De lo que trajo el barco.

DE LO QUE TRAJO EL BARCO.

Resulta increíble cómo cualquier noticia acerca de Cuba lo tira p’atrás a uno, o sea, tira al más pinto en el piso. No hay una sola buena noticia que provenga desde esa isla de “malheur”, que nos haga saltar de alegría, todo se ha reducido a lo mismo con lo mismo: chivatería, pillería, abuso, oportunismo y desmemoria. Lo de la desmemoria no es nuevo, pero hay que decir que el cubano la ha cultivado con ganas en los últimos tiempos, la desmemoria crece como la pangola, y muy pronto arrasará los cerebros como la moringa los campos cubanos.

No creo que haya sido puro azar que el día en que llegara el primer barco desde Miami a la isla, cargado con envíos familiares, en los últimos cincuenta años, haya caído precisamente el día en que los sátrapas caribeños hundieron el Remolcador 13 de Marzo, donde murieron familias enteras y niños tratando de huir del país, en el año 1994. Sí, porque barcos en sentido inverso, así como lanchas, balsas, y hasta gomas de camión, han servido para botar y asesinar a miles de cubanos durante más de 53 años, pero al revés sólo ayer fue que pudo zarpar en aguas cubanas un barco fletado por exiliados (eso es lo que se dice), autorizado por el gobierno americano y por el régimen castrista, abarrotado de ayuda humanitaria (es lo que se comenta), pero me imagino que mucha pacotilla también iría en el barco.

Bien, ¿se acordó algún periódico de aquella otra embarcación hundida por los criminales castristas? Apenas algunos blogs mencionaron el suceso. La noticia era la pacotilla, y punto. ¿Algunos de los tripulantes de ese barco que llegó ayer a costas cubanas hizo algún homenaje a las víctimas, a esas familias que murieron tratando de fugarse del infierno comunista? No, seguramente tal era la euforia por protagonizar semejante acontecimiento que nadie tuvo memoria, ni un mínimo recordatorio, para el suceso mayor, el que pasará a los anales de la historia –quiéranlo o no- como uno de los más crueles que pueda cometer un ser humano contra otro, un depredador de los derechos humanos contra inocentes.

Y ya que hablamos de historia, ¿cómo creen que les gustaría pasar a la historia a los cubanos? ¿Por ser aquellos que siempre tuvieron en su corazón a los doce niños y a sus parientes ahogados por los verdugos, o por el contrario por ser de esos que los olvidaron en aras de otro barco lleno de baratijas, espejitos y guindalejas? Símbolo –dirán los comemierdas de turno- del “cambio, de una nueva era”, y de toda esa bazofia que tendrán a punta de lengua, con tal de no trabajar en aras de la libertad, ni de nada, de no trabajar “tout court”, de vivir del cuento y de la fama de ser cubanos, revolucionarios, y lo peor, vagos y castristas.

Verdaderamente, qué seres repulsivos se han vuelto esos cubanos. ¿Cómo piden respeto al mundo si nosotros mismos no nos respetamos? ¿Cómo quieren que el mundo reconozca el horror del castrismo si ellos mismos no lo hacen, y para colmo prefieren olvidarlo, eligen cambalachearlo por un barco que regresa, orondo, a llevarles la limosna que les toca por la libreta de racionamiento, la que le impusieron los Castro y la que le imponen ahora, sea metafóricamente, “los marañeros y mercaderes, los mafiosos” del exilio, a los que tanto se les ha criticado y vilipendiado y se les sigue criticando y difamando.

Qué vergüenza da todo eso, no, perdón, no es que de pena ajena, no, da ira. Es la razón por la que me aterra todo lo que se me presenta como cubano de llave USB y no de long play, porque todo lo que sale de allá fabricado de apuro, y ahora todo lo que entra de corre-corre, con ese barco famosillo, que hará varios viajes, y otros que se convertirán en una especie de Ferris del mendigo, me espanta, me entran unas arcadas que no puedo aguantar el buche agrio. Si antes existían unos Ferris semanales de La Habana hacia Miami, en los que las cubanas, habaneras mayormente, viajaban para comprar lo último de la moda en Miami. Ahora lo último, o sea, lo que nadie quiere, se manda en barquitos a los hermanos pobretones: Al pueblo cubano.

