Mi visita a Weimar en 1979. Por Tania Quintero

Weimar_Hotel_Elephant

Hoy, 27 de enero de 2015, se conmemoran 70 años de la liberación de los prisioneros que lograron sobrevivir en el campo de concentración de Auschwitz, sinónimo de horror y muerte. Se celebrará una ceremonia con la presencia de ex prisioneros y varios jefes de Estado y que ha creado tensiones entre Polonia y Rusia.

En la escuela donde estudia mi nieta en Lucerna y en casi todas las de Suiza, se celebraron jornadas de la memoria histórica. Hace días, medios europeos han estado publicando artículos, entrevistas y reportajes. Yo quiero recordarlo con esta crónica.

Cuando en 1978, siendo periodista de la revista Bohemia, del Ministerio de Exteriores de la República Democrática Alemana me invitaron a visitar el país en junio de 1979, pedí que no dejaran de incluir Weimar. (En 1961 a partir de la amistad por carta con un joven estudiante de español de Dresden -después se hizo doctor en filología, trabajó muchos años como profesor universitario, tiene mi misma edad, 72 años y ya está jubilado-, comencé a leer todo lo que en mis manos caía sobre las dos Alemania. Para quien conoce un poco la historia alemana, ir a la RDA y no visitar Weimar es como ir a La Habana y no sentarse en el muro del Malecón).

En aquella mañana de junio de 1979, estuve primero en la Carl-Zeiss, empresa que sigue siendo sinónimo de máxima calidad en la fabricación de lentes e instrumentos ópticos. La intérprete y yo almorzamos en el comedor, al lado de científicos y empleados, y luego ella, el chofer y yo, en el Lada verde que nos había asignado el departamento de prensa de la cancillería de la RDA, nos trasladamos a Buchenwald. Allí nos esperaba un guía, quien más o menos nos contó esto que en Wikipedia se puede leer:

Buchenwald se inauguró en 1937, con prisioneros traídos del campo de concentración de Lichtenburg. Buchenwald fue habitado por prisioneros, homosexuales y Testigos de Jehová, entre otros. En principio, se trataba de un campo para prisioneros políticos. La ampliación para judíos se produjo en 1938 y, tras la Noche de los Cristales Rotos (9 al 10 de noviembre de 1938)  entraron en él unos 10 mil judíos. Buchenwald fue uno de los campos de concentración más utilizados en la Alemania nazi, junto con el de Auschwitz, en Polonia, el más importante. 

En 1945, justo antes del fin de la guerra, Buchenwald tenía un alrededor de 100 mil prisioneros judíos. A partir del 6 de abril de ese mismo año, los oficiales de Buchenwald dieron la orden de enviar a los judíos a las llamadas «caminatas de muerte». Cuatro días después, el 11 de abril, los estadounidenses descubrieron el campo de concentración, poniendo así fin al horror. En total, por Buchenwald pasaron 240 mil prisioneros y se estima que más de 50 mil murieron, 10 mil de los cuales eran judíos. Dentro del campo se ensayó tanto la vacuna contra la tifoidea, el cólera y la difteria, entre otras.

El nombre del campo fue un quebradero de cabeza para los constructores, ya que se erigió muy cerca del Castillo de Ettersburg, en la colina de Ettersberg, lo que se asociaba directamente con el Clasisicismo alemán y con el escritor Goethe, el cual, a su vez, representaba la realización del espíritu alemán y ya había sido instrumentalizado por el partido nazi. De ahí que no se pudiera dar el nombre de Campo de concentración de Ettersburg, ya que se opuso la Asociación Cultural Nacionalsocialista de Weimar.  

El nombre de la vecina ciudad de Hottelstedt también se descartó, puesto que entonces los trabajadores del campo pertenecientes a las SS deberían conformarse con un sueldo menor por cuestiones administrativas (Weimar era una ciudad mayor que Ettersburg y los oficiales percibían su salario en función de la importancia del municipio donde tuvieran su puesto de trabajo). El campo fue bautizado con el nombre de Buchenwald a sugerencia de Heinrich Himmler, lo que permitió a los soldados mantener su nivel económico por pertenecer al municipio de Weimar.

Buchenwald, que durante la guerra fue utilizado sobre todo para la industria de armamento, no era un campo de exterminio. Sin embargo, muchos de los prisioneros fallecieron asesinados o debido al duro trabajo y a las inhumanas condiciones de vida. Algunos grupos de prisioneros, como los de guerra soviéticos, fueron ejecutados masivamente. Dentro de las formas de ejecución, se encontraban el fusilamiento (en la enfermería, mediante una cámara escondida con el verdugo al interior, donde se le hacía pasar al que sería ejecutado a medir su estatura, momento en el cual se abría una pequeña ventana a la altura de la región del cuello y cabeza del prisionero, por donde se realizaba el disparo fatal). Otra forma de ejecución era el ahorcamiento, el cual se efectuaba en el subterráneo del edificio de los hornos de cremación de objetos infectados.

En la parte exterior de la verja se erigieron unos barracones aislados para prisioneros ilustres, en los que permanecieron, entre otros, Léon Blum, Rudolf Breitscheid, Fritz Thyssen y Édouard Daladier. 

Antes de salir de Buchenwald, cogí una piedra pequeña de color rojizo y la guardé en mi cartera. La intérprete y el chofer me esperaban ya en el Lada, pero quise contemplar unos minutos más aquel lugar, al que sabía nunca más volvería. Todavía impresionada, fuimos a tomar café, que en Alemania, suelen acompañarlo con un dulce. Después visitamos las casas-museos de Goethe y Schiller. Le dije a la intérprete quería pasar por el mercado de las flores: la manera que encontré para poder neutralizar el horror de un campo de concentración en una ciudad como Weimar.

Nos hospedamos en el Hotel Elephant. Inaugurado en 1696, fue uno de los sitios favoritos de Wieland, Herder, Goethe, Schiller, Liszt y Wagner, entre otros. Aquello noche apenas pude dormir, pensando en Buchenwald y por saber que ese hotel también fue preferido de Hitler y una vez, en un su balcón un cartel decía: «Lieber Führer, komm heraus aus dem Elefantenhaus».

Tania Quintero

3 respuestas para “Mi visita a Weimar en 1979. Por Tania Quintero”

  1. Yo espero que un dia se haga tambien el dia de la memoria de las victimas y asesinatos del comunismo que han contabilizado en mas de 100 millones de personas sin contar Cuba Corea del Norte, China y Vietnam, En Cuba para los desentendidos tambien se fusilaba y aun hoy se tortura y han habido campos de concentracion, asi que con el respeto para mis ancestros cada cual tira para lo suyo, a mi me duele Cuba que no ha perdido la guerra y que despues de 56 años esta aun en guerra con ella misma y jodiendo a la humanidad: Me pregunto como es posible que un cubano se duela por otros y no por lo que sucede en su casa le zumba la carabina de Ambrosio

  2. Cierto es que, Cuba tiene su holocausto, China el suyo, Rusia etc… En fin, holocaustos hay muchos, mis respetos al Judío, pero, ¿ y los demás serán respetados algún día? Espero que sí.

  3. Gracias… son estas crònicas las que prefiero.

    Nosotros los salvados, Jacquelline Goldberg~ Poesìa documental, es un hachazo en la conciencia… ~ https://www.smashwords.com/books/view/308471 ….

    Para mí, Jacqueline Goldberg es una de las voces más importantes de las letras venezolanas, hoy.

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