Benedicto y «estos benditos». Por el Sacerdote de Guáimaro Alberto Reyes Pías.

Observatorio Cubano de Derechos Humanos.

Por favor, les ruego con las manos juntas y todo, que no se pierdan esta crónica, está, como dice Luis Alberto Ramírez, para llorar y para desternillarse de la risa al mismo tiempo. Pero sobre todo para saber cómo es que se desarrolla la vida «normal» en Cuba. Menos mal que hay un sacerdote con agallas y sentido del humor.

8 respuestas para “Benedicto y «estos benditos». Por el Sacerdote de Guáimaro Alberto Reyes Pías.”

  1. Despues de leerlo, creo que lo voy a nominarlo para el nuevo cardenal de Cuba.
    Que se cuide Yoanni que la desplaza. De risa y de lagrimas. Una verdadera cara la Iglesia cubana. Por favor, Zoe, sigue publicandolo que lo necesitamos
    Abrazo

  2. Me quede mudo. Algo me decia que el Senor haria un milagro. ?De donde salio tan originalisimo cura, frentero, comiquisimo, con esa prosa ralampagueante con sabor a pueblo y realidad cotidiana de la misma surrealista Cuba que esos engendros del mal se obstinan en momificar? Bueno, ahora le toca a un cineasta llevar ese prodigioso texto al celuloide. Lo de «nos peleamos con Espana sin siquiera imaginar que unos anos despues estariamos suplicando en masa la ciudadania espanola», es delirante. Ya van 190,000 solicitudes. «Los de cultura» ?De donde salio ese Cardenal de verdad, bendito seas…

  3. Impresionante esta crónica. Casi, casi la dejo pasar. Gracias por puntualizarla, Zoé.

    ¡Lo que me habría perdido, madre mía! Qué manera de disfrutarla. Sabor cubano del bueno, del real. Si no fuera cubana, todo lo que describe este enérgico y cubanísimo cura me habría parecido sobrenatural. O más bien, para hacer honor a mi querido Maupassant, me habría parecido inexplicable ( “sería mucho más adecuado si en vez de emplear la palabra sobrenatural para expresar lo que no conocemos, utilizáramos simplemente la palabra inexplicable”. G. Maupassant).

    Pero no, nada me resulta inexplicable, porque, para estar a tono con esta magnífica crónica, todo lo que en Cuba pueda resultar inexplicable tiene mucho que ver con aquello de que «En el principio “era” el verbo». Era. Fue. Y los castristas nunca han entendido ni de verbo ni de sujeto ni de predicado. Energúmenos.

    Gracias, Zoé.

  4. Esas crónicas del cura son una verdadera delicia. ¡Cómo las he disfrutado! Me han hecho sentir rabia, nostalgia, orgullo, alegría y me he desternillado de risa. Gracias.

  5. Maravilloso, si le levanta un poco el animo a uno definitivamente. Valiente ante tanto cobarde.

  6. Zoé como “manjar de los Dioses” he disfrutado la crónica del Sacerdote de Guáimaro Alberto Reyes Pías.¡Que el Señor lo bendiga por su honestidad y simpatía! Gracias por aconsejarnos su lectura. A la espera de próximas «venturas y desventuras»!!

  7. Zoe, gracias que te hice caso a tus «ruegos» para que leyera esta cronica,lo de la promesa de ir en tren en vez de a pie,me orine de la risa!, tiene razon Ibis, si no fuesemos cubanos…., pero como lo somos…, sabemos que en esa selva todo es asi.

  8. Excelente crónica, el Padre Alberto (como se le conoce en Camagüey) es un ejemplo de consagración a Dios. Sepan que muchos curas de «a pie» en Cuba son de ese estilo y manera de pensar; lamentablemente la prensa solamente refleja a Su Eminencia Reverendísima y sus acólitos aduladores de la misma cuerda. Ya ha tenido problemas en Cuba el Padre Alberto, en el año 2004 si mal no recuerdo lo mandaron a «estudiar» a Comillas, el gobierno a través de la Señora Caridad Diego (de la Oficina de Asuntos Religiosos) cuyo nombre no tiene nada que ver con la virtud teologal pidio que lo desaparecieran de Camagüey.

Deja un comentario