¿Dónde están los intelectuales? Por Amelia Castilla.

Con apenas pocas líneas Fernando Savater lo dice todo, eso sí que es pensar.

8 respuestas para “¿Dónde están los intelectuales? Por Amelia Castilla.”

  1. A veces me da la impresión de que hoy día se considera intelectual a un filósofo, escritor, artista… quedando la definición limitada a un grupo determinado de seres humanos. ¿Por qué no incluir también a ingenieros, médicos, profesores, maestros, financieros, contables, constructores, fontaneros, electricistas, pintores, camioneros, etc.?

    Pienso que una nación será más culta si el aprendizaje comienza en una escuela primaria con los mejores maestros. Y de allí saldrían los mejores ciudadanos para todos los oficios y especialidades del siglo XXI, incluídos filósofos, escritores, artistas, ingenieros, médicos, profesores, maestros, etc. etc.

  2. La verdad es que es Savater es el unico que opina asi, el resto piensa que el primer deber de un escritor es hacer bien su trabajo, que es escribir bien. A mi me parece, como dicen muchos de ellos en el articulo, que un escritor es simplemente un ser humano igual a otro. Sus opiniones no son mejores ni mas importantes que las de un medico, o un ingeniero o un carpintero. Esta bien que el escritor que quiera dar su opinion politica la de, pero si no quiere, da igual, No debe ser una obligacion o un deber, como no debe serlo para ningun ciudadano. si lo convertimos en obligacion estariamos actuando como lo hacian en Cuba, que nos obligaban a dar opiniones politicas, quisieramos o no..

  3. SIEMPRE la Universalidad ha provenido de una Idea.

  4. O sea, de la Singularidad a la Universalidad.

  5. Cuando se escribe, ficcion o no, es imposible no descubrir preferencias, el efecto de experiencias, propuestas de soluciones, criterios de justicia, etc. y tambien sera imposible complacer cada gusto.
    No es necesario conversar por largo tiempo con alguien sincero (en un pais libre), para conocer hacia donde se inclina esa persona.
    En una democracia hay libertad de expresion y no se «orienta» el tema a tratar; pero le pertenece a las impresoras y criticos determinar que obra tiene valor. No es lo mismo una novela policiaca, que una novela que incite el crimen y el odio.
    El hombre ha abusado de las libertades y se difama sin verificar, se confunde para ganar, y se adoctrina para manipular.

  6. Los intelectuales han fallado demasiadas veces de forma demasiado seria, y el caso cubano lo ilustra perfectamente. Por supuesto que pueden opinar, igual que cualquier persona, pero ser intelectual no garantiza ni ser sabio ni ser bueno, y los ejemplos de intelectuales nocivos son muy numerosos. La inteligencia y el conocimiento pueden pervertirse y ponerse al servicio del mal, y repito, ejemplos sobran. Lo mejor, lo ideal, es que cada cual juzge y decida por sus propias luces. Depender del juicio ajeno siempre conlleva riesgo.

  7. Pero si es facil! Leer quien esta diciendo la Verdad.

  8. La Verdad no admite argumentos. O sea, todo el Mundo sabe donde Esta’.