Once años en Suiza. Por Tania Quintero

Junto con mi hija y mi nieta mayor (tengo otra nieta en Cuba), en la noche del martes 25 de noviembre de 2003 salimos de La Habana rumbo a París, en un Boeing de Air France. Al aeropuerto Charles de Gaulle llegamos pasadas las 9 de la mañana del miércoles 26. Alrededor de la una de la tarde, con 9 grados de temperatura y lloviendo, subimos a un avión de Easy Jet. Una hora después estábamos aterrizando en Zürich.

Para nadie es fácil empezar una nueva vida en un país tan distinto y tan lejano, con cuatro idiomas oficiales (alemán, francés, italiano y retorromano) y con cuatro estaciones (otoño, invierno, primavera y verano), a lo que también tienes que acostumbrarte. Y aprender que para cada estación debes usar un vestuario y un calzado diferente.

No como en Cuba, que casi todo el año, puedes andar con ropa fresca y en sandalias. Eso sí, en Cuba como en Suiza, son obligatorias las sombrillas o paraguas, con la novedad que en los países fríos te protegen de la lluvia y también de la nieve, cuando está cayendo.

La nieve fue una novedad, en el primer y segundo año. Luego nos acostumbramos a nevadas ligeras o abundantes y a esa mezcla extraña de lluvia y nieve a la vez. De la época invernal lo que menos me gusta es que ya a las 4 de la tarde empieza a oscurecer, pero sí me gusta, y mucho, cuando durante toda la noche nieva y al levantarte, disfrutas de la blancura y brillantez de una nieve que silenciosamente ha caído mientras dormías.

Extrañar no he extrañado mucho, a no ser a mi familia, amigos más cercanos, el mar, los aguaceros y un poco los ciclones. En Lucerna, el cantón donde vivo, llueve bastante, pero suavemente. Rara vez el agua cae con fuerza, con vientos, truenos y relámpagos.

Llegué a Suiza con un 50 por ciento o menos de visión, debido a miopía avanzada, presbicia, glaucoma y cataratas. Más o menos veía con unos lentes de contacto duros que unos años atrás me habían hecho en el único laboratorio que entonces había en La Habana, si mal no recuerdo en 19 y 4, Vedado. Esos lentes contínuamente me lesionaban la córnea y en varias ocasiones tuve que estar un mes sin poder usarlos. Era riesgoso salir a la calle y si salía, era mejor de noche, porque podía ver las luces de los carros y las guaguas.

En la primera consulta en Lucerna, en mayo de 2004, la oftalmóloga me dijo que no valía la pena mandarme lentes blandos, que la solución era esperar a que ‘maduraran’ las cataratas para poder operarme. Hasta que ese momento llegó, en octubre de 2008, además de los lentes duros, usaba dos tipos de espejuelos: un par para ver de lejos, cuando salía a la calle, y otro par para ver de cerca. Me operaron con rayos láser y me implantaron lentes. Mi visión actual es óptima, como la de un piloto. Solo necesito espejuelos para leer si la letra es muy pequeña, también los uso para la computadora.

Cerca de nuestro edificio radica el Luzerner Kantonsspital y allí la Augenklinik o clínica oftalmológica. El doctor que me operó es esposo de la oftalmóloga que desde 2004 me atiende en su consulta, en la parte vieja de la ciudad, muy cerca del Lago de los Cuatro Cantones, del Kapellbrücke, el viejo puente de madera, y la torre Wasserturm, símbolos de Lucerna que en la foto pueden ver.

Mi hija, bibliotecaria de profesión, llegó a Suiza con 39 años. Luego de dos cursos intensivos de alemán y algunos empleos temporales (legales, los refugiados políticos no pueden, no deben, aceptar ningún tipo de trabajo ilegal), en 2009 consiguió una plaza en el comedor de una escuela pública. No gana mucho, pues solo trabaja tres o cuatro días a la semana, pero es estable y cotiza a la seguridad social.

Pero lo más destacado y lo que más mi hija y yo valoramos, es la educación recibida por Yania, su única hija, que llegó con 9 años. La enseñanza pública en los 26 cantones suizos es gratuita y tan buena como la privada. Entre febrero y mayo de 2004, asistiendo de lunes a viernes a un curso especial de alemán para niños extranjeros, el maestro consideró que dominaba el idioma, la incorporaron al 3er. grado de una escuela primaria. Allí estuvo dos meses, pero cuando el curso comenzó, lo hizo ya como alumna de 4to. grado.

