De rumba con Marlon Brando. Por Diego A. Manrique.

El País.

Cuatro comentarios míos dejados en el artículo:

«En ninguna parte de ese extraordinario prólogo de Antoni Munné se reduce a GCI a un disidente del castrismo, como usted dice. Además de que ser un disidente del castrismo no reduce a nada, mas bien engrandece, porque hay que tener mucho valor para ser disidente del castrismo, sobre todo en la época en la que Miriam y Guillermo lo fueron (ella lo sigue siendo), y a juzgar por lo que leo, y por lo que he vivido yo misma, todavía hay que tener mucho valor. Guillermo Cabrera Infante no sólo sufrió grandes penurias cuando se exilió definitivamente en España, que le pregunten a Miriam Gómez y a Herman Puig, y a todos los que los conocieron, además sufrió la censura de Franco en sus novelas, y se tuvo que ir a Londres, acosado por el franquismo, y por los españoles castristas que hasta lo insultaban y escupían en la calle. No sé lo que quiere decir con que tenía un punto ciego. Porque el único que ha tenido muchos puntos ciegos es primeramente Castro y luego los que lo han seguido ciegamente.»

«Y para terminar, en la época en que GCI escribió esa crónica de Brando no se le llamaba «yuma» a los americanos, así de esa manera. Eso vino después.»

Y bueno, no terminé ahí, dejé un tercer comentario:

«La prueba, además de que nadie ha querido ‘reducir’ a GCI a un disidente anticastrista es la publicación de ese primer tomo de 1500 páginas de su obra de crítico de cine, ya escritor.»

«Olvidé decir que fueron los castristas los que durante muchos años quisieron «reducir» a GCI a un disidente anticastrista.»

Otros periodistas que conocieron de jóvenes a GCI pueden ser preguntados, aunque ya ellos han escrito y publicado bastante sobre el tema, acerca de cómo fue el exilio de GCI en España. Esos escritores y periodistas son Juan Cruz, Rosa Pereda, Ángel S. Harguindey. Sus artículos recientes han sido linkeados en este blog.

3 respuestas para “De rumba con Marlon Brando. Por Diego A. Manrique.”

  1. Diego A. Manrique debe «reducirse» a escribir de lo que sabe. Que parece que es poco, como se ve. Pero entonces quizas no escribiria, y seria uno mas en el paro.

  2. Pues yo no entiendo bien el punto del Manrique… no sè si halaga o apuñala por la espalda… què soso texto… no tiene pasiòn ni para herir… punto ciego?… reducciones?… algo habrà querido expresar y escribiò y escribiò pero no encontrò què decir!… No me lo imagino como crìtico musical… Bah… nada que comentar… al fin y al cabo, no soporto a los crìticos… parecen personajes funerarios adornando cadàveres…

  3. No se lo que el articulista quiere decir sobre GCain, pero me huele a envidia.

Deja un comentario