Editorial: Los desdentados de Hollande. Por Zoé Valdés

Hoy sale un libro de la periodista Valérie Trierweiler, quien fuera Primera Dama de Francia en un período relativamente corto. Según la autora había previsto escribir un libro desde antes de su separación de François Hollande, presidente de Francia, acerca de su vida en el Palacio del Elíseo. Al separarse de su compañero (no estaban casados, y ellos se hacían llamar «compañeros»), el tema del libro tomó otro curso, quizá el de la venganza sentimental, pero no es sólo eso. El título del volumen es ‘Merci pour ce moment’, un excelente título.

El libro sale hoy en librerías, por lo tanto sólo conozco de él lo que se ha publicado en revistas y periódicos, apenas fragmentos. Y por supuesto, sale a relucir esa frase tan tremenda donde François Hollande, según Trierweiler, califica a los pobres como los «sans-dents», los desdentados, en una broma insoportable para un jefe de estado. Pero ya sabemos que Hollande es el presidente chistoso o pujón.

Lo curioso es que para un presidente de izquierdas, son los desdentados los que -debiera tenerlo en cuenta- se supone que han votado por él. Su desprecio a la pobreza no es nada nuevo, es típico de esa gauche caviar o divine, como quieran llamarle, que gana premios, títulos, y hasta la presidencia de la República, arengando a los pobres a hacer la revolución cuando ellos son los más burgueses que uno se pueda imaginar, más que ellos plus possible. 

La frase de Hollande en el libro de Trierweiler ha dado la vuelta al mundo, el presidente calla, pero ya envió a su ex mujer y madre de sus cuatro hijos, Ségolène Royal, y a todas las mujeres ministras socialistas a que saquen la cara en su lugar. Típico. La alcaldesa de París, Anne Hidalgo, ha sido de las primeras en defenderlo poniéndose en contra de la ex Primera Dama (aquí no vale ni la solidaridad femenina) argumentando que no leerá el libro. Ay, Anita, no me decepciones, por favor. ¿Cómo se puede atacar un libro sin haberlo leído antes? Típico también de los izquierdosos.

Yo sí voy a leer el libro, dentro de un rato salgo a comprarlo. Y es muy probable que los desdentados de Hollande, como yo también lo fui, sean los que lean el libro. Aunque igual para defenderlo a él. Conocido es también cuán masoquistas podemos ser los desdentados.

Zoé Valdés.

3 respuestas para “Editorial: Los desdentados de Hollande. Por Zoé Valdés”

  1. La hipocresia de la izquierda de caviar y limusinas es asi, no conoce limites. Ni siquiera los limites de su propia arrogancia. Aquí tenemos algo parecido, pero con la componente racial: la primera dama y su esposo, el presidente (si, así) quieren hacer como si todos los ciudadanos negros fueran pobres y todos los ciudadanos ricos fueran blancos. Asi, dejando fuera de la ecuación a los blancos pobres, los inmigrantes -salvo como no sea para deportarlos o usarlos para sus componendas electorales o politiqueras- y sobre todo, a los negros ricos a quienes ellos han absuelto de todo mal. Es nada mas y nada menos que el resultado del relativismo moral de la izquierda milloneta, de la izquierdosidad famoseante y reinante en este mundo. Mejor que no siga.

  2. Los izquierdosos son los reyes en menospreciar a los menos afortunados no sólo con frases hirientes sino con hechos. La arrogancia al separarlos por regiones, raza y nivel educacional los condena al fracaso en mucho de los casos.
    Excelente editorial.
    Gracias.

  3. Acá en la costa caribe colombiana dominada por una élite feudal, vemos como unos funcionarios públicos padres de unos críos desgraciados, que en este caso—fokin desdentados;–críos comunistas beligerantemente rojos, pero coño, que rojisimos enardecidos comunistas, que al ser estos padres deprimentes sirvientes de una burguesía feudal, pero que funcionarios públicos como verdaderos barrenderos( P.P.Passolini) supieron sacarle a esa élite feudal, que si el puesto laboral , que si las becas para su parentela comunista. Y de ahí en adelante esta parentela comunista aventajada con aquello, va mirando a los desgraciados camaradas con los que se estuvieron abanderando ¡ay!, por encima de hombro como si fueran pilas de mierda. Y estos comunistas —-una vez coronados –( tan parecido al –coronar–los narcos logrando ingresar un millonario cargamento de lo ilicito) el saludo te lo contestan es por el culo….

Deja un comentario