Del arraigo y el desarraigo.

José Martí con trabajadores tabacaleros, en la tabaquería, tras pronunciar un discurso. Ybor City, Tampa, 1893
José Martí con trabajadores tabacaleros, en la tabaquería, tras pronunciar un discurso. Ybor City, Tampa, 1893

De los escritores que he leído, leo y releo, desde mi juventud, o desde hace unos años hacia acá, no he conocido a nadie más arraigado a su condición originaria y al mismo tiempo a su elección de nómadas o trashumantes que Mario Vargas Llosa, Julio Cortázar quien casi todo lo que escribió tuvo que ver con París y fue escrito en esta ciudad, y Roberto Bolaños quien hizo gran parte de su obra en Chile pero también fuera de su país natal y, sin embargo, su eventual desarraigo devino -gracias al poder inmenso de la literatura- arraigo profundo a la hora de narrar historias de personajes oriundos de sus mundos y de describir sus tierras mismas. Esto no los convierte, gracias a la universalidad del viaje, en escritores del terruño, que es otra cosa bien distinta.

He querido citar solamente tres ejemplos latinoamericanos, ya que hay más, como Alejandra Pizarnik con toda una obra poética insigne en el exilio donde se suicidó, para no echar mano de los escritores cubanos del exilio, que es donde se ha escrito la literatura más importante de los últimos cien años, y cuidado no deba ir más atrás en el tiempo, si nos ponemos, ya que “estamos puestos para el daño”. Podríamos citar a Cirilo Villaverde, a José Martí con toda su obra mayormente escrita en el exilio, a Gertrudis Gómez de Avellaneda, a José María Heredia con su hermoso poema Niágara.

Guillermo Cabrera Infante, que escribió toda su obra en el exilio, jamás se sintió arraigado a nada como no fuera a la noche habanera, a su escritura, que para mí como para muchos de sus lectores, fue y es, hoy más que nunca, más habanera que la propia Habana, porque de La Habana ya lo único que queda es lo que en literatura le consagraron sus escritores. De modo que no sé a qué arraigo se refieren si ya no queda país del cual arraigarse. Por lo tanto Guillermo Cabrera Infante no sólo no fue un desarraigado, su lenguaje pleno de habanerismos, cubanismos y de situaciones a cuál más viva, jocosa, filosófica y divertida prueban que su arraigo iba más allá de la mera dependencia enfermiza al legado del castrismo, y que nunca se redujo a esa dependencia como otros que hoy se llenan su cochina boca con la intención de opacar la literatura escrita en el exilio. Guillermo Cabrera Infante escribió para reconstruir esa Habana que gente como el Caradura de marras destruyeron, para volver a encender una vela apagada tal como se inicia la novela Tres Tristes Tigres, y jamás se desvió de ese mapa de una Habana que reconstruía cada día con su escritura, mientras que otros la destruyeron y destruyen con su militancia, ayer al fidelismo y hoy al raulismo. De tal manera, decir a estas alturas que “el exilio mata la literatura” o “la escritura”, tal como ha dicho el Caradura de marras, y continuar además con “el arraigo”, “el desarraigo”, y el blablablá que ya tanto aburre, por falso, ignorante, manipulador, y por ser, eso sí, idioma arraigado de esbirro, es la prueba más fehaciente de los planes que se tejen en Cuba para destruir a los escritores exiliados, cosa que no podrán hacer jamás, porque la obra está ahí, escrita.

Ya sabemos que para Caradura, Premio Castrista Nacional de Literatura Arraigada, los escritores exiliados latinoamericanos, por serlo, o sea, al ser chilenos, peruanos, argentinos, pues para él, faltaría más, no pierden su condición de “arraigados”, ni el exilio les mata su literatura, ni los amarga, ni nada por el estilo. Ahora, para ese mismo Caradura, el exilio surte el efecto contrario en los escritores exiliados cubanos, y pone entonces de ejemplo a Cabrera Infante con la intención de denigrarlo. Aparte, tremendo encarne que tienen con Guillermo, no se les quita de la mente ni un momentico así. De modo que el escritor que según ellos ha sido el más desarraigado de los cubanos (lo que este señor objeta como algo muy negativo, debido a su estupidez y provincianismo, por supuesto) los atormenta a diario, porque ellos sí que lo tienen (a Guillermo) muy arraigado dentro de sus mentes; después de haberlo ignorado por más de medio siglo, y de intentar borrarlo del panorama de la literatura cubana, tal como hacen con otros hoy en día, y eso con la complicidad de la prensa internacional.