¿Tiene esto algo que ver esto con José Martí, con Antonio Maceo, con Carlos Manuel de Céspedes, con Mariana Grajales? Ni siquiera tiene que ver con los presidentes de la República, tan vituperada. No, esta es la Cuba de los Castro, la Cuba de los cubanos pedigüeños, limosneros, los cubanos del cuchillo entre los dientes, los cubanos que hacen del dolor de los demás un atout (ventaja) para brillar con lentejuelas y conseguirse un viajecito, un puestecito, un carrito, una casita, y hasta un nobelito prize, una vidita, en fin, una vidita. Son los cubanos de una vidita de mierda, a eso aspiran, no a más. Los cubanos de la envidia, del plagio, de la mentira, de la mitomanía, del quítate tú p’a ponerme yo. Son los cubanos que trajo el barco, de los que trajo aquel otro barco que hundió al país para siempre, el Granma, y que todos recibieron aplaudiendo y con los lemitas aprendidos de ahora para luego: “¡Pa lo que sea, Fidel, pa lo que sea!” Un barco que permitieron imponer y cementar encima del Parque Zayas, después que derrumbaron la estatua del presidente Zayas, y opacando la vista hacia el Palacio Presidencial desde donde el presidente Fulgencio Batista reuniera a cientos de miles de cubanos tras el cuartelazo de 1952.

Ese es el pueblo cubano, el que barre el polvo debajo de la cama o hacia los rincones, el que pega con esparadrapo el balancín del sillón de la abuela sin decírselo, el que si en medio del camino hacia el velorio de su madre se le parte una cambrera o se le arruga el filo almidonado del pantalón, vacilan entre irse al zapatero o a la tintorería, para llegar impecables a la funeraria, o seguir hacia la misma sin importarles nada más que el dolor que los abruma; el cubano de último diseño que prefiere ser reconocido por los turistas y no por los extranjeros que de verdad se interesan en la historia de esa isla. Porque los turistas no les sacarán los colores a la cara, ni les recordarán que hubo otros barcos, bañados en sangre, al contrario, los turistas aceptarán a estos cubanos empaquetados en el modelo del raulismo light, cuyo último evento que valga la pena comentar sólo tendrá que ver con la ligereza, el desatino, y la marrullería.

¡Pobre Cuba, cada día más a la deriva, como ese barco, o plataforma roída por tiburones, en la que la convirtió Reinaldo Arenas en su extraordinaria novela El color del verano, o como aquella imagen final de Underground, de Emir Kusturica, otro que se ha montado a última hora en el barco del desparpajo y la sinvergüencería!

¡Pobre Cuba! Pero como dice una amiga mía, “ella mismitica se lo buscó, entonces, que no se queje más”. Y como digo y repito yo: “Eso fue lo que trajo el barco”. El de ellos, no el mío. Adiós al Malecón. Mi ancla toca fondo en el Sena.

Zoé Valdés.

Remolcador 13 de Marzo, parte 2 (primera parte en el primer enlace dentro del artículo.)

Parte 3.

Parte 4.

Hundimiento del Remolcador Trece de Marzo. (El testimonio de una madre que perdió a su hijo pequeño.)

15 Replies to “De lo que trajo el barco.”

  1. Asi mismitico es sra. Zoe toda una verguenza. Hace apenas unos años se hablaba solo de los cubanos sinverguenzas y sin conciencia de la Isla ahora son las dos orillas que se hacen la competencia a ver quien es mas miserable (exceptuando unos pocos verticales) muchas veces pienso en retirarme y no participar mas en las redes pero mi ira me lo impide solo por el hecho de no darme por vencida por una cuestion de orgullo patrio, si su ancla toco el fondo de la Sena la mia tocò el Tiber,
    y oigame ese barco lo que ha traido es mucho con demasiado y lo que falta ay mamà se acabò el querer!

