Estadounidenses, ¡bienvenidos a las ruinas! Por Tania quintero

la maravilla

Veo en la web con nombre de posada habanera, una información sobre el Foro por los derechos y las libertades. ¿Le está tendiendo Yoani Sánchez la mano a Berta Soler y Antonio Rodiles, con quienes la bloguera ha tenido desencuentros públicos? ¿O se trata de una jugada, para dar una imagen de unidad dentro de la oposición, ahora que ya están desembarcando en Cuba los primeros estadounidenses de nivel y de los cuales depende buena parte de su futuro político y financiero?

Aprovechando el receso de fin de semana del Congreso de Estados Unidos por la efemérides dedicada a Martin Luther King, desde el sábado 17 y hasta el lunes 19 por la tarde, permanecerá en La Habana una comitiva encabezada por el senador Patrick Leahy e integrada por Richard Durbin, Debbie Stabenow, Sheldon Whitehouse, Chris Van Hollen y Peter Welch. Se reunirán con autoridades oficiales y con una representación de la sociedad civil cubana.

El plato fuerte es Roberta Jacobson, subsecretaria del Departamento de Estado, quien tendrá un programa oficial el miércoles 21 y el jueves 22. Pero el viernes 23 hizo un hueco en su agenda para un desayuno de trabajo con opositores y periodistas independientes.

Me imagino que los disidentes traten de llamar la atención de la Jacobson hablando de los planes de ellos y de sus respectivos grupos. Mientras, los periodistas tomarán nota y después redactarán un texto que enviarán a los sitios online donde suelen publicar.

Tal vez alguno escriba una crónica de color. Y además de enterarnos de lo servido en el desayuno (si es estilo americano, incluirán huevos fritos con bacon, si es criollo, es suficiente con café con leche y pan con mantequilla), nos diga si Roberta es una funcionaria agradable. O si los disidentes esquivaron el teque y fueron al grano.

Por la hora, se supone que ningún opositor vaya de cuello y corbata (aviso a Fariñas). Tampoco con guayabera: desde octubre de 2010 fue declarada vestimenta oficial del régimen (como machistas que son, solo pensaron en ellos: los vestidos-guayaberas no asientan a las cubanas, a no ser que sean delgadas, pues casi todas son barrigonas, caderúas y culonas).

Cambiando de tema. En los últimos días, en internet se localizan fotos, hechas en Cuba, donde se ven balcones y otros lugares con banderas estadounidenses y cubanas, y de mujeres y hombres con gorras, gafas, leggings y camisetas con barras, estrellas y águilas. Un ejemplo, el de este joven, que está mirando libros sobre el Che (otro personaje que quedará bajo las olas del tsunami cubano-americano) y tiene puesto un pulóver que más yanqui no puede ser.

Años atrás, eso estuvo prohibido y la policía te podía parar en la calle y multarte y hasta acusarte de ‘diversionismo ideológico’. Una persona desde La Habana, ayer por teléfono me aclaraba que hace tiempo, ya la gente en Cuba exhibe sin problemas los símbolos del ‘enemigo’, en su ropa o en su casa. «Lo que pasa es que ahora los están retratando y parece algo nuevo, a propósito del Obamacastro».

Ok. Pero no puedo dejar de recordar que hasta el desmembramiento de la URSS, en Cuba las banderas y los colores eran los del comunismo. Y hace menos de dos años, agitaban banderas de Venezuela, gritaban consignas bolivarianas y el rostro de Hugo Chávez estaba por todas partes. Y cuando murió hubo lágrimas y las misas preparadas por la iglesia y los babalaos se llenaron de público.

Cambiacasacas se decía en mi infancia. Parodiando el estribillo de un número de Adalberto Álvarez y su Son, están como Villegas, con el último que llega. O como Qimbombo, con el que está en el bombo.

Aunque me apetece despedirme con Los americanos, del argentino Alberto Cortez, a esos seis congresistas, a la señora Jacobson y su delegación, y a todos los ‘yumas’ que se embullen a tirarse un selfie en las ruinas, desde Suiza, les deseo una feliz estancia en la isla donde hace 72 años nací.

Tania Quintero.

6 respuestas para “Estadounidenses, ¡bienvenidos a las ruinas! Por Tania quintero”

  1. Feliz Estancia??? Lo menos que les deseo es que se derrumbe una de esas ruinas en sus respectivas cabezas y no quede de ellos ni picadillo.

  2. El Tratado de Paris, que puso fin a la Guerra de Independencia, fue entre espanoles y americanos, mismos que argollaron al Pdte Batista para que hiciera las maletas, mismos que trataron con los rusos el desmantelamiento de los cohetes nucleares en Pinar del Rio. A los cubanos ya sean patriotas insignes de la talla del genral Calixto Garcia o villanos como Fidel Castro, los ningunean en decisiones de relevancia geopolitica. La reunion de la Secretaria Jacobson con una junta de disidentes criollos es una palmadita en la espalda irrelevante. Ella va a Cuba a otra cosa.

  3. yo piesno igual que Ricardo, que les caigan todas las destrucciones y entonces que se hagan todos los selfies posibles con piernas rotas cuellos rotos tirados en el suelo en espera que llegue una ambulancia o un carreton con caballo penco ni muerta les deseo buena estancia pila de traidores sin verguenzas sin un minimo de verguenza, lo de Yoya la del pichi corto 14 y pico y toda la conga de descarados que el desayuno les vaya atravesado por el camino viejo que se empachen y cojan una diarreon que ni imodium se las haga pasar otros descarados oportunistas se veran cosas se veran

  4. Ahora cuando los americanos estadounidenses comiencen a llegar a la habana y a toda cuba, se encontraran con la brigada de respuesta rápida y la no rápida, que tienen la obligación y tarea de hacerles ver que esa destrucción la provoco o es culpa de su gobierno ( el de Estados Unidos)

  5. Tanto que Raúl se jacta de ser inclaudicable en cuanto de principios se trate y, pactando las relaciones diplomáticas con el «monstruo imperialista» (sin haberse levantado el embargo), no solo ha claudicado en uno de los «principios fundamentales», sino que ha traicionado al hermanísimo, a la «patria», a la «revolución» y al «socialismo».

  6. Cuando leo algunas reacciones no sé si llorar de rabia y decepción o desternillarme de risa en mi sillón cubano. Por eso, mejor, aplaudo la constancia ejemplar.

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