A este señor que tanto habla de arraigo y desarraigo habrá que recordarle que cuando él quiere ver un juego de pelota de los Yanquis se compra un billete de avión y se da un saltico a Miami, que pasa más tiempo fuera de Cuba que en la vivienda del suburbio de lujo habanero donde aparece en pose de ensimismado en las fotos, en la cual marca la tarjeta momentáneamente sólo para eso, para tirarse las fotos; y que probablemente haya tomado él a estas alturas más aviones que el mismo Guillermo Cabrera Infante, quien vivía sumamente feliz y libre en su casa tan cubana de Londres, rodeado de libros cubanos y universales de su magnífica biblioteca, porque en la vida, si algo sabe un verdadero escritor, es que es preferible ser un desarraigado que un lamebotas y un cómplice de la ignominia.

No acabo de entender cómo festivales literarios de la estatura del de Saint-Maló (donde he participado en tres ocasiones), entre otros, todavía invitan a este escribano del castrismo. Puesto que este tapiñado desprecia con tanto encono a los escritores desarraigados, a los que son una suerte tenerlos, conocerlos, y leerlos, en este tipo de evento, dedicados específicamente a ellos. ¿Qué hace él pues gozando de una condición, de una ventaja, que tanto denigra en ese tipo de festivales y ferias donde se homenajea el desarraigo, el nomadismo, el exilio, la trashumancia?

Otros ejemplos de escritores profundamente desarraigados: Ernesto Hemingway, Juan Goytisolo y Bruce Chatwin. Pero muy arraigados, eso sí, a la libertad y a la escritura como baluarte universal y no como cagarruta provinciana de terruño. Podría citar otros nombres, pero creo que ya con estos ejemplos puse en su sitio al mierdita de turno.

Zoé Valdés.

17 respuestas para “Del arraigo y el desarraigo.”

  1. Otro clásico.
    Este articulo se disputa entre muchos de nuestra querida Zoé el puesto como el que más atención merece; entre los lectores serios, los profesores, los estudiantes y los historiadores.
    Con absoluto apego a la justicia nuestra anfitriona barre el piso con los habitantes degenerados portadores de miasma contraproducente y barata que hacen pasar con la complicidad de bandidos en ambas orillas como literatura.
    Mencionando lo elementalmente grande de Heredia, Villaverde, Vargas Llosa hasta el Maestro Guillermo Cabrera Infante la mejor escritora cubana de los últimos tiempos se da gusto con la naturalidad de su exquisito talento darnos una clase de civismo, de moral y de literatura.
    Gracias Zoé Valdés, y que tiemblen los mezquinos: los buenos los desenmascaran y los justos nos compramos sus bodrios.
    Libertad y Vida.

  2. Saint Malo ,esta situada en pleno pays de los Rojos ,no se le puede pedir tanto cerebro a la Izquierda caviar .
    Es asi unos consacran su vida a defender con sus armas literarias sus ideales y otros viven de sin idelales inflandose ,de falsas Armas llenas de mentiras ,como el Caradura .!
    Si hay una Excelencia literaria Cubana ,mejor buscarla fuera de Cuba ,en el Exilio .Bisous

  3. Clara, muy clara nuestra premiada anfitriona. No se puede decir que ellos son los que tienen el alma desaraigada pues ni alma tienen.

  4. Bello articulo, la literature cubana del exilio es de muy Buena calidad( con algunas excepciones) en los Buenos no hay desarraigo, llevan a su patria muy dentro, con veneracion y respeto. La basura sera y seguira siendo siempre basura. Bravo Zoe.

  5. Excelente el artículo. Antológico. Lo que se dice un buen gaznatón a este profesional del gatopardismo literario castrista que cumple a cabalidad con la premisa raulista de dividir el mundo literario entre los que se fueron y los que se quedaron, tratando a toda costa de subestimar a los primeros, mientras que descaradamente los plagian y hasta se los apropian.

    Hacer del lugar de residencia un sinónimo de pureza y excelencia literaria es una actitud cretina, frívola y por demás oportunista. Suda envidia este individuo, por eso siempre se lo sorprende inmerso en la “misión” de intentar denigrar a quienes no les llega ni les llegará al tobillo. Es un claxon de submarino, un remo corto, un vendedor de humo. Es decir (por orden de elementos) Inútil, Inservible, Nada.

    Somos los lectores, en última instancia, los que decidimos quiénes nos representan mejor en sus obras. En lo particular, hace mucho rato que lo tengo claro: los escritores exiliados y punto. Porque a los que (como él) cerraron y aún cierran sus bocas y sus tinteros ante los exilios forzados de sus propios colegas, siempre los veré como paradigmas de complicidad y silencio, que justamente se quedaron en el “patio” por la oportunidad de ocupar el hueco (que no llenarlo) que dejaban los que se veían obligados al exilio.

