Tres tazas.

En Zoé en el metro.

10 respuestas para “Tres tazas.”

  1. Es asi, la grandeza de Cabrera Infante le queda tan grande a estos marrulleros escritorzuelos del oficialismo cubano, que les arruga aun mas el ego. Cabrera Infante no tuvo solamente una prolífica carrera como periodista y ensayista en Cuba, sino que en el exilio tuvo una verdadera explosion como novelista de la Cuba que se destruía a diario. Y de que modo. En cuanto al escribidor americano, ya sabemos. Seguramente un seguidor de Hemingway, el Che Americano.

  2. Esas tres alegres tazas te quedaron divinas, saludos sra. Zoe

  3. Zoé estoy contigo 100 %. Pero Guillermo ya está en el Olimpo y allí no llegan quienes apenas tienen el vuelo de una gallina, de las que el mediocre oficialismo cubano está repleto en sus 14 provincia e Isla de Pinos, ¡¡perdón!!, de la Juventud.

    Como ves, mi incontinencia crónica me impide callar lo que siento, le guste o no a quien lea mis modestos y a veces acalorados comentarios.

  4. de esta lapidaria frase de Zoé: «Y el tercero es un periodista y biógrafo norteamericano, vamos a decir, que medio zanaco o se hace.» Eso es un escribidor americano. Y seguramente, como dije, un seguidor del Hemingway, el Che Guevara Americano.

  5. Zoé, el periodista no miente, este señor es el escritor má importante de la Cuba castrista, él se la da de cimarrón pero es el más esclavo de todos, él sabe que si se suelta se hunde, su destino, no sus novelitas, será negro. Él se merece ese calificativo EL ESCRITOR MAS IMPORTANTE DEL CASTRISMO.

  6. ESOS ESCRITORZUELOS REPTAN

  7. ¿Dónde están los nombres de las personas aludidas como “personeros… de la tiranía»? ¿Por qué se omiten? Especialmente el del “escritor” que según esta nota sostiene que GCI no publicó nada desde que se marchó de Cuba, que es una estupidez como una catedral. Zoe, ¿dónde están los nombres?

  8. Maldad disfrazada de ignorancia o al revez cual de las dos son peores.

  9. Lo que más le ha dolido y duele a esas “tres tremendas deposiciones” es que el mundo sigue atento a todo lo que dijo Caín y a todas las cosas que aún tiene por decirnos.
    Que cualquiera de esas “tres tremendas deposiciones” ose poner en su boca el nombre de Caín es lo mismo que ponerse a cantar un tango en alemán: una herejía.
    Que sigan ellos rumiando su propia envidia. Caín sigue escribiendo. El mundo, agradecido.
    Gracias, Zoé.