De las tres, el mérito mayor en estos años lo tiene Yania: enseguida no solo dominó el alemán mejor que mi hija y yo, si no que aprendió el suizoalemán, dialecto que varía según el cantón. Ya en 6to. grado comenzó a estudiar inglés, que consolidó en la secundaria, donde se inició en el francés, idiomas que ha seguido estudiando en el bachillerato, junto con la gramática alemana.

Pienso que esa facilidad para los idiomas se debe a que desde niña ha tenido un excelente oído musical. En Cuba nunca cantó, pero en Suiza, cuando la escogieron para ser solista en el coro de la escuela secundaria, su madre y yo descubrimos que podría dedicarse a la música, como cantante o profesora. Pero todo parece indicar que va a seguir estudiando y ojalá logre un título universitario.

Como Attys Luna, la hija de Zoé, otro buen ejemplo de niña que creció y se educó en una nación desarrollada, en este caso Francia, mi nieta Yania tiene la cabeza bien amueblada. Ellas saben que en este mundo globalizado y competitivo, además de saber idiomas, necesitas el respaldo de una profesión y no de palancas ni amiguismos, para conseguir un buen empleo y ser más útil al país donde vivas.

Como mis nietas han sido y siguen siendo, lo más querido que en estos once años he tenido y sigo teniendo, con ellas me despido.

Cuando Amy Winehouse falleció, Yania escribió un post para mi blog. Su tío le ha dedicado dos posts, uno en 2009 y otro en 2011. Por sus quince años, le dediqué un serial. A mis dos nietas, Yania y Melany, les he dedicado dos posts, en 2012 y en 2013.

Tania Quintero

8 respuestas para “Once años en Suiza. Por Tania Quintero”

  1. Gracias, Zoé, por ese post. Espero que le guste a los lectores, lo he escrito con la sencillez y sinceridad que me caracterizan.

    Últimamente, por cierto, los lectores de este blog, no sé por qué, se han vuelto bastante ácidos hacia mí y hacia mi hijo.

    Las personas tienen su derecho a opinar y criticar, siempre que lo hagan desde el respeto, sin ofender ni calumniar.

    Pero el mismo derecho que esas personas tienen a decir lo que sienten, lo tengo yo para escribir lo que pienso.

    Con la diferencia que yo pongo mi nombre y apellido, y muchos comentaristas habituales a blogs y sitios cubanos, no se identifican y se escudan en el anonimato o en un seudónimo, para ofender, calumniar y hasta mentir.

    Al leerlo publicado, me percaté que el párrafo que comienza «De las tres… en la segunda línea, después de «dialecto que varía según.. no es canto, si no cantón, que es como Suiza llama a sus estados o provincias. Me disculpan por la errata.

    Que tengan un feliz día!

  2. Siempre disfruto mucho los textos de Tania, particularmente porque tratan o de la Habana, que es un país en si, o de Suiza, que es un país multiple y complejo. No que la Habana no sea compleja, que por ser una moderna ciudad estado -moderna en términos de la historia, una ciudad fundada en el siglo XVI es decir, en medio del renacimiento europeo y su variante tropical solo puede ser moderna, en términos del pestañazo de tiempo transcurrido entre esa fecha y hoy. Tambien, porque Tania escribe muy bien y de la música cubana es una enciclopedia. Tuve el gusto de conocer a la mayoría de los artistas que Tania ha dedicado sus posts y ella ha sabido retratarles muy bien, desde el punto de vista artístico y sicológico. Leyendo a Tania se me disipa el pesimismo-realismo en cuanto a la Habana (lo siento, me siento primero habanero) y veo que por algún resquicio hay una promesa. Luego me sumo de nuevo en mi pesimismo-realismo, al no creer en el ser cubano como un agente de cambios. Muchas gracias!