    Digo yo, ¿qué le hace pensar a este individuo que los seres humanos somos como los vegetales, que cuando los arrancan de la tierra pierden sus raíces? Los seres humanos llevamos las raíces encima, cualquiera sea el espacio que habitemos. Punto. ¿Por qué mejor no habla de la dictadura (esa que sigue en pie y que además le concede premios) que obligó al exilio a los escritores cubanos que tanto le gusta subestimar? ¡Uy, no, caquita nené! Él, como muchos de los publicados y premiados en el “patio”, es un oportunista que vive en aviones, hoteles, pero luego tiene el descaro de venir a hablar de desarraigo. Estoy segura de que si a este individuo se le pregunta qué es lo que más le gusta de Cuba, en un acto fallido respondería que La Torre de Eiffel. ¡Hipócrita! A mí no hay quien me saque de la cabeza que esa Raspadura es de remolacha. ¡Mi dió, ¿quién se come eso?!

    Gracias, Zoé.

  6. ¡Viva el desarraigo!…

  7. Para ellos todo lo que excluya a la mugre revolucionaria es desarraigo, es la tirria que les corcome el higado, ellos son conscientes que todo lo que valia, tuvo que salir de esa cochambre para poder brillar con luz propia sin tenerse que doblegar a un tirano, y ahora como ven que los han opacado se vuelven locos y hablan lo que sea, total si asi es como los ha domado el tirano, de seguro este Caradura sabe que ese premio no lo avala a ningun status de honor, a no ser mas que de sumision al dictador.

  8. El escritor colombiano Álvaro Mutis, ganador del Cervantes, falleció en Ciudad de México
    Publicado el 22 de sep de 2013 9:31 pm | 0 comentarios

    Foto: AFP
    (México, 23 de septiembre – Agencias).- El escritor colombiano Álvaro Mutis, ganador del premio Cervantes en 2011, muerió este domingo en Ciudad de México, informaron fuentes oficiales.

    “Lamentamos el fallecimiento del escritor Álvaro Mutis. Enviamos nuestro pésame a familiares y amigos”, dijo a través de su cuenta Twitter el Consejo Nacional de la Cultura y la Artes. Por su parte, el Instituto Nacional de Bellas Artes hizo lo propio.

    Mutis, de 90 años, pereció en un hospital de esta capital, según informes de medios locales de comunicación.El fallecimiento del autor fue confirmado por el Consejo Nacional para la Cultura y las Artes de México (Conaculta), que no dio a conocer razón de la muerte del escritor.

    Mutis, de 90 años, Premio Cervantes 2001, pereció en un hospital de la capital mexicana, según informes de medios locales de comunicación.

    De cuerdo con la edición digital del diario “El Universal”, la viuda del escritor, Carmen Miracle, dijo que el autor colombiano falleció a las 16.20 hora local (21.20 GMT), por un problema cardiorrespiratorio, en el Instituto Nacional de Cardiología.

    El titular de Conaculta, Rafael Tovar, en un mensaje por twitter, expresó su pésame a la viuda de Mutis “y a Gabriel García Márquez por la muerte de su amigo más entrañable”.

    Mutis, que vivía en México desde 1956, estaba considerado como uno de los mejores poetas y narradores de su generación y como un excepcional exponente del “realismo mágico”.

    Hijo de diplomático, Álvaro Mutis creó una extensa obra poética caracterizada por la exuberancia, la torrencialidad, la vegetación sensual y feraz, según los críticos.

    Además de Premio Cervantes 2001, fue galardonado con el Príncipe de Asturias de las Letras y el Reina Sofía de Poesía (ambos en 1997) y el Premio Médicis a la mejor novela extranjera en Francia (“La nieve del almirante”, 1988) y el Grinzane-Cavour de Italia (1997).

  9. hace unos dias habia leido la noticia del premio al Caradura(te quedò divinoo) pero preferi no comentarla ni poner el link porque sabemos que estos dos editorialistas son dos verdaderos caraduras y porque sabia que saldrias con algo genial para comentar como queriase demostrar.

  10. Mi unico arraigo esta en el desarraigo.

  11. El arraigo proviene del bienestar, el desarraigo del olvido.

  12. MENOS mal que al desarraigarnos, parece nos sentimos mas arraigados… nunca he visto mas banderas cubanas ondear que las que veo en este Miami… gracias ZOE una vez mas……

  13. Nuestro José Martí dijo:» El que no sabe honrar a los grandes no es digno de descender de ellos».. Recuerden que el primer deber del ser humano que se sienta libre es pensar por si mismo. Que podempos esperar de estos lamebotas castristas.
    Bravo por Zoé Valdés en éste articulo brotó de ti todo lo que tienes de CUBANA DIGNA.

  14. «no compramos sus bodrios….» disculpen.

  15. BAM Lady ZOE , YOU ARE GOOD !!!!!!!!…….very clear HO HO HO !!!

  16. Son todos de la misma pandilla, sólo que a este le tocó el frente ¨culturoso¨.