¡Al ataque! Por Julio César Gálvez.

¡ Al ataque ¡

Por: Julio César Gálvez.
Sección: Una isla perdida en el mar.

Nuevamente el régimen totalitario de La Habana ataca contra el recién electo gobierno de España. En esta ocasión es el ministro de Exteriores y Cooperación español, José Manuel García-Margallo, el punto de mira de atención, quien el pasado 17 de abril asegurara, durante una intervención en el Senado, “ que visitaría Cuba si le permiten reunirse con los disidentes ”
El viceministro cubano de Relaciones Exteriores, Dagoberto Rodríguez, calificó de “ injerencistas e irrespetuosas ” las palabras de García-Margallo a la vez que señalaba que “ a Cuba nadie le ha invitado ” No es la primera vez que el viceministro cubano ataca al jefe de la diplomacia española. El pasado mes de febrero ya lo había tildado de “ injerencista ” también.

No es un ataque casual. La cúpula de viejos generales que desgobiernan en Cuba siempre fustiga a quienes no piensan igual que ellos. Pero el ataque del totalitarismo cubano puede ser parte de una trama, muy bien orquestada desde La Habana, de la izquierda latinoamericana y española contra el actual gobierno de España, para ahondar en la crisis financiera dejada por los socialistas durante casi 8 años de escarnio en el poder. Un plan para tratar de sacar de en medio del camino a Mariano Rajoy y el Partido Popular, con los cuales el totalitarismo cubano “ no corta el bacalao ”
Como señalara en una ocasión José Martí “ … en política lo real es lo que no se ve ” Primero fue la expropiación de tierras decretadas en Venezuela por el presidente virtual, Hugo Chávez; meses después la intervención de YPF Repsol en Argentina, por parte de Cristina Fernández, para ocultar el profundo abismo en que está sumida la economía del austral país latinoamericano; hace unos días, el primero de mayo, Día Internacional del Trabajo, Evo Morales, sorprendió a todos con la incautación de Red Eléctrica de España en Bolivia, que cuenta con el 99,94 por ciento de participación indirecta en la Transportadora de Electricidad de este país de América del Sur.

En las declaraciones de Dagoberto Rodríguez, brindadas a la prensa este lunes, resalta “ que Cuba ya no es una colonia española ni de ningún otro país ” y solicita a Margallo que atienda “ la profunda crisis económica y social que vive España y del enorme descontento que existe en esa sociedad, donde casi el 40 por ciento de los jóvenes carecen de empleo ”

Las palabras del viceministro cubano tienen un trasfondo bien intencionado. Se le olvidó o paso por alto mencionar que Cuba es dependiente del petróleo – 100 mil barriles diarios – y de los más de 4 mil millones de dólares anuales que recibe de Venezuela, por el trabajo esclavo de más de 60 mil médicos y personal de la salud, profesores de todos los niveles, entrenadores y especialistas deportivos, sin contar los militares que controlan y dirigen el entramado político y económico venezolano y los hombres de la Inteligencia cubana que cuidan todos los movimientos de Chávez, o los que están infiltrados entre la población a la espera de un desenlace que pueda reverter el control de poder en la nación.

Lo que no dijo Dagoberto Rodríguez en su información, es que los jóvenes cubanos se lanzan al mar en frágiles embarcaciones, tratando de escapar de las realidades de incertidumbre y falta de oportunidades de empleo y una vida digna que brinda el socialismo tropical cubano. Tampoco mencionó que el gobierno socialista de José Luis Rodríguez Zapatero dejó a España con 5 millones de parados, en plena recesión económica, a punto del rescate y una galopante corrupción política y administrativa. El viceministro cubano no podía mencionar nada de esto, lo mismo que se vive en la isla día a día, porque su nivel de vida en nada se asemeja a la realidad del cubano de a pie. Él es uno de los privilegiados del raulato.
También se le pasó decir las idas y venidas de ministros y miembros de la dirección del PSOE, que en los años de gobierno de Zapatero han vacacionado o pasado por Cuba, o los miembros de ETA que viven con plenas garantías y seguridad en la Isla.

Ojo atento a cuanto ocurra en las relaciones económicas y comerciales con España en lo adelante. De seguro la izquierda populista tratará de poner sus zancadillas. Tiempo al tiempo.

5 respuestas para “¡Al ataque! Por Julio César Gálvez.”

  1. Las expropiaciones de empresas españolas no son mas que el castigo por carambola, usando a regimenes marioneta, que el castrismo esta aplicando a España por no haber seguido en la senda del Zapatismo. No se atreven a hacer las expropiaciones ellos mismos, para que España no les corte el monton de billetes que reciben. Pero si mandan a la fiel comparsa letrinoamericana a hacerlo. Los politicos son los politicos, lo menos que deberian hacer es expropiar la embajada de Cuba y todos los consulados y poner a vivir alli a los expresos que estan en la calle.

  2. Si, AR, eso fue denunciado en este blog antes que el Herald se molestara en reproducir la noticia….

  3. Debe costarles a las autoridades cubanas digerir que ha regresado al poder en España el partido político que, bajo Aznar, promovió la Posición Común contra Cuba en la Unión Europea, de la que aún no consiguen despejarse a pesar de ingentes esfuerzos en tal sentido por Zapatero y su pintoresco canciller. La sola imagen de Rajoy debe recordarles permanentemente al anterior Primer Ministro del PP, Don José María Aznar. H

    Hoy son otros los vientos que soplan en Europa, más fuertes desde el Este, de modo que aún cuando el propio Rajoy quisiera rever semejante medida de su predecesor y camarada partidario (por ejemplo para acompañar las acciones de Repsol en la isla, cuyo gerente local habita uno de los cómodos palacios de Cubanacán), hay otros países europeos que se opondrían rotundamente.

  4. Muy duro de cortar ese cordon umbilical entre los hijos del soldado del genocida Weyler y los espanoles de todas las corrientes politicas. Los une el antiamericanismo. Hoy entro en la Habana el buque insignia de la Armada espanola, Sebastian el Cano, los protocolos como los de siempre y la marineria jineteando.