Berta Soler: ahí sí hay ovarios. Por Tania Quintero.

Foto La Razón
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Por fin ha salido de Cuba una verdadera representante de la mujer cubana. Y de la oposición. Que piensa más en los otros que en ella. Que no padece del egocentrismo que muchos cubanos han heredado de Fidel Castro. Que no habla boberías, ni está dándose golpes en el pecho. Ni se cree que en sus manos tiene la llave de los truenos. Una mujer negra, sencilla, femenina. Que no sabe de ironías ni metáforas. Cuando responde, va directo, al grano
Lo que dice, lo dice alto y claro, sin medias tintas.

Basta ver las fotos, de cuántas personas fueron a despedirla al Aeropuerto, casi todas Damas de Blanco. Basta leer sus primeras declaraciones. Y los titulares. El de ABC: «Chávez regalaba petróleo a los Castro para poder reprimir a los cubanos». Y el de La Razón, de donde he tomado la foto: «El régimen cubano está relacionado con la muerte de Payá».

Hace tres añoseste titular también fue contundente: «El régimen castrista es una fiera herida que vive sus últimos momentos». Primavera Digital, periódico independiente que desde hace años se edita en Cuba,en mayo de 2012 la entrevistó.

En internet no se encuentra una biografía de Berta Soler Fernández (1964). Ni siquiera en la web de las Damas de Blanco. En Wikipedia, unos pocos datos, en inglés, donde uno se entera que estudió microbiología y trabajó como técnica de esa especialidad en un hospital. Está casada con el opositor Ángel Moya Acosta, fundador del Movimiento Opción Alternativa y ex prisionero político del Grupo de los 75, con él tiene dos hijos, Luis Ángel y Lienys. La familia reside en un apartamento de Alamar, populoso reparto situado al oeste de La Habana. Para tener una idea de la clase de mujer que Berta Soler es, copio dos informaciones tomadas de Payo Libre, de cuando su esposo esta preso.

El 5 de octubre de 2004, Vanessa Arrington, de AP, desde La Habana reportaba que un grupo de esposas de disidentes cubanos encarcelados iniciaron una protesta, para exigir que el marido de una de ellas sea trasladado a un hospital civil. Berta Soler Fernández se instaló en un parque ubicado frente a la Plaza de la Revolución con alimentos, agua y una litera. «Voy a esperar aquí hasta que vea a mi esposo con mis propios ojos o hasta que me arresten», afirmó Soler a la AP. «Día y noche», agregó la mujer, casada con Ángel Moya Acosta, sentenciado a 20 años de cárcel. Acompañan a Soler otras cinco mujeres, cuyos esposos, hermanos o hijos fueron enjuiciados en abril del 2003, durante una redada que llevó a la cárcel a 75 activistas.

Este tipo de protesta -escribía la periodista- no son comunes en la isla aunque las esposas de los disidentes ya realizaron marchas, ayunos y escribieron cartas a intelectuales y personalidades del mundo para reclamar la libertad de los disidentes. Soler explicó que su esposo padece de una hernia discal y sufre mucho en la cárcel de la provincia de Granma, al oriente de la isla, donde se encuentra.

«He estado pidiendo un traslado temporal a un hospital civil de La Habana donde yo pueda cuidarlo», explicó Soler. Agregó que el 10 de agosto las autoridades le avisaron que su esposo podría seguir un tratamiento médico en la capital. Pero pasaron 55 días y el activista sigue en la prisión de Granma. «He sido engañada», afirmó.

Dos días después, el 7 de octubre de 2004, Oswaldo Payá Sardiñas, coordinador del Movimiento Cristiano Liberación, denunciaba que «a las tres de la madrugada de hoy, jueves 7 de octubre, la señora Berta Soler, esposa del prisionero político Ángel Moya, fue desalojada por la fuerza del Parque de Comunicaciones, lugar público contiguo a la Plaza de la Revolución, por numerosos agentes de la Seguridad del Estado.

«Los agentes usaron la fuerza contra hombres y mujeres que pacíficamente estaban sentados en el parque, acompañando a Berta. Un oficial dijo que no aceptarían presiones, refiriéndose a la decisión de ella, de quedarse en el parque hasta que le dieran respuesta de una petición que presentó ante el Consejo de Estado, para que su esposo sea llevado a un hospital civil y operado de una hernia discal.

«En la noche anterior, pude hablar durante más de una hora con Berta, allí en el parque donde esperaba la respuesta. Me explicó que su esposo, según prescripción médica, debía ser operado desde hacía tres meses y que ahora esta confinado en una celda en la prisión de Las Mangas, en Gramma, casi inválido y sin la atención debida. Ella ha hecho repetidas peticiones sin resultados.

«Debemos aclarar que su petición consiste solamente, en que su esposo, Ángel Moya,  sea atendido en un hospital civil y operado. Fui al parque para acompañarle y darle mi apoyo y el de mi familia y compañeros. No hubo ninguna violación de la ley, ni alteración del orden, no hubo expresión alguna de contenido político. Solamente esperaban en un lugar público, un parque, por la respuesta a una petición a la que tiene derecho constitucional».

Es una pena que de los verdaderos disidentes apenas se encuentren datos sobre su vida y su trayectoria y haya que estar rebuscando aquí y allá para redactar un perfil mínimo. Sin embargo, Yoani Sánchez, qusegún ella misma acaba de confesar«no represento a ningún partido ni a ninguna fuerza política. Me considero un diplomático popular. Qué soy realmente. Ya no sé, un producto del siglo 21, los productos del siglo 21 son así, hiper-mezcladosLo mismo me pasa en el tema ideológico. La gente me dice, bueno, ¿eres de derecha o de izquierda? Lo cierto es que no sé muy bien que soy” en Wikipedia tiene una autobiografía tan extensa como la de la canciller alemana Angela Merkel.

Tania Quintero.
El Blog de Tania Quintero.

8 respuestas para “Berta Soler: ahí sí hay ovarios. Por Tania Quintero.”

  1. Berta Soler, una Mujer que tiene los ovarios bien puestos. Un abrazo!

  2. y es verdad que no hay nada sobre su perfil,yo misma pensaba que era una semianalfabeta y sorpresa!!la dama es estudiada y tiene muy claros sus conceptos aclaro no por esto otros opositores con menos posibilidades sean menos Gracias Sra. Quintero gracias Zoe

  3. Una DAMA a la que el queda muy bien nombre!!!

  4. que alivio

  5. Aqui si hay valor y definición. Bertha no es Metro-política del Siglo XXI .

  6. Berta Soler: mis respetos y muchas gracias.

  7. Y ahora qué dicen de la demócrata Bertha Sochusmer, después del numerito de chusmería acto de repudio al más fiel estilo castrista. Payasa es lo que es, con eso no va a ningún lado la disidencia del chancleteo

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