  3. Magnífico post Tania. Se nota que eres una gran periodista.

    Y ya que tú misma has detectado un «gazapo» tuyo, yo te comunico otro «gazapo» que en nada disminuye tu gran profesionalidad como periodista ( aunque yo a veces discrepe de algunas de tus ideas ):

    El «gazapo» que yo he detectado ( supongo que no me equivoco ) es el siguiente:

    Donde dices: …»el mérito mayor en estos años lo tiene Yania: enseguida no solo dominó el alemán mejor que mi hija y yo, si no que aprendió el suizoalemán»…

    Deberías haber dicho: …»el mérito mayor en estos años lo tiene Yania: enseguida no solo dominó el alemán mejor que mi hija y yo, sino que aprendió el suizoalemán»…

    Así se admite como correcto en … http://www.blogolengua.com/2011/11/sino-o-si-no-diferencia.html

    —–

    SINO:

    Puede ser una CONJUNCIÓN ADVERSATIVA o un SUSTANTIVO.

    SINO, CONJUNCIÓN ADVERSATIVA, introduce una afirmación contrapuesta a algo negado previamente, por lo exige que el sintagma u oración anterior implique una negación. Si la afirmación que encabeza es una oración con verbo explícito en forma personal, suele ir seguida de que y formar la locución sino que.

    Siempre va precedida de una pausa en la entonación, que en la escritura se marca con una coma, y nunca se hace pausa tras pronunciarla, ya que su pronunciación átona necesita apoyarse en el enunciado que le sigue. Se trata de una sola palabra, por lo que no se puede intercalar ningún otro elemento entre ‘si’ y ‘no’.

    SINO SUSTANTIVO, significa ‘hado’, ‘destino’. Tiene el mismo origen etimológico que signo y seña: el signum latino. Se reconoce, porque suele ir acompañado de un determinante (artículo, demostrativo, posesivo…) y a menudo de un adjetivo u otros sintagmas. Fonéticamente, es una palabra tónica, cuyo acento de intensidad recae sobre la primera sílaba: /síno/:

    “¡No renueves mi sino enlutado!” (R. Valle-Inclán, Cara de plata, 1923)

    “Quizá mi sino era morir así, en el mar, de héroe…” (Pío Baroja, Las inquietudes de Shanti Andía, 1911)

  4. Felicitaciones a estos tres valientes seres humanos por este aniversario (una especie de resurreccion, a mi juicio), y por saber enfrentar con sabiduria el exilio en tan maravilloso pais. Muy lindo post, lo disfrute muchisimo. Gracias a Tania Quintero y a ti, Zoé.

  5. Los artículos de Tania Quintero son siempre amenos y muy bien escritos.
    Gracias.

  6. http://youtu.be/H3brZj3Fs3Y

    esto es para los cubano y cubana que tiene la conciencia manchada

    acuerdate la conciencia es tu peor enemigo

    si o no

    por que para mi las historia tiene dos lado la que cuenta usted

    tania y quien es la que cuenta de su pasado en cuba como buena

    robo– ilucionaria————————–que ya es my darde para llantos

    su servido wade biker

    no me venga con cuento ——————————-por favor

  7. PROHIBIDO OLVIDAR , MUCHO MENOS PERDONAR………MEMORIA , MEMORIA…..desde el monte , mucho rato antes ASESINANDO venian , coooo~oooo ; la NOCHE de las – 100 – BOMBAS ,
    etc , etc ……y en » taquilla » desde el – 1 de Enero de 1959 – PUBLICAMENTE de por DERECHA por TV , prensa , radio , etc MISMOS CUBANOS a MISMOS CUBANOS ASESINANDO / fusilando
    veiamos a diario , AAAAA DIARIO ; siiiiiiiii , un dia tras otro dia ……..MEMORIA , MEMORIA ,
    MUCHA MEMORIA………CONCIENCIA , CONCIENCIA……..PAREDON , PAREDON , PAREDON ,
    PAREDON , PAREDON………KARMA , KARMA…….

    – Virgilio Campanerias el – 17 de Abril de 1961 – con SOLO – 22 – a~os ASESINADO / fusilado FUE
    por MISMOS CUBANOS……… , que carajo chocolates suizos , plomo por la cabeza le zumbaron al
    joven cubano MISMOS CUBANOS…yyyy entoncessss ?????? , ahora » castristas arrepentidos «….,
    de los cientos de miles de presos politicos hablamos ?

  8. MIENTRAS ASESINABAN / fusilaban la ahora mayorcita NADA le importaba , por la RDA vendiendo la ROBOILUSION andaba , mientras MILES de MILES madres / familias cubanas LLORABAN…y saco USTEd el miliciano con tijera…QUE PENA , y mucho MAS a estas Alturas…CONCIENCIA

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