    Me gusta

  2. Habia estado viendo los videos de las denuncias y las fotos de los muertos, sobre todo los niños, y de verdad que no hay alma ni corazon en Cuba. En uno de esos mismos videos, despues de una conmemoracion publica que se les hace a las victimas, dentro de Cuba, aparece un batallon de brigadas de repudio gritando salvajemente consignas castristas. Yo creo que la desinformacion es tal, que esas personas nunca han sabido la verdad de lo ocurrido al remolcador cargado de inocentes. De otra forma yo entiendo que con el asesinato de niños como evidencia nadie sea capaz de apoyar la mentira. Todavia viendolo uno no cree como la mentira se apodera de esos cubanos. Niños asesinados, ahogados, Dios nuestro. Cuando el Titanic fue algo apoteosico y le dedicaron peliculas y hasta un museo ya tiene, celebraciones, entrevistas a los sobrevivientes… y nuestros niños ahogados, asesinados por Fidel Castro, Senen Casas Regueiros y sus esbirros, esa gente no quieren a sus propios crios. Luego los cubanos desmemoriados, sin cabeza, repudiando a las victimas, un acto de suicidio. La desmemoria es como un suicidio. El hundimiento del remolcador 13 de Marzo, incluido la mascra de niños inocentes, hubiera bastado para que todo el pueblo se rebelara. ¿Que mas victimas o sangre hacen falta para que ese pueblo salga del embrujo en que vive?Hay quien dice sentirse orgulloso de ser cubano, yo no. Yo me orgulloso primero de mi mismo, y al mirar toda esa bachata y renunciamiento por la pacotilla y el viajecito, por la vidita de mierda en medio de tales asesinatos, como si con nosotros no fuera, yo nunca estare orgulloso de ser cubano. Paz a esos muertos inocentes y justicia para los culpables. Ya no se puede preguntar en donde estan los cubanos para denunciar este crimen. Mejor preguntar donde habremos personas dignas que piensen en el dolor de la nacion como un dolor nuestro. Gracias por este recordatorio.

    Me gusta

  3. Una maravilla de isla…. como siempre digo, lo mejor es que el exilio es eterno. Es un espectaculo denigrante, el ver como los primeros que participan de la arrebatiña son quizas los primeros que participan tambien en la represion. Y lo mas dramatico: el cubano ha sido el vergudo del cubano. Y quien humilla al cubano, y quien vende al cubano al mejor postor, tambien es el cubano. De mar en peor.

    Me gusta

  4. Antes que alguien se queje del “mar en peor”. Lo he dicho asi, desde escapar por mar, hasta estar cada vez peor, es el ciclo terrible del cubano. Y la desmemoria, maravillosa tambien. Se olvidan muy pronto de todo lo que otros pueblos recordarian para siempre.

    Me gusta

  5. Usted tiene mucha razon ,hoy Cuba solo es un pueblo que no vale nada , solo piensan en la especulacion y en ver como joden al proximo, es una sociedad que en mas de medio siglo la transformaron a la doble moral y a la falta de dignidad y de verguenza por algo hoy en su ultima reflexion su amo pidio que sus esclavos deberian de alimentarse de moringa o de morronga y asi sera , que usted pueda pensar de un pueblo que acepta los caprichos de su progenitor, es tirste decirlo pero es una isla maldita que cada dia es mas sus miserias y sus calamidades y aun aceptan vivir bajo la falta de dignidad y de verguenza , solo hay que pedir por aquellos pocos que Dios se apiade de ellos y que reciban la paz aquellos que murieron por decear un mejor mundo , tiempo al tiempo que tal vez sea medio siglo mas que puedamos ver algo mejor de lo que vemos hoy.

    Me gusta

  6. Dice Mauricio J:”La desmemoria es como un suicidio.”…y dice bien!!
    Todo muy triste, gracias Zoé y saludos a todos…

    Me gusta

  7. Es cierto,eso y un poco mas somos los cubanos.El “jutiaismo” que practicamos,es hasta ahora un enigma no desifrado del todo,porque no por tratar este tema con pinzas,nos podemos sentir fuera de eso que “trajo el barco”. Estamos fuera(de la isla)porque en determindo momento decidimos salir,escapar,huir del infierno en lugar de tratar o seguir tratando de cambiarlo,porque en determinado momento debimos pensar mas en las personas que nos rodeaban y queremos,porque en determinado momento nos convencimos de que no valia la pena cualquier sacrificio por un pueblo que prefiere fingir que duerme,un pueblo que exacerba sus miedos en detrimento de sus mas elementales valores no merece la libertad ni el sacrificio de los que derrochan el tan escaso valor. No siento ira,no puedo sentirla si los oprimidos aplauden y traicionan,si los esclavos temen perder sus cadenas. Siento pena por ese pueblo que rebusca e inventa causales para seguir vendiendo su alma al moringuero………..Saludos

