Gina Pellón entrevistada por Gustavo Valdés

GINA PELLÓN entrevistada por GUSTAVO VALDÉS.

Gina PELLÓN mostrando una de sus obras a Gustavo Valdés
Gina PELLÓN mostrando una de sus obras a Gustavo Valdés, Cepp Selgas y Ricardo Vega

GV: Gina, ¿cómo surge su interés por la pintura? Entiendo que es en Cuba, aún muy joven que comienza a pintar…

GP: Sabes, desde pequeña me interesó dibujar o reproducir cualquier objeto que cayera en mis manos, cualquier cosa relacionada con la creación en sí. Después de los estudios elementales de la infancia insistí en asistir a la Escuela de Bellas Artes de La Habana, donde hice seis años de estudios. Termino en 1956, y ya para 1959 estoy en París con la intención de desarrollar mi pintura. Debo agregar que paralelo a mis estudios y a través de ellos conocí a muchos pintores e intelectuales que se convirtieron en amigos. De ahí que participé en algunas exhibiciones sin gran trascendencia. Sin embargo, en el año 1959, participo en el Salón del 59 en La Habana. No puedo decir cuál fue la suerte de mis obras expuestas porque en ese mismo tiempo dejo Cuba para viajar a Francia, donde actualmente resido.

GV: ¿Qué pasa con su pintura al llegar a París?

GP: Cuando llegué a París me di cuenta que mi decisión de venir a esta gran ciudad marcaba como un renacimiento para mi. A veces cuando me preguntan qué edad tengo respondo que nací en 1959; y creo esto porque ha sido aquí donde he realizado mi obra, la parte concisa de la misma; mi madurez artística la adquirí en Europa. Mis deseos de conocer más, explorar, y crear se desataron realmente aquí, en París, de ahí que mi obra comience un período de evolución muy importante.

GV: ¿Se sigue considerando una pintora cubana?

GP: No en el sentido de mi obra actual, mi obra de Cuba fue algo experimental, pudiéramos decir tentativo. Estaba en la búsqueda, me sentía influenciada por pintores norteamericanos como Jackson Pollock, por citar un ejemplo. Pero algo puedo decir, y es que mi obra no puede desprenderse del color que tanto caracteriza a la pintura cubana. La explosión del color y el calor de mi pintura expresionista parte sin lugar a dudas de mis orígenes cubanos. No podría decirte qué me considero, quizás me siento una pintora citoyen du monde (ciudadana del mundo), de cualquier parte. Un creador no tiene nacionalidad. Las fronteras son una invención del hombre; la creación, sin embargo, no es atribuible a nadie, viene sola.

GV: ¿Considera usted que en Europa, específicamente en París, se está experimentando un reconocimiento del arte latinoamericano?

GP: Sí, y este fenómeno tiene una explicación. Aquí desde el año pasado hay un movimiento muy activo que celebra el descubrimiento del “Nuevo Mundo”. Hay un interés enorme por todo lo latino actualmente. Debe recordarse, además, que los grandes maestros latinoamericanos que visitaron o residieron en algún momento en París, fueron siempre muy bien acogidos tanto por la crítica como por el público amante del arte. Noté en mi reciente viaje a Norteamérica que el interés por lo latinoamericano allí es mucho más intenso. Me resulta muy curioso y lo considero además muy importante.

GV: Gina, aunque su obra ha pasado por varias etapas, su lenguaje visual parece no haber sufrido cambios dramáticos y ha conservado esa intensidad emocional que es palpable en toda su obra. ¿A qué atribuye usted este fenómeno?

GP: Cuando salí de Cuba cargué con todo mi espíritu creativo, mis proyectos, los deseos de crear. Al llegar aquí y abrir mis valijas me di cuenta que había aún un largo camino por recorrer, mucho que aprender. Sentí la necesidad de leer, ir al teatro, asistir a conciertos. Comencé haciendo selección en la pintura, me dediqué a visitar museos y otras instituciones culturales, leí muchos libros de arte. Como resultado, la obra que yo había hecho hasta aquel entonces cambió, comenzó a evolucionar enormemente porque tenía ya la influencia de los grandes maestros de aquí, de Europa. Y cuando me integré al grupo COBRA de los países escandinavos, al cual pertenezco desde hace unos 25 años, aquel dibujo y concepto de diseño romántico, tal vez infantil en la línea de Paul Klee, desaparece casi en su totalidad. Mi obra, sin embargo, sigue una misma línea con bases firmes en el tratamiento de las formas y el color, que viene un poco a ser el sello personal de la misma.

GV: ¿Qué ha estado haciendo últimamente y cuáles son los planes futuros inmediatos?

GP: Acabo de hacer una retrospectiva en los países escandinavos, una muestra compuesta de 37 obras que resultó muy interesante; también expuse recientemente en el Grand Palais, aquí en París. Fui presentada en la Feria Internacional de arte Art in Miami, en la ciudad estadounidense del mismo nombre, y créeme que fue una gran experiencia. Ahora mismo me encuentro trabajando para la Bienal de Barcelona, dedicada este año al V Centenario del Descubrimiento, dentro de una exposición que se titula “La Creación en el Deporte”, y se aproxima una exposición personal también en París. Esos son los planes inmediatos y seguir trabajando y pintando que ha sido, es y será la pasión de mi vida

Esta entrevista fue publicada por primera vez en la revista Noticias de Arte de Nueva York, marzo de 1992 bajo el titulo “Conversación telefónica con Gina Pellón.” Formó parte de la colección de entrevistas “El color de la palabra” en Stet Magazine, Volumen I, Número 2, 1992. Una versión de la misma reapareció en Noticias de Arte una vez más en marzo de 1995.

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