy. Obama, además de contar con el respaldo mayoritario de ambas cámaras no había podido, hasta el momento, traducir a hechos sus postulados y se enfrentaba a unos electores, que ya el partido consideraba como, enfadados por la gestión presidencial.

Ante esos “tiros” y como buen político y excelente orador, Obama  mezcló una dosis de sentimentalismo con nacionalismo para llegar al corazón de los que sufrían, la ya constante, crisis económica. «Jamás me conformaré con que Estados Unidos sea el segundo», repetía el presidente en una de las frases que recordaron a Ronald Reagan, considerado, según los norteamericanos, como el mejor presidente el pasado siglo.

«Hice mi campaña con una promesa de cambio, y sé que ahora hay muchos norteamericanos que no están seguros de que ese cambio sea posible o que yo sea capaz de cumplir», afirmaba ya el presidente ese miércoles de 2010, y continuaba, “…pero la democracia en un país de 300 millones de habitantes es ruidosa y complicada, y cuando uno trata de hacer grandes cambios se desatan pasiones y controversias”. Obama, o el partido, ya divisaban los futuros cambios en la intensión del voto ante la inoperancia política de sus primeros 12 meses.

 

Acudiendo a reminiscencias de la vieja competencia con la Unión Soviética, Barack Obama convocaba en 2011 a asumir los retos que los nuevos tiempos representan para Estados Unidos y hacer los esfuerzos requeridos para mantener un liderazgo mundial que reconoció amenazado.

«Hace medio siglo, cuando los soviéticos nos ganaron en el espacio con el lanzamiento del Sputnik, no teníamos ni idea de que algún día los venceríamos en la Luna … Pero después de invertir en mejor investigación y mejor educación, no solamente sobrepasamos a los soviéticos sino que desatamos una ola de innovación que creó nuevas industrias y millones de nuevos puestos de trabajo», entre paralelismos y símiles Obama, hacienda uso de su excelente poder como orador volvía a intentar justificar la improductividad de su gestión en aras de incentivar la recuperación económica.

Obama llegaba al pódium, esa noche de 2011, tras una aplastante derrota donde los republicanos tomaron el control de la cámara baja y recuperaron algunos puestos en el senado. Convencido que en 2012 la economía sería su principal escollo hacía una posible reelección Obama apuntaba a su interpretación estadística y dejaba a un lados los números rojos «La economía está creciendo otra vez,  nosotros nunca hemos medido el progreso por las cifras económicas. Lo medimos por el éxito de nuestros ciudadanos, por los empleos que tienen a su disposición y la calidad de esos empleos, por las perspectivas del dueño de un pequeño negocio que sueña con transformar una buena idea en una empresa de éxito, por las oportunidades de que nuestros hijos tengan una vida mejor», apuntaba un presidente que una vez más se consagró como uno de los mejores oradores que han pasado por la Casa Blanca.

Obama hizo varias llamadas al entendimiento y al trabajo bipartidista. «Los desafíos que tenemos por delante son más grandes que los partidos y la política. Lo que está en juego no son las próximas elecciones sino la posición de Estados Unidos, no como un lugar en el mapa sino como faro para el resto del mundo». El presidente había comprendido el descredito a su gestión y como los Estados Unidos, de imperio y símbolo del progreso mundial caía ante los ojos del mundo. Varias instituciones financieras criticaban abiertamente la credibilidad económica del país y la imposibilidad de la actual administración por inyectar confianza y estimular la recuperación de la economía.

 

Este martes de 2012, una vez más el presidente Barack Obama como buen orador, intento convencer a los estadounidenses por tercer año consecutivo, que aunque el desempleo ronda los nueve puntos porcentuales, la recuperación económica no despega y las secuelas de la peor recesión en décadas no han sido superadas, merece otra oportunidad.

Sus promesas de campaña de 2008 poco fueron mencionadas, el presidente ha preferido no mirar hacia atrás y pasar la página, nuevas promesas llegan, la campaña electoral está en marcha y tiene un gran reto, primero conseguir dinero para su reelección, de seguro romperá los records de recaudación obtenidos hace 4 años y segundo activar su maquinaria propagandística, que también de seguro superará la de 2008.

¿Dónde están los “marcados” logros de la gestión de Barack Obama?, ¿Dónde están las promesas, las de 2008, cumplidas?, de eso no se habló, sólo se mencionaron datos cosméticos. Es necesario recordar que durante la mitad de su mandato disfrutó de la mayoría absoluta en ambas cámaras, o sea que las justificaciones sobre los encontronazos con el partido de oposición, pierden un tanto su valor. Obama aprovechó el discurso de este 2012 para lanzar una nueva cruzada, tener a sus partidarios inmersos en una nueva epopeya, una batalla que sólo busca su permanencia en la oficina oval.

8 respuestas para “A la tercera no fue la vencida. Por Luis Guardia.”

  1. Los «marcados logros» de Obama están a la vista: está dividiendo el país en clientela y producción, en paganinis de impuestos para mantener a los trincones del presidente, en una neo-europa socialista que con suerte durará poco.

  2. Mete miedo ver esa sinfonia de aplausos racionados por su oratoria melosamente compartida para la izquierda y la derecha y para los centros, se mueve en el agua y en la tierra como una claria depredadora inventada en el polo cientifico castrista.

  3. Yo no vote por el pero me ha convencido que es sincero y sobre todo que ha cambiado sus ideas radicales y su esposa tambien. Los considero que si desean mejorar el pais que hay problemas. Ronald Reagan se reuniacon Tip O’ Neal el speaker de la epoca y democratay juntos hicieron sus leyes. Es cierto que los republicanos no dicen «mejorar el pais» sino «sacar a Obama». La filosofia republicana es menos gobierno pero en practica los negocios son los que manejan este pais. Ojala sigan trahendo las fabricas de China, eso fue malisimo y lo hizo el republicano Nixon.

  4. «»»»Obama aprovechó el discurso de este 2012 para lanzar una nueva cruzada, tener a sus partidarios inmersos en una nueva epopeya, una batalla que sólo busca su permanencia en la oficina oval.»»»

    Criticamos a los Castro y no vemos que tenemos la misma basura en nuestro patio.

  5. Anya estoy de acuerdo con parte de lo que dices…ademas esta crisis ha sido mundial.Honestamente no creo que ningun otro candidato lo hubiese hecho mejor que Obama lo demas es «retorica y politiqueria», yo personalmente me crie en este pais, y en mis mas de cinco decadas de «juventud acumulada»,veo las cosas sin fanatismo de partidos, soy muy «objetiva» y nada es perfecto, pero siempre USA, saldra «adelante.
    Para nada se puede comparar a los hermanos Castro con ningun presidente de USA, lo siento mucho por los que lo detestan pero el pueblo americano es un pueblo muy inteligente, y sabe escoger, por algo tiene una democracia desde 1776, sin ser perfecto es el mejor pais del mundo
    a pesar de todo.

  6. Cada vez que yo oigo esa monserga de todos seamos iguales corro lo mas lejos de esa mierda.

  7. Fue un discurso enteramente electoral. Inició su campaña este martes. El populismo a vena abierta y nada de soluciones económica. Obama ha mostrado ser un mal político, quedó atrapado en sus promesas. El voto hispano lo logró, hoy su popularidad en todo los sectores es muy baja. Será recordado como Carter, como un desastre.

  8. Por favor, quisiera saber el final del mundo…que nos depara el destinity!!!…Gracias a los adivinos y alos «SPECIALES»…

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