    Me gusta

  8. La masacre del Remolcador 13 de marzo paso inadvertida para la mayoria de los medios locales en el Sur de la Florida, imaginense en el continente. Anoche en A mano limpia lo menciono el Senador Lincon Diaz Baralt y como si nada, ni un minuto le concedieron en ese programa de tanto rating, El bergantin que llevo cuatro paquetes y unos colchones a Cuba se robo todos los titulares. Esta en curso tremendo baboseo, hasta el gorila golpista y narcoterrorista Chavez hace pucheros con Obama. No falta nada para una linea de cruceros Habana-Miami cuya cinta cortara Mariela Castro. Visualizamos al pobre Gross en muy mala racha. Excelso ensayo sobre nuestra infinita desgracia. Felicidades.

    Me gusta

  9. Otro clásico.
    La tragedia de Cuba son sus hijos. Los de ahora. La ira, señores,la ira….
    Gracias Zoé por decir lo que muchos pensamos.

    Me gusta

  10. A los que están al tanto del exilio histórico quiero participarles que el Sr. José Luis Fernández que durante años mantuvo un correo informativo en el internet, “La Voz de Cuba Libre”, ha dejado de hacerlo debido a problemas de salud.
    La otra tarde me comentó que un cubano “de los que trajo el barco”, como tan bien les ha puesto Zoé, invitado a una merienda en su casa de Northridge, Ca. le dijo que regresaba a la isla. Que con los $200.00 que un pariente le enviaba vivía mucho mejor en Cuba que en Los Angeles.
    Le dije a mi querido amigo que no me sorprende para nada lo que me cuenta, pero si me llena de ira.
    Saludos a todos.
    Gracias querida Zoé.

    Me gusta

  11. Verguenza y mas verguenza es lo que siento al respesto. Nos hemos convertidos en los mendigos del mundo.

    Me gusta

  12. Siento una inmensa verguenza por esa desmemoria cubana, como es posible que un barco lleno de mierda sea noticia y como dice el sr.Rubiano la mencion de la tragedia del remolcador 13 de marzo no lo sea! Esto es lo que ha creado ese regimen a traves de varias generaciones. Me alegro que no es la mia, segun mi experiencia aqui.

    r

    Me gusta

  13. Quisiera recordar que Cuba no se buscó el triste destino llamado revolución. Hay que conocer la historia!!!

    Me gusta

  14. Fragmento del texto “La Furrumalla” del poeta cubano Marien Fernández Castillo.

    (…)

    El Estado ha prohibido cualquier paseo
    en bote por los alrededores.
    Ni paseo ni botes, tranquilos en la orilla.
    No quiere disturbios
    en el sonar de los delfines.
    El Estado se preocupa ahora por los delfines,
    dedicación matinal.
    Es el mismo Estado que asesinó todas sus reses
    para envarlas al ejército de otro Estado
    a cambio de consoladores de silicona.
    Material sellador de culos.
    Silencio.
    El Estado soy yo;
    después de mí el mar invernadero.
    El secreto que guarda mi madre
    en la cubierta de La Furrumalla.
    Sé el motivo
    no apareció su cuerpo en la playa. Pausa.
    Ustedes, señores del Estado y la Marina,
    son unos buitres sanguinarios que le hunden
    los barcos a los traficantes de Vida después que ametrallan
    a los que salen con banderas blancas pidiendo perdón al Sueño.
    silencio.
    Desde las grifas los ametrallan o manguerean a los niños.
    Más tarde los fusilan impunemente. pausa
    pero el mar es el invernadero más potente:
    les escupe en sus charreteras
    cada vez que van a la costa a ametrallar a mi madre.

    Me gusta

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión /  Cambiar )

Google photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google. Cerrar sesión /  Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión /  Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión /  Cambiar )

Conectando a %s

Este sitio usa Akismet para reducir el spam. Aprende cómo se procesan los datos de tus comentarios .