Los monstruos se pasean por el Mediterráneo. Por Charlie Bravo

La colaboración en la música actual es cada vez más una realidad, en la que se funden distintos géneros, diferentes expresiones y artistas que pueden parecer muy disímiles. A pocos se les puede ocurrir que un DJ de música electrónica de trance, el francés David Guetta encuentre algo interesante en un músico como Billy Gibbons, una leyenda del rock clásico y del blues. Aún más infrecuente es el pensamiento de que a Gibbons pudiera interesarle una colaboración con Guetta, pero ahí precisamente radica la genialidad de ambos artistas, han sabido verse y apreciar sus respectivos talentos desde las distancias que suponen un océano de por medio y géneros musicales considerados antagónicos por la mayoría de los críticos.

Los genios lo ven de otro modo, y por eso en un receso de la reciente gira europea de ZZ Top, Gibbons se presentó en Ibiza, donde tiene su cuartel general Guetta y se encerraron por unos días en el estudio de grabaciones.

De acuerdo con lo declarado por Guetta, “lo único que falta a la música electroacústica es un buen guitarrista” y naturalmente el decantarse por la selección de Gibbons para ese papel demuestra que el buen guitarrista deseado por Guetta tendría que ser de los mejores. Y quien mejor que Gibbons, un excelente músico, excéntrico como pocos y experimentador de carácter. Solo hay que recordar que a desde los ochenta trajo “juguetes nuevos” al estudio de ZZ Top en Houston y mezcló allí albums como Fandango, Afterburner, y sobre todo, Eliminator en lo que se llamó el “período de los sintetizadores” que se extendió del 1983 hasta el 1981.

Gibbons ha sido también un innovador en cuanto a las visuales de la banda y los videos que acompañan a sus mejores números, sus guitarras son diseñadas por él mismo partiendo de modelos básicos como la Telecaster, o la Les Paul, o colaboraciones con Bo Diddley uno de los bluesmen más excéntricos con quien diseñó una guitarra para la marca Gretsch con un diseño que recuerda las colas de los autos de los cincuenta. Las últimas guitarras diseñadas por Gibbons tienen que ver con su pasado psicodélico con la banda The Moving Sidewalks. En un giro entre tradición y tecnología tomó el diseño clásico (de 1953) de la Telecaster y el Precision Bass de la Fender y los trajo al siglo XXI incorporándole un mini-iPad que repite sin cesar un video de volutas de humo. Si esto no es video arte, música, tradición e innovación todo en uno, habrá que inventar una definición. Entonces, nada más lógico, en el historial de Gibbons, que dar un paso como este y cruzar las fronteras de un género que nada tiene que ver con el rock o su génesis, el blues.

David Guetta, por su parte es un maestro del remix, y sus colaboraciones con intérpretes de los mundo del pop y el hip-hop son famosas y son además la verdadera banda sonora de los clubs del Mediterráneo. Intérpretes europeos, africanos y americanos no solo requieren de sus habilidades como productor en el estudio, sino que aprecian las mezclas y remezclas que Guetta hace de sus éxitos, y el profesionalismo del francés le ha convertido en un Midas del género: todo álbum que produce vende muy bien, toda megafiesta de trance y dance que produce supera a la anterior.

Por tanto, una colaboración con otro artista de visión única era de esperarse, pese a que esta particular empresa con Gibbons ha sorprendido a muchos. No me sorprendió, en realidad, porque si uno revisa las colaboraciones en video del texano con bandas que van de Rusia al Canadá, pasando naturalmente por sus amigos españoles de la banda Tres Hombres y tantos músicos estadounidense, se da cuenta uno que la sed de innovación y cambio de Billy Gibbons es muy difícil de aplacar.

Guetta dice estar muy satisfecho con la colaboración con el músico texano. Gibbons ha prometido que la colaboración con el francés será una sorpresa para todos, y que ya tienen de ocho a diez temas en producción y mezcla, que verán la luz “muy pronto”.

Por lo pronto, se especula que el estreno sea en Ibiza, la capital de este género musical a nivel global. Se espera también que haya una gira encabezada por ambos creadores. Se sabe poco, eso sí, y todo viene envuelto en un aura de misterio. Lo cual hace aún más deseable el escuchar estos nuevos trabajos y más ansiosa la espera.

Charlie Bravo.

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