José Carlos, el balsero guapo. Por Tania Díaz Castro.

JOSÉ CARLOS, EL BALSERO GUAPO

Por Tania Díaz Castro

José Carlos Fernández García, un joven vecino de calle 19 y 308, en el reparto El Roble, de Santa Fe, pueblo costero del oeste habanero, desde hace apenas unos días le llaman ¨el balsero guapo¨, por el coraje que demostró cuando en una balsa fabricada por él y un grupo de amigos, estuvo navegando en alta mar durante días, hasta casi llegar al Sur de la Florida.

Durante más de un año estuvieron reuniendo dinero para comprar los materiales con que construyeron la balsa, con motor fuera de borda, vituallas para la alimentación y todo lo que necesitaran. El grupo estuvo compuesto por diez hombres y dos muchachas novias de dos de ellos.
Cuando estaban a punto de divisar a lo lejos las luces estadounidenses, fueron interceptados por el Servicio de Guardacostas de Estados Unidos –SGE-, en la primera semana del pasado mes de mayo y regresados a Bahía Cabañas, al oeste de La Habana.

Fue precisamente por esos días que el SGE llevó a cabo la repatriación de cincuenta y cinco cubanos, casi todos jóvenes, que navegaban en embarcaciones endebles y sin equipos de seguridad para los peligros del mar, según informes de dichas autoridades.

Comentan los acompañantes de José Carlos la fortaleza de carácter que demostró este joven de 29 años durante los días que estuvieron navegando y el optimismo que siempre tuvo de llegar a tierras norteamericanas, con el propósito de rehacer sus vidas y prosperar en una sociedad libre.
Conversé con José Carlos Fernández García, técnico autodidacta de teléfonos celulares e inalámbricos y me aseguró que no va a renunciar en marcharse de Cuba. Hace cinco años que realiza trámites en la Oficina de Intereses de EEUU en Cuba –SINA-, desde que su padre, Carlos Fernández, residente en Miami, lo reclamara y cree que ha esperado demasiado tiempo.

-La vida se me va. Me voy a poner viejo esperando por una entrevista positiva que espero de la SINA. Si se me presenta de nuevo la oportunidad de irme en otra balsa, haré de nuevo el intento. No me importa morir en la boca de un tiburón, si aquí muero lentamente de mal vivir.

Santa Fe, mayo 2012

Una respuesta para “José Carlos, el balsero guapo. Por Tania Díaz Castro.”

  1. La embajada americana o SINA o SINICOS como quieran llamarle es una cueva para dar visados y entrevistas en cualquier momento ha los agentes o simpatizantes del regimen, pero cuidado! con equivocarse y no crean que no es cierto, todo tiene el consentimiento del departamento de estado norteamericano y detras de toda la benevolencia que muestran esconden el verdadero objetivo que es el acercamiento con el regimen cubano. Las mayorias tienden ha confundir al pueblo y la cultura norteamericana con el comportamiento del gobierno de este pais, senniores el gobierno de este pais obedece unica y exclusivamente ha sus amos y duennios y estan ahi para servirle no al pueblo de esta gran nacion sino ha los duennios verdaderos de este y estos estan ya planeando y le estan dando la vuelta para tragarse ha Cuba y el ciudadano de a pie, que para ellos desde su punto de vista es la morralla de los pueblos y que le sirven solo para sus intereses
    por supuesto el regimen cubano impuesto por esa clase esta en el juego porque es parte de el se que hoy en dia cada vez mas despiertan las personas de esta fanfarria norteamericana y del regimen supuestamente opuesto ha este pais, pero no sus intereses. En dias recientes hemos visto la propaganda desplegada y las maniobras ocultas del arreglo con los magnates financieros y economicos, lo mismo cubanos que norteamericanos, la nacionalidad no importa lo que importa es el color de la fula y si alguien duda que importa sacrificar toda una nacion por 53 annios o ha ciudadanos de sus paises si para lograr lo que quieren esos intereses para ellos no es nada o es que la gente tiene mala memoria y no recuerdan lo que le paso al Maine frente ha la bahia habanera. Para los cipayos, que por cierto en este exilio abundan, no confundan el agradecimiento con la sumision y al final se cumplira la sintesis que es la conclusion de la tesis y la antitesis, todo creado por ese gran poder no tan oculto.